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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-05-2012

Unin Europea, o las venas abiertas de nuestra Europa

Leonidas Vatikiotis
Rebelin

Discurso en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Ecuador durante la presentacin de la nueva edicin de la revista Lnea Sur (Quito, 17.5.2012).


Seor Ministro, seores invitados,

Quiero agradecer por el distinguido honor de invitarme a este evento para la presentacin de la nueva edicin de Lnea Sur.

Considero que es un intento ambicioso que busca, y logra, poner en un contexto terico la lucha contra el neoliberalismo que han emprendido las personas y los gobiernos de Amrica Latina.

La praxis poltica de Argentina, Venezuela, Bolivia y Ecuador -durante la ltima dcada- muestra que el retorno al siglo XIX, tal como se pretende actualmente en Europa, no puede ser nuestro futuro. Al mismo tiempo, la discusin sobre el contenido y las formas de cooperacin econmica en su continente muestra que un modelo de integracin como el de la Unin Europea y la eurozona no puede ser la nica alternativa.

Si examinamos las ltimas decisiones de la Unin Europea, y especialmente el Pacto Euro Plus y el Pacto de Estabilidad, el contenido de la integracin de la Unin Europea se define por:

Criminalizacin de los dficits del presupuesto estatal por medio de enmiendas constitucionales (este es el contenido del Pacto de Estabilidad)

Demolicin de las prestaciones sociales por falta de fondos, pavimentando la va para inversiones rentables al sector privado, el cual ofrece estos servicios nicamente a las clases que tienen la posibilidad de pagar.

Reduccin de salarios, sueldos y jubilaciones, lo que causa una pobreza masiva y miles de personas sin hogar y suicidios.

Privatizaciones masivas que traern consigo la concentracin de la riqueza pblica en las manos de la oligarqua y prohibir el acceso de los trabajadores a servicios bsicos, como la energa y el agua.

Eliminacin de la democracia tras el nombrar a banqueros de la Unin Europea en el rol de primer ministro. En Grecia, hace cuatro dcadas fueron los tanques de los coroneles los que dispararon contra nuestros derechos democrticos, ahora son los bancos de especuladores.

De muchas maneras, Europa ahora vive la tragedia que se vivi en su continente hasta hace una dcada, cuando los chicos de Chicago y el FMI impusieron su catastrfica receta de austeridad. La situacin es an peor debido al euro. Hace una dcada, las clases dominantes europeas prometieron que la moneda comn traera prosperidad. Pero, ahora, vemos que la moneda comn se ha convertido en un mecanismo de relaciones econmicas desiguales, para la divisin de los pases de la eurozona entre centro y periferia, produciendo dficits y deudas ex nihilo, para la implementacin de la austeridad permanente y prdida de los derechos a la soberana.

En Europa usan el terrorismo ideolgico de la deuda pblica para promover y construir el consenso a este experimento. Sabemos bien que la deuda pblica y los dficits son solo la excusa. En riesgo estn las conquista de la clase trabajadora: las 8 horas de trabajo, las negociaciones colectivas. El FMI y la Unin Europea piden que se los remuevan, como una precondicin para el otorgamiento de prstamos a Grecia, dinero que retorna a los mismos acreedores. Lo que se debera remarcar es que estas enormes cantidades que van a Grecia, Portugal e Irlanda (hasta ahora), y en unos pocos meses a Italia y Espaa, esas sumas no van a los servidores pblicos. Ellos han sido despedidos. No van a salarios. Han sido reducidos. Esas cantidades van a los banqueros y especuladores de Europa y Amrica.

Por esta razn, creemos que la deuda pblica no debera ser pagada por iniciativas unilaterales, sin pedir permiso a nuestros deudores. Este objetivo es una prioridad grande ahora que en Grecia, despus de la reciente mora, nuestra deuda pblica tiene una gran participacin oficial (una gran participacin que es debida a los pases de la eurozona) y no privada. En este contexto, hay muchas ms razones para rechazar la disciplina de la Unin Europea y la Eurozona, y pedir la salida de estas organizaciones imperialistas que sirven como instrumento a los deudores. El antidemocrtico, carcter agresivo de la UE se revela cuando vemos que la nica decisin de nacionalizacin no se hizo a los bancos, sino a la deuda pblica. Se la nacionaliz para que los gobiernos sean por siempre esclavos de los mercados. Esta es la Unin Europea y estas son las venas abiertas de Europa.

En este contexto, esperamos aprender de la experiencia de integracin en su continente.

Mi ms clida y sincera felicitacin por la segunda edicin de Lnea Sur.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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