Una voz femenina sale de un altavoz colocado en un camión amarillo lleno de mensajes y pancartas. Comienza la marcha del barrio de Friedrichschain, uno de los cinco puntos de Berlín en los que se han dado cita el sábado por la tarde miles de personas en la "marcha de los indignados", como la han llamado. Uno de los objetivos era montar un "mercado de las ideas" frente al ayuntamiento de Berlín, "en el que todos puedan presentar alternativas para una nueva sociedad", decían en el comunicado de movilización. A quienes no han invitado es a "los nazis y a la extrema izquierda".
Es difícil calcular el número de personas que se reunieron. La policía afirma que fueron unas 3.500 personas, según el semanario Spiegel. "Aquí no va a haber ninguna revolución, vivimos demasiado bien en Alemania", comenta un manifestante. Sin embargo, las autoridades han prohibido que el planeado "mercado de las ideas" permanezca en la plaza de la fuente de Neptuno, frente al Ayuntamiento rojo. Los organizadores han recurrido la prohibición, pero piensan llevar a cabo de todos modos su idea original, según han hecho público a través de las redes sociales.
La solidaridad con el movimiento de los indignados en Berlín comenzó en agosto, con una pequeña acampada en la plaza de Alexander, que fue prohibida y desalojada. En el desalojo detenieron a un joven, Daniel Wilwock, al que un juzgado de Berlín ha condenado a dos semanas de trabajos comunitarios. "Es una clara criminalización de una protesta pacífica", afirmaba el sábado por la tarde en la marcha de los indignados. En este vídeo puede verse su detención el pasado 27 de agosto.
Pero la espinita de la acampada quedó clavada en el corazón de cientos de activistas, que el pasado octubre, coincidiendo con la movilización del movimiento occupy a nivel global, se congregaron ante el parlamento alemán, donde plantaron tiendas y permanecieron varios días acampados. El desalojo no se hizo esperar. La argumentación de la policía de Berlín, recogida por el periódico Tageszeitung, es que una acampada no es una forma de protesta real, pues "mientras se duerme, no se puede protestar".
Del 16 al 19 de mayo hay planeada una semana europea de lucha frente al parlamento europeo en Frankfurt (ING). Todas las actividades propuestas, que consistían en una acampada, charlas, conciertos y una manifestación, han sido prohibidas por el ayuntamiento de la ciudad. Los manifestantes afirman que llevarán a cabo su derecho a la protesta pacífica, aunque haya sido prohibida.
Fuente: http://www.diagonalperiodico.net/Miles-de-berlineses-se-manifiestan.html