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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-06-2012

El coste humano de la guerra contra el terrorismo
Los recuentos de vctimas

M. Reza Pirbhai
CounterPunch

Traducido del ingls para Rebelin por Beatriz Morales Bastos


En los primeros das de la guerra contra el terrorismo el general estadounidense Tommy Franks declar: Nosotros no hacemos recuento de vctimas. Por supuesto, se refera a las muertes de los afganos. El hecho de que los nombres de las vctimas del 11 de septiembre se hayan grabado convenientemente en una piedra hace que sea an ms sorprendente que la guerra emprendida en su nombre genere poco inters por los muertos que no sean estadounidenses ni de la OTAN. De hecho, una guerra que en estos momentos se encuentra en su undcimo ao y que comprende tanto la invasin y ocupacin de dos pases como el bombardeo actual de al menos otros tres no ha producido ningn estudio exhaustivo sobre sus vctimas directas e indirectas

El hecho de que una guerra global pueda causar estragos durante tanto tiempo sin que haya voluntad oficial de determinar la cantidad de las otras personas muertas es indicativo de la manera que tienen de calcular el coste de la guerra de los Estados que la llevan a cabo. Los muertos, lisiados, desaparecidos o desplazados que no son estadounidenses ni de la OTAN no pueden formar parte de la ecuacin si la poltica oficial es no contabilizarlos. El hecho de que no parezca que haya mucha voluntad por parte de la opinin pblica de cambiar esta poltica dice mucho de una mucho ms preocupante actitud hacia los otros, en particular hacia los musulmanes. Con todo, la ONU y algunas ONG estn tratando de hacer este recuento de vctimas en la variedad de contextos locales sumidos en el conflicto. A pesar de los obstculos que suponen la ofuscacin oficial y la indiferencia pblica, ha empezado a salir a la luz una serie de consecuencias mortferas.

Empezando por Afganistn, los estudios ms comnmente citados sobre la invasin de 2001 concluyen que aproximadamente entre 4.000 y 8.000 civiles afganos han muerto a consecuencia directa de operaciones militares. No hay datos para los aos entre 2003 y 2005, pero en 2006 Human Rights Watch registr un poco menos de mil civiles muertos en los combates. Desde 2007 a julio de 2011 la Misin de Asistencia de la ONU en Afganistn (UNAMA, por sus siglas en ingls) contabiliza al menos 10.292 no combatientes muertos. Habra que poner de relieve que estas cifras incluyen muertes indirectas o heridos. Podemos hacernos una idea de la cantidad de muertes indirectas gracias a un artculo de The Guardian (el reportaje ms completo sobre el tema) que calculaba que al menos 20.000 personas ms haban muerto solo en el primer ao de guerra a consecuencia del desplazamiento y del hambre a causa de la interrupcin del suministro de comida. Igualmente, segn Amnista Internacional, aproximadamente 250.000 personas huyeron a otros pases en 2001 y al menos 500.000 personas ms son desplazadas internas desde entonces.

Si vamos a Iraq, el proyecto Iraq Body Count [Recuento de Vctimas en Iraq] registra aproximadamente 115.000 civiles muertos en el fuego cruzado desde 2003 a agosto de 2011. Sin embargo, el Estudio sobre salud familiar en Iraq de la Organizacin Mundial de la Salud ofrece la cifra de aproximadamente 150.000 [civiles muertos] solo en los tres primeros aos de la ocupacin. Aadiendo los muertos indirectos, el estudio de la revista The Lancet calculaba en aproximadamente 600.000 [civiles muertos] en el mismo periodo. Adems, un estudio de Opinion Research Business calculaba que desde mediados de 2007 se han producido 1.000.000 de muertes violentas. A esto se aade que el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados inform de aproximadamente 2.000.000 de iraques desplazados a otros pases y otros 2.000.000 ms desplazados internos a fecha de 2007. No existe una informacin rigurosa acerca de los ndices de muertes indirectas o de heridos, pero el documentado hundimiento del sistema sanitario de Iraq y de forma ms general de sus infraestructuras (que antes de 1991 eran los mejores de la zona) no siguiere sino otra atrocidad.

