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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-05-2012

Carta abierta a Antonio Romero
En defensa del legado poltico de Julio Anguita y contra la liquidacin ideolgica de Izquierda Unida

Csar Vilar Antol-Candela
Rebelin


Comienzo esta carta abierta al compaero (y camarada) Antonio Romero remarcando que no tengo el gusto de conocerle en persona, a pesar de aos de seguir su intensa trayectoria poltica, aos de pocas victorias colectivas y de muchas derrotas dolorosas para todas aquellas personas y colectivos que nos dimos cita en la creacin y posterior articulacin de Izquierda Unida, experimento poltico de primera magnitud en el que los comunistas del PCE siempre intentamos poner lo mejor de nuestra tradicin de lucha y resistencia ante el avance de las desigualdades.

Estimado Antonio:

Sabes mejor que nadie las consecuencias que han tenido las campaas mediticas inmisericordes contra nuestra organizacin a lo largo de estos ltimos aos. Conoces a la perfeccin la ira que empezaron a lanzar los burcratas y amiguetes del poder (pesoero por aquel entonces) contra el conjunto de la organizacin cuando te sentabas en los escaos del Congreso de los Diputados, all por 1988, en el momento en el que empezaban a llegar en cuentagotas a los diferentes rincones de Espaa las alternativas organizativas y polticas de IU. Ya conoces nuestra pasada (y presente?) posicin de intentar desarrollar una alternativa de izquierdas al margen de la claudicacin infamante de la socialdemocracia felipista, nuestra voluntad de construir junto al resto de trabajadores europeos una Europa de los pueblos donde los intereses colectivos de la clase trabajadora pudieran ser hegemnicos por encima de la lgica insaciable del capital, nuestro deseo de regenerar la vida poltica espaola enarbolando un frente amplio para aglutinar a todas las izquierdas crticas que tuviesen voluntad y ganas de darle la vuelta a la realidad de inmundicia y el latrocinio generalizado que supuso el acceso al poder de los reciclados socialistas de Suresnes. Has sido un poltico reconocido por la militancia cuando esa presin externa del PSOE y del sector oficialista de CCOO se tradujo en la creacin de Nueva Izquierda, justo cuando Julio Anguita era el poltico espaol mejor valorado en las encuestas.

Recordars que fue la poca en la que le perdimos al miedo a decir lo que pensbamos, la etapa en la que soltamos el lastre de la herencia podrida de Santiago Carrillo y su eurocomunismo atrofiante, claudicante y dictatorial. Nos cremos la posibilidad de recuperar la hegemona en el campo de la izquierda porque los otros se haban vendido (voluntariamente o no, eso ya no importa) a los grandes intereses econmicos. Despegbamos electoral y organizativamente sumando a colectivos y personas hartos del consenso constitucional que cerr en falso la mal llamada transicin a la democracia. A nivel orgnico hemos peleado internamente para ganarle la batalla no slo a los submarinos de Nueva Izquierda, sino tambin a los fieles al llamazarismo, esa correa de transmisin de lo polticamente correcto que pretende eliminar el discurso crtico de la realidad que nos rodea y que no nos creamos que en la hegemona de las ideas est la base de toda concepcin autnoma e independiente. Y todo esto para qu Antonio?

Para despus acabar integrndonos en un gobierno de coalicin con el PSOE en la comunidad autnoma ms grande de Espaa? En eso consista la construccin de la alternativa?

Me parece una indignidad y una indecencia tu foribundo ataque a Julio Anguita en tu ltimo artculo de opinin (http://www.larepublica.es/2012/05/carta-abierta-a-julio-anguita/). Usas los circuitos de comunicacin que no son de la organizacin a sabiendas de que los efectos denigratorios en la figura de Julio sern demoledores, y lo dejas a los pies de los caballos para que la empresa meditica progre (con cuyo referente poltico defiendes llegar a acuerdos estables de gobierno en tu tierra) se cebe con l y le culpen, una vez ms, de la ensima falacia.

