Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-05-2005

El boicot acadmico y la izquierda israel

Omar Barghouti y Lisa Taraki
Palestine Chronicle


Algunos de los ms comprometidos representantes de la oposicin israel a la ocupacin militar de los territorios palestinos, manifestaron recientemente serias reservas, por no decir un claro rechazo acerca del llamamiento palestino al boicot de las instituciones acadmicas y culturales israeles. Creemos que merece la pena analizar sus preocupaciones.

Casi todas las crticas que se hicieron publicas, estaban precedidas por el apoyo moral del derecho de los palestinos a la resistencia a la ocupacin, de forma noviolenta, por supuesto, incluso llamando al boicot para conseguir ese objetivo. Un tema comn en su rechazo al boicot acadmico es sin embargo la consideracin pragmtica de que el boicot puede ser "contraproducente" en la lucha contra la ocupacin. Se permiten tal objecin porque se consideran colaboradores de los palestinos en el campo contra la ocupacin y no como meros simpatizantes externos. Esta premisa puede ser vlida para algunos casos, pero en la mayora de ocasiones no lo es. Los israeles que se atribuyen el derecho exclusivo de arbitrar en cualquier cuestin que tenga que ver con los palestinos, deberan pensar dos veces antes de autoproclamarse como los nicos que decidan sobre la forma que debe adoptar la lucha contra la ocupacin.

Los israeles que estn en contra de la ocupacin deberan entonces actuar con una base moral sobre todo, y no dictar el rumbo de la lucha. sta sigue siendo una lucha de los palestinos y sus partidarios, entre ellos los israeles conscientes, llevada por los palestinos contra las polticas racistas y coloniales de Israel. Es la hora de reconocer este hecho determinante.

Otra cuestin crucial que tratamos aqu, es el hecho de que incluso los israeles conscientes se encuentran en una situacin de conflicto de intereses: cualquier boicot, incluso en su forma ms sutil y matizada, perjudicar, tarde o temprano sus intereses. Este hecho les tiene que privar a los israeles del derecho de opinar o darles consejo a los palestinos sobre el boicot, dado que su vista est nublada por el inters propio? No, pero el hecho de que sus intereses estn sobre la mesa no tiene que ser ignorado a la hora de decidir sobre la imparcialidad de sus opiniones. Algunos acadmicos de principios, como Ilan Pappe, decididamente se situaron por encima de este conflicto de intereses, declarndose estar preparados para aceptar el precio que habran que pagar como resultado de la realizacin de cualquier boicot significativo contra las instituciones acadmicas israeles. Semejante claridad moral y coherencia deberan servir de ejemplo a los dems acadmicos israeles.

Independientemente de las intenciones y consideraciones morales, creemos necesario hablar de los argumentos pragmticos/polticos ms recurrentes presentados por la izquierda israel, y responder a cada uno de esos argumentos con la debida reflexin.

La afirmacin sobre lo "contraproducente" del boicot, la ms potente de todas, se basa en los siguientes argumentos:

Primera afirmacin: El boicot acadmico perjudicar a aquel sector de la sociedad opresora, que tiene mayor probabilidad de ser simpatizante de la lucha del pueblo oprimido. Israel no es ninguna exepcin, sino la regla.

Respuesta: Incluso si es as en otros lugares, en Israel no lo es. En trminos generales, los acadmicos israeles hacen servicio militar en el ejrcito de la ocupacin, y casi nunca denuncian pblicamente la ocupacin israel, ni su sistema de discriminacin racial contra sus propios ciudadanos palestinos, ni la absoluta denegacin de derechos de los refugiados palestinos, derechos reconocidos por la ley internacional. Esto nos lleva a una conclusin: estn, anque de manera pasiva, a favor de la opresin criminal del pueblo palestino llevada a cabo por su estado. Es ms, las organizaciones acadmicas israeles, como juntas universitarias o asociaciones profesionales, guardaron silencio acerca de la conducta de aquellos cientficos que contribuyeron a la ocupacin sea directamente, prestando servicios de consulta, sea desarrollando "conocimientos" que puedan utilizarse para el control, opresin y ocupacin. Segn nuestra informacin, ningn racista o cientfico colaboracionista ha sido reprobado en pblico por una organizacin acadmica representativa. Muchos de los israeles que rechazan el boicot acadmico, admiten libremente la complicidad de la comunidad acadmica con el proyecto colonial, tanto histrica como actualmente.

Segunda afirmacin: el boicot acadmico por su propia naturaleza est en contradicin con la libertad acadmica.

