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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-06-2012

El trgico caso de Adnan Latif
La esperanza se muere en Guantnamo

Marjorie Cohn
Jurist .org

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez


El trgico caso de Adnan Farhan Abdul Latif entr en un callejn sin salida en el momento en el que Tribunal Supremo de EEUU emiti una orden negndose a ver su caso la pasada semana. Latif, un hombre yemen, lleva encarcelado en Guant namo desde enero de 2002, fecha en la que le detuvieron cuando iba viaja ndo en bsqueda de tratamiento mdico.

Latif haba sufrido graves heridas en la cabeza como consecuencia de un accidente de coche en 1994, y el gobierno yemen le pag para que en aquel momento recibiera tratamiento en Jordania. Pero sus problemas mdicos persistieron y, en 1999, el Ministerio de Sanid ad Pblica del Yemen recomend a Latif que se sometiera a pruebas, terapias y procedimientos quirrgicos a sus expensas. Como no poda permitrselo, Latif explic que sali del Yemen en 2001 con la ayuda de un trabajador caritativo para buscar tratamiento mdico gratis en Pakistn. Cuando le cogieron en Afganistn camino de Pakistn- y le pusieron bajo vigilancia estadounidense en diciembre de 2001, Latif llevaba todo su historial mdico con l.

Despus de someterle a una farsa de juicio, un Tribunal de Revisin del Estatus de Combatiente en Guantnamo declar que Latif era un combatiente enemigo. No se le permiti asistir a la vista, ni tampoco ver las pruebas que se presentaron contra l. En vez de un abogado, le concedieron un Representante Personal, un oficial militar que n i represent ni defendi los intereses de Latif.

Hace cuatro aos, el Tribunal Supremo rechaz el argumento de la administracin Bush de que los detenidos en Guantnamo no tenan derecho a impugnar la legalidad de su confinamiento ante los tribunales estadounidenses. En el caso Boumediene versus Bush , el Tribunal defendi los derechos de habeas corpus de los detenidos, diciendo que se les debera dar una oportunidad significativa para poder cuestionar su detencin.

Latif present un recurso de peticin de habeas corpus ante un tribunal federal de distrito. La administracin Obama se opuso a la peticin, a par tir de la informacin procedent e de un informe de l interrogatorio. En ese informe aparecan censuradas y suprimidas partes extensas, por tanto , es difcil averiguar con exactitud qu es lo que dice. Pero al parecer , segn el informe, Latif admiti haber sido reclutado para la yihad , haber recibido de los talibanes entrenamiento en armas y haber servido en la lnea del f rente junto a otras tropas de los talibanes. Latif dijo que sus interrogadores haban tergiversado sus palabras de forma que el sumario no presentaba relacin alguna con lo que l haba dicho realmente.

En el Tribunal de Distrito de EEUU para el Distrito de Columbia, el juez Henry Kennedy concedi la peticin de habeas corpus de Latif, concluyendo que no se p uede dar credibilidad a la informacin [del Informe] p orque hay serias dudas de que tal Informe refleje con exactitud las palabras de Latif, que los hechos incriminatorios no se han corroborado y Latif ha presentado una historia alternativa creble que explica su viaje. Al juez Kennedy le preocupaba que ningn otro detenido hubiera visto nunca a Latif en un campo de entrenamiento o en una batalla. Ningn otro detenido dijo a los interrogadores que l hubiera huido con Latif de Afganistn a Pakistn, desde Tora Bora o cualqui e r otro lugar. Ningn tipo de prueba vincula a Latif con Al-Qaida, los talibanes, un campo de entrenamiento ni que fuera su husped.

Para el juez Kennedy era especialmente significativo que los aspectos fundamentales de la historia de Latif hayan sido siempre los mismos. Ms de una docena de sumarios de interrogatorios y de las afirmaciones contenidas en los mismos de Latif muestran las categricas negativas de implicacin alguna con Al-Qaida [sic] o los talibanes; su grave herida en la cabeza como consecuencia de un accidente de coche en Yemen; su incapacidad para pagar el necesario tratamiento mdico y su ilusin y esperanza de que el trabajador caritativo pudiera conseguirle atencin mdica gratuita.

El juez Kennedy razonaba tambin que los errores que el informe presentaba apoyan que pueda inferirse que se produjo una mala traduccin, anotaciones descuidadas [suprimidas] o una combinacin de todos esos fa ctores que provocaron un sumario incorrecto de las palabras de Latif. El hecho de que a Latif se le encontrara en posesin de su historial mdico cuando le atraparon, segn el juez, corroboraba su plausible historia .

El gobierno apel la decisin del Tribunal de D istrito ante el conservador Tribunal de Apelaciones de Distrito del Circuito de Columbia, que revoc la c oncesin del habeas corpus. El Tribunal de Apelaciones admiti que el informe del interrogatorio se haba preparado en condiciones estresantes y caticas, que se filtr a travs de intrpretes, que presentaba errores de transcripcin y que apareca muy mal redactado [con partes suprimidas] por motivos de seguridad nacional. Pero, por vez primera, el Tribunal de Distrito del Circuito de Columbia mantuvo que haba que conceder a los informes del gobierno la presuncin de consistencia. Esto significa que se presumir siempre que son ciertos a menos que el detenido pueda refutar esa presuncin.

