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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-05-2012

Gatopardismo a la vista en la Unin Europea

Alberto Rabilotta
ALAI AMLATINA


Si queremos que todo siga como est, es necesario que todo cambie. Esta frase del escritor italiano Giuseppe Tomasi di Lampedusa en su novela El Gatopardo define muy bien lo que probablemente suceder en la Unin Europea (UE) si el candidato del Partido Socialista, Franois Hollande, gana la Presidencia de Francia en la segunda ronda electoral, este 6 de mayo. Anticipacin de este triunfo electoral es el cambio de discurso del presidente del Banco Central Europeo (BCE, Mario Draghi, que sbitamente se volvi partidario de una poltica de crecimiento, y no exclusivamente de austeridad y deflacin.

La crisis en la UE avanza a pasos de gigante.

La desastrosa situacin econmica y social en Espaa, el rpido deterioro de la situacin socioeconmica en la mayora de los pases de la UE, las elecciones presidenciales en Francia, y la terquedad poltica del gobierno Alemn en materia fiscal atraen la atencin de la mayora de los analistas y economistas de Europa y Estados Unidos, e incluso del diario francs Les Echos, destinado a los hombres de negocio, que en un artculo (1) resalta que Espaa no es el nico pas en recesin econmica y con urgentes problemas sociales.

Como escribe el economista australiano Satyajit Das (2), la Unin Europea sigue apoyndose en los programas de austeridad para reducir la deuda de los pases miembros de la zona euro (ZE), pero como estn demostrando Grecia, Portugal, Espaa o Italia, entre otros pases ms, cuando el masivo ajuste fiscal se combina con un sector privado que est reduciendo su deuda, la economa entra en recesin. Y a medida que las finanzas pblicas se deterioran en lugar de mejorarse, el resultado es un aumento y no una baja de la deuda pblica.

Esto es lo que est sucediendo, con excepcin de la economa alemana, en la mayora de pases de la ZE, e incluso fuera de la ZE, como en Gran Bretaa. La UE est rpidamente quedndose sin ideas y tiempo para tomar una decisin sobre el remedio favorito de la Alemania de ngela Merkel, la asfixiante austeridad que cura o mata el paciente, segn Das.

La situacin econmica y social en Espaa es ahora el centro de atencin de la mayora de analistas econmicos. Marshall Auerback, un gerente de fondos de riesgo y analista econmico (3), escribe que la economa espaola est desplomndose, lo que explica una tasa de desempleo que afecta a uno de cada cuatro espaoles. Como Das, Auerback encuentra sorprendente que la Canciller Merkel y el presidente del BCE, Mario Draghi, continen insistiendo con el recorte del gasto fiscal y una poltica deflacionista, a pesar de que Espaa tiene una deuda privada no financiera equivalente al 230 por ciento del producto interior bruto (PIB).

La continuacin de esta poltica que atrap a Espaa, Grecia, Portugal, Italia e Irlanda, y pronto atrapar a los pases del ncleo duro de la UE en una peligrosa espiral descendente, segn Auerback, no solo precipitar el colapso del euro, sino un colapso poltico en toda Europa.

Elecciones en Francia y aislamiento de Alemania.

Las elecciones en Francia, opinan analistas europeos y estadounidenses, pueden proveer la palanca para salir del atascamiento poltico que significa, en la UE, la adopcin de polticas de austeridad de un rigor inimaginable para enfrentar la crisis de la deuda soberana en la ZE. Y la razn principal es que un triunfo de Hollande es la derrota de Nicols Sarkozy, principal socio de la Canciller Merkel e impedimento de un aislamiento de Alemania en el entorno europeo.

Ambrose Evans-Pritchard, analista econmico y editor de negocios del diario britnico The Daily Telegraph, lo dice de la siguiente manera: Este catlogo de juicios errneos (que es la poltica de austeridad) fue posible porque Nicols Sarkozy estuvo de acuerdo en cada instancia, en lugar de desplegar el poder de Francia para ponerle fin dentro del sistema de la UE. Sarkozy sacrific todo por la ilusin de la paridad franco-alemana.

Para Auerback la eleccin de Franois Hollande como Presidente de Francia en las elecciones del 6 de mayo puede muy bien cambiar la dinmica poltica en la ZE, aun cuando Hollande se ubica dentro de la corriente neoliberal europea. Y agrega que aun siendo partidario de una austeridad liviana, Hollande no puede ignorar los amenazantes peligros polticos y sociales que se ciernen sobre Francia si contina las polticas impulsadas por el actual Presidente, Nicols Sarkozy.

Seguidamente Auerback apunta que si bien hasta el momento la cpula de la UE en Bruselas no ha permitido que la realidad se interponga a la buena teora neoliberal, es cada vez ms difcil ignorar este emergente espectculo de horror que constituye la realidad cotidiana de los europeos que viven del trabajo.

Por su parte Evans-Pritchard (4) opina que con la declaracin de Hollande, quien dijo que no le corresponde a Alemania decidir por el resto de Europa, hubo un contraataque encabezado por Francia que la semana pasada tron a travs de cada seccin de las instituciones de la UE y puso un fin abrupto a esta aberrante fase de la crisis en la ZE.

Seguidamente recuerda que Hollande afirm que si es electo Presidente habr cambios en la construccin de Europa. No somos un pas cualquiera, nosotros podemos cambiar la situacin, y que el candidato del PS indic que muchos aliados europeos de derecha e izquierda estn adhirindose a su causa. Evans-Pritchard apunta que ni siquiera Austria puede seguir apoyando por ms tiempo el empuje de austeridad de Alemania, sin hablar de Holanda, cuyo gobierno de coalicin viene de caer por estar tratando de aplicar al pie de la letra el rigor fiscal exigido por Berln, la Comisin Europea y el BCE.