Aquella que cre Diego Lpez Garrido y que la gentuza de PRISA repiti hasta el aburrimiento: La Pinza. No slo PRISA habla de algo que no existi (la pinza), sino que personas que han tenido una responsabilidad pasada y presente, tanto en el PCE como en IU, como es tu caso, han hecho suya esta mentira tan infame, como una penosa materializacin del Sndrome de Estocolmo. No te das cuenta, t y los que arremetis contra Julio (y contra Snchez Gordillo, dicho sea de paso) de que estis cayendo en los mismos comportamientos indignos que los Sartorius, Almeida, Lpez Garrido, Rosa Aguilar y un largo etctera de trnsfugas notables?

Niegas en uno de los prrafos de tu ominoso artculo el carcter integrador del proyecto poltico que encabez Julio Anguita, usando parecidas tcnicas denigratorias que las que usan nuestros enemigos ms acrrimos, acusndole a l en persona de que IU no llegara, en la etapa en la que fue coordinador general de IU (y secretario general del PCE) a acuerdos permanentes con muchos colectivos sociales y polticos; algo que resulta ser una tremenda falsedad.

Huelga recordar una vez ms que la propuesta poltica de IU que encabez con tanta honestidad Julio Anguita se estructuraba sobre una serie de prioridades programticas muy concretas y muy plausibles (derecho a la vivienda, derecho a una sanidad universal y gratuita, desarrollo de unos servicios pblicos de calidad, planificacin democrtica de la economa, creacin de una banca pblica, cumplimiento estricto de los contenidos sociales que prescribe la actual Constitucin espaola, etc), elaboradas bajo unos cauces de participacin novedosos en nuestro pas, unas decisiones asamblearias que eran refrendadas por los rganos internos competentes, con unos estatutos claros que garantizaban los derechos y deberes de todos los miembros de la coalicin. Y t sabes mejor que nadie quines eran los que se saltaban esos acuerdos a la torera: los advenedizos de Nueva Izquierda, la pequea secta de los de la Tercera Va; o los que desde su militancia sindical en CCOO trataban de erosionarnos al mximo por sealar acertadamente la sumisin del entonces sindicato comunista (junto a UGT) a la patronal y a las reformas laborales dictadas por los tratados constitutivos de la Unin Europea, especialmente con la aprobacin del Tratado de Maastricht en 1992, con el inicio de la gran cruzada ultraderechista en todo el hemisferio occidental justo despus de la desaparicin del bloque socialista en la Europa del Este.

O es que no te acuerdas de la federacin gallega de IU que se fue con el PSOE saltndose los acuerdos del Consejo Poltico Federal de IU? O de los impresentables de Iniciativa per Catalunya con el inefable Rafael Rib a la cabeza, los mismos con los que ahora seguimos empeados en sellar acuerdos al margen de la militancia, para que despus aprueben resoluciones contra la Revolucin Cubana con la derecha ms reaccionaria en el Parlamento Europeo? Esos aliados estables en Catalunya (y en el Congreso de los Diputados) son los que en cualquier momento nos volvern a traicionar ( y a rerse de nosotros) como ya nos pas en dos ltimos procesos electorales al Parlamento Europeo, con la anuencia de la direccin federal del PCE, dicho sea de paso, en los que el candidato de Iniciativa per Catalunya Ral Romeva vulner el pacto firmado y se integr una vez elegido (gracias a todos los votantes de IU en el resto del Estado) en el Grupo Parlamentario de Los Verdes y no en el Grupo Parlamentario de la Izquierda Unitaria como prescriba lo firmado.

