Portada :: Amrica Latina y Caribe :: Lugo, la esperanza de Paraguay
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-06-2012

El golpe de estado parlamentario contra el presidente Fernando Lugo en Paraguay

Alejandro Torres Rivera
Rebelin


Primero ocurri el Golpe de Estado en Venezuela contra el Presidente constitucional Hugo Chvez Fras en 2002; luego le sigui el referndum secesionista en Bolivia en 2006, cuyo propsito era fracturar el pas en dos partes. De esa forma, los sectores oligrquicos pretendan crear un espacio poltico y territorial para su propio beneficio en lo que son las regiones petroleras, ganaderas y bosques localizados en la porcin oriental del pas, todo ello bajo el palio de la creacin de unas autonomas regionales, conformadas al margen de aquella definida en la Constitucin de Bolivia.

Luego ocurri el Golpe de Estado contra Manuel Zelaya en Honduras en 2009. Consumado el mismo y deportado del pas su presidente, se aguard por parte del gobierno usurpador sostenido por una Junta Militar, a que expirara el trmino constitucional del presidente depuesto, para dar paso a unas nuevas elecciones. Sin la participacin de Zelaya, ante los ojos de la comunidad internacional, organismos como la OEA permitieron la instauracin de un gobierno de apariencia democrtica como es el de Porfirio Lobo, revocando el decreto de suspensin de Honduras del organismo internacional.

Ms adelante sigue la frustrada intentona de Golpe de Estado contra el presidente Rafael Correa en Ecuador en el ao 2010. Como en el caso de Venezuela, la movilizacin del pueblo y la fidelidad de la mayora de los integrantes de la Fuerzas Armadas al orden constitucional, evitaron un desenlace similar al ocurrido en Honduras.

Hoy nos enfrentamos a otra modalidad golpista en Amrica Latina: el Golpe de Estado Parlamentario contra el presidente de la Repblica de Paraguay, Fernando Lugo.

En todos estos escenarios, uno de los elementos comunes es la presencia de la mano siniestra de Estados Unidos a travs de sus embajadas y estamentos militares, junto a los sectores oligrquicos nacionales en la planificacin y ejecucin se los sucesos.

Quien pensaba que los Golpes de Estado en Amrica Latina eran cosa del pasado err. Quien afirmaba que con el fin de la Guerra Fra, Estados Unidos abandonara su injerencia en los asuntos internos de nuestros pases, tambin err. Lo nico que ha cambiado es la forma de pretender echar abajo gobiernos que no sigan las pautas dictadas por el Departamento de Estado de Estados Unidos en proteccin de sus intereses geopolticos. En el pasado y presente de nuestros pueblos, sigue eslabonndose dentro del marco de sus luchas la voluntad de avanzar en el rescate de nuestros derechos soberanos; el forcejeo por una mayor integracin econmica y poltica; la afirmacin de un nuevo tipo de democracia. Se trata de una democracia participativa que garantice el acceso de nuestras poblaciones, no slo a decidir quines representan en forma ms adecuada nuestros verdaderos intereses; sino sobre todo, la voluntad por darle una mayor participacin a estos sectores populares en los beneficios devengados de la explotacin de sus recursos naturales. Esa es la hoja de ruta que hoy se afirma en la construccin de una nueva Amrica Latina.

Paraguay es una nacin suramericana que ubica en su regin central oriental. Como pas, no tiene costas que le brinden directamente acceso al mar. No obstante, cuenta con un inmenso sistema de ros navegables a travs de los cuales los buques y embarcaciones logran acceso al Ocano Atlntico. Paraguay tiene una poblacin relativamente pequea para su extensin territorial, la cual fue estimada en 2011 en 6,340,000 habitantes. Su superficie abarca 406,752 Km.2, lo que es algo ms de 43.6 veces el tamao de Puerto Rico. Si bien obtuvo su independencia de Espaa el 15 de mayo de 1811, no fue sino hasta el 10 de septiembre de 1880 que la misma fue reconocida. En su subsuelo ubica el mayor acufero de Amrica Latina y ciertamente uno de los mayores en el mundo. Es adems, una de las zonas ms ricas en biodiversidad. Es tambin uno de los principales exportadores en Amrica del Sur de energa elctrica, el cuarto productor mundial en soja y el noveno en exportacin de carnes. Paraguay, no obstante su desigual distribucin de la riqueza, se considera la segunda mayor economa en expansin en 2010 el mundo, luego de Catar y ciertamente la mayor en Amrica Latina.

En 1821 Paraguay sufri los efectos de lo que ha venido a conocerse como la Guerra de la Triple Alianza. En ella Argentina, Brasil y Uruguay, incitados y financiados por Inglaterra, invadieron el pas. De acuerdo con Julio Jos Chiavenato en su libro Genocidio Americano: la Guerra del Paraguay (1984), los efectos de esta guerra fueron tan horribles para Paraguay que de una poblacin existente en el pas al comienzo de la guerra, estimada en 800,000 personas, murieron 606,000; es decir muri el 75.75% de su poblacin. De 194,000 sobrevivientes, slo 14,000 fueron hombres, de los cuales apenas 2,100 sobrepasaban los 20 aos de edad. Ese es el precio que Inglaterra y sus aliados del patio le impusieron a este pueblo en aras de sus derechos de navegacin y concesiones comerciales en los ros navegables paraguayos. En la Guerra, Paraguay, adems, el pas perdi casi la mitad de su territorio, repartido entre los pases vencedores. Entre los efectos econmicos de la guerra, Paraguay vino obligado a pagar una inmensa fortuna a Inglaterra que fue quien coste la intervencin de la Triple Alianza. El pas, bajo tales circunstancias, se desarroll en adelante de espaldas a sus vecinos.