Ms alls de estos dos Estados que todava se encuentran bajo la ocupacin, la guerra contra el terrorismo se extiende a varios pases vecinos entre los que se incluyen Pakistn, Yemen y Somalia. Las principales armas desplegadas en estos escenarios han sido los drones estadounidenses, los grupos de operaciones especiales, los agentes de inteligencia y las fuerzas gubernamentales/armadas de los pases implicados. Dada la naturaleza extra-judicial y encubierta de estos escenarios, la prcticamente total ausencia de datos independientes dificulta el clculo de vctimas. De hecho, esto tambin es un problema en Afganistn e Iraq, pero an as, aunque se considera que solo se han usado drones en Pakistn, Yemen y Somalia, es un hecho aceptado que la cantidad de ataques ha aumentado. Hasta la fecha, la Oficina del Periodismo de Investigacin informa de que al menos se han producido 357 ataques en Pakistn entre 2004 y junio de 2012 (ms de 300 bajo el gobierno Obama). Han sido asesinadas al menos 2.464 personas, incluyendo un mnimo de 484 civiles (168 de ellos, nios). The Washington Post aade 38 ataques que han provocado 241 muertes (56 de ellos, civiles) en Yemen. No hay cifras para Somalia, pero The New York Times confirma que se han estado llevando a cabo estas operaciones al menos desde 2007.

Los defensores de la guerra tanto oficiales como pblicos se apresurarn a replicar que la mayora de las cifras citadas de este artculo se refieren a vctimas civiles que son obra de combatientes enemigos. Pero, cmo se es posible saber esto cuando se basan en estudios tan escasos? Y como se ha puesto de relieve durante la campaa de los drones, cmo se puede distinguir claramente entre civiles y combatientes cuando los asesinos de estos ltimos tambin son sus jueces? De hecho, incluso aceptando estas reservas, estos ataques convierten al gobierno de Estados Unidos en uno de los ms prolficos asesinos selectivos (segn su propia denominacin) de la historia. Adems, como comentaba en su estudio un representante de la UNAMA, si hay dudas acerca del estatus de no combatiente de una o ms vctimas, estas muertes no se incluyen en la cantidad total de vctimas civiles. As, hay muchas posibilidades de que UNAMA est contabilizando a la baja las vctimas civiles. De hecho, los autores de cada uno de los estudios admiten este mismo problema.

Uniendo todas estos datos dispersos la cifra mnima de civiles no estadounidenses ni de la OTAN muertos supera las 140.000 personas. La mxima llega fcilmente a las 1.100.000 personas. Esto significa de 14.000 a 110.000 muertes al ao. Para situar esta cifras en un contexto, merece la pena recordar que 40.000 civiles fueron asesinados por el Blitz nazi sobre Gran Bretaa durante la Segunda Guerra Mundial. Igualmente habra que recordar que en este arco de clculos que va del mnimo al mximo no se dispone de las cifras de muertes directas en Afganistn para los aos de 2003 a 2005 ni de las indirectas desde 2003 hasta el presente. Adems, las muertes civiles causadas por medios diferentes de los drones, como las detenciones secretas y las desapariciones, no se cuentan en ninguna parte, y tampoco se han registrado las vctimas provocadas por las campaas militares de aliados (como los gobiernos de Pakistn o Yemen). Tampoco existen registros de la cantidad de personas que estn vivas, pero enfermas, hurfanas o privadas de sus derechos, por no hablar de aquellas torturadas en crceles pblicas y privadas de todo el mundo. Y, por ltimo, sigue siendo incalculable el sufrimiento de los millones de personas desplazadas de Afganistn, Iraq, Pakistn y de otras partes.

Aunque las cifras que hemos presentado aqu sean trgicamente incompletas, explican por qu Estados Unidos y la OTAN son tan reticentes a hacer lo mismo pblicamente. Tener en cuenta el increble coste humano de la guerra contra el terrorismo significara admitir que el terrorismo es de doble sentido y que los Estados, y no las milicias, son quienes poseen las armas ms mortferas. El hecho de que el general Franks prefiera no contabilizar los cadveres es aberrante pero no sorprendente. El hecho de que las esferas pblicas de Estados Unidos y de los pases de la OTAN se hagan eco de esta falta de inters demuestra la existencia del ms sorprendente de los consensos (fabricado o no) entre la poblacin en general, al menos en el caso de las vctimas musulmanas. Solo esta indiferencia pblica y oficial explica la ausencia de cualquier estudio exhaustivo sobre las vctimas civiles, en especial mientras se continua llorando a los casi 3.000 civiles muertos en los ataques del 11 de septiembre en cuyo nombre se sigue emprendiendo la guerra contra el terrorismo.

M. Reza Pirbhai es profesor de Historia del sur de Asia en la Universidad del Estado de Louisiana. Se puede contactar con l en  [email protected]

Fuente: http://www.counterpunch.org/2012/06/08/body-counts/



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