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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-06-2012

Un sistema penitenciario distinto

Santiago Mayor
Rebelin


El sistema penitenciario cubano se diferencia mucho de los del resto de Amrcia Latina y el mundo. El eje esta puesto en la reinsercin social de los reclusos, no en el castigo.

La particularidad del sistema penitenciario cubano

Desarrollado desde los comienzos de la revolucin en 1959, el sistema penitenciario cubano (indiscutiblemente ligado a su cdigo penal) ha llevado adelante un enfoque distinto al que estamos acostumbrados.

En primer lugar porque plantea una serie de medidas cautelares no privativas de la libertad (siempre que sea posible) antes, durante y despus de la sentencia. Es decir que lo que se busca es evitar un castigo que implique el encierro de aquellos que rompieron la legalidad.

En segundo lugar, sobre aquellas personas que se encuentran privadas de su libertad, se aplica un rgimen progresivo tendiente a la reinsercin social. El desarrollo de distintas actividades educativas, culturales y recreativas dentro de los penales aporta a este proceso junto a otra serie de medidas de contencin tanto para los reclusos como sus familiares.

Finalmente, la situacin que se vive dentro de las crceles de Cuba es muy diferente a las que tienen que soportar los internos de otros pases del continente. Las condiciones de higiene y salubridad son muy superiores as como la asistencia de distintos profesionales (mdicos, psiclogos, juristas, etc.) a todos aquellos que se encuentran dentro del penal est garantizada.

La legalidad cubana

Nunca est de ms aclarar, ante la desinformacin que suele vertirse sobre la situacin en la isla, que Cuba es un pas que se rige por una constitucin. La misma fue aprobada el 15 de febrero de 1976, mediante un referendo popular. Sobre 5.717.266 electores, ejercieron el voto 5.602.973, es decir un 98% del padrn y la carta magna fue sancionada con un 97% de votos a favor.

En este aspecto la Constitucin de la Repblica de Cuba y las distintas leyes aprobadas por la Asamblea Nacional establecen una serie de derechos para todos aquellos que infrinjan la ley. En su artculo 58 la constitucin del pas sostiene que todo acusado tiene derecho a la defensa. El Artculo 57 asegura que el detenido o preso es inviolable en su integridad personal. Por otra parte la Ley de Procedimiento Penal de Cuba establece las garantas procesales a las personas acusadas de un delito y la garanta de su defensa por parte de abogados capacitados para ello.

El sistema penitenciario cubano cumple adems con las 95 reglas adoptadas en el sistema de las Naciones Unidas como Reglas Mnimas Internacionales para el Tratamiento a los Reclusos.

Evitar la privacin de la libertad

Como se planteo ms arriba, el sistema penal cubano tiende a evitar el encierro en crceles de aquellos que cometan delitos dentro de su territorio.

Las medidas cautelares no privativas de libertad que autoriza el artculo 255 de la Ley de Procedimiento Penal de Cuba (Ley n5 del 13 de agosto de 1977) son:

a) fianza en efectivo;

b) fianza moral por la empresa o entidad donde trabaje el acusado o el sindicato u otra organizacin social o de masas a que pertenezca;

c) reclusin domiciliaria;

d) obligacin, contrada en acta, de presentarse peridicamente ante la autoridad que se seale.

e) el trabajo correccional sin internamiento

f) el trabajo correccional con internamiento

g) la limitacin de libertad

Las dos ltimas son consideradas, segn Ramn de la Cruz Ochoa (Presidente de la Sociedad Cubana de Ciencias Penales), subsidiarias de la privacin de libertad y se aplican aproximadamente en un tercio de las sanciones privativas de libertad.

La limitacin de la libertad supone, segn el Cdigo Penal cubano, que el sancionado: no puede cambiar de residencia sin autorizacin del tribunal; no tiene derecho a ascensos ni aumento de salarios; est obligado a comparecer ante el tribunal cuantas veces sea llamado a ofrecer explicaciones sobre su conducta durante la ejecucin de la sancin; debe observar una actitud honesta hacia el trabajo, de estricto cumplimiento de las leyes y de respeto a las normas de convivencia socialista.

