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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-06-2012

Declaracin poltica de la coordinadora estatal de Red Roja
Qu hacer ante un sistema que agoniza?

Red Roja


1. Situacin socio-econmica.

La economa espaola agoniza. Se hunden los sectores productivos. El ndice de Produccin Industrial, que empez a presentar cifras negativas en el mes de noviembre, cay ms de un 10% en tasa interanual en el mes de marzo. El consumo de cemento, como indicador de la situacin en la construccin, se situ en abril en cifras de 1966 y cae a un ritmo del 41% anual.

El descalabro y la nacionalizacin de BANKIA que supondrn una aportacin de fondos pblicos, slo por ahora, de 23.000 millones de euros (8.000 millones de euros ms de lo que se ha recortado en salud y educacin) vienen a confirmar los peores pronsticos acerca de la situacin general de la banca espaola. La nueva cifra del dficit pblico, el 8,9%, aleja cada vez ms el cumplimento de los objetivos exigidos por la UE y continuar incrementndose con el trasvase de fondos pblicos a la banca y el desplome de la actividad econmica y de las bases imponibles de los tributos que recaudan el Estado y las CC.AA.

Los intereses que el Estado debe pagar por la financiacin de la deuda se sitan desde hace semanas en cifras superiores al 6%. La peticin desesperada del Gobierno para que intervenga el Banco Central Europeo, como ha venido haciendo en los ltimos meses, ha sido rechazada.

La Mesa del Congreso se ha negado a tramitar la pregunta parlamentaria de AMAIUR que exiga que el Gobierno hiciera pblico el nombre de los 50 principales acreedores del Estado espaol. Se pone as en evidencia la complicidad del Parlamento para ocultar la identidad de quienes estn enriquecindose a manos llenas con la deuda pblica espaola y que con toda seguridad, entre otros, incluye a los mismos banqueros patriotas que reclaman dinero pblico para financiar sus bancos y empresas.

Es ms que probable que ya se haya decidido dejar al Estado espaol en cada libre. Ello supondra una intervencin que conllevara un prstamo multimillonario del FMI y el BCE a cambio de un nuevo y brutal plan de ajuste de reduccin del gasto pblico, a semejanza de lo ocurrido en Grecia, con despidos de centenares de miles de empleadas pblicas, recorte de las pensiones, de la prestacin por desempleo y venta masiva de recursos pblicos. En las grandes crisis los acreedores mandan.

El Gobierno Rajoy, igual que hizo el del PSOE, intenta evitar la intervencin que ya parece decidida, aplicando preventivamente lo que los mercados le exigen: la liquidacin de derechos laborales y del sistema de proteccin social. Recortes, cierre de servicios y privatizaciones complementarias son caras de la misma moneda que suponen un monumental trasvase de recursos pblicos a la empresa privada, el desmantelamiento de todo lo pblico y la exclusin de amplios sectores populares de la educacin y la sanidad pblicas. Prosigue la masiva destruccin de empleo con cifras cada vez ms aterradoras de paro, que pronto llegarn a los seis millones, y centenares de miles de personas sin derecho a subsidios, provocando situaciones desesperadas en barrios y pueblos de todo el Estado.

La fuga de mas de 200.000 millones de euros (cerca del 20% del PIB ) en menos de un ao hacia lugares ms seguros para grandes capitalistas es un ejemplo brutal del patriotismo de los capitalistas y de la utilidad de la libertad de movimientos de capitales.

El horizonte socio-econmico muestra que estamos ante el estallido en el mismo centro del sistema de una profunda crisis sistmica que viene de lejos. Y en donde los grandes capitales, de la mano de su fraccin dominante, la financiera, no encuentran otra manera de aumentar la tasa de ganancia que utilizar a corto plazo el mecanismo de la deuda pblica, no tanto con la pretensin de crear riqueza futura, sino para convulsiva y desesperadamente apropiarse de toda la acumulada hasta ahora. Todo lo que exista y pueda liquidarse debe pasar cuanto antes a la esfera financiera. Lo han venido haciendo durante aos aplicando la deuda externa a la periferia tercermundista. Pero ahora esa periferia ha inundado, a modo de un tsunami imparable, estados como el nuestro.