La juez Janice Rogers Brown, que escribi la sentencia de los dos jueces en mayora en los paneles de apelacin compuestos por tres jueces, distorsion la afirmacin del caso Boumediene en el sentido de que poda innovarse en los procedimientos de habeas corpus para dar a los informes del gobierno una presuncin de consistencia. La juez Brown critic las despreocupadas suposiciones de Boumediene.

El juez disidente de la apelacin, David S. Tatel, seal que, en la prctica, la presuncin de consistencia obligar a los tribunales a dar por buenas , sin cuestionamiento alguno , las detenciones llevadas a cabo por el gobierno porque sugiere que todo lo que diga el gobierno es cierto . Concluy que el informe sobre el caso Latif era inherentemente poco fidedigno porque contiene interpretaciones mltiples basadas en ru mores. El juez Tatel acus a la mayora de dos jueces de negarle a Latif una valiosa oportunidad de impugnar la ilegalidad de su detencin que Boumediene garantiza.

Cuando siete de los detenidos cuyas peticiones haba rechazado el Tribunal de Distrito de l Circuito de Columbia, incluida la de Latif , llevaron sus casos ante el Tribunal Supremo, confiaban en que el alto tribunal hiciera justicia. Durante la administracin Bush , el Tribunal haba derogado una serie de ilegales e injustas polticas del ejec utivo, entre las que se inclua la negativa de l derecho de habeas corpus a los detenidos de Guantnamo, el rechazo a conceder el proceso debido a los ciudadanos estadounidenses detenidos en la guerra contra el terror y el mantenimiento de las comisiones militares , en base a que violaban el Cdigo Uniforme de la Justicia Militar y las Convenciones de Ginebra .

Pero la esperanza en la justicia muri la pasada semana cuando el Tribunal se neg a considerar siquiera la correccin del rechazo al habeas corpus emitido por el Tribunal de Apelacin a esos siete detenidos. De ahora en adelante, los detenidos que pierdan ante el Tribunal de Apelacin de Cir c u ito no pueden confiar en que acudir al Tribunal Supremo vaya a alivi ar les de nada. Su ltima parada ser ante uno de los T ribunales de C ircuito ms derechistas del pas, que se dedica a anular o retrasar todas las rdenes de liberacin emitidas por jueces federales en caso de que al gobierno se le ocurr a objetar algo.

La negativa del Tribunal Supremo a revi sar las decisiones del Tribunal de A pelacin en esos casos ha convertido ahora en letra muerta la sentencia Boumedi e ne. Desde 2008, las dos terceras partes de los detenidos que han presentado peticiones de habeas corpus han ganado en los tribunales de nivel de distrito, pero ning uno de ellos ha quedado libre por una orden judicial. El juez Tatel escribi que es duro ver lo que queda de inters en Boumediene para la revisin de habeas en la s rdenes del Tribunal Supremo .

Como muchos otros hombres en Guantnamo, Latif se puso en huelga de hambre para ejercer el nico poder de que dispo na frente a la desesperanza absoluta, el poder de negarse a comer. Fue alimentado a la fuerza durante tres meses, de los cuales dice : Es como tener un pual penetrando garganta abajo. Como escribe el fiscal M a rc D. Falkoff en su captulo sobre Latif en The United States and Torture: Interrogation, Incarceration and Abuse : la Comisin de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos llama a eso tortura.

De los 800 hombres y muchachos retenidos en Guantnamo desde 2002, 169 permanecen all. De esos prisioneros, 87 tenan ya que haber salido libres , una liberacin aprobada por las juntas militares de revisin que se establecieron durante la administracin Bush y , despus , por el Grupo de Trabajo de Revisin de Guantnamo est ablecid o por el Presidente Obama en 2009. Sin embargo, all siguen, pudrindose en ese campo de detencin.

En su sentencia, la juez Brown escriba: Afortunadamente, est a es una categora reducida de casos. Las filas de detenidos en Guantnamo no volvern a llenarse . En efecto, Obama ha enviado a solo un nuevo prisionero a Guantnamo. Su estrategia es asesinar a los militantes sospechosos o a la gente presente en reas sospechosas mediante aviones no tripulados , obviando as la necesidad de encarcelarles y someter su detencin a los tribunales. Como la juez Brown observ inquietantemente: La lgica de Boumediene es imperiosa: matar a quien se ponga por delante. Entendido.

Marjorie Cohen es profesora de Derecho en la School of Law Thomas Jefferson y ex presidenta del National Lawyers Guild. Es editora del libro The United States and Torture: Interrogation, Incarceration and Abuse , publicado a principios de ao en r stica por NYU Press .

Fuente:

http://www.jurist.org/forum/2012/06/marjorie-cohn-latif-scotus.php

 



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