Portada :: Cuba :: CINCO CUBANOS PRESOS DEL IMPERIO
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-05-2012

Ya es tiempo de que Obama haga honor a su condicin de Premio Nobel de la Paz y libere a los 5 hroes
5.000 Das injustamente encarcelados

Gustavo Espinoza M.
Rebelin


De no mediar un cambio radical en las decisiones del Presidente de los Estados Unidos, el prximo lunes 4 de junio cumplirn 5,000 das de injusta prisin los 5 hroes cubanos encarcelados por el gobierno norteamericano a fines del siglo pasado.

Ramn Labaino, Antonio Guerrero, Fernando Gonzlez, Gerardo Hernndez y Ren Gonzlez siguen hasta hoy siendo las vctimas directas del odio de la administracin yanqui, empeada en castigar al pueblo de Cuba y doblegar su resistencia, como un modo de hacer valer su autoridad en el mundo contemporneo.

Ciertamente se ha escrito mucho en torno al tema y se contina hacindolo, no con el propsito de convencer a los jueces de la Corte Federal de La Florida, autores de la inicua sentencia dictada a comienzos de este siglo; sino como un modo de refrendar a la humanidad entera la absoluta conviccin de inocencia que se tiene con relacin a las vctimas de esa oprobiosa barbarie que sigue indignando a millones de personas en todos los pases de la tierra.

En el Per -como en todas partes- millares de personas de uno y otro sexo, a lo largo de estos aos, han participado o intervenido en actos por los 5. Eventos, actos pblicos, mtines, plantones, marchas, conversatorios jurdicos, asambleas obreras, encuentros juveniles, exposiciones de pintura, recitales poticos, proyecciones de cine, recoleccin de firmas, envo de petitorios, presentaciones radiales o televisadas, ruedas de prensa, mociones parlamentarias; se han sucedido aqu por esta causa poniendo muy en alto la palabra Solidaridad.

Como se recuerda, estos valerosos luchadores antiterroristas fueron detenidos en septiembre de 1998 cuando encaraban la tarea de conocer -desde las entraas de las estructuras asesinas que operan en Miami al amparo de la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos- los planes operativos que se implementaban contra su pas y que estaban orientados a asesinar personas y causar ingentes daos materiales a la Patria de Mart.

Precisamente en cumplimiento de esa misin, los 5, como se les llama en el mundo, haban proporcionado al gobierno de Cuba informacin valiosa en torno al accionar terroristas de estas bandas y de sus principales dirigentes, como Lus Posada Carriles, Orlando Bush y otros. Dicha informacin fue entregada a las autoridades norteamericanas como una manera de cursarles una advertencia, un modo de hacerles saber que estaban -nada menos- que sentados sobre un barril de plvora que en cualquier momento podra explotar debajo de ellas.

Descubriendo el rostro avieso que suelen ocultar tras diplomticas sonrisas, los hombres de los servicios secretos de los Estados Unidos optaron no por investigar y detener a los verdaderos terroristas, sino ms bien encarcelar a quienes les mostraran una incontrastable verdad. De ese modo, las vctimas se convirtieron en procesados y luego sentenciados, sin ningn juicio justo, a penas brbaras que finalmente tuvieron que ser -en varios casos- dejadas revisadas y reducidas.

Ocurri, en efecto, que algunas de las primeras sentencias -Cadena perpetua ms 10 aos de prisin para Antonio Guerrero; Cadena perpetua ms 18 aos, para Ramn Labaino; y 19 aos de crcel, para Fernando Gonzlez- fueron levemente modificadas gracias a la ola de repudio que concitaron en el mundo; en tanto que otras -dos cadenas perpetuas ms 15 aos de crcel para Gerardo Hernndez y 15 aos Ren Gonzlez, se mantuvieron en pie.

Como resultado del proceso seguido en La Florida y la posterior revisin de la causa, hoy Ren Gonzlez que saliera de la prisin de Marianna el 7 de octubre del ao pasado- vive en una suerte de reclusin domiciliaria en el Estado de La Florida, que se ha convertido para l en una gigantesca crcel; en tanto que sus compaeros siguen purgando condena en lbregas prisiones yanquis. El caso de este hombre generoso son fuerte en los ltimos meses como consecuencia de un infausto y doloroso acontecimiento: la grave dolencia que aqueja a su hermano Roberto, y quien fuera uno de sus abogados en la causa. A peticin elementalmente humanitaria sustentada por la Defensa, fue autorizado a viajar a Cuba, lo que se produjo entre el 28 de marzo y el 13 de abril pasados; pero luego retorn a los Estados Unidos, donde habita con grave riesgo de su vida, rodeado de crapulosas bandas de asesinos empeadas en matarlo.

