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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-05-2012

Primavera mexicana?

Gustavo Esteva
La Jornada


Es demasiado pronto para hablar de primavera mexicana. Llamamos primavera rabe a un despertar radical que permiti al mundo rabe deshacerse de algunos dictadores y desatar transformaciones profundas que lo pusieron en sintona con el resto del mundo. Es una desproporcin sostener que la reciente movilizacin de los jvenes, que apenas empieza a extenderse, tiene ya ese carcter. Pero no es un despropsito. Sera igualmente desproporcionado considerarla irrelevante y efmera y descartar la posibilidad de que adopte ese rumbo.

Fueron los Ocupa Wall Street quienes hablaron de la primavera mexicana y la saludaron con entusiasmo. Podemos hacer una extrapolacin y decir a estos jvenes lo que Naomi Klein dijo a los de Wall Street: Los confundidos lderes de opinin se preguntan en la televisin por qu estn protestando?. El resto del mundo, mientras, se pregunta: Por qu tardaron tanto? Nos preguntbamos cundo iban a aparecer. En todo caso: Bienvenidos.

Y s, bienvenidos. Hacan falta. Esta generacin no pudo experimentar nuestro propio despertar en 1994: apenas haban nacido. No pudieron enterarse de que, como deca Monsivis, los zapatistas nos ensearon a hablar con la realidad. Les toc ms bien la fase en que muchos reaprendieron a callarla, a cerrar los ojos, a acomodar de nuevo la realidad a sus empeos. Quizs no han podido apreciar la medida en que gracias a los zapatistas dej de ser posible esconder la realidad bajo la alfombra, como lograba normalmente el PRI, cuyo uso de intelectuales y medios lleg a extremos espectaculares en tiempos de Salinas hasta que los zapatistas le tumbaron el teatrito.

Es til traer a colacin el episodio. Hasta 1993 Salinas apareca como un lder mundial que haba sabido entender los vientos que corran por el mundo y sacaba a su pas del subdesarrollo. Era el candidato principal a dirigir la Organizacin Mundial de Comercio, la institucin que representa la quintaesencia del neoliberalismo. Hablando con una comisin de alto nivel de Japn les dijo sin rubor: Pueden negociar conmigo. Aunque voy de salida estaremos en el poder los prximos 25 aos. El 31 de diciembre celebraba en Huatulco sus triunfos, convencido de que dejaba todo bien atado, como deca Franco poco antes de morir.

En unos cuantos das la perspectiva cambi por completo. Tres semanas despus del levantamiento zapatista Salinas se vio obligado a hacer a la oposicin poltica ms concesiones que las que el PRI haba hecho en los 50 aos anteriores. Un ao despus se encaminaba al exilio en Irlanda, mientras su hermano paraba en la crcel.

Es esplndido que estos jvenes desafen a los medios. Es signo de salud social que Televisa te idiotiza haya llegado al primer lugar mundial en registro de audiencia, la medicin en que se finca el negocio de las cadenas comerciales. La frase se ha dicho hasta el cansancio, pero es novedoso que un grupo prominente del sector que sostiene ese aparato estupidizante lo diga con imaginacin y eficacia y produzca el efecto aj que es sntoma de despertar colectivo. No es an tiempo de cantar victoria, dada la naturaleza de lo que enfrentan. Pero debemos reconocer su tino al hacer suya la bandera de la reforma de los medios de comunicacin.

Y esto lleva a lo que probablemente sea el asunto principal. El rechazo tajante al PRI y a su candidato puso en marcha a los jvenes, los sigue unificando y puede contagiar a mucha gente. No sera poca cosa cerrar el paso a la coalicin mafiosa que hoy usa la franquicia del PRI. Pero no debera pagarse el precio del ao 2,000, cuando un rechazo semejante se convirti en Fox.

Si de elecciones se trata, es til recordar las frases del candidato Obama. No les pido que crean en m, sino en ustedes mismos. Una vez en la Casa Blanca no podr arreglar las cosas, pero ustedes pueden. Quienes olvidaron esa advertencia sufren ahora la frustracin de lo que el presidente Obama no pudo hacer.

Nadie, all arriba, ni persona ni partido poltico, puede hacer lo que se requiere. El circo meditico de las campaas no debe distraernos de ese hecho: la esperanza, toda la esperanza, se encuentra abajo. A pesar de la movilizacin de los jvenes tendremos las elecciones de la ignominia, como las ha llamado Javier Sicilia, y seguiremos teniendo medios cuya naturaleza es venderse al mejor postor, lo mismo a jabones que a candidatos.

Es cierto: los jvenes sern decisivos en esta coyuntura y en los prximos aos. Es su momento. Necesitamos todos que lo asuman con lucidez y responsabilidad.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2012/05/28/index.php?section=opinion&article=018a1pol



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