Esto se complementa con el hecho de que ms del 90% de los reclusos se encuentra cumpliendo una sentencia firme. Del total de la poblacin penal cubana, slo un pequeo porcentaje, que oscila en un rango entre el 8 y el 10 %, corresponde a detenidos a los que no se les ha realizado o completado un proceso judicial. Es decir que sino existe un fallo firme sobre el acusado, en la mayora de los casos, se evita mantenerlo en la crcel. Al mismo tiempo un 40% del total de sancionados se encuentra en unidades abiertas, desprovistas de cercas y otros medios de seguridad, sin vestir uniforme de reclusos y trabajando en condiciones similares a las de la poblacin civil.

Estas estadsticas, provenientes de fuentes cubanas, coinciden con las que aporta el Instituto Latinoamericano de las Naciones Unidas para la Prevencin del Delito y el Tratamiento del Delincuente (ILANUD).

Segn de la Cruz Ochoa es necesario crear una conciencia de mayor tolerancia pblica para las sanciones alternativas y al mismo tiempo que aclara que si bien los operadores del sistema penal cubano hacen uso aceptable de las medidas alternativas, se puede y debe avanzar mucho ms en la utilizacin de ellas; la capacitacin juega, en este sentido, un papel importante.

Algunos nmeros

Hace algunas semanas el gobierno cubano dio a conocer las cifras de los detenidos en crceles de la isla. El nmero, que se encuentra alrededor de las 57 mil personas, est muy por debajo de los que denunciaban los opositores (es menos de la mitad) y las condiciones de vida dentro de las prisiones tambin distan mucho de los supuestos que se barajan en los grandes medios internacionales.

Sobre las 57.337 personas que en Cuba se encuentran bajo la esfera del sistema penitenciario, 31.494 estn en crceles de distintos niveles de seguridad mientras que otros 25.843 cumplen su sancin en instalaciones abiertas. Al mismo tiempo 27.095 internos reciben instruccin escolar; 24.531 estn integrados a programas de capacitacin en oficios o a cursos especializados y 23.113 reclusos que trabajan reciben salarios, segn las tarifas establecidas en el pas para el resto de los trabajadores.

Adems, el sistema penitenciario cubano cuenta con un mdico por cada 200 reclusos. Si tenemos en cuenta que, por ejemplo, en Estados Unidos hay un mdico cada 390 habitantes o que en nuestro pas la relacin es de uno cada 330, el dato es revelador. Incluso el nmero no es muy lejano al de todos los habitantes de la isla que cuentan con un mdico cada 170 personas.

Finalmente, teniendo en cuenta le principio que rige en Cuba dnde prima la reinsercin social de los detenidos, las estadsticas acompaan. El 82 % de los reclusos que egresan, lo hacen sin cumplir totalmente su sancin. Se aplica el enfoque progresivo en el tratamiento penitenciario, que permite a la poblacin penal gozar del beneficio de la rebaja de sancin de hasta 2 meses cada ao por buena conducta, la transicin desde los regmenes de mayor severidad a los de menor y la modificacin de sanciones privativas de libertad por otras no privativas.

Dentro de las crceles

Como se explicaba en la primera parte de este artculo, la ley cubana una serie de derechos a todos aquellos que afronten un proceso judicial y sean o no sancionados.

En este sentido los reclusos tienen derecho a la comunicacin sistemtica con sus familiares mediante visitas, el uso de pabellones conyugales, contactos telefnicos y correspondencia. Las visitas se realizan sin rejas, paredes de vidrio u otro tipo de obstculo al contacto directo. Los sancionados pueden, asimismo, ser beneficiados con pases o visitas especiales al hogar sin custodia, como estmulo a la buena conducta. Tienen el derecho a ser conducidos a hospitales, funerarias o entierros, en el caso de enfermedad grave o fallecimiento de familiares. Adems, el sistema penitenciario, a solicitud de las familias, de los trabajadores sociales o de los propios reclusos, promueve la concesin de ayudas financieras a los familiares de los mismos que as lo requieran y son entregadas por el sistema de seguridad y asistencia social del pas.

En coordinacin con el Ministerio de Educacin, se le garantiza a aquellos que lo requieran la instruccin escolar hasta el 12 grado y la capacitacin tcnica en oficios. En el plano cotidiano, la abogada argentina Mara Florencia Palma, en su informe El sistema penitenciario cubano en el marco del VII encuentro internacional escuela de verano 2011 describe la situacin del penal Centro de Mujeres de Occidente y da una imagen de la situacin en las crceles cubanas. Las internas cuentan con un completo puesto sanitario dentro de la penitenciaria, lo cual indica el tratamiento priorizado que se les otorga en el orden mdico afirma. Adems agrega que el ambiente tambin, es sin dudas, el entorno adecuado. El espacio que habitan es muy cmodo, limpio y ordenado. Finalmente concluye que los programas de tratamiento utilizados en el rgimen cubano inciden positivamente en las internas y es un claro ejemplo del respeto a la dignidad del ser humano. Radica en el respeto y en la reinsercin del sancionado en la sociedad a travs del trato dispensado durante el cumplimiento de la pena.

