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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-06-2012

Vietnam, in memoriam

Jean Bricmont
Le Grand Soir

Traducido del francs para Rebelin por Beatriz Morales Bastos


Este ao no conmemoramos el 50 aniversario de un acontecimiento que no existe, al menos en la conciencia colectiva de Occidente, lo que Noam Chomsky denomina la invasin estadounidense de Vietnam del Sur [1]. Sin embargo, fue en efecto en 1962 cuando Estados Unidos empez a bombardear Vietnam del Sur para tratar de salvar a un gobierno sudvietnamita que l haba instalado poco despus de la derrota de Din Bin Ph y los acuerdos de Ginebra de 1954 que pusieron fin a la parte francesa de la guerra. En aquella poca el presidente estadounidense Eisenhower se haba negado a que se celebraran las elecciones previstas en estos acuerdos, elecciones que deban llevar a la reunificacin del sur y el norte del pas, pensado que las ganara Ho Chi Minh. En 1962 este gobierno sudvietnamita se haba vuelto totalmente impopular y corra peligro de desmoronarse ante una insurreccin interna.

Lo que en la historia oficial se denomina Guerra de Vietnam solo comenz en 1964-1965 con el incidente del golfo de Tonkin y el inicio de los bombardeos sobre Vietnam del Norte. Pero el hacer que esta guerra empiece en esta fecha permite mantener el mito estadounidense de una defensa de Vietnam del Sur con respecto al del Norte y no tener en cuenta la no celebracin de las elecciones despus de 1954 ni el envo de la Fuerza Area estadounidense a bombardear el sur a partir de 1962.

La expresin invasin estadounidense de Vietnam del Sur est calcada de la de invasin de Afganistn por la Unin Sovitica en 1979, la cual se produjo para salvar a un gobierno afgano que la Unin Sovitica haba contribuido a establecer. La comparacin es injusta para la URSS (pas limtrofe de Afganistn y no alejado miles de kilmetros como lo era Vietnam de Estados Unidos), pero an as, la expresin invasin estadounidense de Vietnam del Sur es impensable, inaudible en nuestra sociedad, incluso, la mayora de las veces, en los movimientos pacifistas.

Sin embargo, esta intervencin en 1962 es el origen de una de las mayores tragedias del siglo XX y la peor desde 1945: tres pases devastados (Vietnam, Camboya y Laos) y millones de muertos (aunque nadie sepa exactamente cuntos). En lo que se refiere a la contabilidad de las vctimas, los estadounidenses aplicaron el mere gook rule: si est muerto y es amarillo, es un vietcong, es decir, un guerrillero comunista. Esta manera de contar tena la ventaja de minimizar la cantidad de muertos civiles.

No hay deber de memoria alguno respecto a los vietnamitas. Ninguna ley prohbe el revisionismo generalizado que reina en nuestra cultura respecto a este no acontecimiento. No se construyen museos ni se erigen estatuas en recuerdo de los muertos y los heridos en este conflicto. No se crean ctedras universitarias para estudiar esta tragedia. Las personas que participaron en esta tragedia y que regularmente hacen apologa de ella son recibidas en todas las cancilleras del mundo sin que se lance acusacin alguna de complicidad o de connivencia.

De la Guerra de Vietnam no se ha sacada ninguna leccin de historia. Las lecciones de historia siempre van en el mismo sentido: Munich, Munich, Munich. La debilidad de las democracias frente al totalitarismo y vayamos, con la flor en el fusil, a detener un nuevo holocausto, o mejor, enviemos bombardeos y drones contra los pases dirigidos por los nuevos Hitler, en Yougoslavia, Afganistn, Iraq, Libia, Siria o Irn maana. El relato sobre Munich es falso incluso desde el punto de vista histrico, pero dejmoslo de lado. La astucia de Munich es permitir a la izquierda y a la extrema izquierda unirse a la bandera estrellada en nombre del antifascismo.