La disminucin de algunas sentencias y esta suerte de libertad cautiva dispuesta contra Ren; no ha cambiado en absoluto la percepcin que el mundo tiene del caso de los 5. Por eso no solamente que no ha descendido, sino ms bien incrementado el nivel de solidaridad con esta causa. En diversos confines se han escuchado voces en todos los idiomas del planeta demandando al gobierno de los Estados la libertad de los 5. La va la tiene an en la mano el Presidente Barack Obama. Culminados todos los procedimientos de orden judiciales sin que se hallara justicia en los tribunales, el titular de la Casa Blanca podra -en legtimo uso de sus atribuciones constitucionales- terminar con el caso y disponer la libertad de estos hroes y su retorno inmediato a la patria cubana.

Una medida de esta tipo no hara sido recoger criterios expuestos en distintos eventos por organismos ciertamente neutrales: La Comisin de Detenciones Ilegales de Naciones Unidas resolvi en el ao 2007, que la causa seguida en La Florida era nula y que las vctimas de las aberrantes penas que se dictaron contra ellas, tenan legtimo derecho a recuperar su libertad. Cuando esa decisin fue conocida el entonces Presidente George Bush arguy que no poda acatar sentencias dictadas por organizaciones judiciales externa; y que slo podra actuar a partir de estimaciones dictadas por las propias autoridades judiciales de los Estados Unidos.

Como si hubiera estado esperando para ingresar a escena, al Corte Federal de Atlanta resolvi pocos das ms tarde otro documento similar, asegurando que los presos cubanos deban ser sometidos a un debido proceso, o liberados de inmediato dado que no haban cometido los delitos que se les incriminara. Esta vez, George Bush hizo mutis por el foro. Call en todos los idiomas. Y presion desvergonzadamente a la sala de los jueces de esa circunscripcin para que modificaran su sentencia, como finalmente as ocurri.

Hoy se sabe que todo el procedimiento judicial seguido contra los 5 en los tribunales de los Estados Unidos, ha sido ilegal. No solamente porque no correspondi nunca a lo que se suele llamar un debido proceso; sino porque los jueces y los Jurados de la Corte actuaron influidos por actos en extremo rritos. Se ha sabido, por ejemplo, que la campaa de prensa contra los 5, fue artificialmente financiada y pagada para cargarla de mentiras que influyeran en las decisiones de los tribunales de justicia de los Estados Unidos.

Testimonios comprados sirvieron como prueba ante Jurados y Jueces. Documentos fraudulentos fueron usados para incriminar a los acusados. Y declaraciones falsas vertidas calumniosamente permitieron a la Fiscala levantar cargos infundados. Los mismos procedimientos que antes se usaron para matar a Nicols Sacco y Bartolom Vanzetti en 1927, los mismos que permitieron condenar a la Silla Elctrica a l Julius y Ethel Rosenberg en 1953; fueron usados esta vez contra los 5 cubanos considerados rritamente culpables

Los 5 son -el mundo lo sabe- hombres de paz, profesionales destacados, cientficos o poetas, tcnicos o artistas; pero personas tiles a la sociedad de nuestro tiempo. Como lo dijera recientemente en La Habana Ricardo Alarcn, Presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, los 5 son inspiracin y gua para los trabajadores y el pueblo cubano empeados hoy en las mltiples y complejas tareas de hacer los cambios necesarios a nuestro modelo de desarrollo para perfeccionar nuestra sociedad y hacerla cada vez ms eficiente y socialista. Gerardo, Ramn, Antonio, Fernando y Ren, hijos de este pueblo, educados y forjados por su Revolucin, han sido capaces de mantenerse firmes e indoblegables pese a su aislamiento, demostrando, en la mayor soledad, la fuerza indestructible de sus ideales, proclamando da y noche que s se puede, que la Patria y el socialismo pueden resistir y vencer. Por eso la lucha para liberarlos, para que regresen a casa de inmediato y sin condiciones es una prioridad para los cubanos y es una tarea en la que debemos multiplicarnos sin tregua ni descanso hasta la victoria total.  

Es tiempo ya que el seor Obama haga honor a la justicia y a su condicin de Premio Nobel de la Paz y disponga la inmediata libertad de los 5 hroes antes que ellos cumplan 5,000 das injustamente encarcelados.

Gustavo Espinoza M. Del Colectivo de Direccin de Nuestra Bandera 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter