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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-06-2012

Grecia nos salvar

Slavoj Zizek
Il Manifesto

Texto de la intervencin del filosofo esloveno en la convencin de Syriza. Traducido por nemoniente.


 Al final de su vida Sigmund Freud, el padre del psicoanlisis, hizo la famosa pregunta qu quiere una mujer?, admitiendo su perplejidad frente al enigma de la sexualidad femenina. Similar perplejidad surge hoy: Qu quiere Europa? esta es la pregunta que vosotros, los griegos, estis dirigiendo a Europa. Pero Europa no sabe lo que quiere. El modo en que los estados europeos y los medios de comunicacin se refieren a lo que est pasando hoy en Grecia, creo que es el mejor indicador de la Europa que pretenden. Es la Europa neoliberal, la Europa de los estados aislacionistas. Los crticos acusan a Syriza de ser una amenaza para el euro, pero Syriza es, al contrario, la nica posibilidad que tiene Europa. Qu amenaza?. Vosotros estis dando Europa la posibilidad de salir de su inercia y encontrar una nueva va.

En sus notas sobre la definicin de cultura, el gran poeta conservador Thomas Eliot subray esos momentos en que la nica eleccin es entre la hereja y la incredulidad, momentos en que el nico modo de mantener la creencia, de mantener viva la religin, es desviarse drsticamente de la va principal. Esto es lo que ocurre hoy en Europa. Solo una nueva hereja representada en este momento por Syriza- puede salvar lo que merece la pena salvar de la herencia europea, la democracia, la confianza en las personas, la solidaridad igualitaria. La Europa que vencer, si Syriza no gana, ser una Europa con valores asiticos y, naturalmente, estos valores no tienen nada que ver con Asia, sino con la voluntad actual y evidente del capitalismo contemporneo de suspender la democracia.

Se dice que Syriza no tiene suficiente experiencia para gobernar. Estoy de acuerdo, le falta experiencia sobre cmo llevar a la ruina un pas, engaando y robando. No tenis esa experiencia. Esto nos lleva al absurdo de la poltica europea: nos sermonea sobre pagar impuestos, oponindose al clientelismo griego al tiempo que pone todas sus esperanzas en la coalicin de dos partidos que han llevado a Grecia a ese clientelismo.

Christine Lagarde ha afirmado recientemente que tiene ms simpata por los pobres de Niger que por los griegos, y tambin ha aconsejado a los griegos que se ayuden a s mismos pagando impuestos, que, como he podido comprobar hace pocos das, no deben pagar. Como todos los liberales humanitarios, ama a los pobres impotentes que se comportan como vctimas, evocando nuestra simpata e inclinndonos a la caridad. Vuestro problema es que s, sufrs, pero no sois vctimas pasivas: resists, luchis, no peds comprensin ni caridad, reclamis solidaridad activa. Demandis y reivindicis una movilizacin, apoyo para vuestra lucha.

Se acusa a Syriza de promover utopas de izquierda, pero la utopa es el plan de austeridad impuesto por Bruselas. Todos saben que este plan es ficcin, que el estado griego no podr jams pagar la deuda. Por qu Bruselas impone estas medidas? Su propsito no es salvar a Grecia, sino salvar a los bancos europeos.

Estas medidas no son presentadas como decisiones basadas en opciones polticas, sino como una necesidad impuesta por una lgica econmica neutral. Como si dijramos: si queremos estabilizar nuestra economa, nos tenemos que tragar esta pldora amarga. O, como dicen los proverbios tautolgicos: no se puede gastar ms de lo que se tiene. Los bancos americanos y los Estados Unidos llevan decenios demostrando que s se puede gastar ms. Para ilustrar el error de las medidas de austeridad, Paul Krugman las compara a menudo con la prctica medieval de las sangras. Una metfora pertinente, que pienso puede ser ms extremada. Los mdicos europeos, ignorando cmo funcionar el tratamiento, os estn usando a vosotros los griegos como conejillo de indias, estn desangrndoos, no a sus pases. No hay sangrado para los bancos alemanes y franceses. Al contrario, estn recibiendo grandes transfusiones.

El buen sentido radical

Es realmente Syriza grupo de peligrosos extremistas? No, Syriza est aportando un pragmtico buen sentido para abortar la confusin generada por otros. Los soadores peligrosos son los que pretender imponer las medidas de austeridad. Los verdaderos soadores son los que piensan que las cosas pueden seguir as, indefinidamente, haciendo algunos cambios cosmticos. Vosotros no sois soadores: vosotros estis despertando de un sueo que se est transformando en una pesadilla. Vosotros no estis destruyendo nada, estis reaccionando al modo en que el sistema est gradualmente destruyndose a s mismo. Todos conocemos la clsica escena de los dibujos animados de Tom y Jerry: el gato alcanza el precipicio y contina caminando, ignorando que no hay suelo bajo sus pes. Solo cuando mira hacia abajo se da cuenta que cae al vaco. Esto es lo que estis haciendo: estis diciendo a los que estn en el poder, eh, mira hacia abajo! y se caen.

