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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-05-2012

Los verdaderos criminales en el caso de Tarek Mehanna

Glenn Greenwald
Salon.com

Traducido por World can't wait


En una de las ms atroces violaciones de las garantas de libertad de expresin de la Primera Enmienda que se han visto en mucho tiempo, Tarek Mehanna, un estadounidense musulmn, fue condenado esta semana en una corte federal en Boston y sentenciado ayer a 17 aos de prisin. Se le encontr culpable de apoyar a Al Qaeda (debido a la traduccin de documentos terroristas al ingls y por expresar una visin comprensiva al grupo) as como conspirar para asesinar a soldados de EEUU en Irak (vase hacer campaa contra un ejrcito invasor perpetrando un agresivo ataque contra una nacin musulmana). Estoy todava viajando y no tengo mucho tiempo hoy para escribir sobre el caso en s Adem Serwer escribi hace varios meses un excelente resumen de por qu la persecucin contra Mehanna es una odiosa amenaza contra la libertad de expresin. Adems ms antecedentes del caso estn aqu, y yo he escrito antes sobre la creciente criminalizacin de la libertad de expresin bajo los Departamentos de Justicia (DOJ por sus siglas en ingls) de Bush y Obama, por los que los musulmanes son perseguidos por sus visiones polticas obviamente protegidas pero animo a todo el mundo a leer algo bastante impresionante: la declaracin de Mehanna, increblemente elocuente y reflexiva, durante la audiencia de su sentencia, antes de ser condenado a 17 aos de prisin.

 

En algn momento en el futuro, creo que la historia aclarar de verdad quines son los criminales en este caso: no Mehanna, sino ms bien los arquitectos de las polticas a las que l se sinti obligado a combatir y a las entidades que han conspirado para consignarlo a una jaula durante dos dcadas.

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DECLARACIN DE LA SENTENCIA DE TAREK

12 de abril de 2012

Leda al juez OToole durante su sentencia, 12 de abril de 2012.

En el nombre de Dios, el ms misericordioso, el ms compasivo. Este mes hace exactamente cuatro aos que estaba terminando mi cambio de turno en un hospital local. Mientras caminaba a mi coche se me acercaron dos agentes federales. Me dijeron que tena dos opciones: Poda hacer las cosas de manera fcil, o poda hacerlas por el camino ms duro. La fcil, tal como me explicaron, era que me convirtiera en un informante del gobierno, y si haca eso nunca vera una sala de justicia por dentro o la celda de una prisin. Y el camino difcil, este es. Aqu estoy, habiendo pasado la mayor parte de estos cuatro aos desde entonces en una celda de aislamiento del tamao de un pequeo armario, en el que estaba encerrado durante 23 horas al da. El FBI y esos fiscales trabajaron muy duro y el gobierno gast millones de dlares de los contribuyentes para encerrarme en esa celda, dejarme all, llevarme a juicio, y finalmente tenerme hoy aqu de pie ante ustedes para ser sentenciado a pasar incluso ms tiempo en una celda.

En las ltimas semanas mucha gente me ha hecho sugerencias sobre lo que debera decirles. Algunos me decan que debera pedir clemencia esperando una sentencia leve, mientras que otros sugera que debera golpear fuerte en cualquier caso. Pero lo que yo quiero hacer es hablar sobre m mismo durante algunos minutos.

Cuando rechac convertirme en un informante, el gobierno respondi acusndome del crimen de apoyar los mujahideen que luchan contra la ocupacin de los pases musulmanes alrededor del mundo. O como les gusta llamarles, terroristas. Sin embargo yo no nac en un pas musulmn. Yo nac y crec justo aqu, en EEUU, y esto enfada a mucha gente: cmo puede ser que siendo estadounidense crea esas cosas y tome las posiciones que tomo? Todo a lo que un hombre est expuesto en su ambiente se convierte en un ingrediente que le da forma a su visin, y yo no soy diferente. Por lo que en ms de una manera, es el pas del que soy lo que me ha hecho lo que soy.

Cuando tena seis aos, empec a coleccionar una gran cantidad de libros de cmics. Batman meti un concepto en mi mente, me introdujo un paradigma de cmo el mundo est montado: que hay opresores, hay oprimidos, y estn esos que da un paso y defienden a los oprimidos. Esto reson mucho en m durante toda mi infancia, yo gravitaba hacia cualquier libro que reflejara ese paradigma La Cabaa del To Tom, la autobiografa de Malcolm X, o incluso vi una dimensin tica en El Guardan entre el Centeno.

