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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-06-2012

Afganistn
Un intrahistoria de mujeres

Alberto Piris
CEIPAZ


Buscando un pequeo hueco entre los grandes asuntos que llenan las pginas de los medios de comunicacin, dedicar hoy mi comentario a un relato afgano, humano y femenino, propio de esa "intrahistoria" de la que habl mi paisano Unamuno, la que se desarrolla debajo de los documentos oficiales, y sobre la que brillan, oscurecindola, los hechos histricos.

Agradezco la informacin a Hijratullah Ekhtyar, un periodista de Nangarhar, pequea provincia del nordeste afgano, fronteriza con Pakistn y situada sobre la ruta que une Kabul con Islamabad. All vive Sanga Yabarjil, una joven afgana que desde nia se sinti cautivada por las emisiones de la BBC y de la Voz de Amrica, que escuchaba en la radio de su casa, lo que le inocul el virus del periodismo. A los quince aos empez a compatibilizar su actividad escolar con un trabajo en la RTA, Radio Televisin Afgana, la emisora estatal de la provincia. En su casa dijo que cooperaba escribiendo artculos, sin intervenir en las emisiones.

Cuando se emiti su primera colaboracin, sobre los matrimonios concertados, su familia se sinti ofendida y humillada: "Cuando me oyeron por la radio, todos mis parientes dejaron de hablarme. Me tuve que encerrar en mi habitacin, lejos de todos, y as permanec un ao entero". Aunque su madre la apoyaba en secreto, el hermano mayor la eluda, no le diriga la mirada y la ignoraba: "Mi hermano no me hablaba. Me dijo que cuando estaba con sus amigos y yo apareca en la televisin, todos le miraban y le preguntaban si yo era su hermana. Se senta tan humillado que era como si se muriera".

La causa de tal escndalo era la sospecha de que trabajaba junto con hombres, lo que es considerado inmoral y la convierte en una mujer que no podr jams encontrar marido, mximo exponente pblico de su indignidad y del deshonor familiar. Sanga invit a su hermano a visitar los estudios, para que comprobara que las mujeres trabajaban en locales separados de los hombres.

Sanga tiene ahora 21 aos, vive en la capital de la provincia, Jalalabad, y dirige la seccin de mujeres de la RTA de Nagarhar. Su actividad se orienta a revelar, ante el pblico y las autoridades, las preocupaciones de muchas mujeres en una sociedad tradicional que las mantiene relegadas. Ha recibido un premio internacional por su dedicacin, pero no olvida lo que, en su corta vida, le ha costado llegar a lo que ahora es. En su familia se consideraba que las nias deban abandonar los estudios a los 12 o 13 aos. Un da, camino de la escuela, su hermano la detuvo, dicindole que ya era mayor para estudiar. Ella llor, se resisti, forceje y lleg a clase, aunque tarde. Cuando el profesor le pregunt el motivo de la tardanza ella le dijo que en su familia no queran que siguiera estudiando. Su profesor la acompa a casa y convenci a su familia para que le dejaran terminar los estudios.

Su vida tampoco es fcil ahora. Aunque en la pantalla aparece con la cabeza cubierta por un pauelo, cuando sale a la calle debe estar totalmente tapada. Recibe llamadas telefnicas amenazadoras. Ha tenido que aprender a resistir. Durante una boda, oy que murmuraban a su alrededor. Una mujer se acerc y le dijo: "Por qu te tratas tan duramente, querida ma? Eres tan guapa pero sigues trabajando en la televisin. Ten piedad de ti misma!". Cuando ella respondi diciendo que deseaba trabajar, porque haba estudiado para ello y para servir a otras muchachas y mujeres, su interlocutora suspir tristemente y le dijo que hubiera sido una buena esposa para su hijo si no estuviera trabajando en la televisin.

Hay otros aspectos que iluminan su vida: "Sanga es nuestra jefa pero nos trata como una hermana y amiga. Crame, cuando no est la echamos de menos", declar una compaera del trabajo. Su jefe la calific como "el orgullo de la televisin de Nangarhar", aadiendo que si ella se fuera no podra encontrar a nadie que la sustituyera. Su madre la apoya ahora abiertamente: "Yo no pude defender mis derechos en mi poca, pero mi hija lo hace ahora y estoy orgullosa de ella"; sale en su defensa ante los parientes indignados por la presencia pblica de su hija en televisin.

Sanga no se arredra. Ha empezado a estudiar ciencias polticas y jurdicas en una universidad privada de Jalalabad. Sus objetivos son graduarse, obtener un mster y dedicarse a la poltica. Suea con ser la futura ministra para asuntos femeninos del Gobierno de Afganistn: "Si llego a ser ministra, eso no ser un puesto simblico para m. Har todo lo que pueda y presionar a cualquiera que est en el poder para asegurar que se respeten los derechos de las mujeres y har obligatoria la enseanza para las nias".

Retenga el lector su nombre: Sanga Yabarjil se esfuerza por salir de la intrahistoria y entrar en la Historia; que lo haga como ministra y no en la seccin de necrolgicas, es lo que le deseamos fervientemente por el bien de las mujeres afganas. Ella podr hacer por stas ms que todas las tropas de EE.UU. y la OTAN, siempre que algn drone no la convierta prematuramente en "baja colateral", con motivo de alguna celebracin popular que la CIA confunda con una reunin de terroristas. Ya ha ocurrido antes.

Publicado en CEIPAZ el 20 de junio de 2012

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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