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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-06-2012

Resoluciones del G20 en Los Cabos

Julio C. Gambina
Rebelin


La principal decisin asumida en Los Cabos, Mxico por el cnclave de los presidentes del G20 es la capitalizacin del FMI por 456.000 millones de dlares.

Como parte de ese monto, la zona del euro le aportar al organismo 200.000 millones, de los cuales, los espaoles se comprometieron con 18.800 millones. Es sabido que Europa y el euro estuvieron en el centro de los debates, por la crisis y el ajuste que ella supone. As y todo, los gobernantes de la eurozona transferirn nada menos que 200 mil millones de dlares al FMI, para prestarle a los pases en problemas. S uena increble pero es verdad.

La crisis se manifiesta en crecimiento del desempleo, la marginacin , el empobrecimiento , y dificultades de la poblacin de menores ingresos; y la solucin es acrecentar la capacidad de prstamos del FMI. Si hay un organismo responsable de la crisis en curso es precisamente el FMI.

Sorprende que pases como Brasil e India, con inmensos bolsones de pobreza y atraso, cada uno aportar 10.000 millones de la moneda estadounidense al Fondo ; igual que Rusia con una cifra similar. China, otro que concentra inmensa poblacin empobrecida contribuir con 43.000 millones; y Sudfrica con 2.000 millones. Imaginemos esos fondos aplicados a polticas alternativas en beneficio de los ms necesitados entre los pueblos de esos mismos pases.

Todos ellos son los pases BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudfrica), los emergentes que estn de moda; los que se supone disputan la hegemona mundial desde su lugar ascendente en la economa; que obviamente incluye el financiamiento de la crisis.

Alguna vez mencionamos que la categora emergente supone una calificacin funcional a las necesidades de inversin del capital global. Se es emergente ante la vista del inversor que busca niveles adecuados de rentabilidad. En la crisis emergen ciertos pases, donde conviene invertir.

Son emergentes para los inversores. No es una calificacin que destaca virtudes sobre las condiciones de vida de la poblacin, sino que apuntan a virtudes requeridas por los capitales en bsqueda de ganancias, precisamente en momentos de crisis, donde el eje es la dificultad para valorizar a los capitales.

Otros emergentes tambin aportan, tal el caso de Corea del Sur, que aportar 15.000 millones de dlares; Mxico lo har con 10.000 millones; Turqua con 5.000 millones; y Colombia con 1.500 millones.

Por su parte, Japn se anot con 60.000 millones, y EEUU se abstuvo de aportar en la ocasin, en un claro acto de transferencia de los costos de la crisis mundial al resto del mundo.

El G20 recapitaliza al FMI, tal como ya hizo en ocasiones anteriores, ahora con 456.000 millones de dlares. Para qu? Para prestarle a los pases endeudados (pases con problemas) , para que puedan cancelar sus deudas con los bancos y aportar al salvataje del si stema bancario en crisis.

La voz de los 20 , ms all de altisonantes declaraciones a favor del crecimiento y del empleo, volvieron a salvar a los bancos en problemas, y lo hicieron con recursos pblicos.

El Estado sali nuevamente a resolver los problemas del capitalismo en crisis. No era que haba que evitar la participacin del Estado en la Economa? Dnde qued el credo liberal, o neoliberal? Son todos keynesianos? Keynes era un neoclsico, que pens en la renovacin del pensam iento hegemnico ante la crisis para salvar al capitalismo en la dcada del 30 del Siglo XX ; que ahora se manifiesta como un modo de pensar pragmtico en la coyuntura de la recidiva crisis del capitalismo.

Todas las fichas al crecimiento

Lo que hay que salvar es el funcionamiento del capitalismo , y por eso las llamadas a la salida de la recesin o desaceleracin econmica . El G20 se pronuncia por aplicar polticas de crecimiento, como si cualquier crecimiento fuera bueno en s mi smo.

Es algo a interrogar a los ambientalistas reunidos en Ro de Janeiro a propsito de la contaminacin de la cidade maravil hosa , con la Baha de Guanabara polu da (altamente contaminada) , situacin similar a lo que ocurre en las grandes ciudades de nuestramrica (de la crnica de Mara Elena Saludas, participante de la cumbre popular en Ro+20).

