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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-04-2012

Impuestos, autnomos y lucha social

Ricardo Rodrguez
Rebelin


Las asociaciones de pequeos empresarios dedicados al transporte de mercancas han mostrado su irritacin por la situacin que vive el sector y han anunciado que estudian prximas movilizaciones de protesta. Estaba convocada una huelga de una semana entre los das 29 de abril y 6 de mayo1, lo que hubiera podido llevar al pas a revivir el conflicto que salpic nuestras carreteras hace aos. Finalmente, la huelga ha sido aplazada ante el compromiso adquirido por el Ministerio de Fomento el jueves, 26 de abril, de sopesar algunas de sus reivindicaciones.

Ahora, a las habituales causas de desesperacin de los transportistas (precio del combustible, cada de actividad o competencia desleal de las grandes compaas) se aade la decisin del Gobierno de expulsar del rgimen fiscal de mdulos a una sustancial porcin de autnomos.

Entre las medidas que recientemente ha aprobado el Consejo de Ministros para luchar contra el fraude fiscal2 figura la de excluir del rgimen de estimacin objetiva por mdulos en el clculo de la renta a todos aquellos empresarios que no tengan como destinatarios de al menos la mitad de sus operaciones a particulares y que superen un rendimiento ntegro anual de cincuenta mil euros. Afectar este cambio a los epgrafes de actividad sujetos a la retencin de IRPF del 1 %, esto es, albailes, fontaneros, carpinteros, fabricantes de artculos de ferretera y transportistas, entre otros.

Argumentan los representantes de los transportistas, no sin razn, que, a diferencia de lo que sucede con un albail o un pintor, en el transporte, quien no alcance cincuenta mil euros de rendimiento bruto anual sencillamente no puede continuar con su actividad, dado que tal cuanta casi se supera solamente con el coste del combustible, por lo que la modificacin legal supondr la exclusin de mdulos de la prctica totalidad de profesionales del sector y llevar a aumentos salvajes sus pagos trimestrales de impuestos, lo que tambin es cierto.

Como es sabido, el sistema de clculo de la renta por mdulos consiste en la determinacin de un rendimiento ficticio sobre la base de diferentes parmetros (superficie de los locales, nmero de trabajadores, capacidad de carga de los vehculos u otros) y la aplicacin a este rendimiento ficticio de los porcentajes que se pagan a Hacienda3. La creacin en su da de este sistema tributario manifiestamente injusto (no se paga de verdad segn lo que se gana sino segn un clculo de una renta supuesta) se justific por la dificultad que entraaba para pequeos empresarios y autnomos llevar una compleja contabilidad oficial y con el fin de garantizar unos ingresos mnimos al Estado en sectores en los que la comprobacin efectiva de las operaciones resultaba casi imposible. Tambin encierra la subvencin con dinero pblico de actividades empresariales, porque al ser el rgimen de estimacin objetiva voluntario, el empresario solamente se acoge a l cuando le permite pagar menos de lo que tributara sobre la base de la totalidad de sus ingresos.

El mayor inconveniente de este sistema, denunciado desde hace lustros por los tcnicos de la Agencia Tributaria, estriba en que posibilita la emisin de facturas falsas sin control. Durante los aos golfos de la especulacin inmobiliaria, la evasin de impuestos por esta va ha podido llegar a cifras de vrtigo. Las grandes empresas constructoras compraban a pequeos empresarios acogidos a mdulos, a cambio de gratificaciones fraudulentas, miles de facturas que empleaban para engordar sus deducciones fiscales. No haba manera de prevenirlo, porque el lmite de exclusin de mdulos era en demasa holgado (450.000 euros anuales), y la retencin de control del 1 % que se cre en 2007 tampoco sirvi de mucho4. Es importante resaltar que los pequeos empresarios se convirtieron de esta manera en cmplices de los grandes defraudadores y participaron culpablemente de la feria del lucro que despus nos condujo a la catstrofe, aunque tambin hay que reconocer que la dinmica del expolio se articul con los procedimientos tradicionales de la mafia, de tal manera que quien se negaba a participar del juego se arriesgaba a que nadie lo contratara.

Otro fraude habitual y ms grotesco aunque seguramente menos oneroso para el fisco en cifras totales, un fraude que por lo visto compartimos con los griegos, era el de profesionales como arquitectos, peritos o ingenieros que se daban de alta en el Impuesto de Actividades Econmicas como si en realidad fuesen albailes, para as poder tributar en mdulos y ocultar un bocado jugoso de sus ingresos a la Administracin. Esta picaresca, no obstante, s que ha sido detectada a menudo por las unidades de mdulos de las administraciones de la Agencia Tributaria.

