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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-06-2012

El peligro de rescatar sin proteger

Andy Robinson
La Vanguardia


Euro zona: Ser o no ser? era la pregunta de rigor la semana pasada en el banquete de despedida a Josef Ackermann, presidente de Deutschebank que sale de la direccin del lobby bancario del Instituto Internacional de Finanzas (IIF). La cena de honor se celebr en el castillo de Kronborg a 45 kilmetros de Copenhague cuyos muros encerraron a Hamlet en la obra maestra de Shakespeare. Y, reunidos en un momento culminante de la crisis europea, los 500 ejecutivos bancarios, gestores de fondos y polticos parecan mas hamletianos con cada canap y cada copa de champn.

La cuestin que determinar la prxima fase de la crisis en la unin monetaria y posiblemente la supervivencia del euro es la siguiente: el novedoso paquete de apoyo a la banca espaola ser el prlogo de una unin bancaria europea? O ser una peligrosa medida parcial que, al subordinar acreedores privados a los oficiales, aumente el miedo en los mercados?

El ministro de finanzas polaco, Jacek Rostowski, hizo la lectura mas positiva del drama shakesperiano de la zona euro: El rescate a la banca espaola ser el primer paso hacia la unin bancaria en Europa cuando leamos los libros de historia el verano del 2012 se recordar como el momento en el que Europa empez a superar su crisis, dijo.

Parece un pronstico muy optimista. Pero Rostowksi se basa en la lgica inapelable de que no hay alternativas. Sin un compromiso de avanzar hacia un sistema mutualizado de supervisin bancaria, garanta de depsitos y rescates compartidos con la posibilidad de nacionalizar bancos quebrados desde Europa y no desde estados nacionales, la unin monetaria no es viable.

Es ms, sin garantas de que se va a romper definitivamente los lazos perversos entre la deuda soberana y la banca mediante la mutualizacin bancaria europea,-advirtieron algunos de los comensales en el banquete del castillo de Kronborg- un rescate a Espaa puede resultar arriesgado.

Ahora que se ha hecho pblico la frmula de rescate, sin embargo, no queda nada claro que vaya a lograr ese fin. Ms bien parece que los 100.000 millones de euros faciltados a Espaa van a apretar an ms el abrazo de oso entre la banca y el estado espaol. En primer lugar porque los crditos europeos al FROB se sumarn a la deuda del estado espaol. Segundo porque, en cuanto entran acreedores oficiales en una operacin de rescate -en este caso, el Mecanismo de Estabilidad Europeo que se, el principal vehiculo de apoyo a partir del 1 de julio-, los privados se ven subordinados. Esto genera un riesgo -segn explicaron fuentes del IIF- de que si hay un deterioro de la crisis tras, por ejemplo, una salida griega de la zona euro, se acelere la fuga de los acreedores privados desde la deuda espaola. Esto se debe al temor de los inversores privados a quedarse subordinados en caso de una reestructuracin (impago) de la deuda espaola. Puede parecer una posibilidad remota pero en los neurticos mercados financieros el futuro hipottico tiende a convertirse en realidad actual.

En caso de que el FROB no pudiera devolver el dinero a los fondos europeos (debido a quiebras bancarias) , el gobierno espaol tendra que pagar, advierte Peter Tchir de TF market advisors en Nueva York. Y si estos fondos europeos son acreedores preferenciales, sern reembolsados antes que los acreedores privados.

Ya se quejaba en las tertulias de Copenhague del trato preferencial que recibieron los acreedores oficiales en la reestructuracin de la deuda griega. Hay que tratar a todos los acreedores de manera justa, dijo Charles Dallara director gerente del IIF. As son los financieros de descarados. Pero, por el momento, ms vale no asustarlos ms sin proteger a la deuda soberana.

Por eso, era tan importante que un rescate a la banca espaola fuese avalada por la zona euro colectivamente, como el primer paso hacia la unin bancaria. Pero todo indica que eso era un paso que los pases acreedores del norte no quisieron dar. Desde luego, los banqueros alemanes en el castillo de Kronborg -entre ellos Ackermann- se mostraron muy reticentes ante cualquier plan que permitiese que -segn coment un periodista veterano de Handelsblatt,- otros pases se afiancen en los depsitos bancarios alemanes.

El problema de subordinacin de acreedores privados siempre ocurre en rescates, segn explic la semana pasada Barry Eichengreen de Berkeley. Por eso, cuando un pas se somete a un programa de rescate, lo normal es retirarlo de los mercados durante meses o aos, hasta que su deuda sea sostenible. Eso ocurri con Grecia, Irlanda y Portugal. En el caso espaol se ha diseado un curioso rescate que ni protege a los inversores privados del efecto subordinacin (mediante, por ejemplo una garanta del BCE de toda la deuda espaola y europa , en general) ni protege a Espaa de los mercados.

Es obvio por qu se opta por esta formula original. A diferencia de Irlanda, Portugal o Grecia, Espaa es muy grande, dijo Jean Pisani-Ferry del Instituto Bruegel, otro conferenciante en Bruselas. O sea, se est rescatando a un pas que es demasiado grande para rescatar. La diferencia respecto a los dems pases intervenidos es que se considera que Espaa solo tiene problemas de liquidez y no de solvencia, dice Pisani-Ferry. Pero en esta crisis muchos economistas creen que una crisis de liquidez puede transformarse en crisis de solvencia.

De ahi la importancia de que, en los prximos meses, se den claras seales de que el rescate a Espaa forma parte de una evolucin general hacia una unin bancaria en el que los estados soberanos ya no tendrn responsabilidad de rescatar a sus propios bancos. Para algunos en Copenhage es un asunto urgente. Para salvar el euro, esto debera ocurrir en cuestin de meses , advirti Jean Lemierre, asesor la direccin BNP Paribas.

Una unin bancaria con una garanta de depsitos de los bancos ms importantes, supondra el inicio de la unin fiscal. Evidentemente supone comprometer fondos para la eventualidad de una crisis pero es ms fcil de digerir polticamente en Alemania que euro bonos, dijo Pier Francesco Gaggi, de la Asociacin Bancaria Italiana. Pero otros en Copenhague se mostraron incrdulos ante la idea de la a la unin bancaria europea. Frederic Oudea cosnejero delegado del banco francs Societe Generale y Stefan Ingves del banco sueco Riksbank lo descartaron como un proyecto muy a largo plazo.

Son las dudas eternas de la zona euro ante su pica crisis. Pero hay indcios de que se acerca el desenlace de la obra y cmo dijo Dallara : Europa ya debera ser un poco menos hamletiano.

http://blogs.lavanguardia.com/diario-itinerante/?p=1039


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