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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-05-2012

Resea del libro "Prosperidad sin crecimiento. Economa para un planeta finito"

Luis Roca Jusmet
Rebelin


Con sus pros y sus contras, el libro que nos ocupa es imprescindible para cualquier ciudadano que quiera reflexionar sobre el mundo que vivimos y sus alternativas. Tiene la virtud de poner sobre el tablero, sin demagogia, las preguntas esenciales y los escenarios posibles para el futuro. Qu mundo queremos Qu criticamos del mundo presente? Qu proponemos? Cmo lo conseguiremos ?. Tim Jackson no es revolucionario, no forma parte del movimiento antisistema. Es una acadmico serio, honesto y lcido al que el gobierno laborista britnico encarg un informe sobre Estilos de Vida, Valores y Medio Ambiente. La orientacin del libro pone de manifiesto este origen. Jackson parece dirigirse a la vez a los gobernantes y a los ciudadanos para que cambien respectivamente sus polticas y sus hbitos. Quizs esta sea la parte ms cuestionable del libro, la de considerar que ser la buena voluntad de los gobernantes y de los ciudadanos las que transformaran las cosas. Transformacin que para Jackson no debe ser producto de una revolucin, que fcilmente llevara al caos, sino de reformas ordenadas pero radicales. El problema es que me parece evidente que los poderes establecidos, tanto econmicos como burocrticos, tienen demasiados intereses y poca voluntad de cambio real. Difcilmente sern los sujetos voluntarios de esta propuesta de Jackson.

Pero, al margen de lo anteriormente planteado, el libro tiene una gran consistencia, una lgica rigurosa e impecable y una claridad expositiva ejemplar. Empieza por una definicin de prosperidad muy interesante, que considera el punto de partida esencial. La define como el desarrollo de las capacidades florecientes de los seres humanos con recursos limitados en un planeta finito. Estas capacidades son los potenciales humanos que nos permiten sobrevivir en un mundo en el que nos sentimos seguros y confiados, en el que nos sentimos pertenecientes a una comunidad y cooperamos para conseguirlo. Se trata de recoger la libertad de los antiguos ( la de participar en los asuntos comunes) y la de los modernos ( la de las elecciones personales). Equilibrar el bien comn y los intereses individuales. Un contrato social bien entendido siendo conscientes de nuestros lmites, que vienen marcados por la ecologa. La prosperidad, esta es la hiptesis del libro, no implica crecimiento. Por el contrario el crecimiento sin lmites conduce a un consumismo sin sentido que no conduce a la felicidad, a una distribucin totalmente desigual de los bienes y recursos y es, adems insostenible. La felicidad colectiva, es decir, la prosperidad, es responsabilidad social y nos incumbe a todos. Debe ser justa y duradera. Es imprescindible vincular la economa con la sociedad y con el medio ambiente. Hay que introducir elementos ticos y morales en la economa. Estamos tan cegados por la ideologa neo liberal que no nos atrevemos a hacer previsiones por miedo a la verdad ? tan irresponsables somos ? Las preguntas van dirigidos a todos pero, sobre todo, a los que nos gobiernan.

Estamos en un crculo vicioso, consecuencia de la irresponsabilidad social, bsicamente de nuestros dirigentes econmicos y polticos. Y de sus idelogos, los neoliberales que nos han hecho comulgar con ruedas de molino, presentando como ciencia lo que no es ms ideologa. La gran trampa de los economistas convencionales falsamente cientficos es el mito del P.I.B. La gran trampa del P.I.B. Es que no contabiliza muchas actividades que son trabajo no lucrativo ( el trabajo domstico, de voluntarios...) ni tampoco los daos ecolgicos ni el endeudamiento. Otro de los fetiches es el del aumento de la productividad laboral, que en realidad lo que hace es destruir puestos de trabajos, comunidades y al medio ambiente.

El crecimiento no ha conducido a un mundo mejor, sino a una mquina de consumo en la que lo nico que importa es tener ms. El crecimiento-consumo sin lmites genera una profunda desigualdad por un lado e infelicidad y frustracin por otro. El capitalismo es un sistema cada vez ms parasitario que se alimenta del endeudamiento, tanto privado como pblico. Todo ello sin contar lo que podramos llamar la deuda ecolgica, es decir al impacto ecolgico del crecimiento-consumo. Se est empeando la prosperidad del futuro.