Por qu has cado tan bajo Antonio Romero? Qu te ha llevado a ti y a tantos otros a tratar de imponer un acuerdo poltico como el que habis legalizado en Andaluca, a sabiendas de lo que supone en el plano poltico? Os habis olvidado ya de que el PSOE lleva 37 aos engaando a los trabajadores de todo el estado aplicando la agenda ms dura del capital? Os habis olvidado del vergonzante caso de corrupcin de los ERE y la responsabilidad poltica del secretario regional del PSOE (y Presidente del PSOE) al cual habis ayudado a volver a salir investido Presidente de la Junta? Qu les vamos a decir ahora a todas esas personas que se manifestaron junto a nosotros pidiendo el cese de la poltica de recortes concertada entre el PP y el PSOE ahora que estamos siendo cmplices en Andaluca del ensimo episodio de aplicacin de medidas impopulares? Dnde queda el capital humano y poltico edificado en estos ltimos meses gracias a las movilizaciones sostenidas en las que hemos participado, tanto los militantes del PCE como los miembros de IU? Tan complicado es de entender que denunciar los recortes promovidos por los representantes polticos del gran capital y al mismo tiempo participar en gobiernos donde se aplican esos recortes, adems de una infamia, constituye un suicidio poltico en toda regla? No es esta la misma poltica que queran los partidarios de Gaspar Llamazares en el seno de IU? Antecedentes tenemos ms que de sobra para ilustrar estos hechos palmarios.

Nos acusarn con razn de lo siguiente: que hemos olvidado muy rpido que durante la ltima legislatura a nivel estatal el PSOE recort muchos de los derechos conseguidos tras aos de lucha (salarios, pensiones, etc); que adems fueron ellos los que desde el Gobierno pactaron con el PP modificar la Constitucin para limitar el dficit pblico y priorizar el pago a la banca privada; y que en Andaluca la poltica que han practicado los gobiernos del PSOE de Chaves y Grin ha sido la del enchufismo, la privatizacin (entre otras la Agencia Tributaria de Andaluca, la Fundacin Andaluza de Fondo de Fondo de Formacin y Empleo, con sueldos astronmicos para sus directivos) y la corrupcin.

Adems en tu Andaluca natal, la poltica de concertacin con los capitalistas buenos (el PSOE) nos llev al desastre precisamente en las elecciones autonmicas en las que t mismo encabezabas las listas electorales de IU. Por eso deberas haber sido ms cauto a la hora de analizar el nuevo escenario andaluz y nacional, cosa que no has hecho a la luz de la lectura detenida de la carta abierta a Julio Anguita.

Detrs de todas estas reflexiones y tras la decisin de la federacin andaluza de IU de pasar a formar parte de la agenda de recortes promovida por el capitalismo europeo, se esconde una triste realidad:

IU ha decidido optar por no molestar a una parte significativa de este brutal sistema de dominacin. La unin de la izquierda, La casa comn de la izquierda, Todos juntos contra el PP son manifestaciones muy concretas de enfrentamiento al PP pero no a sus polticas, por lo que si desde IU nos situamos cerca del PSOE (en este caso desde el seno de un Gobierno de coalicin) estamos avalando directamente esas mismas recetas econmicas que ahora se est encargando de desarrollar el partido de Mariano Rajoy. Est ms que demostrado en el plano econmico europeo que tanto PP como PSOE son dos caras de una misma moneda. De hecho fue el PSOE (y no el PP) quien empez a desarrollar la actual agenda de recortes, con Zapatero al frente. Rajoy y su ministro Lehman Brothers De Guindos slo han hecho que seguir plasmando en Decretazos express aquello que el PSOE pretenda presentar como algo inevitable, lo mismo que las declaraciones en televisin de Diego Valderas de que Andaluca aceptara los recortes sociales por imperativo legal. Cmo podemos al mismo tiempo tolerar estas bajezas sin que se nos caiga la cara de vergenza y tambin pretender silenciar la lgica oposicin interna, que tan razonablemente se ha encargado de poner Julio Anguita encima de la mesa?

Tambin deberas saber a estas alturas que la decisin de pasar a formar parte de gobiernos determinados sin tener en cuenta que la estructura poltico-institucional actual est ntimamente unida a las decisiones oligrquicas esconde el evidente fracaso de la tctica reformista: el Estado es parte fundamental de la agenda de recortes, no hay capitalismo malo (PP) o capitalismo bueno (PSOE+UGT-CCOO+Iniciativa-Compromis-Equo). El capitalismo usa las instituciones polticas para perpetuar su dominio y latrocinio sobre la mayora de la ciudadana trabajadora, y la participacin de la izquierda transformadora en distintos ejecutivos europeos slo ha servido para desactivarnos como alternativa a la dictadura del capital.