Todo esto transcurre, adems, en medio de una agudsima pelea interbancaria, a niveles estatal e internacional, cuyo criterio para salir vencedor es disponer, precisamente, de suficiente liquidez y estar libre de activos txicos para poder dar crdito. En este contexto, con la fortaleza y estabilidad del euro slo se persigue garantizar el mximo de retorno seguro y aumentado de las inversiones y prstamos que se realicen desde los capitales centrales europeos, principalmente alemanes.

Una consecuencia mayor de la parlisis del crdito es la propia parlisis de la actividad econmica, pues perversamente el capital financiero se ha constituido en planificador de cualquier actividad productiva y de consumo.

2. Perspectivas polticas.

Ante un estado de cosas que se degrada cada da y que -como sabemos- va a seguir imparable, es previsible que se produzcan cambios polticos destinados a asegurar el mantenimiento de las estructuras de poder y aplastar eventuales estallidos de revuelta popular.

El hundimiento de las expectativas de trabajo y de vida de millones de trabajadoras y trabajadores, que hasta ahora se han credo que la situacin se resolvera en plazo breve, y que cada da que pasa comprueban que no hay salida, va a dar lugar a situaciones sociales explosivas.

La salida de Grecia del euro en los prximos meses hace prever que la insostenible situacin del Estado espaol, por sus dimensiones (su PIB es ms del doble del de Irlanda, Portugal y Grecia juntos), conduzca al capitalismo europeo a una reconfiguracin. Este proyecto llevara a establecer una comunidad econmica restringida que incluira a los estados y regiones con mayor potencial econmico y dejara fuera al resto: a los PIIGS o a parte de ellos Todo ello, manteniendo las fronteras polticas de los Estados para asegurar mejor los mecanismos de represin.

La opcin blanda de una vuelta del PSOE al gobierno central con el apoyo de IU como se ha producido en Andaluca y Asturias no sera aceptable para un capitalismo que necesita el puo de hierro y que cuenta con menos maniobrabilidad para hacer concesiones formales. Por el contrario, la comprobacin de que sus gobiernos llevan a cabo las mismas polticas contra las clases populares, crear un caldo de cultivo adecuado para el desarrollo de opciones de extrema derecha que mediante la mano dura garanticen el orden para salvar al pas del caos y la bancarrota, azuzando en todo momento la divisin y conflictividad en el seno de las mismas capas populares.

La historia demuestra qu es lo que hace la burguesa en situaciones de crisis, cuando su supervivencia est en juego y tiene que evitar a toda costa que la situacin en la calle se le vaya de las manos. Lo sucedido en Europa tras la crisis de 1929 y el auge del fascismo destinado a liquidar a la izquierda y al movimiento obrero y eliminar todo tipo de libertades democrticas para crear ejrcitos de esclavos- no nos permite ingenuidad alguna. Las palabras del presidente del eurogrupo, Jean Claude Juncker, no dejan lugar a duda: Sabemos exactamente lo que debemos hacer. Lo que no sabemos es cmo salir reelegidos si lo hacemos.

La opcin est meridianamente clara. Si el problema es la democracia parlamentaria, se la liquida en aras del objetivo mayor: mantener las estructuras de poder. Y no son especulaciones. Ya han impuesto presidentes de gobierno tecncratas designados por la UE y el FMI en Grecia e Italia. Un portaaviones de la OTAN estuvo atracado frente a la Plaza el Comercio en Lisboa mientras se decida el resultado de la Revolucin de los Claveles y est presente la amenaza de un golpe de estado en Grecia. En cualquier caso, asistimos a una profundizacin de la transformacin de las mismas democracias parlamentarias en verdaderos regmenes de contrarrevolucin preventiva donde hasta la acusacin de terrorismo pierde progresivamente su carcter selectivo. Se est produciendo, como preveamos, la aplicacin de las leyes antiterroristas a sindicalistas, al movimiento estudiantil y al movimiento popular, con peticiones de decenas de aos de crcel y multas elevadsimas con las que pretenden estrangular todo tipo de disidencia.

