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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-06-2012

Grecia rural, la revolucin de los huertos

Nicholas Bell
Le Monde diplomatique

Traducido para Rebelin por Caty R.


Nos encontramos en Paranesti, al norte de Drama, en las estribaciones de las Rdope, la cadena montaosa que corre a ambos lados de la frontera con Bulgaria, donde empieza nuestro viaje. Es el municipio ms grande y menos poblado de Grecia, rico en inmensas extensiones de bosque. Hemos venido a participar en una bolsa de semillas y un encuentro internacional de tres das organizado por Peliti, una asociacin creada hace diez aos por Panagiotis y Sonia Sainatoudis.

En esta estancia de apenas dos semanas en Grecia descubriremos hasta qu punto este pas se corresponde poco con la imagen caricaturesca ampliamente proyectada por nuestros medios de comunicacin. No voy a recordar aqu la profunda crisis econmica, social y humana, los daos causados por los dictados europeos y por la tristemente clebre Troika (1), las reducciones salariales del 20%, el 30% y a veces incluso el 50% o el 70%, las jubilaciones recortadas el 20%, los cortes drsticos en los gastos de sanidad, las cifras astronmicas del paro, los 40.000 nuevos sin techo, el milln de raciones de comida distribuidas diariamente por diferentes organizaciones, entre ellas la Iglesia (2) Es otra realidad la que quiero recordar, la que hemos descubierto en las zonas rurales profundas.

Primera gran sorpresa: en Paranesti nos encontramos en medio del mayor acontecimiento europeo relacionado con las semillas, impulsado por una energa y un entusiasmo increbles. Alrededor de 7.000 personas han venido de todos los rincones de Grecia, de varias regiones e islas, para aportar (y sobre todo transportar) saquitos de semillas de variedades antiguas o locales de verduras y cereales.

Todo empez en los aos 90 cuando Panagiotis decidi recorrer su pas haciendo auto-stop, sin dinero, viajando de una regin rural a otra en busca de variedades tradicionales que se estaban perdiendo. Reuni alrededor de 1.200 y enseguida se encontr sobrepasado por la tarea de conservar y multiplicar esa inmensa riqueza. De ah la creacin de una red, Peliti -el nombre de un roble-, que reuni a una decena de grupos locales: En Komitini cerca de la frontera turca, en Ioannina al lado de Albania, en islas como Egina y Lefkada La agrupacin lleva a cabo una gran actividad en las escuelas de varias regiones. Este ao ha sido la dcima y la mayor reunin organizada por la asociacin.

Ms de 20.000 saquitos de semillas se han distribuido o intercambiado gratuitamente; se invit a los participantes a una cena, tambin gratuita, gracias a una tonelada y media de verduras proporcionadas por una cincuentena de agricultores locales. Este ao Peliti tiene la intencin de construir un nuevo edificio para su banco de semillas y seguir extendiendo su actividad por todo el pas.

Al hilo de las conversaciones (y de las entrevistas grabadas por Radio Zinzine), comenzamos a identificar ciertos rasgos esenciales de la sociedad griega, sobre todo en lo que se refiere al medio rural.

Hace relativamente poco que Grecia existe como nacin. De 1453 a 1828 form parte del Imperio Otomano. Fue reconocida en 1928 formada por la tica, Atenas, el Peloponeso y las Ccladas. Entre 1928 y 1948, el pas duplic su superficie ms o menos cada 30 aos (3). Pero entre los otomanos no exista propiedad privada de la tierra. Todas las tierras pertenecan al sultn, que conceda el usufructo de grandes superficies a sus servidores fieles. En las provincias, los otomanos privilegiaron a los pequeos agricultores, menos susceptibles de amenazar su dominio que los grandes propietarios y los notables locales. Poco a poco, tras la salida de los turcos, los griegos ocuparon las tierras, a menudo sin ttulos oficiales de propiedad; por su parte el Estado tambin recuper superficies, sobre todo aqullas que pertenecan al Imperio Otomano. Lo que explica, por ejemplo, que el 95% de los bosques en Grecia sean pblicos.

En 1922, tras un grande y traumtico intercambio de poblaciones turcas y griegas que vio a un milln y medio de refugiados abandonar el Asia Menor por Grecia, se llev a cabo una importante reforma agraria entre los ms radicales, en el oeste, que distribuy las tierras a los que las trabajaban. Gracias a esa reforma, la distribucin de tierras es relativamente igualitaria, en general entre 5 y 20 hectreas por explotacin.

El xodo rural de Grecia data sobre todo del perodo que sigui a la Segunda Guerra Mundial y la feroz guerra civil entre 1945 y 1949. Apenas se sabe que los alemanes destruyeron casi todas las grandes ciudades de montaa de ms de 2.000 habitantes, lo que supuso un golpe terrible al tejido rural. El xodo tambin ha sido favorecido por la poltica, apoyada por Estados Unidos, dirigida a incrementar la oferta inmobiliaria en las ciudades. Y ha continuado desde la entrada de Grecia en la Comunidad Europea en 1981.