La mapa poltico de Grecia est claro. En el centro hay un solo partido, con dos alas, derecha e izquierda, Pasok y Nueva Democracia. Es, como la Cola, Coca o Pepsi, una eleccin que no lo es. El verdadero nombre de este partido, si se meten Pasok y Nd en el mismo saco, debera ser algo as como NMCED, Nuevo Movimiento Helnico Contra la Democracia. Naturalmente este gran partido dice estar a favor de la democracia, pero yo digo que ser a favor de una democracia descafeinada, como el caf sin cafena, la cerveza sin alcohol, el helado sin azcar. Hablan de democracia, pero de una democracia donde en vez de hacer una eleccin, la gente se limita a confirmar lo que los expertos dicen lo que hay que hace. Buscan un dilogo democrtico? S, pero como los ltimos dilogos de Platn, en los que un nio habla todo el tiempo y otro solo dice de vez en cuando, por Zeus, as es!

Luego est la eleccin. Vosotros, Syriza, el autntico milagro, movimiento de izquierda radical, que ha salido de la cmoda posicin de resistencia marginal y se ha dispuesto valerosamente a tomar el poder. Este es el motivo por el cual debis ser castigados. Este es el porqu de un reciente artculo escrito por Bill Freyja en la revista Forbes bajo el ttulo Darle a Grecia lo que se merece: comunismo. Cito: Lo que el mundo necesita, no lo olvidemos, es un ejemplo contemporneo del comunismo en accin. Qu mejor candidato que Grecia? chesela de la Unin europea, interrmpase el flujo libre de euros y devulvasele al viejo dracma. Despus, ved que ocurre durante una generacin. En otras palabras, Grecia debera ser castigada de modo ejemplar para acabar de una vez por todas con la tentacin de una solucin radical de izquierda a la crisis.

S que la misin de Syriza es casi imposible. Syriza es la extrema izquierda, es la voz pragmtica de la razn, que contrasta con la loca ideologa del mercado. Syriza necesitar de la formidable combinacin de principios polticos y pragmatismo sin compromiso democrtico, adems de la capacidad de actuar rpidamente y sin miramientos cuando sea necesario. Para que Syriza tenga una oportunidad, incluso una mnima oportunidad de xito, ser necesaria una solidaridad pan-europea.

Cambiar Grecia


Pienso que vosotros, aqu en Grecia, debis evitar el nacionalismo fcil, todos esos discursos acerca de que Alemania quiere volver a ocupar Grecia, destruirla y cosas as. Vuestra primera tarea es la de cambiar las cosas aqu. Syriza deber hacer el trabajo que otros tenan que haber hecho. El trabajo de construccin de un estado mejor, moderno: un etado eficiente. Deberis hacer un trabajo de recuperacin del aparato estatal del clientelismo. Es un trabajo duro, exento de entusiasmo: lento, duro, tedioso.

Vuestros crticos pseudo-radicales dicen que la situacin no est todava madura para un cambio social. Que si tomis el poder ahora, no haris ms que ayudar al sistema, hacindolo ms eficiente. Si he comprendido bien, esto es lo que el KKE, el partido de quienes todava viven porque se olvidan de morir, est diciendo.

Es cierto que vuestra lite poltica ha demostrado su incapacidad para gobernar, pero no hay nunca un momento exacto en que la situacin sea la completamente idnea para el cambio. Si esperis ese momento, el momento idneo no llegar jams. Nunca se interviene en el momento exactamente adecuado. Por tanto, estis ante una eleccin: o esperis cmodamente y veis cmo se desintegra vuestra sociedad, como proponen algunos otros partidos de izquierda, o intervens heroicamente, plenamente conscientes de la dificultad de la situacin. Syriza ha hecho la eleccin adecuada.

Pienso que vuestros crticos os odian porque, en su interior, saben que tenis el valor de ser libres y actuar como personas libres. Cuando se mira a los ojos, la gente comprende, al menos por un instante, que se le est ofreciendo su libertad. Estis atrevindoos a hacer lo que ellos suean hacer. En este instante, son libres. Son uno con vosotros. Pero solo es un momento. Vuelve el miedo y os odiarn otra vez, porque tienen miedo de su libertad.

Cul es entonces la eleccin que, vosotros los griegos, habris de afrontar el 17 de junio? Debis tener en cuenta la paradoja que sostiene la libertad de voto en las sociedades democrticas: sois libres de elegir, a condicin de que hagis la eleccin correcta. Porque cuando la eleccin es errnea, por ejemplo cuando Irlanda vot contra la constitucin europea, esa eleccin es tratada como un error. Entonces repiten la votacin, para que las personas alumbren la decisin adecuada. Por esto el establishment europeo est prensa del pnico. Piensan que quiz no merecis vuestra libertad, porque existe el peligro de que hagis la eleccin equivocada.