Peor, las tragedias que acompaaron el final de esta guerra de treinta aos (1945-1975), los boat people y los jemeres rojos, fueron inmediatamente utilizadas en Occidente, sobre todo por los intelectuales de izquierda, para dar origen y justificar la poltica de injerencia, a pesar de que el origen de estas tragedias es precisamente la constante injerencia de Estados Unidos en los asuntos internos de Vietnam.

Si se tuvieran que sacar lecciones de la historia de la guerra de Vietnam, iran todas en el mal sentido, el de la paz, del desarme, de un esfuerzo de modestia en Occidente con relacin a Rusia, China, Cuba, Irn, Siria o Venezuela. Exactamente lo opuesto de las lecciones sacadas de Munich y del holocausto.

Los vietnamitas no eran vctimas de la dominacin simblica o del odio, sino de bombardeos masivos. Adems, no se vean como vctimas, sino como actores de su propio destino. Estaba dirigidos por uno de los mayores genios polticos de todos los tiempos, Ho Chi Minh, acompaado de un genio militar, Giap. No luchaban por la democracia, sino por la independencia nacional, nocin anticuada en nuestro mundo globalizado. Y esta lucha la llevaron a cabo contra unas democracias, Francia y Estados Unidos.

Con todo, los vietnamitas no odiaban nuestros valores (a decir verdad, una palabra inusitada en la poca) ni a Occidente ni la ciencia ni la racionalidad ni la modernidad: simplemente queran compartir sus frutos. No eran particularmente religiosos y no razonaban en trminos de identidad sino de clase. Hacan constantemente la distincin entre el pueblo estadounidense y sus dirigentes. Puede que esta distincin fuera simplista, pero permiti separar en el propio Estados Unidos a los dirigentes de una parte de su poblacin.

Los vietnamitas no han recibido reparacin alguna por los sufrimientos que se les infligieron. Nunca se les ha pedido excusa alguna. Adems, tampoco lo han pedido: les bastaba su victoria. No han exigido que un tribunal penal internacional juzgue a sus agresores. Lo nico que han pedido es que se cierren las heridas de la guerra, lo cual, por supuesto, se les ha negado con desprecio. Como deca el presidente estadounidense Carter, futuro premio Nobel de la paz, las destrucciones fueron mutuas. En efecto: unos 50.000 muertos en un lado, varios millones en el otro.

Los vietnamitas pasaron de una forma de socialismo a una forma de capitalismo, lo que provoc desgarradoras revisiones en algunas de las personas que les apoyaban en Occidente; pero en Asia, capitalismo y comunismo son seudnimos. Los verdaderos nombres son independencia nacional, desarrollo, dar alcance (y pronto superar) a Occidente.

Se les ha reprochado el querer reeducar a sus enemigos capturados, estos aviadores venidos de lejos a bombardear a una poblacin que ellos crean que estaba indefensa. Puede que sea ingenuo, pero acaso era peor que asesinarlos sin juicio o encerrarlos en Guantnamo?

Se enfrentaban a una barbarie sin nombre pero, fueran cuales fueran los problemas, siempre pedan que se encontrara una solucin poltica y negociada, palabras que nuestros actuales defensores de los derechos humanos no pueden or.

Su lucha fue importante en el principal movimiento de emancipacin del siglo XX, la descolonizacin. Tambin fue una especie de misin civilizadora a la inversa puesto que hicieron que un parte de la juventud occidental tomara conciencia de la extraordinaria violencia de nuestras democracias en sus relaciones con el resto del mundo. Luchando por su independencia nacional los vietnamitas lucharon por toda la humanidad.

Despus de 1968 esta toma de conciencia desapareci poco a poco, disuelta en la ideologa de los derechos humanos, en el subjetivismo y en el postmodernismo, y en el incesante conflicto de las identidades.

En el momento en el que nuestra poltica de injerencia se encuentra en un callejn sin salida y en el que suenan tambores de guerra contra Irn y Siria, quiz sera til recordar esta decisin fatdica de 1962, mezcla de arrogancia imperialista y de creencia en la omnipotencia de la tecnologa que haba de sumir al sudeste de Asia en el horror. Tambin se puede decir nunca ms ante las guerras no defensivas?

Fuente: http://www.legrandsoir.info/in-memoriam.html



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