Pero el hecho de que ese fuerte movimiento de poblacin hacia las ciudades sea relativamente reciente tiene como consecuencia que los vnculos entre el medio rural y las ciudades se mantienen muy vivos. La gran mayora de los griegos tiene parte de su familia en la ciudad y otra parte en un pueblo. De todas formas, la familia sigue siendo una unidad fundamental en la vida helnica. Los habitantes de la ciudad mantienen una relacin afectiva y constante con su pueblo y acuden regularmente para los festejos. Adems existe un fenmeno muy extendido, el de las asociaciones de la dispora que renen a los ciudadanos de un pueblo o una provincia determinados.

Todo eso favorece mucho el actual movimiento inverso de las ciudades hacia el campo. Algunos sondeos revelan la sorprendente cifra (difcil de verificar) de un milln y medio de griegos que estaran tentados por ese enfoque. Alrededor de 50.000 ya lo habran emprendido.

Dimitris Goussios, profesor de geografa de la Universidad de Tesalia, recuerda Ellinopyrgos, un pueblecito de las estribaciones que rodean la planicie de Tesalia, actualmente poblado por un centenar de personas, casi todas mayores. Pocas perspectivas, se dira. Falso: existen desde hace mucho tiempo seis asociaciones creadas por la dispora originaria de ese pueblo en Australia, Alemania, Estados unidos, Atenas que agrupan a 2.500 personas. Varios jvenes, todos de familias originarias de Ellinopyrgos, quieren iniciar actividades agrcolas y hortofrutcolas. Una conferencia por satlite organizada con la ayuda de un laboratorio dirigido por Dimitris Goussius ha podido reunir a los habitantes del pueblo, los jvenes y los miembros de las seis asociaciones de la dispora para determinar con precisin cmo podr llevarse a cabo el regreso a la tierra de la mejor forma posible. Adems, esas asociaciones urbanas vinculadas estrechamente con el pueblo constituyen un mercado privilegiado y muy motivado de los productos que se elaboren. As, esas asociaciones superan su carcter tradicional, festivo, cultural y patrimonial para asumir cuestiones econmicas y la instalacin de nuevos agricultores. Acaban de firmar una carta de gobernanza territorial que tiene como objetivo la integracin de la dispora en el desarrollo de la comunidad.

Uno de los jvenes urbanos ha explicado a Dimitris Goussios: No quiero venir para ganar dinero. Si trabajo en una empresa en Atenas ganar 400 o 500 euros. Eso para m es esclavitud. Aqu, incluso aunque gane menos, sobre todo encuentro la libertad. Segn Goussios, la mentalidad cambia hacia lo cualitativo, hacia la calidad con lo colectivo. El individualismo no ha terminado, pero ya no es tan fuerte como antes.

Al preguntarle sobre el sorprendente espritu de generosidad del trabajo de Peliti contina: Al menos en Grecia, despus de tres decenios de hiperconsumismo, la crisis est ayudando a hacer una nueva evaluacin de lo que haba, de lo que ya no habr. Hace mucho tiempo no solo exista la generosidad, sino tambin la reciprocidad. Aqu, por ejemplo, cuando se construa una casa todo el pueblo participaba. Ahora estamos recuperando todo eso, la solidaridad, la reciprocidad, la generosidad. Lo positivo es que en Grecia eso todava existe, al menos en la memoria de las personas, mientras que en Francia, donde el xodo data principalmente del siglo XIX, hay una ruptura. Ya no hay puentes o pasarelas, mientras que aqu cualquiera, aunque sea la tercera generacin, participa en las fiestas del pueblo, viene a pasar diez o quince das, el abuelo le lleva a ver los animales en el establo. Por lo tanto existe un contacto, y aunque sea dbil el proceso ser ms fcil.

Durante nuestra estancia en Tesalnica, la segunda ciudad de Grecia, visitamos un huerto creado por doscientos ciudadanos de diferentes generaciones y profesiones en un terreno militar que ocuparon. Las verduras crecen, los hortelanos elaboran planos de las plantaciones y de momento nadie se lo impide. Pero seguramente tendrn que pelear para quedarse. Desde que empez la crisis han aparecido numerosos huertos colectivos en las ciudades griegas.

Otro fenmeno nuevo se desarrolla rpidamente, el que se conoce en general como la revolucin de las patatas. A principios de este ao los productores de patatas de la regin de Nevrokopi, en el norte del pas, se encontraron con una gran cosecha que no conseguan vender a un precio justo. Los supermercados ofrecan 15 cntimos por kilo, que no cubren los costes de produccin, y las revendan a ms de 70 cntimos. Los agricultores reaccionaron distribuyendo toneladas de patatas gratis en las plaza de las grandes ciudades. Al verlo, un profesor de gimnasia de Katerini, Elas Tsolakidis, se puso en contacto con ellos y puso en marcha un sistema de pedidos directos de los consumidores por internet. Ahora los productores bajan a muchas ciudades, se instalan con sus camiones en los aparcamientos y venden las patatas a 25 cntimos el kilo. Todo el mundo gana salvo los supermercados, obviamente, que han tenido que bajar su precio de venta, aunque sigue siendo muy alto. Este sistema se ha extendido progresivamente a otros productos como el aceite de oliva, la harina y el arroz. La operacin, coordinada por voluntarios, ha permitido a los productores de Nevrokopi vender 17.000 toneladas de patatas en cuatro semanas. Ya han participado ms de 3.000 familias en Katerini, una ciudad de 60.000 habitantes. Recientemente ms de 2.500 personas de Katerini cataron diversos aceites de oliva e hicieron su eleccin, un ejercicio democrtico, segn Tsolakidis.