En el momento que empec el instituto y recib verdaderas clases de historia, fui aprendiendo precisamente cmo de real es ese paradigma en el mundo. Aprend sobre los nativos americanos y lo que les ocurri a manos de los colonos europeos. Aprend sobre cmo los descendientes de esos colonos eran a su vez oprimidos por la tirana del Rey Jorge III.

Le sobre Paul Revere, Tom Pain, y cmo los americanos empezaron una insurgencia armada contra las fuerzas britnicas una insurgencia que ahora celebramos como la guerra revolucionaria americana. Cuando era un chico incluso fui a excursiones escolares slo a unas calles de donde estamos sentados. Aprend sobre Harriet Tubman, Nat Turner, John Brown, y la lucha contra la esclavitud en este pas. Aprend sobre Emma Goldman, Eugene Debs, y las luchas de los sindicatos, las clases trabajadoras, y los pobres. Aprend sobre Anne Frank, los nazis, y cmo persiguieron a las minoras y metan en prisin a los disidentes. Aprend sobre Rosa Parks, Malcolm X, Martin Luther King, y la lucha por las libertades civiles.

Aprend sobre Ho Chi Minh, y cmo los vietnamitas lucharon durante dcadas para liberarse de un invasor tras otro. Aprend sobre Nelson Mandela y la lucha contra el apartheid en Sudfrica. Todo lo que aprend durante esos aos confirmaba lo que empec a aprender cuando tena 6: que a lo largo de la historia, ha habido una lucha constante entre los oprimidos y los opresores. Con cada lucha sobre la que aprend me encontr a m mismo consistentemente del lado de los oprimidos, y consistentemente respetando a aquellos que dieron un paso adelante para defenderlos sin importar la nacionalidad, sin importar la religin. Y nunca tir mis apuntes de clase. Mientras estoy aqu de pie hablando, estn en un ordenado montn en el armario de mi habitacin en casa.

De todas las figuras histricas de las que aprend, una sobresala sobre el resto. Estaba impresionado de muchas cosas sobre Malcolm X, pero sobre todo, estaba fascinado por la idea de la transformacin, su transformacin. No s si han visto la pelcula X, de Spike Lee, dura como tres horas y media, y el Malcolm del principio es diferente del Malcolm del final. Empieza como un criminal analfabeto, pero termina como un marido, un padre, un lder elocuente y protector de su gente, un musulmn disciplinado haciendo el camino a la Meca, y al final, un mrtir. La vida de Malcolm me ense que el Islam no es algo heredado; no es una cultura o etnia. Es un modo de vida, una forma de pensar que cualquiera puede elegir sin importar de dnde vienen o cmo fueron criados.

Esto me llev a mirar con ms profundidad el Islam, y me enganch. Era slo un adolescente, pero el Islam responda la pregunta sobre la que las mentes cientficas ms grandes no tenan ni idea, la cuestin que lleva a los ricos y famosos a la depresin y al suicidio al ser incapaces de responderla: cul es el propsito de la vida? Por qu existimos en el universo? Pero tambin responda la pregunta de cmo se supone que tenemos que existir. Y ya que no hay jerarqua o sacerdocio, poda sumergirme directa e inmediatamente en los textos del Corn y las enseanzas del profeta Mahoma, para empezar el viaje de entender de qu iba todo esto, las implicaciones del islam para m como ser humano, como individuo. Para la gente a mi alrededor, para el mundo; y cuanto ms aprenda, ms valoraba el islam como a un pedazo de oro. Esto cuando era un adolescente, pero incluso hoy, a pesar de las presiones de los ltimos aos, me pongo en pie ante usted y todos los que estn en la sala como un musulmn muy orgulloso de serlo.

Con eso mi atencin se desvi a lo que estaba pasando a otros musulmanes en diferentes partes del mundo. Y dondequiera que miraba, vi los poderes que estaban intentando destruir lo que yo amaba. Aprend lo que los soviticos haban hecho a los musulmanes en Afganistn. Aprend lo que lo serbios haban hecho a los musulmanes bosnios. Aprend lo que los rusos estaban haciendo a los musulmanes de Chechenia. Aprend lo que Israel haba hecho en Lbano y lo que sigue haciendo en Palestina con total apoyo de los Estados Unidos. Y aprend lo que Amrica estaba haciendo a los musulmanes. Aprend sobre la Guerra del Golfo, y las bombas de uranio empobrecido que mataron a miles e hicieron que las tasas de cncer se dispararan por todo Irak.