O es que no te acuerdas dnde han terminado esos experimentos, como la experiencia francesa de ministros comunistas en los gobiernos de Franois Mitterrand en los 80, o la decisin de la mayora del Partido Comunista Italiano de enterrar el proyecto comunista y crear un frente renovador como el Olivo? No te das cuenta que el fracaso organizativo de los partidos comunistas europeos que abrazaron el dogma eurocomunista es el fracaso de la reforma por la reforma sin el cuestionamiento profundo del sistema capitalista?

Tengo la firme conviccin (y como yo piensan muchos militantes en la base) que tu carta abierta a Julio Anguita no constituye solamente una crtica personal, sino que detrs de esa advertencia-chantaje se esconde la posicin ntida y clara de la actual direccin federal de Izquierda Unida de perseguir y difamar a todos aquellos que nos negamos a considerar al PSOE como un interlocutor vlido para construir la necesaria alternativa al neoliberalismo. Por no hablar de esos sindicatos de clase a los que os habis subyugado en una tctica que implica aceptar los 30 aos de reformas laborales con sus consiguientes retrocesos en materia socio-laboral (CCOO y UGT no cuestionaron en modo alguno el Tratado de Maastricht o el fracasado Tratado de Lisboa en el que se desarrollaba la archiconocida Constitucin Europea). Lo ms triste es que pretendes justificar ese ataque despiadado a Julio Anguita, y lo que l ha significado y significa para muchos militantes, con argumentaciones bastante discutibles. Hablas de que la decisin por la que IU-LV-CA ha entrado a formar parte del nuevo ejecutivo de Grin se ha basado en un referndum democrtico y vinculante entre toda la militancia andaluza. Ignoras (interesadamente) que en una decisin de estas caractersticas se debera haber preguntado, en primer lugar, si la militancia era favorable a votar la investidura al candidato del segundo partido con ms votos de las ltimas elecciones. Y slo despus plantearse la posibilidad de entrar en un pacto de gobierno o acuerdo estable de legislatura, habiendo dado la voz a la militancia antes de sellar un acuerdo, y no cuando todo pareca cocinado entre las dos direcciones de IU-LV-CA y PSOE.

Muchos afiliados no han podido participar por diversas razones en vuestra propuesta de referndum mutilado. Sabis que este referndum ha tenido una importante contestacin interna, ya que resulta imposible (no en tu caso ni en el caso de las direcciones del PCA y PCE) olvidarse de 30 aos de autonomismo del PSOE andaluz.

Tambin se ha escondido la materializacin concreta a nivel ejecutivo de un texto poltico (el acuerdo de gobierno PSOE-IU) lleno de multitud de vaguedades y declaraciones de buenas intenciones sin concrecin alguna, ya que presupuestariamente hablando, IU-LV-CA gestionar directamente el 27 % de las reas de gobierno de la Junta de Andaluca y slo el 4% del presupuesto total. De verdad era necesario tirar por la borda nuestro patrimonio histrico de crtica coherente a la deriva neoliberal, a cambio de unas migajas institucionales desde las que apenas se podr, no ya cambiar las cosas, sino incidir en la poltica de derechas que presumiblemente seguir desarrollando el PSOE de Grin? Dnde ha quedado el programa, programa, programa y la concrecin de acuerdos polticos para construir la alternativa desde la izquierda?

Destacados cargos orgnicos de IU (y tambin desde el PCE como demuestra tu escrito y la participacin fundamental en el diseo de las negociaciones que fructificaron en el acuerdo de gobierno andaluz del actual secretario general del PCE y diputado de IU por Sevilla Jos Luis Centella) os habis lanzado en tromba a deslegitimar a Julio con la intencin de arrinconarlo, porque sabis que l no se va a callar, que aunque siempre ha sido y es extremadamente respetuoso con las decisiones que se tomen a todos los niveles, se sigue atreviendo a dar respuestas contundentes y claras a lo que significa un pacto de las caractersticas del firmado en Andaluca. Julio Anguita siempre dijo con razn que no se trata de llegar a acuerdos con siglas, sino que las alianzas se sellan entorno a programas y entorno a ciudadanos que aunque no pertenezcan a IU, hayan participado en las reas de elaboracin colectiva que tantos aos nos cost desarrollar y que tan molestas son para los que priorizan los acuerdos copulares, adems de la sumisin al PSOE a cualquier precio.

