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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-05-2005

Agitacin en Uzbekistn

Txente Rekondo
GAIN


En esta ocasin la actualidad le ha tocado a Uzbekistn, de nuevo una repblica de Asia central salta a las primeras pginas de los medios de comunicacin. Las protestas y manifestaciones no han sido ms que la excusa, porque lo cierto es que ese tipo de movilizaciones llevaba desarrollndose en el pas desde hace tiempo, y no ha merecido la centralidad que ahora se le pretende dar. Es cierto que en esta ocasin el cariz de los acontecimientos pueda desencadenar cambios profundos, pero an y todo la mayora de las informaciones sern meramente coyunturales, ajenas a cualquier intento por acercarse a la realidad del pas uzbeco.

Contexto

Uzbekistn es un pas de contrastes, en l conviven etnias diferentes (rusos, turkmenos, tayikos, trtaros, uzbecos...), diferentes estilos (ruso frente a uzbeco, los edificios viejos y los nuevos), diferentes paisajes (desierto, ciudades, Ferghana...), y este complejo cctel en ocasiones deja entrever las tensiones y las diferencias de proyectos.

Considerada la repblica ms poblada de Asia central, con ms de 25 millones de habitantes, tras la independencia que sigui a la desaparicin de la Unin Sovitica en 1991, ha estado gobernado por Islam Karinov, que no ha permitido ningn partido opositor.

Uno de los componentes ms caractersticos del pas es la fuerte implantacin del Islam entre la poblacin, cerca del 80% de la misma se declara musulmana, mayoritariamente de la rama Hanafi del sunismo. Desde la dcada de los noventa, las organizaciones islamistas han ido tejiendo importantes redes sociales que en su momento pusieron en jaque al gobierno, quien no dud en emplear la represin para acabar con cualquier movimiento organizado de oposicin.

Ya en los primeros aos de la dcada de los noventa el gobierno intentar controlar la religin, y en los aos 1992-95 asentar instituciones oficiales para controlar por completo las mezquitas y las madrazas. En los dos aos posteriores (1995-97) el objetivo del gobierno de Tashkent sern los imanes que se salgan de las directrices marcadas por el gobierno. En todo momento, el gobierno intentar presentar cualquier disidencia u organizacin islamista como un componente del movimiento wahab, y entre los aos 1997 y 2001 se producir el salto represivo ms importante, con cientos de detenciones y juicios sumarsimos.

En esos ltimos aos de los noventa otros dos acontecimientos marcarn la realidad del pas. El 16 de febrero de 1999, la explosin de cinco bombas en la capital Tashkent, causarn decenas de vctimas y ser la oportunidad que el presidente Karimov necesitaba para dar una vuelta de tuerca ms contra el islamismo. El movimiento mejor organizado en Uzbekistn en esas fechas, Hizb ut-Tahrir sufrir las iras del gobierno.
Paralelamente, entre 1999 y 2001 har su aparicin el Movimiento Islmico de Uzbekistn (MIU) que desplegar una violenta campaa contra el rgimen uzbeco, sobre todo en el valle de Ferghana.

Desde el gobierno se pondr en marcha toda una maquinaria para contrarrestar los avances de estos movimientos entre la poblacin uzbeca. As, lanzar una importante campaa de propaganda en los medios de comunicacin, presentando en el mismo saco, y bajo la etiqueta de wahab a todos los movimientos islamistas, e incluso a cualquier movimiento opositor. Junto a ello pondr en marcha dentro de su estrategia a los Mahalla, o comits locales. Estas instituciones organizadas en torno a rituales islmicos y eventos sociales tuvieron un importante peso en los siglos precedentes, y el gobierno intenta ponerlos en marcha para facilitar sus planes de control a los islamistas. El propio presidente Karimov impuls tambin la formacin de posbon (guardias vecinales) que serviran de apoyo a los mahallas.

Adems dispuso una serie de medidas para incentivar el papel del islam oficial como contraposicin a las organizaciones islamistas del pas. En ese sentido el llamado Comit de Asuntos Religiosos ser el encargado de disear y llevar a la prctica estas medidas.

Revueltas

Los acontecimientos de estos das han estado precedidos por los atentados del 2004 en Tashkent, las manifestaciones de protesta que desde febrero de este ao se han producido en la capital y en el valle de Ferghana, y sobre todo las detenciones masivas y el juicio a 23 ciudadanos de Andijan, acusados entre otras cosas en pertenecer al movimiento Akromiya, una escisin de los aos noventa dentro de Hizb ut-Tahrir.

Todava es pronto para calibrar el alcance de las protestas y de la respuesta del gobierno, pero probablemente en esta ocasin se unan diferentes variables que actan transversalmente y que desembocan en los acontecimientos anteriormente narrados.

El epicentro de las protestas se sita en el valle de Ferghana, una de las zonas ms pobladas y ms ricas de la regin, as como la cuna de la mayora de las organizaciones islamistas que operan en las diferentes repblicas centroasiticas. Una visita al valle permite palpar en directo la tensin soterrada que se traspira por los cuatro costados. Las posturas gubernamentales estn consentidas, pero tras los muros de las calles de las partes ms viejas de los pueblos y ciudades, se deja notar la presencia invisible de las organizaciones islamistas.

Medidas como el quitarse la barba por parte de la poblacin masculina no hace sino intentar pasar desapercibidos al control estatal sobre los movimientos islamistas, y las reuniones en las mezquitas y mercados , aun en las oficiales, no son sino un lugar de intercambio de sus experiencias y pensamientos.

A la vista de todo esto se abren un importante abanico de opciones para intentar interpretar con mayor rigor los hechos. Por un lado es evidente que el islamismo poltico est jugando sus bazas en estos momentos. La ubicacin de Andijan en el valle de Ferghana, la participacin de las clases medias en las manifestaciones (muy bien organizadas, o sea, nada espontneas) y la presencia entre los 23 juzgados de hombres de negocio y empresarios locales que dan cobertura y empleo a buena parte de sus vecinos, son datos que apuntan en esa direccin.

A ello se le unira la difcil situacin econmica que atraviesa el pas desde hace algunos aos. Las ultimas cosechas del denominado oro blanco (algodn) no han sido buenas y ello se ha dejado sentir entre la poblacin. Los uzbecos lo achacan a los cambios climticos, pero relacionando stos con la guerra que se lleva a cabo en Afganistn, y sobre todo por las armas all empleadas. Tambin est otro aspecto, la corrupcin de algunos estamentos, sobre todo la polica, y no podemos olvidar que la presencia de sta junto al ejrcito es mucho ms visible en el valle de Ferghana que en el resto del pas.

Y finalmente no podemos olvidarnos de la presencia norteamericana en el pas, y tal vez siguiendo esa lneas podra interpretarse los movimientos de estos das como un intento ms de Washington por exportar sus cambios de rgimen en forma de colorista revolucin y que sera una pieza ms en ese efecto domin tan deseado por los crculos neoconservadores norteamericanos.

Ante todo esto tampoco se puede descartar la posibilidad de que se trate de un respuesta popular contra el rgimen, pero probablemente alguno, sino todos de los condimentos sealados anteriormente, tambin estarn en este plato y la presentacin final del mismo todava es difcil de predecir. Finalmente, si se produce algn cambio importante en la vida de la repblica centroasitica, no hay duda que esto influir en los vecinos de la regin y tambin en las potencias (Rusia, EEUU, China) que tienen puestos sus ojos y en algunos caos sus garras en Asia Central.

TXENTE REKONDO.- Gabinete Vasco de Anlisis Internacional (GAIN)



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