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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-06-2012

Los Cinco de Cuba y las verdades ocultas

Salvador Capote
Alainet


El profesor Martin Garbus, uno de los ms prestigiosos juristas estadounidenses, integrante del equipo de defensa de los patriotas cubanos encarcelados en Estados Unidos, y sus colegas Tom Goldstein y Richard Klugh, presentaron recientemente una mocin ante la Corte del Distrito Sur de la Florida, a nombre de Gerardo Hernndez Nordelo uno de los Cinco- , con el fin de obtener la orden pertinente para que el gobierno entregue documentos que obran en su poder y que se neg a divulgar durante el proceso judicial.

La mocin forma parte de la apelacin colateral iniciada en junio de 2010, basada en el derecho que tienen sus defendidos de conocer el alcance de la campaa de publicidad negativa contra ellos financiada por el gobierno para asegurar que fuesen declarados culpables. Involucrados en la cobertura incendiaria pagada por el gobierno antes, durante y despus del juicio contra los Cinco, se encuentran 84 periodistas, locutores y comentaristas de varios rganos de la prensa escrita, siete canales de televisin y 13 estaciones de radio. (1)

En enero de 2009, el Comit Nacional por la Libertad de los Cinco, basndose en la Ley de Libertad de Informacin (Freedom of Information Act, FOIA) solicit al Bur de Gobernadores de Transmisiones (Broadcasting Board of Governors, BBG), agencia oficial de propaganda del gobierno, y a su Oficina de Transmisiones a Cuba (Office of Cuba Broadcasting, OCB) informacin sobre los pagos realizados a periodistas de Miami creadores de una atmsfera envenenada que impidi la realizacin de un juicio justo en esta ciudad. (2)

Varios meses ms tarde, la OCB entreg muy limitada informacin preliminar sobre pagos realizados a algunos de estos periodistas. Desde entonces, la agencia se ha negado a liberar toda la informacin que posee sobre los contratos suscritos con la prensa de Miami, en particular los anteriores a 1999, de vital importancia para la defensa de Gerardo.

No obstante, el esfuerzo realizado durante varios aos por el Comit Nacional por la Libertad de los Cinco, y la Sociedad para la Fundacin de la Justicia Civil, logr poner al descubierto una cantidad impresionante de materiales probatorios de esta operacin gubernamental. El peridico Liberation ha publicado hasta ahora ms de 2,200 pginas de contratos entre periodistas de Miami y Radio-TV Mart (3). Aunque estos documentos constituyen slo una parte minscula de los que la OCB se niega a liberar, constituyen prueba suficiente de que el gobierno que juzg a los Cinco pagaba al mismo tiempo a los periodistas que creaban la atmsfera que haca inevitable la condena.

Recordemos que las leyes estadounidenses prohiben claramente la utilizacin de fondos federales para financiar la propaganda encubierta dentro del territorio de Estados Unidos. Los pagos secretos, realizados principalmente a travs de Radio y TV Mart, a periodistas supuestamente independientes, no slo son contrarios a la tica de los comunicadores sino que violan flagrantemente la ley y revelan que la condena a los Cinco fue determinada por razones polticas.

En el periodo que va desde el 27 de noviembre del ao 2000 hasta el 8 de junio de 2001, que corresponde al tiempo transcurrido desde el inicio del proceso contra los Cinco hasta que fueron considerados culpables por el jurado, el Nuevo Herald public 806 artculos, y The Miami Herald 305, que podan influir negativamente en el proceso judicial (4). Esta sobresaturacin de la prensa creando un clima hostil contra los Cinco debera bastar para que el sistema judicial de Estados Unidos declarase nulo un juicio que nunca debi realizarse en Miami.

FOIA es una ley federal que permite solicitar informacin al gobierno acerca de sus acciones. El gobierno est obligado a entregar toda la informacin requerida siempre que no est clasificada o, por ley, exenta de divulgacin. Est en vigor desde 1967 pero ha sufrido modificaciones a travs de los aos, sobre todo a partir de 1982. Con la escalada de guerras de agresin, operaciones encubiertas, programas de entrenamiento en tcnicas represivas (Escuela de las Amricas), apoyo a dictadores latinoamericanos, golpes de estado, asesinatos extrajudiciales, detenciones arbitrarias, prisiones clandestinas, torturas de prisioneros etc., la necesidad de sucesivas administraciones norteamericanas de mantener secretas sus acciones dieron por resultado varias enmiendas y rdenes ejecutivas que mellaron casi completamente el filo de esta ley, incluyendo la Orden Ejecutiva de 2009 del presidente Obama, aberracin jurdica que permite reclasificar retroactivamente documentos que estn ya en trmite de entrega.