Programas para la reinsercin social

El sistema penitenciario cubano se sostiene en un rgimen progresivo tendiente a la reinsercin social mediante distintos programas educativos, culturales y deportivos.

Adems del acceso a la educacin planteado en el apartado anterior, existen otras posibilidades para los reclusos.

Entre los proyectos desarrollados se encuentran: De la punta al cabo y la Isla tambin organizado por el Consejo Nacional de las Artes Plsticas y el Instituto Cubano de Cine, que incluye llevar a los centros penitenciarios exposiciones de artes plsticas y fotografas; actividades con artistas, organizaciones de la sociedad civil y el Ministerio de Cultura. La iniciativa Expedicin cultural por el mejoramiento humano, organizada por el cantautor Silvio Rodrguez, se desarrolla desde 2008 y ha incluido conciertos y otras actividades en los que se involucran escritores, trovadores, cineastas, pintores e instructores de arte.

Con el apoyo del Instituto Nacional de Deportes, Educacin Fsica y Recreacin, se desarrolla la prctica del deporte en la poblacin penal, que incluye olimpiadas nacionales y regionales. Asimismo, se priorizan programas especiales de atencin diferenciada a la mujer y los jvenes como, por ejemplo, el denominado Educa a tu Hijo para garantizar la vinculacin de los sancionados con sus familias.

Y a 90 millas que pasa?

Estados Unidos, uno de los principales impulsores de denuncias contra Cuba por su supuesto incumplimiento de los Derechos Humanos, cuenta con estadsticas realmente preocupantes en lo que al tratamiento de sus detenidos respecta. Un breve punteo puede dar un panorama de la situacin:

- Las crceles norteamericanas albergan al 25% de todos los presos del mundo, con una poblacin que equivale al 5% del total de habitantes del planeta. Estados Unidos tiene siete veces ms convictos tras las rejas que todas las naciones de Europa Occidental.

- En las leyes actuales norteamericanas no est prohibido poner cadenas y grilletes a los presos.

- Estados Unidos es uno de los seis pases en el mundo que ha ejecutado a menores de edad despus del ao 1990.

- Veinte de los 50 Estados de la Unin, permiten la reclusin en prisiones de nios junto con los adultos.

- En muchas penitenciaras de los Estados Unidos, se priva a sus prisioneros del derecho elemental de acceso a las visitas conyugales.

- El 29% de los presos que fallecen en las crceles norteamericanas lo hacen a consecuencia del SIDA, no solo por el desarrollo de la enfermedad, sino tambin por la falta de tratamiento.

- Ms del 60% de los presos en Estados Unidos pertenece a minoras raciales y tnicas. Los afrodescendientes, el 12% de la poblacin total, representan la mitad de la poblacin penal.

El pas ms seguro de la regin

El presidente del Instituto Latinoamericano de las Naciones Unidas para la Prevencin del Delito y Tratamiento al Delincuente, el abogado argentino, Elas Carranza asegur que Cuba tiene grandes logros en la reduccin de la criminalidad y es el pas ms seguro de la regin. Est afirmacin fue hecha en el marco del VI Encuentro Internacional Justicia y Derecho que se realiz hace alunas semanas donde tambin indic que si cesara el bloqueo que EE.UU. ejerce sobre la Isla, muchos pases se beneficiaran de un fructfero intercambio de experiencias con los profesionales cubanos en el campo de la justicia.

El sistema penitenciario cubano se muestra de esta forma como un caso interesante a tener en cuenta tanto por sus logros en la prevencin del delito como por el respeto a los derechos humanos certificado por diversos organismos institucionales y personas particulares. Cumpliendo de esta forma con el prembulo de la Constitucin cubana que sostiene, citando a Jos Mart, que la ley primera de nuestra Repblica sea el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre.

* El presente artculo fue escrito originalmente para el portal de noticias argentino Marcha (www.marcha.org.ar)

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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