Caf sin leche


En Ninoska de Ernst Lubitsch aparece una broma maravillosa: el protagonista entra en una cafetera y pide un caf sin crema. El camarero responde lo siento, se nos ha acabado la crema, solo tenemos leche. Quiere un caf sin leche? En ambos casos se tomar solo el caf, pero pienso que la broma es acertada. Tambin la negacin es importante. Un caf sin crema no es lo mismo que un caf sin leche. Vosotros os encontris hoy en la misma difcil situacin. Tenis austeridad, pero tenis el caf de la austeridad sin crema o sin leche? Aqu es donde el establishment europeo hace trampas. Se est comportando como si tuvierais el caf de la austeridad sin crema. Es decir, los frutos de vuestro esfuerzo no solo beneficiarn a los bancos europeos: os estn ofreciendo tambin un caf sin leche. Vosotros seris los que no os beneficiaris de vuestros sacrificios y dificultades.

En el sur del Peloponeso hay mujeres que son las encargadas de llorar en los funerales, de hacer un espectculo para los parientes del difunto. No hay nada de primitivo en esto. Nosotros, en nuestras sociedades desarrolladas, hacemos exactamente lo mismo. Pensad en este maravilloso invento, quiz la mejor contribucin de Amrica a la cultura mundial: las risas enlatadas. Las risas que forman parte de la banda sonora de los programas de televisin. Vuelves a casa cansado, enciendes la tv en uno de estos estpidos programas tipo Cheers o Friends. Te sientas y la tv re tambin por ti. Desgraciadamente, funciona.

As es como los que detentan el poder, el establishment europeo, quiere ver no solo a los griegos sino a todos nosotros: mirando a la pantalla y observando cmo suean los otros, cmo lloran, cmo lloran. Hay una ancdota, apcrifa pero maravillosa, sobre el intercambio de telegramas entre el cuartel general del ejrcito alemn y el austriaco durante la primera guerra mundial. Los alemanes envan un mensaje a los austriacos: Desde nuestro frente vemos la situacin grave pero no catastrfica. Los austriacos responden: Desde el nuestro, la situacin es catastrfica, pero no grave.

Esta es la diferencia entre Syriza y los otros: para ellos la situacin es catastrfica pero no grave, las cosas pueden seguir como hasta ahora, mientras que para Syriza la situacin es grave, pero no es catastrfica y por eso el valor y la esperanza deben sustituir al miedo. Por tanto tenis delante, por decirlo con el ttulo de una vieja cancin de los Beatles, una long and winding road. Cuando hace aos la guerra fra amenazaba con estallar, John Lennon escribi una cancin, all we are saying is give peace a chance. Hoy, quiero escuchar una nueva cancin en toda Europa, todo lo que estamos diciendo es dar una oportunidad a Grecia.

La revolucin en la propia casa


Consentidme una referencia a una de las grandes, quiz la ms grande, de las tragedias clsicas, Antgona: no combatir batallas que no sean las tuyas. En mi idea de Antgona, tenemos a Antgona y a Creonte. Son de la clase dirigente. Un poco como Pasok y Nueva Democracia. En mi versin de Antgona, mientras los dos miembros de las familias reales estn combatiendo entre ellos, amenazando con enviar a la ruina al estado, me gustara ver al coro, las voces de las personas, salir de su estpido rol de acompaamiento sentencioso, apoderarse de la escena, constituir un comit pblico de poder popular, arrestarlos, a Creonte y Antgona, y dar vida al poder del pueblo.

Permitidme ahora acabar con una nota personal. Odio a la izquierda tradicional, intelectual, que ama la revolucin, pero la revolucin que tiene lugar en algn sitio lejano. As era de joven: cuanto ms lejos, mejor, Vietnam, Cuba, todava hoy, Venezuela. Pero vosotros estis aqu y os admiro. No tenis miedo a involucraos en una situacin desesperada, sabiendo qu las probabilidades estn en vuestra contra. Por esto os admiro. Hay tambin un oportunismo de principio, el oportunismo de los principios. Cuando se dice que la situacin est perdida, que no podemos hacer nada, porque significara traicionar nuestros principios, esta parece ser una posicin coherente, pero en realidad es una forma extrema de oportunismo. Precisamente Syriza es un evento nico de esa izquierda -en contradiccin con lo que hace habitualmente la izquierda extraparlamentaria, que se preocupa ms de la violacin de los derechos humanos de cualquier criminal que de los millares de seres humanos que mueren- que ha encontrado el valor de hacer algo.

Fuente de la traduccin: https://n-1.cc/pg/blog/read/1347543/grecia-nos-salvar


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