Por los motivos anteriores, los tcnicos de Hacienda siempre han reclamado, si no la desaparicin completa del sistema de estimacin objetiva, s que se circunscribiese su aplicacin a aquellos empresarios y autnomos cuyos clientes fuesen mayoritariamente particulares que no pudieran aprovecharse fiscalmente de la recepcin de facturas. Ya no subsisten las dos razones que, segn explicbamos, podan justificar el sistema: la Agencia Tributaria practica multitud de cruces informticos que sirven para detectar la casi totalidad de las operaciones5 y la gestin contable de un empresario en rgimen de estimacin directa simplificada, siempre que no se sobrepasen los 600.000 euros anuales de ingresos brutos, no es en absoluto ms compleja que la de uno que tribute por mdulos6.

Podra ser razonable favorecer la pervivencia de pequeos y medianos empresarios por medio de ayudas pblicas directas, incremento de desgravaciones especiales e incluso tipos impositivos ms bajos. Todo puede estudiarse, si bien quien esto escribe opina que la mayor desgracia de los pequeos empresarios contina siendo su desamparo ante la voracidad de los grandes, auspiciado precisamente por la desaparicin de las regulaciones pblicas de la actividad econmica. Lo que no es en ningn caso aceptable es mantener un sistema de determinacin de rentas ficticio que crea un agujero en el que esconder facturas falsas; la nica manera eficaz de evitar el fraude es que todo el mundo fije su pago de impuestos sobre su renta real y completa.

En vista de lo dicho, aparentemente la decisin del Gobierno del PP es correcta. As lo ha manifestado la Asociacin Profesional de Inspectores de Hacienda, e incluso el portavoz de Izquierda Unida Cayo Lara, quien, con una falta de sectarismo digna de elogio, ha declarado que no le duelen prendas en reconocer los aciertos, cuando los hay, del Ejecutivo que dirige Rajoy. Ambos, profesionales de la Agencia Tributaria y portavoz de la izquierda, objetan que las medidas de lucha contra el fraude fiscal, entre ellas la limitacin de la aplicacin del sistema de mdulos, se quedan cortas y denuncian, por supuesto, la amnista fiscal aprobada por el Real Decreto-Ley 12/127.

A mi juicio, en cambio, se incurre aqu en el error de evaluar cada medida de forma aislada, cuando se trata de medidas legales que estn operando simultneamente sobre una misma realidad econmica y tendrn, en consecuencia, un efecto combinado. No siempre va a suceder que una modificacin del ordenamiento jurdico acertada contrarreste los efectos perniciosos de una decisin gubernamental funesta; puede ocurrir que la combinacin de ambas sea todava peor. Y tampoco es ineludible que un cambio normativo que se quede a mitad de camino logre la mitad exacta de los objetivos. Andar a medio vestir no siempre es preferible a andar desnudo.

Son en cualquier circunstancia dignas de saludar modificaciones anunciadas como la limitacin de las desgravaciones de gastos financieros en las sociedades, el atajo de la libertad de amortizacin, la prohibicin del pago en efectivo de operaciones por valor superior a 2.500 euros o la de disponer de inmuebles situados en sociedades de las que uno sea partcipe en ms de un 50 %. Se trata de cambios cuyos beneficios quedan muy menguados por la amnista fiscal, sin duda. Pero, en el caso de la exclusin de mdulos, el indulto a los defraudadores tiene consecuencias todava ms perversas. Me aventurara a afirmar que, aadida a la amnista fiscal, la exclusin de mdulos es peor que haber dejado las cosas tal como estaban. Como mnimo, se generarn nuevas e inesperadas, o no tan inesperadas, injusticias.

Pues de qu sirve la limitacin del mbito del sistema de mdulos si las grandes empresas que han estado lucrndose con deducciones fiscales por el uso de miles de facturas falsas, precisamente durante los aos de ms lujuriantes beneficios, van a disponer ahora hasta el prximo 30 de noviembre8 para blanquear sus capitales ilcitos? Es ms: puesto que la exclusin de mdulos solamente afectar a empresarios cuyos rendimientos ntegros superen los 50.000 euros anuales, bastar con que a partir de este ejercicio las grandes empresas fragmenten sus suministradores de facturas falsas por proveedores de 50.000 euros en lugar de 450.000, que era el lmite anterior de la estimacin objetiva. Y es verdad, como advierte alguna asociacin de transportistas, que entre las profesiones ms habituales del sector de la construccin (albailes, fontaneros, soladores, pintores y otros) tal fragmentacin no es demasiado difcil, menos an en tiempos de crisis. En resumidas cuentas: finalizado el periodo del gran saqueo inmobiliario, el Estado ofrece la ocasin hasta el 30 de noviembre de que los saqueadores limpien todas las huellas del crimen y les avisa por anticipado de los nuevos requisitos para continuar robando en el futuro.