Numerosas operaciones encubiertas y los documentos relacionados con ellas permanecen total o parcialmente en secreto. Mencionar entre las principales el derrocamiento de gobiernos electos democrticamente como los de Guatemala e Irn en la dcada de los 50, el financiamiento de partidos polticos pro-USA en Europa, la invasin a Cuba por Playa Girn en 1961, el golpe de estado de Augusto Pinochet en 1973, las operaciones militares secretas en Vietnam, Cambodia y Laos -financiadas con el trfico de herona- y la guerra sucia contra Nicaragua en los 80.

Mantener a toda costa el secreto de sus acciones tom carcter obsesivo en las administraciones republicanas. Al trmino del mandato del presidente Ronald Reagan permanecan clasificados cerca de 7 millones de documentos. Pero el delirio del secretismo alcanz su clmax con George W. Bush. Slo en 2004, su administracin clasific 15.6 millones de documentos a un costo de 7.2 billones de dlares. Invent, adems, nuevas categoras de clasificacin y mediante una orden ejecutiva sell todos los archivos presidenciales a partir de 1980. (5)

Durante la administracin Bush-Cheney la tasa de clasificacin de documentos aument en un 75 %. En 2005, por cada $1 gastado en desclasificar viejos secretos, las agencias federales gastaron $148 creando y almacenando otros nuevos (6). Por otra parte, una directiva interna del Fiscal General John Ashcroft de 12 de octubre de 2001 convirti las solicitudes al FOIA en procesos extremadamente lentos, difciles y costosos.

El secretismo ha servido para manipular a la opinin pblica, impedir el anlisis crtico tanto de la poltica interna como exterior del pas y ocultar los errores y actos ilegales de los funcionarios del gobierno. Tambin se ha utilizado con frecuencia contra opositores domsticos. Si mucho tienen que clasificar es porque tienen mucho que ocultar. No son extraos, por tanto, los obstculos impuestos por la OCB a las solicitudes de informacin del Comit Nacional por la Libertad de los Cinco.

Pero el ocultamiento de evidencias que ataen al juicio contra los cinco patriotas cubanos abarca mucho ms que documentos escritos. La Organizacin de la Aviacin Civil Internacional (OACI) solicit en 1996 al gobierno de Estados Unidos que mostrase las imgenes satelitales que posee y que demostraran que las avionetas de Hermanos al Rescate violaban la soberana de Cuba y que fueron derribadas en el espacio areo cubano. La solicitud fue rechazada. Tanto en el juicio como en los diecisis aos transcurridos, el gobierno de Estados Unidos se ha negado sistemticamente a mostrar las imgenes del satlite, ocultando de este modo una prueba decisiva que anulara los cargos y las sentencias impuestas a Gerardo y a sus compaeros (7).

El gobierno de Estados Unidos no permiti, adems, la presentacin por la defensa de los numerosos testigos y abundantes pruebas de las acciones terroristas realizadas contra Cuba. Esta informacin era crucial para la defensa porque evidenciaba que el objetivo de los Cinco no era otro que el de monitorear a las organizaciones mafiosas de Miami con el fin de impedir acciones hostiles contra su patria.

El secretismo culpable se completa con el muro de silencio meditico en torno a los Cinco. Durante el juicio, y en los meses anteriores y posteriores a ste, la histeria de los medios de Miami, alimentada con fondos federales, logr crear lo que en Estados Unidos llaman un jurado de linchamiento, mientras el resto del pas ignoraba completamente lo que suceda en esta ciudad. Consumado el crimen, una frrea censura impide que el pueblo estadounidense conozca la verdad. Pero somos ya millones en el mundo los que tenemos como cuestin de honor y de principios el mantener contra la infamia una denuncia universal y permanente.

Notas

(1) Prensa Latina, 13 de junio de 2010.

(2) Gloria la Riva, National Press Club, Washington, DC., June 2, 2010.

(3) El BBG agencia gubernamental- y su Office of Cuba Broadcasting, OCB, operan Radio y TV Mart.

(4) Salvador Capote: Los Cinco y la propaganda encubierta, Cubadebate, 2 de diciembre de 2009.

(5) J. R. Norton: Saving General Washington, Penguin, N.Y., 2006, pp. 71-72.

(6) Mark Green: Losing Our Democracy, Sourcebooks Inc., 2006, p. 265.

Fuente: http://alainet.org/active/55694


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