En Tesalnica tambin asistimos a una manifestacin contra el proyecto de una inmensa mina de oro a cielo abierto en la regin de Halkidiki que destruir varios pueblos y el bosque de Skouries, una de las forestas ms ricas de Europa en biodiversidad. Parece que los proyectos mineros se reavivan, se recuerda en particular la presencia de uranio en el norte, cerca de la frontera blgara. Durante la manifestacin entrevistamos a Alexis Benos, un profesor de medicina que se declara asustado por las inevitables consecuencias en la salud pblica, en los obreros de la mina, en la poblacin de los alrededores e incluso ms lejos debido a la gran volatilidad del polvo que genera la mina. Adems se prevn problemas graves de contaminacin de las capas freticas a causa de la utilizacin masiva de cianuro para extraer el oro del mineral.

Muchos griegos temen que el Estado, bajo presin, malvenda las riquezas minerales del subsuelo. Tanto ms porque en una poca de crisis profunda los movimientos ecologistas tienen ms difcil movilizar a la poblacin. Tambin estn preocupados por los bosques griegos, casi todos pblicos y poco explotados.

Alexis Benos: Es cierto que esto es un desastre, como una calamidad natural que se abatiera en las islas por todas partes. Como mdico te dir que en los dos ltimos aos he conocido un aumento significativo de suicidios, as como de los problemas de salud y de los trastornos psicolgicos. Y al mismo tiempo el gobierno recorta y destruye el sistema sanitario pblico.

Qu podemos hacer? Aqu, en Tesalnica, se est desarrollando un movimiento de solidaridad, hemos creado un centro mdico solidario. Somos ms de 60 personas del sector de la salud, mdicos, enfermeros, psiquiatras. Trabajamos en el centro fuera de nuestro horario laboral y atendemos a personas que ya no tienen ningn acceso a la atencin porque ya no hay servicios pblicos o porque ya no tienen seguro. Antes, mientras estabas en el paro, tenas un seguro; ahora eso se acab. Mucha gente se encuentra en esa situacin. Realmente es una crisis brutal para las personas que antes no eran pobres. Tenan un empleo o un negocio y de la noche a la maana perdieron todo. Esos son nuestros pacientes. Cuando abrimos el centro mdico solidario pensbamos que la mayora de las personas que acudiran a nosotros seran inmigrantes. Pero en la actualidad el 70% son griegos.

Lo que nos mantiene optimistas es que tenemos un movimiento con diversas expresiones de solidaridad, como veis ahora en la manifestacin contra la mina de oro. Es un movimiento que se agranda en solidaridad y tambin en resistencia, por supuesto. Tenemos un lema fundamental: No dejar a nadie solo frente a la crisis.

Dimitris Goussios: Pienso que el gran descubrimiento de los tres o cuatro aos del imperio de la crisis es que las personas han empezado cada vez ms a entender y aceptar que de lo que se rechazaba en los aos 70 hay cosas que son como diamantes. Por ejemplo la solidaridad, los festejos. Desde ese punto de vista creo que la crisis tiene aspectos positivos; el ms positivo de todos es que las personas son capaces de buscar vas alternativas.

Hace poco en un caf hubo una discusin sobre si bamos a pasar de la carne a los garbanzos. Aqu en los cafs tambin se hacen risas y bromas, es como el teatro de la Grecia Antigua, nunca se sabe cundo se habla en serio y cundo en broma. Un viejo dijo: Escuchad, yo hice grandes festejos en mi juventud con garbanzos y despus vi que cada vez apareca ms la carne en la mesa. As que poned atencin, la autntica cuestin no es si comeremos carne o garbanzos, el verdadero problema es que dejsemos de festejar!

Notas:

(1) La Troika est formada por representantes de la Comisin Europea, del Fondo Monetario Internacional y del Banco Central Europeo, que actualmente son los principales proveedores de fondos pblicos de Grecia. A cambio de sus crditos imponen planes de austeridad draconianos y la tutela del pas.

(2) De una poblacin total de 10,5 millones de personas.

(3) Grecia se anexion las Islas Jnicas en 1862, Tesalia en 1881, Macedonia y la Tracia en 1912 y finalmente las islas del Dodecaneso en 1948.

Nicolas Bell es periodista de Radio Zinzine y miembro del Forum civique europen/Longo mai

Fuente: http://blog.mondediplo.net/2012-06-01-Dans-la-Grece-rurale-la-revolution-des-jardins



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