Respuesta: Esta afirmacin tiene que ser examinada con atencin. Creemos que la libertad que los acadmicos israeles quieren preservar, es su libertad de seguir siendo eruditos, es decir: tener un flujo ininterrumpido de fondos para la investigacin, conseguir subvenciones para ser liberados de la enseanza, tomar aos sabticos, poder seguir escribiendo, participar en debates cientficos, en otras palabras, todas las cosas que un acadmico respetable se supone tiene que hacer. Pero pueden o deben disfrutar de esas libertades (que para nosotros parecen ms bien privilegios) sin tener que preocuparse de lo que est ocurriendo al otro lado de los muros de la ctedra ni de qu papel juegan sus instituciones en la perpetuacin del colonialismo? Aqu afrontamos de nuevo la visin del mundo que tienen los israeles desde su posicin ventajosa, suponiendo y exigiendo que los dems hagan lo mismo. Por qu tiene el resto del mundo que ayudar a los acadmicos israeles a perpetuar su posicin privilegiada?

Tercera afirmacin: Los acadmicos israeles que estn en contra de la ocupacin, se oponen, en su mayora, al boicot. De este modo, insistiendo en el boicot, se corre el riesgo de perderlos. Los palestinos no pueden permitirse esto, teniendo en cuenta su evidente debilidad politica.

Respuesta: Aunque nos importen las opiniones de nuestros partidarios israeles acerca de los mtodos de lucha, no son ni nuestra nica ni la ms importante consideracin. Como ya dijimos, esperamos que su oposicin a los crmenes que se cometen en su nombre no se base slo en consideraciones pragmticas, y que sean capaces de verse a s mismos en el contexto ms amplio de la lucha, y por lo tanto superar la tendencia de creer que estn en el centro del universo. Boicot es un mtodo de lucha moralmente justificado, un desafo que empujar a Israel hacia el cumplimiento de la ley internacional, un mtodo que servir a los intereses de los palestinos en su lucha por la emancipacin, autodeterminacin e igualdad. Esta es nuestra consideracin ms urgente.

Cuarta afirmacin: Los israeles conscientes que son eximidos de ser objeto del boicot sern estigmatizados por sus propios colegas israeles si aceptan semejante privilegio. Esto afectar su posicin y disminuir su posibilidad de influencia sobre las actitudes del crculo acadmico sobre la ocupacin.

Respuesta: Esta afirmacin es an menos relevante que la anterior! La respuesta que dimos es perfectamente vlida para sta.

Quinta afirmacin: Aunque la llamada de los palestinos al boicot pide explcitamente un boicot "institucional", no individual, eximiendo a los "acadmicos israeles conscientes", que se oponen a la ocupacin y la opresin, esto implica que el resto de los acadmicos individuales israeles tienen que ser biocoteados. Esta contradiccin aparente hace dudar de la sinceridad y la coherencia del llamamiento palestino.

Respuesta: Aunque rechazamos por principio hacer el papel de los acusados en este no tan inocente cuestionamiento de nuestra integridad, responderemos a esta acusacin. Un ao despus de la publicacin del llamamiento palestino al boicot, el numero de declaraciones pblicas, notas de presna, artculos publicados y llamadas inequvocas al seguimiento del boicot es tal que no se puede dudar de nuestra moralidad y consistencia poltica. Nuestro Llamamiento, de forma explcita y clara llama al boicot internacional. La manera en que dejbamos claro que haba que "excluir como objetivo de las referidas acciones a cualquier acadmico e intelectual israel que se oponga a las polticas coloniales y racistas de su Estado" vena dada por ser conscientes de que existe siempre un rea indefinida donde un acadmico puede ser percibido como representante de su institucin antes de que por su propia persona. Fuimos cautos y previmos con antelacin esta eventualidad. Nuestra afirmacin no va ms alla de lo que explicita. Nuestro discurso siempre ha evitado la doble lectura y la ambigedad, a diferencia del de muchos de nuestros detractores.

El punto final y crucial es el siguiente: dnde estaban esos crticos del boicot durante los aos del boicot general (en todos los campos, includo el acadmico) del rgimen de apartheid de Surafrica? Se opusieron entonces a los criterios del boicot, mucho ms duros? Si no, son hipcritas o bien tienen buenas razones para creer que esas medidas punitivas no sern igual de eficaces con Israel que en el caso de su predecesor sudafricano. An est por publicar un buen argumento que justifique esa idea infundada. La pelota de la prueba est en su tejado, no en el nuestro.

El tratamiento de Israel como un Estado fuera de la historia, para el que no existe la ley internacional y moralmente intocable, tiene que llegar a su fin. Esto refleja la inconsistencia moral y miopa poltica, adems, sirve para perpetuar la opresin del pueblo palestino y por lo tanto imposibilita la lucha para la paz, basada en la justicia y el principio universal de igualdad.

* Los autores son miembros de la Campaa Palestina para el Boicot Acadmico y Cultural de Israel (PACBI)
11 de mayo de 2005. Traduccin para CSCAweb de Natalia Litvina



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter