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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-05-2012

Esas gentes tan encantadoras
Washington apuesta por las monarquas del Golfo

Vijay Prashad
CounterPunch

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez.


El pasado marzo, Hillary Clinton viaj a Riad, capital del Reino de Arabia Saud. All se reuni con el rey Abdullah, el primus inter pares de la Pennsula Arbiga. Poco despus inaugur el Foro de Cooperacin Estratgica EEUU-CCG. El CCG es el Consejo de Cooperacin del Golfo, la OTAN rabe, cuyos miembros son Arabia Saud, Qatar, Bahrein, Kuwait, Omn y los Emiratos rabes Unidos. Cada uno de ellos es una monarqua, con los EAU disimulando a la familia real tras una federacin y con los saudes extasiados de proclamar los beneficios del linaje real. Pretenden que su gran enemigo es Irn, pero en realidad es la nocin de Democracia. Las realezas del Golfo Arbigo, por todos los medios a su alcance, se aseguran de que cualquier conversacin acerca de posibles reformas quede reservada para los breves dramas teatrales que representan en presencia de los polticos estadounidenses que les visitan, bien dispuestos a congratularse ante la visin de futuro de los benvolos monarcas. Cuando aumentan los llamamientos a favor de las reformas, como ocurri en Arabia Saud en marzo de 2011, esas voces quedan silenciadas, y a menudo literalmente, como en el caso de Faisal Ahmed Abdul-Ahadwas, de 27 aos de edad, asesinado de un tiro el 2 de marzo cerca de su hogar, una semana antes de los Das de la Rabia que prometi iban a organizarse en su pgina de Facebook. Es a estos Jardines de la Primavera rabe donde la Secretaria Clinton llev toda la fuerza de su compromiso con los Derechos Humanos y la Democracia.

Cuando las protestas se intensificaron el pasado ao en Tnez y Egipto, los saudes y las realezas del Golfo Arbigo se reunieron para hacer un balance de la situacin e informaron a EEUU que no sentan demasiado entusiasmo ante tales desarrollos. El enviado del Presidente Barack Obama ante Mubarak, Frank Wisner Jr., indic que el Departamento de Estado haba tenido en cuenta los consejos de Arabia Saud sobre el proceso hacia la democracia en Egipto. Cuando las protestas prendieron en Yemen y Bahrein, esto ya se hizo intolerable para los monarcas. La rebelin es algo no permitido en la Pennsula Arbiga ; una rebelin que tuviera xito sera algo terrible, ya que implicara la falibilidad de los monarcas. Ansiosos de aplastar especialmente a los rebeldes de Bahrein, los saudes convocaron una reunin de la Liga rabe. Solo se present la mitad de los integrantes de la Liga, la mayora de ellos miembros del CCG, y votaron a favor de una intervencin de la ONU (OTAN) en Libia. Mientras los bombarderos calentaban motores, el ala militar del CCG, los Yasira o Escudo de la Pennsula marcharon hacia Bahrein y desencadenaron la Contrarrevolucin. El dinero fluy de Riad y Doha hacia el Norte de frica, atiborrando las cuentas bancarias de los islamistas polticos, con el anteriormente exiliado y en gran medida empobrecido Partido Ennahda, de Tnez, mudndose velozmente a una nueva sede en la bien equipada barriada Montplaisir en Tnez. Qatar se dedic a financiar a grupos estilo Hermanos Musulmanes, mientras los saudes prefirieron enviar su dinero a grupos tales como el partido salaf Al-Nur de Egipto. Mediante el aplastamiento armado (en Bahrein) o con apoyos financieros (en el Norte de frica), los monarcas del Golfo intentaron apoderarse de la Primavera rabe.

Pero las cosas no acaecieron tal y como se planearon. Los miembros ausentes de la Liga rabe se sintieron indignados por los abusos del CCG en los preparativos de la guerra libia. Cuando Amr Musa dej la presidencia de la Liga en mayo de 2011, los qatares presentaron a la eleccin a uno de los suyos, el jefe del CCG, Abdelrahman bin Hammad al-Attiya. Se le rechaz. En su lugar, el puesto se le dio al ministro de asuntos exteriores de Egipto, Nabil el-Araby. En la reunin de la Liga rabe en Bagdad a finales de marzo de 2012, los monarcas del Golfo Arbigo no se presentaron (enviaron al emir de Kuwait, Sabah al-Ahmad Al-Jaber al-Sabah, cuyo hermano haba sido emir en el anterior cumbre de la Liga rabe en Bagdad, en 1990, y cuyo pas fue invadido por Iraq a finales de ese ao). Los rabes del Golfo estn furiosos de que los iraques continen permitiendo a la aviacin iran sobrevolar su pas hacia Siria. Los que no son monarcas de entre los estados rabes no estn ya muy ansiosos por actuar al dictado del rey de Arabia Saud y no estn recibiendo bien la estrategia militar preferida por las realezas del Golfo Arbigo para la Primavera rabe. Esas realezas del Golfo estn dispuestas a armar a los rebeldes en Siria y permitir que el pas se desangre en una muerte lenta en un escenario parecido al afgano. A los monarcas les convendra que los levantamientos en gran medida pacficos de la Primavera rabe entraran en el modo guerra, lo que les permitira apalancar sus propios intereses y eclipsar los anhelos de la gente de a pie de ser los artfices de su propio destino.

De esta forma, las realezas del Golfo Arbigo se mantienen verdaderamente fieles a la potencia estadounidense, que tambin siente alergia ante la verdadera democracia, prefiriendo taparse las vergenzas (o no, como en el caso de las realezas del Golfo Arbigo). En Riad, Clinton y el CCG mantuvieron la I Reunin Ministerial del Foro de Cooperacin Estratgica EEUU-CCG. Los enemigos de la nueva alianza son Irn, Siria y los piratas somales. Para contrarrestar tales amenazas, las realezas del Golfo Arbigo se comprometieron a integrarse en los deseos obsesivos de EEUU de construir mini-bases para albergar su escudo de misiles y celebrar mayores ejercicios militares conjuntos, que probablemente tendrn lugar cerca del Estrecho de Ormuz, en el patio delantero de Irn. Como EEUU est inundando a los rabes del Golfo con su tecnologa y sus misiles, Frank Rose, del Departamento de Estado, dijo en un simposio en Abu Dhabi que EEUU estaba trabajando duro para evitar la proliferacin de misiles. A los no iniciados en las artes de la diplomacia, tal hipocresa puede resultarles descorazonadora. Lo que significa en esencia es que los Chicos Buenos (los monarcas) pueden tener misiles, pero los Chicos Malos (los iranes) no.

En la conferencia de prensa que cerr la reunin, el ministro saud de asuntos exteriores, el Prncipe Saud al-Faisal dijo: En cuanto a los acuerdos sobre la seguridad y estabilidad de la regin, los pases del CCG se inclinan por proteger su seguridad y estabilidad interna porque se consideran parte integral de la seguridad de la regin. Las palabras claves ah son estabilidad interna. Lo que vienen a significar es que la Democracia es el Mal, la mayor de las amenazas que podra emanar a travs del Golfo Prsico. El prncipe Saud al-Faisal es el ministro de asuntos exteriores que ms aos lleva en ese puesto en el mundo. Accedi a l en 1975. No es tan duro como su to, el prncipe heredero Nayef bin Abdul-Aziz al-Saud, cuya experiencia como ministro del interior model con puo de hierro su inminente reinado. El ministro de exteriores, sentado junto a Hillary Clinton, no poda hablar de las cosas que Nayef hace. Se refugi en el execrable vocabulario del liberalismo, con los monarcas del Golfo Arbigo ahora comprometidos con la poltica de serias reformas y desarrollo sostenible para servir mejor a sus sociedades y pueblos.

Pocos das despus, el ministro de defensa saud, el prncipe Salman bin Abdulaziz vol a Washington para reunirse con el secretario de defensa de EEUU Leon Panetta (y con Obama). Todo lo que dijeron es que las discusiones trataron sobre Siria y sobre la cooperacin saud-estadounidense en materia de defensa. Es probable que el mensaje sea similar al enviado a Yemen, donde al rgimen del presidente Hadi se le haba dado carte blanche para perseguir la rebelin, etiquetada por EEUU y rgimen de Hadi como la obra de al-Qaida. Fuentes del gobierno de Hadi dicen que el director del FBI Robert Mueller le dijo a Hadi en Sanaa el 24 de abril que EEUU apoyara a Yemen con toda su fuerza. Mientras Mueller se reuna con Hadi, Mohammed Said al-Um era asesinado en Maarib probablemente en un ataque de un avin no tripulado estadounidense. EEUU ha aumentado tambin el apoyo monetario al ejrcito yemen a 1.200 millones de dlares equiparndose a la beca anual estadounidense al ejrcito egipcio. Se est intentando instalar a Hadi como el nuevo Mubarak del mundo rabe.

Mientras EEUU y la OTAN rabe profundizan sus lazos, una pgina de Internet saud (elaph.com) seala que Arabia Saud y Bahrein anunciarn la formacin de una Unin del Golfo Arbigo (UGA) en una cumbre consultiva que se celebrar en Riad el prximo mes. Esto significa que Bahrein se disolver en Arabia Saud. La UGA dar la bienvenida a otras monarquas del Golfo Arbigo, pero que no esperen a nadie ms que a Bahrein, las otras siguen siendo cautas. Esta nueva Unin ser una federacin de las monarquas, que les permitir conservar sus prejuicios feudales, lo que les obligar a coordinar su propia Contrarrevolucin con mucha ms eficacia. En alguna fecha futura, Hillary Clinton o su sucesor viajarn a Riad para la I Reunin Ministerial del Foro de Cooperacin Estratgica EEUU-UGA. Cualquiera que sea su nombre, este Foro es la sede de la Contrarrevolucin en el Norte de frica y Asia Occidental. Y se dedicar a jugar con los sueos de quienes verdaderamente desean la libertad, ya sea en las calles de Bengasi o en Homs.

Vijay Prashad es profesor y director de Estudios Internacionales en el Trinity College, Hartford, Ct. Su ultimo libro publicado es Arab Spring, Libyan Winter (AK Press). Es tambin autor de Darker Nations: A Peoples History of the Third World (New Press), con el que en 2009 gan el premio Muzaffar Ahmed Book. Ser uno de los principales oradores en la Contra-Cumbre de la OTAN que se celebrar en Chicago los das 18 y 19 de mayo, interviniendo tambin en la manifestacin programada para el 20 de mayo.

Fuente original: http://www.counterpunch.org/2012/04/26/washington-bets-on-the-gulf-royals/



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