Aprend sobre cmo las sanciones llevadas por EEUU impedan que comida, medicinas, y equipo mdico entrara a Irak, y cmo de acuerdo con las Naciones Unidas ms de medio milln de nios fallecieron por ello. Recuerdo un vdeo de una entrevista en 60 minutos a Madeline Albright donde ella expresaba su opinin de que la muerte de esos nios mereca la pena. Vi como el 11 de septiembre un grupo de personas secuestraron unos aviones y los hicieron estrellarse contra edificios por el ultraje causado por la muerte de esos nios. Vi cmo EEUU despus atac e invadi Irak directamente. Vi los efectos de la estrategia Conmocin y pavor en el da de comienzo de la invasin los nios en los pabellones de los hospitales con metralla en sus cabezas de los misiles estadounidenses (por supuesto nada de eso sali en CNN).

Aprend sobre la ciudad de Haditha, donde 24 musulmanes incluyendo un hombre de 76 aos en una silla de ruedas, mujeres, e incluso bebs fueron disparados y reventados en sus pijamas por marines de los EEUU mientras dorman. Aprend sobre Abeer al-Janabi, un chica iraqu de catorce aos violada por cinco soldados estadounidenses, que despus le dispararon a ella y a su familia en la cabeza, quemando a continuacin sus cuerpos. Slo quiero sealar, como puede ver, que las mujeres musulmanas ni siquiera ensean el pelo a un hombre que no sea familiar. Por lo que intente imaginarse esta joven chica de una aldea tradicional, con su vestido arrancado, siendo atacada sexualmente no por uno, ni dos, ni tres, ni cuatro, sino cinco soldados. Incluso hoy, mientras estoy sentado en mi celda, leo sobre los ataques areos con aviones no tripulados que siguen matando musulmanes a diario en sitios como Paquistn, Somalia o Yemen. Justo el mes pasado, todos omos sobre los diecisiete musulmanes afganos la mayora madres y sus hijos asesinados a tiros por un soldado estadounidense, que tambin le peg fuego a sus cuerpos.

Esas son slo las historias que aparecen en los titulares, pero una de los primeros conceptos que aprend en el islam es la lealtad, la hermandad que cada mujer musulmana es mi hermana, cada hombre es mi hermano, y que juntos, somos un gran cuerpo que debe protegerse uno a otro. En otras palabras, no poda ver que esas cosas se hicieran a mis hermanos y hermanas incluso por EEUU y permanecer neutral. Mi simpata por los oprimidos continuaba, pero ahora era ms personal, como lo era el respeto por aquellos que los defienden.

Mencion a Paul Revere cuando, cabalg a medianoche para avisar a la gente de que los britnicos estaban marchando a Lexington para arrestar a Sam Adams y John Hancock, y despus a Concord para confiscar las armas almacenadas all por los Minuteman. Cuando llegaron a Concord se encontraron que los Minuteman los estaban esperando con las armas en la mano. Dispararon a los britnicos, lucharon contra ellos, y los vencieron. De aquella batalla vino la Revolucin Americana. Hay una palabra rabe que describe lo que los Minuteman hicieron ese da. Esa palabra es: JIHAD, y esto es de lo que va mi juicio.

Todos esos vdeos y traducciones, y disputas infantiles sobre Oh, tradujo ese prrafo y oh, edit esa frase, y todas esas exhibiciones se movan alrededor de un solo asunto: los musulmanes que se estn defendiendo de los soldados estadounidenses que hacen exactamente lo que los britnicos hacan en Amrica. Qued claro como el agua durante el juicio que yo nunca jams plane matar americanos en centros comerciales o la historia que sea. Los propios testigos del gobierno contradijeron esta afirmacin, y nosotros pusimos a un experto tras otro en esa tarima, que se pasaron horas analizando cada una de las palabras que he escrito, que explicaron mis creencias. Adems, cuando yo estaba libre, el gobierno envi un agente secreto para meterme en uno de sus pequeos complots terroristas, pero yo rechac participar. Sin embargo, misteriosamente, el jurado nunca oy esto.