En el Estado espaol varias opciones pueden estar sobre la mesa, en la perspectiva de salida de la UE y de creacin de un espacio econmico integrado del que, obviamente, quedara fuera. En este escenario se intensificaran las tensiones centrfugas encabezadas por las burguesas vasca y catalana, que dirigen sectores industriales potentes y dinmicos y que no desearan quedar fuera del nuevo espacio de negocio.

Estas tensiones, que ya estn presentes, junto a la probable intensificacin de la movilizacin obrera y popular en respuesta a los ataques a sus condiciones de trabajo y de vida, exacerbaran el nacionalismo espaol ms trasnochado y abonaran el terreno a las evocadas soluciones de extrema derecha.

Un gobierno tecncrata, como el de Italia o Grecia, o de concentracin nacional (como reiteradamente pide El Pas), podra adoptar modalidad de Repblica autoritaria o de Monarqua, previa abdicacin en Felipe. Lo que es seguro es que, en cualquier caso, asumira formas para, con el pretexto del Orden, la mano dura, la lucha contra la corrupcin o el consabido salvar a Espaa, imponer las medidas ms brutales aplastando el movimiento obrero y popular. De ello, sin duda, se habr hablado en la reciente reunin del muy secreto Club de Bildeberg, en el que, como es habitual, participan adems de la reina Sofa, dirigentes del PP y del PSOE especialmente vinculados al ncleo duro otanista y en los que no falta Juan Luis Cebrin, Consejero Delegado del Grupo PRISA

Si estas opciones son el producto del pacto con las burguesas vasca y catalana, o bien las dirige tambin contra ellas el sector ms retrgrado del capitalismo espaol, son incgnitas hoy por hoy imposibles de resolver. Por lo dems, la posibilidad de que AMAIUR gane las prximas elecciones en la Comunidad Autnoma Vasca, no hace ms que echar ms lea en la caldera espaolista, ltimo reducto como en otras etapas histricas- del capitalismo ms atrasado y ms corrupto.

Lo que es evidente es que las organizaciones revolucionarias debemos prepararnos para escenarios cuyas formas pueden variar pero que sern esencialmente autoritarias. La liquidacin de derechos y libertades, an tan raquticos como los que hoy tenemos, ser la opcin de una clase que no tiene otra salida que intentar recuperar el crecimiento, haciendo producir a la clase obrera en situaciones de miseria y esclavitud, concentrando empresas y capital y acabando con la pequea y mediana empresa.

Como ha sucedido con diferentes pueblos en otras pocas de crisis econmica profunda, la secular lucha por los derechos nacionales se tie profundamente de rojo y el rdago es total. La esperanza en la victoria de las organizaciones que en los diferentes pueblos del Estado espaol defendemos el socialismo y los derechos nacionales de los pueblos carece de fundamento si no enfrentamos de forma coordinada el enemigo comn.

 

La situacin en el movimiento obrero y popular en el Estado espaol se caracteriza por lo siguiente:

3. Qu hacer?

La complicidad de las direcciones de CC.OO. y de UGT y de la direccin de IU con las polticas de los gobiernos, aceptando los compromisos con la UE y colaborando en los recortes como en Andaluca y con toda seguridad en Asturias -no slo les inhabilita para constituirse en alternativa alguna, sino que favorece el discurso dominante de que no hay salida por la izquierda y abonan la penetracin de discursos y opciones de extrema derecha.

Existe un evidente desfase entre el grado de arraigo en el seno de nuestro pueblo de una alternativa poltica revolucionaria para superar la crisis y, por otro lado, la indignacin y las importantes movilizaciones populares que esta crisis ya ha provocado. No en vano, el nuevo escenario de potente movilizacin popular abierto principalmente tras el 15M de 2011 y losperfiles contradictorios que ha desarrollado, son resultado lgico de dos crisis de carcter histrico. Por un lado, la que atraviesa el capitalismo, y que, como ya hemos sealado, cada vez ms se percibe como una crisis sistmica generadora de una guerra social sin precedentes. Pero tambin, de la persistencia de nuestra propia crisis como movimiento comunista internacional, que abona los discursos de impotencia reformistas, antiorganizacionales y de conciliacin de clase que, en parte, se dan dentro de ese movimiento popular.