Vale la crnica ya que una de las propuestas del G20 se concentra en la inversin para infraestructura, que suena muy bien a los odos keynesianos, desarrollistas, o neo desarrollistas, que asocian inversin con crecimiento y bienestar.

As se justifica la inversin en infraestructura para saquear las riquezas naturales de nuestramrica, para lo que vale recordar la vieja conquista , y por qu no , la nueva aventura por la mega minera a cielo abierto, o la sojizacin de los pases del Mercosur, proceso que entre otras cuestiones, desestabiliza al presidente paraguayo , tal como denuncia Idilio Mndez en su artculo : Monsanto golpea en Paraguay: Los muertos de Curuguaty y el juicio poltico a Lugo .

Es Monsanto la misma empresa que enorgulleci a la pr esidente de la Argentina en la reciente r eunin en Nueva York con los empresarios estadounidenses , donde se conocieron las inversiones de la transnacional por 150 millones de dlares en las provincias de Crdoba y Tucumn.

Estamos contra el crecimiento y las inversiones? No . El problema es que no se trata de cualquier crecimiento, ni de cualquier inversin. Si la inversin capitalista se define por la obtencin de ganancia del inversor, resulta conveniente discutir bajo qu circunstancias se define la inversin capitalista, espe cialmente cuando se alude al capital global.

El G20 apunta a la bsqueda de nuevas fuentes de rentabilidad del capital, y no necesariamente a satisfacer necesidades de la poblacin.

En los medios de comunicacin y en la sociedad se instal un debate donde los buenos son los que recomiendan polticas de crecimiento, entre los que estara EEUU (Obama necesita un repunte econmico para ganar un segundo periodo en las prximas elecciones de renovacin presidencial en noviembre) y los pases emergentes (recordar el sig nificado de emergente); y los malos los que sost ienen polticas de austeridad y ajuste , especialmente Europa, y ms precisamente Alemania.

Entre los primeros estn los crticos de las polticas neoliberales, aunque no tengan reparos a la hora de otorgarle 456.000 millones de dlares al FMI para facilitar crditos condicionados a los pases en problemas. Son condicionamientos que incluyen la campaa electoral, como en Grecia , donde el FMI chantaje para que la Izquierda Radical no triunfara en las elecciones recientes, claro que fue una gestin en la que estuvo acompaado por el Banco Central Europeo y las autoridades de la Eurozona.

No hay buenos y malos en la consideracin de la crisis; solo matices sobre como resolver la crisis capitalista, y por eso el crecimiento, para restablecer el consumo, s, pero especialmente la valorizacin, esencia del desarrollo de la sociedad capitalista. Es necesario que aparezca una voz diferenciada, con crticas al capitalismo en crisis, y que proponga superar, no solo la crisis, sino el capitalismo.

Restaurar la confianza

Junto al crecimiento buscado, se puede leer en las Declaraciones finales del G20 que superar la recesin y desaceleracin, restablecer la confianza.

Es bueno interrogarse confianza en que qu, para qu, en quines?

Entre las medidas sustentadas en la Declaracin del G20 se puede leer el estmulo a la bsqueda de acuerdos para una unin bancaria en Europa, para examinar medidas concretas en vista a una arquitectura financiera ms integrada, que incluya la supervisin, la reestructuracin y la recapitalizacin bancarias, as como el aseguramiento de los depsitos , todo a junto a promover empleo de calidad . Confianza en el sistema bancario.

El discurso de la regulacin bancaria y la arquitectura financiera es t dicho luego del salvataje de la banca espaola por 100.000 millones de euros; de la estafa de banqueros y ejecutivos de cuantiosos ingresos pese a la crisis, al desempleo y a la miseria. Claro, todo para salvaguardar el sistema, los depsitos y los empleos de calidad.

Resulta poco creble pensar en las resoluciones del G20 como medidas necesarias para reforzar el crecimiento mundial y restaurar la confianza, como si en ello fuera el buen vivir de la poblacin vulnerable. Cuntos recursos pblicos han sido ya canalizados al salvataje de bancos y empresas quebradas?

Parte de la bsqueda de la confianza se concentra en el llamado a una tregua en las acciones proteccionistas sobre el comercio mundial, por lo menos hasta el 2014. Es el eufemismo para instalar el discurso hegemnico del capital transnacional por la liberalizacin de la economa mundial.