La clave no est en que no gane el PP, un maniqueismo estpido que impide ver la dimensin real del problema, que no es otro que la opcin del PP y del PSOE (y de CiU y PNV en Catalua y Pas Vasco) de apostar por el modelo econmico que impona el Tratado de Maastricht, donde se diseaba una Europa en la que los estados miembros y sus instituciones debern someterse a la rigidez de los dogmas neoliberales de la Escuela de Chicago, y en la que los grandes emporios econmicos transnacionales son los que dictan la poltica que tienen que seguir los representantes electos de la voluntad popular.

Os olvidis de estas realidades evidentes y os lanzis a la gestin de parcelas de poder como antao hicieron otros excompaeros y excamaradas, dejando por el camino estos fundamentales instrumentos de anlisis y denuncia, lo que dice mucho de vuestra bajeza poltica, a la par que aprovechis para arremeter contra Julio Anguita, y no slo contra l, sino contra una concepcin muy clara de cmo debe construirse la alternativa a la barbarie capitalista.

En mi opinin (compartida por muchos compaeros de la base militante) no tengo ninguna duda de que detrs de estos reproches (o advertencias, como ha sealado acertadamente Sebastin Martn Recio) tuyos a parte de encontrarse el sentir mayoritario de la direccin federal de IU, con Cayo Lara al frente, hay una realidad muy molesta para muchos ya que estamos delante de una direccin poltica de IU que fue elegida a raz de la ltima y fratricida asamblea federal con un discurso muy ntido para diferenciarse de la subalternidad impresentable de las direcciones polticas llamazaristas. El documento poltico que defendi nuestro partido (el PCE) junto a otras sensibilidades crticas de la organizacin, era taxativo en muchos puntos: recuperacin del discurso fundador transformador y alternativo, aplicacin concreta de mecanismos internos democratizadores con el retorno de los expulsados asturianos y castellano-leoneses, movilizacin sostenida contra la agenda natural de recortes del PSOE de Zapatero y el PP de Rajoy, vuelta a una concepcin unitaria en base a unos contenidos mnimos de accin pactados entre todos los componentes de la coalicin, accin poltica de oposicin al neoliberalismo rampante conjugada al mismo tiempo en las instituciones y en la calle, y una progresiva deslegitimacin del entramado constitucional-monrquico a travs de la apuesta republicana que se ha concretado en muchos frentes como la red de municipios espaoles por La III Repblica, que t mismo presides.

Dnde qued la defensa de esos acuerdos asamblearios en la prctica, Antonio Romero? O era pura palabrera para quitar a Gaspar Llamazares y poner a otros dirigentes como t para seguir haciendo la misma poltica que el actual diputado nacional por Asturias?

A pesar de estos tristes avatares, muchos en la base, desde las instituciones y la calle, seguiremos defendiendo la necesidad de una IU autnoma, independiente y con vocacin de alternativa clara a este injusto sistema de dominacin.

Y aunque a muchos os pese, seguiremos defendiendo el legado poltico y humano de Julio Anguita, porque con voluntad de confrontar y de luchar, se puede construir una herramienta poltica adecuada para la batalla ideolgica de la que est tan necesitada esta sociedad.

Muchos de nosotros seguiremos viendo en la IU de Julio Anguita (con la contextualizacin histrica aplicada a las realidades actuales) un referente ineludible para seguir creyendo en otra poltica, en otra economa, en definitiva, en otro sistema.

Es ms cuestin de voluntad y de ganas de rebelarse y oponerse, que de transitar miserablemente por gobiernos de coalicin que en nada ayudan sino todo lo contrario, a la construccin de la fundamental alternativa.

Atentamente.

Csar Vilar Antol-Candela. Miembro del Comit Nacional del Partit Comunista del Pas Valenci (PCE) y concejal de Esquerra Unida del Pas Valenci (IU) en el Ayuntamiento de Sant Joan dAlacant (Alicante).

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

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