Cuales son las propuestas de Tim Jackson ? La primera que analiza y que considera insuficiente es la del New Deal Verde Mundial. Est claro que decir que es insuficiente quiere decir que hay que ir ms all, porque ni tan solo esta propuesta es considerada seriamente por los centros de poder econmicos y polticos globales. Se tratara de una inversin pblica en seguridad energtica, en infraestructuras que reduzcan las emisiones de carbono y en proteccin ecolgica. Debera estar orientada a liberar recursos energticos mediante la reduccin de gastos energticos y de materiales. De reducir la dependencia a los productos energticos que implican alianzas geopolticas conflictivas. Tambin de favorecer puestos de trabajo en industrias ambientales que protejan los activos ecolgicos valiosos y que reduzcan las emisiones de carbono. Potenciar las infraestructuras naturales : agricultura sostenible y produccin de ecosistemas. Impulsar el desarrollo de las energas renovables y de tecnologas reductoras de emisiones. Proyectos, por ejemplo, de aislamiento trmico de edificios, de red elctrica inteligente, de energa solar y elica. Paralelamente impulsar medidas fiscales contra las industrias contaminantes. Esta propuesta no le parece insuficiente por el cuestionamiento de la idea de crecimiento sostenible.

Jackson no utiliza el trmino decrecimiento. No lo hace porque la complejidad del mundo plantea que en algunos pases s puede ser necesario un crecimiento: crecer en unos y decrecer en otros. Deberamos cambiar la idea de crecimiento, que no estuviera ligada a la produccin y al consumo. Podemos crecer sumamente, socialmente con trabajos inmateriales, como la ayuda a las personas dependientes, por ejemplo. La propuesta de Jackson es la de una Macroeconoma ecolgica que mantuviera los lmites ecolgicos segn los criterios del bien comn. Buscar una estabilidad sin crecimiento donde repartamos el trabajo, lo cual implica una transformacin radical difcil pero imposible. Seran necesarios cambios en la estructura econmica y en los valores, en las actitudes y en los estilos de vida. Es necesario volver a vincular la economa, la sociedad y el medio ambiente y no considerar a la primera como independientes de las anteriores. Ir hacia un modelo de simplicidad voluntaria en la forma de vivir. Polticamente hay que volver a la idea de contrato social y no depender de suprapoderes, como el econmico : el poder poltico democrtico ha de ser soberano. Esto implicara un cambio tecnolgico masivo, una voluntad poltica determinante y unos cambios sistemticos en los patrones de demanda de consumo y una campaa internacional a favor de la transferencia de tecnologas para alcanzar reducciones substanciales en la utilizacin de los recursos globales. Las cosas van, en realidad, en sentido contrario. Esta es la cuestin. La pregunta que planteaba al inicio vuelve a aparecer Quin ser el sujeto del cambio ? Estoy de acuerdo con Jackson que no hemos de pensar en revoluciones violentas sino en reformas progresivas y radicales.

Pero los gobiernos oligrquicos liberales no los harn. Ni el sistema capitalista lo permitir desde su lgica y desde sus centros de poder. La transformacin no ser suave ni tranquila, por mucho que lo queramos.

Jackson es consciente de que hay que cambiar, como l dice, las estructuras de las economas de mercado. Pero su concepcin del capitalismo no es demasiado consistente. Le falta la visin de un Wallernstein para entendelo como un sistema mundial. Jackson habla de diferentes capitalismos, como si fueran sistemas nacionales. La diferencia que finalmente acepta entre capitalismo y socialismo, que sera la propiedad privada o estatal de los medios de produccin me parece menos convincente que la que plantea Wallernstein, que ve en el capitalismo una lgica econmica global determinada por el aumento ilimitado del capital. Un sistema que tiende al monopolio y al oligopolio, por mucho que tienda a mercantilizarlo todo. En este sentido capitalismo quiere decir crecimiento y luchar contra el crecimiento quiere decir ser anticapitalista. Hay quizs tambin una actitud demasiado conciliadora con los poderes polticos reales. Pero sus propuestas son, en todo caso, muy potentes para pensar otro mundo posible.

Prosperidad sin crecimiento. Economa para un planeta finito

Tim Jackson

(Traduccin de ngel Ponziano)

Barcelona : Icaria, 2011

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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