Durante el siglo XX, las polticas de Paraguay estuvieron entrecruzadas por los efectos de otros dos conflictos: primero, la Guerra del Chaco sostenida con Bolivia; segundo, una Guerra Civil en 1947. Esta ltima trajo, en adelante, sucesivos gobiernos militares hasta que finalmente, en 1954, el Dictador Alfredo Stroessner lleg al poder. Stroessner fue eventualmente el fue candidato a la presidencia bajo la bandera el Partido Colorado y as, sucesivamente, dirigi el pas con mano de hierro hasta1989 cuando otro Golpe de Estado, pondra fin a su dominio de ms de tres dcadas en la vida poltica del Paraguay.

El Partido Colorado, ya depuesto Stroessner, continu al frente el gobierno. Fue ste el que impuls en junio de 1992 una nueva Constitucin. En 1993 Juan Carlos Wasmosy fue electo por dicho Partido como el primer presidente civil del pas en ms de 40 aos. Su mandato, sin embargo, no estuvo exento de asonadas golpistas como fue la del Jefe de las Fuerzas Armadas, General Lino Oviedo, que llev al pas a otro periodo de inestabilidad poltica. En las elecciones de 20 de abril de 2008, tras ms de sesenta aos de control en el pas, en una eleccin histrica, una coalicin de fuerzas polticas muy amplia, llev a la Presidencia del pas a un ex Obispo de la Iglesia Catlica, Fernando Lugo terminando as la continuidad del Partido Colorado en la presidencia de la Repblica.

Desde la llegada al poder de Fernando Lugo, la oligarqua en este pas ha hecho cuanto est a su alcance para torpedear las iniciativas incluidas en el programa de gobierno que le llev a la presidencia. Se trata de iniciativas donde se impulsan reformas que ciertamente puede decirse no son lo radicales que un pas como Paraguay necesita, sobre todo en un contexto donde el 2% de su poblacin posee el control de ms de 80% de la tierra. De acuerdo con datos ofrecidos por la CEPAL en 2011, la pobreza en Paraguay alcanza al 53% de la poblacin, de la cual el 19.4% se sita en pobreza extrema, llevando a Paraguay hoy a ser el pas el mayor abismo entre pobres y ricos a la hora de analizar la distribucin de la riqueza en Amrica Latina.

Durante su gobierno, Lugo intent atender problemas que afectan las comunidades indgenas, por ejemplo, creando programas de asistencia alimentaria para sta logrando incorporar al mismo al menos 31,454 adultos. Esta cifra, si bien podra parecer muy pequea a la hora de analizar el impacto de las transformaciones en pases como Bolivia, Venezuela o Ecuador, por mencionar algunos, resulta un gran salto en un pas donde jams antes un programa as haba tenido la posibilidad de desarrollarse en apenas dos aos.

Se ha indicado que el Golpe contra Lugo es un Golpe Parlamentario. En efecto, lo es. All se ha recurrido a una disposicin de la Constitucin, especficamente su Artculo 225, que permite a la Cmara de Diputados establecer la base legal para enjuiciar a un Presidente, no porque haya cometido algn delito o haya incurrido en conducta que represente una amenaza para el pas o su soberana, sino sencillamente, a base de lo que a juicio de sus juzgadores suponga, que el Presidente, Vice Presidente, Ministros u otros funcionarios no estn desempeando, como ellos esperan, las funciones de su cargo. Dado este paso, le corresponde entonces al Senado llevar a cabo el juicio y dictar la sentencia.

As, en un juicio sumario en el cual Lugo no tuvo siquiera la oportunidad de contar con tiempo suficiente para enfrentar la alegaciones en su contra; sin que tuviera plena y efectiva oportunidad de estar debidamente representado en el juicio poltico en su contra, el Senado paraguayo le destituy designando en su lugar al Vice Presidente del pas, Federico Franco. Es por eso que organismos tales como la obsoleta OEA se niega a utilizar el trmino Golpe de Estado bajo el fundamento de que la sucesin presidencial se ha producido conforme al ordenamiento legal prevaleciente; es decir, se valida as la farsa de juicio poltico llevado a cabo en contra de Fernando Lugo, aunque en apariencia el Organismo tome excepcin de la forma asumida en el proceso.

Tanto los pases agrupados en UNASUR, como los pases del ALBA, los ministerios de Relaciones Exteriores de los pases de Amrica del Sur, Centro Amrica, Cuba, entre otros, han hecho expresiones en abierto rechazo al Golpe de Estado Parlamentario contra el Presidente Fernando Lugo y han adelantado que tomarn medidas diplomticas y econmicas contra el gobierno usurpador del Federico Franco. Organizaciones no gubernamentales y distinguidas personalidades en Amrica Latina tambin han dejado sentir su protesta y su denuncia por este atropello. El debate del asunto, adems, ser llevado al seno de la OEA donde este organismo regional tendr, una vez ms, la oportunidad de decidir, no como en el caso del Golpe de Estado contra Manuel Zelaya, si en sus polticas hacia los estados integrantes del Organismo, se respetar la constitucionalidad y legalidad de los procesos electorales; o sencillamente, si la OEA una vez ms, ser el sello de goma de las polticas injerencistas e imperialistas de Estados Unidos en este Hemisferio.

En Paraguay, de una vez por todas, se define hoy da el Rubicn de Amrica Latina. De ah la importancia del llamado del Presidente Fernando Lugo a concretar, desde la calle misma, el denominado gabinete por la restauracin democrtica en el cual, como ha indicado, caben todas las fuerzas que quieren resistir al gobierno de Franco.

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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