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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-06-2012

Israel
Eso se llama fascismo

Michael Warschaski
AlternativeNews

Traducido para Rebelin por J. M. y revisado por Caty R.


Nuestros mayores solan decir que si algo se parece a un pato, grazna como un pato y camina como un pato, entonces es un pato. Del mismo modo es posible decir que si un Estado acta como un Estado fascista, legisla leyes fascistas, sus portavoces hablan con trminos fascistas y parte de la poblacin responde de una manera fascista, entonces es un Estado fascista.

Miri Regev, exportavoz del ejrcito israel y miembro de la Knesset actual, llam a los solicitantes de asilo africanos en Israel "cncer" (Foto: Moshe Milner, Oficina de Prensa del Gobierno de Israel)

Durante muchos aos he advertido contra el uso de la palabra "fascista" para definir al Estado de Israel. El rgimen israel es, ante todo, un rgimen colonial, movido por la consideracin colonial de excluir a la poblacin nativa y aduearse de sus tierras y su pas. El uso del trmino fascismo sirvi para suavizar el carcter colonial del proyecto sionista y del estado de Israel.

No existe ninguna duda, por supuesto, de que el Estado sionista no ha perdido su esencia colonial, sino que al contrario se han profundizado todava ms las caractersticas que comparte con estados como Rhodesia, la Australia de los siglos XVIII y XIX y los Estados Unidos de la conquista del oeste. Sin embargo, Israel experiment procesos que hoy justificadamente tambin lo definen como un Estado fascista. Al parecer los nietos de las vctimas del fascismo alemn y su proyecto de aniquilacin de los judos que vivan bajo su dominio supuestamente saben identificar las caractersticas fascistas que se desarrollaron como una enfermedad terminal durante la ltima dcada.

Como ejemplo de esos cambios tenemos el uso de la palabra "cncer" respecto a un grupo de seres humanos. Miri Regev, miembro de la Knesset (Likud), us recientemente esta palabra para definir a los refugiados africanos que buscan asilo en Israel. Nuestros ancestros ​​ fueron defin idos como "cncer" por los nazis y an hoy esta palabra est en el centro del discurso fascista internacional cuando se habla de los extranjeros... y judos. Otra caracterstica es el aumento de los pogromos: una turba, no slo instigada por polticos de derecha, sino tambin por el discurso oficial y los medios de comunicacin, que ataca violentamente a un grupo minoritario, bajo el lema "muerte a...!" Tan familiar para los que escucharon las historias de nuestros abuelos! Un ejemplo adicional del modus operandi fascista: la incitacin de un grupo sin poder contra otro sin poder.

Un pogromo siempre conduce a la muerte y es slo una cuestin de tiempo. El reloj ha comenzado a funcionar. El diputado Michael Ben Ari comenz su trayectoria con los pogromos en el este de Jerusaln, bajo el lema "muerte a los rabes" y hoy est incitando lo mismo en el sur de Tel Aviv, bajo el lema "muerte a los sudaneses... la mayora de los cuales, por cierto, no son de Sudn, sino de Eritrea.

Sin embargo, el ataque fascista a los solicitantes de asilo tiene un aspecto adicional relacionado con la mayora de nuestras historias personales y nacionales. El Estado de Israel se fund como un Estado de asilo para cientos de miles de refugiados que huyeron de la persecucin o que sobrevivieron al genocidio de Europa del Este. Esta posicin del Estado en materia de asilo es lo que llev a la decisin de 1947 de las Naciones Unidas, y es dudoso que la comunidad internacional hubiera dado su apoyo a la creacin del Estado de Israel sin la existencia de los cientos de miles de personas desplazadas y sobrevivientes del proyecto nazi de destruccin. Quin mejor que nosotros, los nietos y bisnietos de aqullos refugiados y sobrevivientes, para sentir empata con los refugiados que escapan de la persecucin o del hambre.

Pero el Estado de asilo se ha convertido en un Estado fascista en el que el discurso del poder de los derechos se ha reemplazado por completo y la empata ha dado paso al odio a los extranjeros. Aqu tenemos una prueba ms de que la experiencia de la persecucin no conduce necesariamente a la empata por otras personas perseguidas.

El jueves pasado, en la vspera de la festividad juda de Shavuot, menos de cincuenta personas se manifestaban frente a la residencia del Primer Ministro en Jerusaln, recordando a todos que la tradicin juda est llena de mandamientos sobre el amor del extranjero. No slo para tratar a alguien con dignidad, sino con amor real! Sin embargo, una sociedad construida sobre el despojo de la poblacin originaria y su expulsin, resulta dudoso que tenga la capacidad de sentir empata hacia un refugiado de frica y Miri Regev, es un ejemplo. Regev, ms que cualquier otro miembro de la Knesset, incit contra la parlamentaria Hanin Zoabi y pidi su expulsin del pas tras la masacre perpetrada por la marina israel en el barco turco Mavi Marmara en mayo de 2010. Hoy la misma mujer utiliza el lenguaje fascista contra los solicitantes de asilo procedentes de frica. De hecho, el rostro de una generacin es como la cara de sus dirigentes, y en estos das es mejor no mirarse en el espejo.

Fuente: http://www.alternativenews.org/english/index.php/news/opinion/4440-israel-its-called-fascism-.html



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