Para este analista la posicin de Hollande puede hacer nacer un bloque de pases que favorecen polticas de crecimiento, que disponen de ms de 200 millones de habitantes y de una mayora de votos en el Consejo de Europa, lo que explica que Mario Draghi se haya adaptado rpidamente a la nueva dispensa poltica con su llamado para el crecimiento.

Cules sern los cambios? La renegociacin del no ratificado pacto de estabilidad fiscal es, para Evans-Pritchard, algo posible porque Merkel no podr hacerlo adoptar por el Parlamento sin el apoyo del Partido Socialdemcrata Alemn, que parece receptivo a la posicin de Hollande.

Otro indicio de que habr cambios pero sin afectar la poltica de subordinacin al capital financiero es la actual posicin de las agencias calificadoras del crdito, como Standard & Poor, que ahora estn reduciendo las calificaciones (y de hecho aumentando el costo del financiamiento) de los pases deudores no por la falta de rigor fiscal, sino por la falta de crecimiento econmico, por la recesin que anula la recaudacin fiscal, por la fragilidad de los bancos privados y la incoherencia de las polticas de la UE, como cita el analista del Daily Telegraph.

En otras palabras, lo que nos dice Standard & Poor es que para pagar a los acreedores financieros, porque es eso lo nico que importa, los pases de la ZE deben adoptar polticas que promuevan el crecimiento mientras practican el rigor fiscal, todo esto sin alterar ni amenazar el orden existente, sin poner en tela de juicio el sistema que permite al puado de oligarcas que controlan las principales palancas sociales, polticas y econmicas, seguir apropindose de la mayor parte de la riqueza de los pases europeos.

No hay solucin sin ruptura.

No hay nada de nuevo en lo que estamos viviendo. Desde el siglo 19 y hasta el primer tercio del siglo 20 las crisis del liberalismo econmico dejaron un tendal de miseria, desempleo y exclusin, desataron migraciones masivas y concentraron la riqueza en unas pocas manos, y siempre provocaron guerras para apropiarse de los recursos naturales y de los mercados que estaban a su alcance.

Pero en el sistema inmunolgico del cuerpo social se fueron acumulando los anticuerpos creados para luchar contra el liberalismo, como la conciencia de de la explotacin del trabajo asalariado por el capital, as como las diversas formas de organizacin y lucha social. Ah estn los sindicatos de los trabajadores, las agrupaciones sociales y los partidos polticos, y el conjunto de ideas y experiencias para luchar por un mundo mejor, ms respetuoso de la naturaleza, ms justo y libre,

A la salida de cada crisis de los siglos 19 y 20 el capitalismo industrial y el parasito que lo acompaa desde su nacimiento, el sistema financiero rentista cuya finalidad es la extraccin de riquezas, siempre encontr nuevas fronteras que conquistar para lanzar una nueva etapa de crecimiento econmico y mantener la ruta hacia su objetivo final, dominar todo el mundo.

As fue conquistando nuevos territorios que explotar, nuevas masas de poblacin para ser convertidas en mercados. Los avances en las ciencias y la tecnologa le proveyeron nuevos campos de expansin industrial, como en el transporte, la energa, las comunicaciones, la informtica y la automatizacin. Todas estas conquistas le han permitido, al capitalismo industrial, concretar su objetivo final: reemplazar a un nmero creciente de trabajadores y empleados de sus lneas de produccin en los pases ya industrializados, ah donde las conquistas laborales logradas por el sistema inmunolgico social le obligaban a pagar salarios decentes y a respetar un mnimo de condiciones laborales. Y, agreguemos, desplazar sus operaciones de produccin a la otrora periferia para bajar sus costos de produccin.

Esta vez, a la salida de una de las ms graves crisis de toda la historia del liberalismo econmico, el capitalismo de los pases ya industrializados, como Europa Occidental, Gran Bretaa, Estados Unidos, Canad y Japn es ya universal, transnacionalizado y no tiene, en definitiva, nuevas fronteras que conquistar porque las transnacionales y todas sus empresas de la cadena de produccin mudaron gran parte de su produccin a la periferia.

Ahora el capitalismo industrial est en Asia, y en China en particular, pero tambin en Amrica Latina, en Sudfrica y otros pases hasta no hace mucho perifricos. Ah est, creando empleos, explotando al mximo a sus asalariados, creando as consumidores y desarrollando esos mercados.

Y, agreguemos, mientras disemina el desempleo en sus mercados de origen ese capitalismo los inunda con la abaratada produccin. Para mantener artificialmente el consumo y seguir acumulando riquezas, es decir para sustituir el poder de compra que proviene del salario real, el sistema financiero cre el dinero plstico y el crdito fcil, generando la deuda que ahora constituye el meollo de la crisis, y que todos sabemos es impagable, para decirlo de manera muy breve.

Por todo esto es difcil pensar que haya una salida fcil, como lanzar una poltica de crecimiento, en Europa, Estados Unidos, Japn y otros pases que planificaron y desarrollaron este sistema neoliberal global, aptrida y chupa-sangre. A menos que los pueblos se decidan por una verdadera ruptura, por una revolucin ciudadana que permita ir a la raz del mal, como deca el candidato del Frente de Izquierda de Francia, Jean-Luc Mlenchon.
Por el momento lo que vendr, podemos tener la certitud, es ms de lo mismo, pero con un envoltorio diferente.

La Vrdiere, Francia

- Alberto Rabilotta es periodista argentino - canadiense.



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