Portada :: Venezuela :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-05-2012

No juntarse con la chusma

Reinaldo Iturriza Lpez
Rebelin


La pieza de propaganda ms hilarante que he ledo en mucho tiempo fue escrita por Joseph Poliszuk, y fue publicada en el diario El Universal el domingo 19 de febrero de 2012, es decir, exactamente una semana despus de las primarias opositoras.

La nota, titulada El candidato del equilibrio, un empalagoso alegato en favor de las pretendidas virtudes del gobernador Capriles, deja deslizar un dato demostradamente falso, pero al que el antichavismo recurre con frecuencia cuando la intencin es reforzar el mensaje de que Chvez es un tirano rabioso: "Aunque nunca qued claro si el teniente coronel Hugo Chvez realmente habl de 'frer las cabezas de los adecos en aceite', buena parte de su base enton los cantos de venganza que vena anunciando desde 1992".

Chvez, en efecto, jams pronunci esas palabras, tal y como lo reconoci en su momento el correspondiente imitador. Pero se trata, por supuesto, de sembrar la duda (una vez ms) o apostarle a la desmemoria. A veces, simplemente, de escribir lo que el pblico consumidor reclutado entre la "gente decente" desea creer. Como aquello de que para nosotros, los chavistas, participar en poltica es equivalente a entonar "cantos de venganza".

Adems, la nota de Poliszuk vuelve sobre una idea-fuerza cara al "pensamiento" antichavista: aquella segn la cual Chvez y el chavismo son sinnimos de "emocin", en contraste con la "razn" que encarnara el gobernador Capriles. No obstante, y como la sola idea de un candidato sin carisma es un total contrasentido, el periodista se apresura a aclarar: esto "no quiere decir que Capriles no transmita sentimientos". Simplemente transmite los adecuados.

As, a diferencia de Chvez, que, segn cuenta la leyenda antichavista, ya una vez amenaz con frerle la cabeza a los adecos, el gobernador Capriles es uno que "evita la confrontacin" y transmite "seguridad". Agrega: "el gobernador ha evolucionado como el pas". Para demostrarlo, recuerda que cuando se lanz como candidato a la Alcalda de Baruta emple la consigna: "Cero tolerancia al delito". Ahora, en cambio, nos dice que "hay un camino".

Traduccin: si para resultar electo por Baruta a Capriles le bastaba con emplear el trillado lenguaje del populismo punitivo, para optar por la Presidencia de la Repblica est obligado a moderar el lenguaje. Sobre todo frente al chavismo.

Pero en su empeo por pintarle esa imagen de candidato que no confronta, al propagandista se le va la mano. Y de qu manera: "La nica vez que Capriles se cay a golpes fue en una ria de estudiantes de sexto grado de la que ni siquiera sali bien parado". S, ley bien: una sola vez y adems perdi.

Realmente importa poco si el gobernador Capriles, ese "muchacho de jeans, con la franela por fuera", segn Roberto Giusti, siempre fue tan bobo. Esto est infinitamente lejos de ser un asunto personal.

Esa imagen que pretende vendernos el omnipresente aparato propagandstico detrs de Capriles, de candidato que no confronta, porque a diferencia de Chvez es un muchacho "racional", porque jams ha credo en la violencia, dice mucho de la imagen que el antichavismo tiene del pueblo venezolano. Del pueblo de abajo.

Si hubiera que ilustrar el punto, slo basta recordar una escena que vimos decenas, acaso centenares de veces, quienes crecimos sintonizando El Chavo del Ocho (unos porque realmente les gustaba, otros porque entonces no existan muchas alternativas), el inolvidable programa mexicano. Quin no recuerda a Doa Florinda, soberbia y mala pobre, dicindole a su hijo: "Vmonos Quico, no te juntes con esta chusma", justo despus de propinarle sonora cachetada a Don Ramn?

Exactamente as es como actan los asesores y propagandistas del gobernador Capriles: como Doa Florinda. La soberbia les sobra, est claro, aunque de malos pobres no tienen nada. El dinero fluye a borbotones.

Soberbia que se expresa en ese permanente tufillo a superioridad que le impide "rebajarse" a responder los ataques despiadados que le profiere el candidato de la sinrazn. La misma soberbia que lo obliga a referirse permanentemente a dilogos imaginarios con gente del pueblo, que jams presenciamos, de los que nunca conocemos seas ni detalles, gentuza sin nombre y mucho menos apellido. Soberbia cuando le desea "larga vida" a Chvez, pero luego lo acusa de haberse alejado de las calles, de gobernar desde las pantallas de televisin.

Soberbia de candidato que no confronta con chusma, y que si tiene que extenderle la mano, "casa por casa", es porque en tiempos de elecciones hay que desfilar por el vecindario.

Es Quico candidato.

Sus asesores, cual Doa Florinda, le dicen que no vale la pena; le susurran al odo que el secreto consiste en no confrontar a Chvez. Que no lo merece. Que los pequeos como Chvez se engrandecen cuando los gigantes como Capriles tratan de igual a la chusma. Que el error ha consistido, todos estos aos, en no respetar este sagrado orden de jerarquas.

Siempre hallarn una forma de subestimarnos.

Muy ingeniosos asesores de Capriles, va este dato invaluable: la nica forma de derrotar a Chvez es confrontndolo. En su terreno, que no quiere decir copiar a Chvez. Con firmeza, audacia, carcter, inteligencia. No hay otra opcin. Escurrir el bulto, mirar por encima del hombro, hacerse el distrado, es ms bien cosa de cobardes, de nios malcriados.

En el fondo, sospecho, ustedes lo saben. Pero el dinero fluye a borbotones.

Ser por eso que Quico ha corrido a buscar asesora con los paramilitares? O fueron ustedes mismos, genios, quienes se lo recomendaron?

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter