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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-06-2012

Ren Gonzlez no quiere ser ciudadano norteamericano

Arleen Rodrguez Derivet
Cubadebate


Dos notas, relacionadas con el caso de los Cinco y que casualmente se publicaron en varios medios cubanos el mismo da, resumen afirmaciones tan obvias y a la vez tan ignoradas por las autoridades norteamericanas, que merecen compartir titulares.

La primera tiene que ver con la nueva mocin presentada por el abogado de Ren Gonzlez, pidiendo otra vez lo que ya demand al salir de la prisin: que le permitan volver a Cuba, donde estn su hogar y su familia. La noticia ahora es que l renuncia a su ciudadana norteamericana a cambio de que se cumpla su demanda.

La otra verdad de Perogrullo y aun as jams dicha antes por una autoridad legal en relacin con el caso est contenida en las declaraciones de Gabriela Knaul, relatora especial de la ONU sobre la independencia de jueces y abogados. Preocupada por irregularidades del proceso tan graves como la falta de acceso de la defensa a todas las pruebas disponibles, ella advierte tambin, por fin, lo que a muchos nos pareci absurdo desde que comenzaron las apelaciones: que los recursos de habeas corpus presentados por sus defensas sean considerados por la misma jueza que previamente estuvo a cargo de los casos.

Ren no quiere ser ciudadano del imperio. No le interesa. Seguramente ama y respeta el lugar donde naci por casualidad y causalidad -sus padres estaban all solo temporalmente y por razones econmicas-, pero no tiene sentido que mantenga la nacionalidad de un pas que usa esa ciudadana para castigarlo una y otra vez, incluyendo el ms cruel de los castigos: impedir que se rena con su familia despus de cumplir ejemplarmente con casi 14 aos de encierro inmerecido.

Cmo y por qu la nacin que persigue y deporta cada da a miles de inmigrantes, se empea en obligar a portar su cara ciudadana a un hombre que ha anunciado pblicamente su deseo de renunciar a ella.

Cualquiera advierte que detrs de la absurda imposicin de la libertad vigilada a Ren dentro de territorio norteamericano, hay el deliberado propsito de seguir castigndolo, mientras se le hace creer al mundo que ya est en libertad. Y ese es otro abuso.

Ren est contra su voluntad en un territorio donde no hay garantas para su vida. La administracin norteamericana lo obliga a permanecer all para usarlo como rehn de su poltica de chantaje y negociacin con ventaja -que de otro modo no saben negociar los polticos imperiales- en la absurda pretensin de canjearlo por Alan Gross, el agente de la USAID que aun no ha cumplido un tercio de la sancin que le fue impuesta por disear y ejecutar en Cuba programas de desestabilizacin del gobierno.

Se habr percatado esa administracin de que, mantenindole la ciudadana para forzar su permanencia all y pretendiendo negociar su recortada libertad por un reo en prisin firme, est equiparando desiguales y que eso podra estar estimulando a que Ren los demande por la reiterada violacin de sus derechos como ciudadano norteamericano?

No es la tradicin en un pas donde dnde se calcula en dinero? No tendr el ciudadano norteamericano Ren Gonzlez el derecho a demandarlos por estos tres aos de supuesta libertad en que le estn obstaculizando toda posibilidad de reconstruir su vida en familia? Quin paga por los efectos sicolgicos de estos abusos?

En cuanto a la declaraciones de la Relatora de Naciones Unidas sobre la independencia de jueces y abogados, ya era hora de que alguna instancia de ese carcter se pronunciara por lo que hasta los adolescentes se cuestionan en Cuba, cada vez que se habla de un paso en las apelaciones de los Cinco y se reitera que la decisin est en manos de la misma jueza que les dio las mximas condenas, porque tal como se documenta en el histrico fallo del tribunal de Atlanta de junio de 2005, ella tiene la mayor responsabilidad en un juicio tan plagado de irregularidades que tres jueces ordenaron anularlo y hacerlo nuevamente.

Quin sabe cuntos otros absurdos de este largo proceso de absurdos seguirn emergiendo en lo inmediato. Ellos abundan como los abusos sobre los Cinco, incluyendo a Ren que no est entre rejas, pero tampoco en libertad. Estados Unidos debera estar preparndose para ms de una demanda.

Fuente: http://www.cubadebate.cu/opinion/2012/06/29/rene-gonzalez-no-quiere-ser-ciudadano-norteamericano/



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