Es lgico, por tanto, que los transportistas se sientan agraviados frente a otros autnomos y pequeos empresarios9 y que se quejen de que los conviertan en cabeza de turco. Tal como se ha diseado la modificacin tributaria, tendr escasa eficacia si no nula en el control del fraude fiscal, pero perjudicar sin duda a los transportistas ms modestos que, por las caractersticas de su negocio, mueven bastante ms de 50.000 euros al ao para obtener unos ingresos netos muy reducidos, casi en el borde de las prdidas. Y el golpe puede resultar en especial demoledor para la multitud de transportistas que son falsos autnomos o autnomos dependientes contratados por una nica empresa. Quien probablemente s vaya a salir ganando, y no poco, sern las grandes compaas de transporte, para variar.

Ante esta perspectiva, me permito finalizar con una reflexin muy parecida a la que hice a propsito de las movilizaciones de transportistas de 2008. A ver si, con un poco de suerte, en esta ocasin sirve de algo, aunque slo sea por haberme adelantado a los acontecimientos. Los autnomos y pequeos empresarios de este sector, como de otros, tarde o temprano deben caer en la cuenta de quines son sus verdaderos aliados y quines sus adversarios. La destruccin de derechos de los trabajadores es antesala del zarpazo que ellos recibirn. Los ditirambos propagandsticos con que ste y el anterior gobierno les han venido regalando los odos cada vez que los llaman emprendedores ocultan que la preservacin de los intereses del gran capital exige el empobrecimiento tanto de trabajadores autnomos como de trabajadores por cuenta ajena. Y la guerra de clases declarada por los poderosos es tan brutal y tan inhumana, que solamente la alianza de todos los que al final crean de verdad la riqueza de las sociedades podr protegernos. Pero tambin el movimiento obrero ha de comprender que el estallido de conflictos como el de los transportistas, aunque no revista las formas tpicas de los conflictos laborales, y a pesar de que sus propios protagonistas estn cargados de contradicciones (y quin no?), provienen de injusticias estructurales del sistema. Es preciso acercarse a ellos, al menos, no ignorarlos. A menudo la forma visible en que los conflictos se presentan no es sencilla ni unvoca, pero tampoco lo es por lo comn la lucha de clases, ni la misma vida 10 .

Notas:

1 Las patronales convocantes iniciales eran Fetransa, Fenatport, Asemtrasam (Santander), ATA (Madrid), ATG (Getafe), ATMA (Albacete), Atransur (Lucena), Asotrava (Vizcaya), TRADISMER (Madrid), Transcort Valencia, Transcort Tarragona, Sintraport Barcelona, Agrutranso (Soria) y ATRASCOM (Madrid).

2 Anteproyecto de Ley de medidas de lucha contra el fraude fiscal, Consejo de Ministros de 13 de abril de 2012 (http://www.lamoncloa.gob.es/NR/rdonlyres/4D81094B-E421-4414-98AA-8D6A8054472F/200279/Plandeluchacontraelfraude.pdf)

3 Me refiero en este caso a la estimacin de IRPF. El rgimen coincidente de IVA (rgimen especial simplificado, salvo comerciantes minoristas en recargo de equivalencia y algn otro rgimen particular) consiste en la multiplicacin de cada mdulo por un importe fijo.

4 Dada su escasa cuanta, la retencin del 1% carece de efecto real disuasorio de la emisin de facturas falsas, sobre todo si tanto el que las emite como el que las recibe acuerdan el fraude.

5 Nuestra Agencia Tributaria acumula, de hecho, un volumen de informacin inmenso, casi sin parangn en ninguna otra hacienda pblica del mundo. El problema con frecuencia es que no se tiene muy claro qu hacer con tanta informacin.

6 En estimacin directa simplificada basta con el archivo y anotacin de facturas emitidas y recibidas y de bienes de inversin, sin necesidad de contabilidad oficial ni de llevanza de los libros previstos por el Cdigo de Comercio. Pero es que en la estimacin objetiva (mdulos), desde que se ha posibilitado en ella la deduccin de una parte de gastos y se obliga a regularizar el IVA del ejercicio anterior en el mes de enero de cada ao, tambin es preciso guardar ordenadamente facturas y anotarlas en un libro registro de facturas recibidas y de bienes de inversin.

7 Real Decreto-Ley 12/2012, de 30 de marzo, por el que se introducen diversas medidas tributarias y administrativas dirigidas a la reduccin del dficit pblico (BOE 31-3-2012).

8 Fecha tope para la regularizacin de lo no declarado al 10 o al 8 % sin sanciones, recargos ni intereses.

9 Significativamente la Asociacin de Trabajadores Autnomos, entidad que con tanto entusiasmo defendi la reforma laboral en su da y ahora aplaude los Presupuestos Generales del Estado, s se muestra partidaria en su pgina web (www.ata.es) de la modificacin en el sistema de mdulos (no confundir esta asociacin con la Asociacin de Transportistas Autnomos de Madrid, convocante de la huelga; ambas tienen las mismas siglas, ATA).

10 Ricardo Rodrguez. Una reflexin sobre la huelga de transportistas, 27 de junio de 2008, La Repblica.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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