Entonces, este juicio no era sobre mi postura acerca de los asesinatos de civiles estadounidenses. Era sobre mi postura sobre los asesinatos de civiles musulmanes por estadounidenses, y es que los musulmanes deberan defender sus tierras de invasores extranjeros soviticos, estadounidenses, o marcianos. Eso es lo que creo. Es lo que siempre he credo, y lo que siempre creer. Esto no es terrorismo, no es extremismo. Es lo que las flechas en ese escudo sobre su cabeza representa: la defensa de la patria. Por lo que no estoy de acuerdo con mis abogados cuando dicen que no tiene que estar de acuerdo con mis creencias -no. Cualquiera con sentido comn y humanidad no tiene otra eleccin sino estar de acuerdo conmigo. Si alguien entra en tu casa para robarte y daar a tu familia, la lgica dicta que t haces lo que sea necesario para echar al invasor de tu casa.

Pero cuando esa casa es tierra musulmana, y el invasor es el ejrcito de EEUU, por alguna razn los estndares cambian de repente. El sentido comn es llamado terrorismo y la gente defendindose de esos que vinieron a asesinarlos desde el otro lado del ocano se convierten en los terroristas que estn matando americanos. La mentalidad de que Amrica era victimizada cuando los soldados britnicos caminaban por estas calles hace dos siglos y medio es la misma mentalidad de los musulmanes que son victimizados por los soldados americanos que caminan por sus calles hoy. Es la mentalidad del colonialismo.

Cuando el Sargento Bales mat a tiros a esos afganos el mes pasado, toda la atencin de los medios fue hacia l y su vida, su estrs, su desorden de estrs postraumtico, la hipoteca de su casa como si l fuera la vctima. Poca simpata se expres por la gente que de hecho mat, como si no fueran reales, como si no fueran humanos. Por desgracia, esa mentalidad se filtra a todo el mundo en la sociedad, se den cuenta o no. Incluso con mis abogados, les llev casi dos aos de discusiones, explicando y clarificando antes de que fueran capaces de pensar fuera de la caja y por lo menos en apariencia aceptar la lgica en lo que estaba diciendo. Dos aos! Si le llev tanto tiempo a gente tan inteligente, cuyo trabajo es defenderme, desprogramarse a s mismos, despus lanzarme delante de un jurado elegido al azar bajo la premisa de que ellos son mis iguales imparciales, venga hombre. No fui procesado ante un jurado de mis iguales porque con la mentalidad dominante hoy en Estados Unidos, no tengo iguales. Teniendo en cuenta este hecho, el gobierno me persigui no porque lo necesitaban, sino simplemente porque podan.

Aprend una cosa ms en clase de historia: Estados Unidos ha apoyado histricamente las polticas ms injustos contra las minoras prcticas que incluso estaban protegidas por la ley slo para ms tarde mirar hacia atrs y preguntar: en qu estbamos pensando? Esclavitud, Jim Crow, el encierro de los japoneses durante la Segunda Guerra Mundial todas y cada una aceptada ampliamente por la sociedad americana, cada una defendida por la Corte Suprema. Pero conforme el tiempo pasa y EEUU cambia, tanto la gente como las cortes miran atrs y se preguntan: en qu estbamos pensando? Nelson Mandela fue considerado un terrorista por el gobierno sudafricano, y condenado a cadena perpetua. Pero el tiempo pas, el mundo cambi, se dieron cuenta de lo opresivas que fueron sus polticas, que no fue l el que era un terrorista, y lo liberaron de prisin. Se convirti en presidente. Por lo que todo es subjetivo incluso esta historia del terrorismo y quin es terrorista. Todo depende del tiempo y el lugar y de quin tenga los superpoderes en ese momento.

A tus ojos soy un terrorista, y es perfectamente razonable que est aqu de pie vestido de naranja. Pero un da, Amrica cambiar y la gente reconocer ese da como lo que es. Vern cmo cientos de miles de musulmanes fueron asesinados y mutilados por los militares estadounidenses en pases extranjeros. Sin embargo, yo voy a ser el que vaya a prisin por conspirar para matar y mutilar en esos pases porque apoyo a los Mujahidin que defienden a esa gente. Mirarn atrs y vern cmo el gobierno gast millones de dlares para meterme en la crcel como un terrorista, pero si de alguna manera llevramos a Abeer al-Janabi de nuevo a la vida en el momento en que est siendo violada por vuestros soldados, y la tuviramos como testigo y preguntarle quines son los terroristas, seguro que ella no sealara hacia m.

El gobierno dice que estaba obsesionado con la violencia, obsesionado con matar americanos. Pero, como un musulmn viviendo estos das, no puedo pensar en una mentira ms irnica.

Tarek Mehanna

12 de abril de 2012



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