Urge volcar todas las energas y recursos de los que dispongamos para conseguir articular el sindicalismo alternativo y el movimiento popular para que sean capaces de resistir y erigir alternativas ante la brutal ofensiva en ciernes. La deslegitimacin del sistema que se extiende por amplios sectores obreros -sobre todo los ms jvenes y precarios-, esa conciencia cada vez ms amplia de que no hay salida para millones de personas, hace posible que una accin organizada, con ideas claras y perspectivas organizativas unitarias, surgida desde dentro de los movimientos, se perciba como una alternativa viable.

4. Cmo y en qu direccin trabajar?

Conscientes de la gravedad de la situacin y del momento histrico que vivimos, Red Roja plantea la necesidad de actuar de manera organizada para recuperar la democracia y la poltica al servicio de los de abajo y con los de abajo. Ello supone:

1. Conseguir que los sectores ms conscientes y con una perspectiva poltica compartida, discutamos y acordemos formas de trabajo que coincidan en objetivos y en los instrumentos organizativos.

2. Potenciar las asambleas populares que aglutinen y potencien las luchas obreras locales, el movimiento de paradas, inmigrantes, el movimiento ciudadano por sus reivindicaciones incluida la revitalizacin de las asociaciones vecinales a travs de la participacin de sectores que desbanquen a las actuales direcciones corrompidas y la lucha contra la privatizacin y el desmantelamiento de servicios sanitarios, educativos y de servicios sociales pblicos.

3. Desde ya, all donde sea posible, fomentar la creacin de agrupaciones o comits populares de base contra la crisis en centros de trabajo, estudio, de barrio,como estructura de poder embrionario popular que asegure la continuidad y la mxima eficacia en las movilizaciones populares y el propio asamblearismo.

4. Promover la creacin de Plataformas o Coordinadoras contra la privatizacin de la sanidad y los recortes que se coordinen con la Red Autogestionada Antiprivatizacin de la Sanidad como estructura ms eficaz para impedir que propuestas como las Plataformas en defensa de los servicios pblicos - promovidas por PSOE, IU, CC.OO. y UGT cumplan su objetivo de desviar, integrar y debilitar la lucha popular. De la misma forma, en educacin, es preciso apoyar las organizaciones y plataformas que identifican la esencia del problema: los recortes estn al servicio de la privatizacin y a la misma han contribuido y contribuyen decididamente PSOE y PP y callan CC.OO. y UGT. Apoyar decididamente la lucha contra los desahucios y por la vivienda social, as como fomentar formas de autogestin y autoorganizacin social que se propongan dar respuesta a las necesidades populares ms acuciantes.

5. Incidir especficamente dentro de las organizaciones del sindicalismo de clase para impulsar y fortalecer los planteamientos unitarios y de coordinacin con el movimiento de asambleas populares. En general, llevar a cabo todas las iniciativas a nuestro alcance para promover la unidad entre el sindicalismo de clase y el movimiento popular. Trabajar de forma continuada para buscar formas de confluencia entre el sindicalismo de clase del conjunto del Estado con el de Galicia y Hego Euskal Herria.

Todo ello con el objetivo de desarrollar un movimiento poltico y social de resistencia y de lucha que plantee, entre otros objetivos programticos que ya son patrimonio unitario del movimiento popular, la imperiosa necesidad de salir de la UE y del euro y la construccin del poder popular [1] que garantice la plena soberana sobre los recursos y sobre todos los aspectos de la organizacin social.

Nota:

[1] http://www.kaosenlared.net/secciones/item/14756-manifiesto-de-la-coordinadora-republicana-de-madrid-14-de-abril-de-2012.html



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