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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-05-2012

Hacia un Grupo de respuesta rpida en Comunicacin
Solidaridad comunicacional con Venezuela

Fernando Buen Abad
Rebelin / Universidad de la Filosofa


Si tuviese el poder necesario, bregara afanosamente por asegurarnos un acuerdo Latinoamericano de Solidaridad Comunicacional con la Misin 7 de octubre/Batalla de Carabobo. Reunira en Caracas, de inmediato, a 100 (al menos) referentes fundamentales de la accin revolucionaria en comunicacin y propondra un acuerdo de 100 acciones cada uno. Desde ahora y hasta el 7 de octubre. Acuerdos firmados, seriados y planificados.

Si tuviese esa fuerza, propondra que fuese la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad quien organizara, con sus equipos -y experiencia probada-, semejante logstica y pedira que se expidiera un documento final ordenador y de combate capaz de alentar tres R (esta vez aadiendo con la R de rapidito ) para la Poltica Comunicacional Revolucionaria. Expresin de la lucha de clases y del avance del proletariado.

Si tuviera semejante fuerza, insistira en que esa reunin, fuse antesala poltica para volver a insistir en la Necesidad de la Cumbre de Presidentes en Materia de Comunicacin y que los pases del ALBA acogieran de inmediato acciones, no slo en defensa ante la Guerra de IV Generacin, sino especialmente, hacia el diseo de un ALBA comunicacional emancipadora.

Si tuviera los medios y las fuerzas, no permitira que escapara la oportunidad histrica de impulsar una accin Internacionalista en Comunicacin, que dejara bien en claro la jerarqua del triunfo socialista el 7 de octubre en una geopoltica en la que nada es ms importante que el triunfo de la Revolucin venezolana. Por Venezuela y por todos los pases del continente. Si pudiera extendera luego, y de inmediato, semejante convenio al servicio de los pases del ALBA, blanco concreto de las ofensivas imperialistas en el corto plazo.

En una reunin as, en la que lo deliberativo cediera el paso a lo organizativo, pudiramos, acaso, poner en manos del presidente de Venezuela y de su pueblo, una herramienta ms de lucha que ayudara a romper los cercos mediticos con acciones planificadas para el plazo corto. Pudiramos poner en manos de Venezuela un conjunto de acciones solidarias que hiciera saber al mundo todo lo importante que es su lucha para un continente que sigue sus ejemplos con esperanza. Pudiramos dejar, bien en claro, que Otra Comunicacin es posible y es Urgente y que los episodios electorales sirven tambin para inspirar tareas de ms largo plazo y mayor profundidad en la construccin del Socialismo.

Bien pudiramos, incluso, sentar las bases de la Unidad estratgica que en materia de comunicacin nos urge para lograr la Soberana de los Contenidos que nos son indispensables para pactar, de una buena vez, tareas continentales que respondan al clamor de Unidad que suena en la voz de los pueblos. Unidad en sus medios alternativos y comunitarios en los medios pblicos de vocacin democrtica y en el canto revolucionario que nace en un continente harto del capitalismo y su infierno degradante.

Y bien pudiramos, para lograr una idea as, superar los lastres del sectarismo, de la desconfianza a ultranza, de los oportunismos y de todo aquello que impide consolidar la Unidad (o que la hace fracasar sistemticamente) en las tareas ms urgentes, en las acciones ms estratgicas y en las ms exigentes. No hay que hacer esfuerzos grandes para entender la dimensin de la asimetra que padecemos en la Guerra Meditica, declarada por las oligarquas contra los pueblos democrticos. No hace falta mucho para entender el grado de los peligros que sobrevuelan a los pases del ALBA. No hace falta mucho para entender la importancia de las fuerzas unidas y no hace falta mucho esfuerzo para saber que el tiempo corre y que las oportunidades no deben desperdiciarse.

Es un consenso mundial, es un clamor, la denuncia contra el papel delincuencial y aberrante que juegan las oligarquas mediticas en todo el orbe. Cada da se cometen atropellos y canalladas -impdicas e impunes- que ya suman bajas incontables y demenciales. A diario rumiamos rabia e impotencia ante el espectculo degenerado de las mquinas de guerra ideolgica burguesas. Todos reconocemos su accionar golpista y su tufo magnicida con pestilencia y necrofilia. Qu podemos hacer juntos?

Si yo tuviese las fuerzas y los recursos, bregara sin cansancio para que una iniciativa as, internacionalista y revolucionaria en materia de Comunicacin, abonara lo suyo en la construccin del Socialismo basado en la fortaleza de la clase trabajadora, del poder comunal y en la urgencia de ganar la Batalla de las Ideas para derrotar a la Ideologa de la Clase Dominante, cuanto antes! Ser tan difcil?

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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