Es el programa de la OMC, de los Organismos financieros internacionales , y el legado p rincipal de lo que se llam el C onsenso de Washington: la promocin del libre comercio, del libre cambio, de la apertura de los mercados para la penetracin de los capitales ms concentrados.

Cada G20 termina siempre con evocacin al programa de mxima: la liberalizacin de la economa mundial, base de sustentacin del programa de salida de la crisis de los 70 , y que en la regin americana se manifestara a travs del ALCA, y luego en los tratados regionales o bilaterales por el libre comercio. No en vano una de las noticias que present Obama a los anfitriones, fue la invitacin a Mxico para ser parte del Acuerdo de Asociacin Transpacfica, una negociacin comercial plurilateral que involucra a dems del pas azteca, a Nueva Zelanda, Australia, Brunei, Malasia, Singapur, Viet Nam , Chile, Per y EEUU.

Este es un proyecto que involucra a 500 millones de habitantes; un 26% del PBI mundial; un 15% de las exportaciones mundiales y un 18% de las importaciones globales. Es un acuerdo que EEUU utiliza para su proyeccin sobre el Pacfico en competencia con China.

La confianza buscada es para relanzar el proyecto capitalista y superar la crisis. En el prximo tramo brasileo de los debates , Ro+20, se incorporarn los mensajes de un capitalismo verde, con empleos verdes. Es un mensaje que busca consenso social ante la co nciencia ecologista vigente. P ero ese proyecto verde , de ensoacin de los idelogos del capitalismo contemporneo , se asocia a la explotacin depredadora de los recursos naturales.

Ojo con la confianza a restaurar! La confianza puede hacernos cambiar nuestras riquezas naturales por espejitos de color, verde, por supuesto.

La propuesta es por otro modelo productivo y de desarrollo

En variados debates me sealan mi pesimismo en las soluciones que se ensayan, incluso en gobiernos progresistas (que no dejan de ser capitalistas).

Son los mismos que me endilgan mi optimismo por la creciente indignacin de un movimiento social que no tiene claridad sobre el rumbo a seguir, y solo se afirma en el NO a la realidad que les toca vivir, la del ajuste y la austeridad (Grecia, Italia, Europa en general, ahora, y de N uestramrica en la s ltimas dos dcada s del Siglo XX) .

No es menor afirmarse en el NO. A veces es un grito de dignidad, aunque no se conozcan los SI, y que sin embargo se abren paso entre nuevos desafos que instala el constitucionalismo renovado en Bolivia, Ecuador, o Venezuela; la propia renovacin socialista en Cuba, e incluso las bsquedas de expresiones organizadas del movimiento popular por un movimiento de constituyente s sociales, que emergen en Argentina, Chile, Colombia, entre otras experiencias de organizacin popular en la construccin de un proyecto emancipador. En ese camino se inscribe la lucha por la soberana alimentaria, energtica, financiera, ambiental.

Los NO son el modelo productivo y de desarrollo capitalista contemporneo, sustentado a la superexplotacin de la fuerza de trabajo y la depredacin de los recursos naturales. Los SI apuntan a nuevas formas de relacin econmica, social, poltica y cultural para reproducir la vida cotidiana en armona con el conjunto social y los bienes comunes.

En definitiva, n i pesimismo, ni optimismo, sino reivindicacin del NO y emergencia y difusin de nuevos SI. Resulta simple? Claro que no. Es parte de la bsqueda por una nueva sociedad. El fantasma de los indignados recorre el planeta, y no se trata de jvenes interconectados mediante nuevas tecnologas de comunicacin y redes sociales , sino de trabajadores sin empleo, flexibilizados, precarizados, sper explotados, mayoritariamente jvenes que rechazan el presente sin futuro y reescriben su propia historia emancipadora, liberadora.

Si el ciclo inaugurado por el Manifiesto hizo evidente el surgimiento de la prctica y teora revolucionaria que inspir histricas luchas de clases entre 1848 y la ruptura de la bipolaridad; el presente es un momento de imaginacin creativa en la emergencia de renovadas perspectivas para la teora y prctica de la revolucin.

 


[1] Doctor en Ciencias Sociales de la UBA. Profesor de Economa Poltica en la U.N. de Rosario. Profesor de posgrado en Universidades de Nuestramrica. Presidente de la FISYP. Integrante del Comit Directivo de CLACSO.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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