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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-07-2012

Actualizar el modelo econmico en Cuba
Patrn chino o vietnamita?

Julio A. Daz Vzquez
Rebelin


Introduccin

La cada del Muro de Berln, la desaparicin en cadena del socialismo en el centro-este-europeo, el enrarecimiento del clima poltico y ulterior derrumbe de la Unin de Repblicas Socialistas Soviticas (URSS), borraron en un abrir y cerrar de ojos, el contexto econmico-social-poltico, al que estaba enlazada la economa de Cuba. As, desde 1990, despus de treinta aos de casi una prctica separacin del mercado mundial capitalista, inicia la Isla un derrotero indito para el manejo econmico. En realidad, haba surgido una coyuntura para la que no contaba con ventajas aparentes para reinsertarse en la economa internacional.

Entre 1990-2006 la Isla entr en lo que se calific de Perodo Especial en Tiempos de Paz1, decretado en agosto de 1990. En este lapso es posible distinguir, por convencin, al menos cuatro grandes momentos, dentro de los ms de veinte aos que Cuba ha venido intentando remontar la ms grave de las crisis econmicas habidas en el ciclo revolucionario2. La primera etapa se extendera hasta 1993, calificada como de administracin de la crisis. La segunda, iniciada en 1994 que, por conveniencia, la extendemos hasta el 2002, que unos llamaron de reanimacin, y otros, con criterios ms optimistas que la vida no ratific - de recuperacin econmica irreversible.

Los aos del 2003-2007, en la periodizacin adoptada, abren un tercer tiempo en el Perodo Especial, al ponerse en prctica un programa caracterizado como Batalla de Ideas. Consideramos que, un cuarto curso se inici (2007-2012), cuando el Presidente Ral Castro Ruz (26/7/2007) expuso en un profundo examen la situacin econmica del pas y reconoci la necesidad de introducir los cambios estructurales y conceptos que resulten necesarios () con sentido crtico y creador sin anquilosamientos. Desde esa fecha se abri un curso de anlisis en la situacin econmico-social del pas que culminara el (15-19/2011), con los acuerdos aprobados en el VI Congreso de PCC para Actualizar el Modelo Socialista vigente en el pas.

Sin embargo, el proceso de superacin de la crisis econmica que se abati sobre la Isla, no ha dejado de estar sometido a las ms variadas interpretaciones. Los apelativos ms usados por la academia, investigadores, periodistas, analistas extranjeros, etc., compendian una amplia gama de calificativos: liberalizacin, ajuste, transicin, reforma, apertura y ajuste, desregulacin, marcha hacia una economa de mercado, etc. Una valoracin ms integral consider que, a la altura de 1993, la economa cubana present un carcter dual polarizado, con dos formas distintas de operar: en divisa (dlar) y moneda nacional. Para, despus formarse y operar un modelo semintegrado.3

No obstante, con respecto al conjunto de interpretaciones a las polticas y medidas introducidas, hasta el 2007, en el funcionamiento de la economa, bajo los imperativos del Periodo Especial; es til hacer, al menos, hacer tres observaciones. En ningn documento gubernamental o partidista, exposicin de dirigente del Partido-Estado las adecuaciones introducidas fueron calificadas de apertura o reforma. Cierto, fueron introducidos elementos de mercado y relaciones mercantiles; pero, sin darles carcter de integralidad o contenido institucional. El conjunto de cambios y medidas empleadas, en su concepcin y aplicacin, se cuid de no dotarlas de carcter irreversible.

Por otra parte, en el ciberchancleteo que circula en el pas; en comentarios generados en el exterior, unos bienes intencionados, y otros no tanto, comentan, especulan, o emiten juicios sobre la actualizacin del modelo econmico acerca de la pertinencia que pudieran tener, para Cuba, seguir las experiencias de las polticas econmicas de la Reforma y Apertura, en China; o la llamada Renovacin, que acontece en Vietnam.

Precisamente, a exponer algunas razones y criterios que cuestionan esas reflexiones; presentar algunas de las peculiaridades que es posibles destacar en la prctica evolutiva operada en el manejo de la economa de la Isla, as como sugerir la conveniencia de aprender o ilustrarse acerca de los cambios operados en las economas china y vietnamita en los ltimos treinta aos siempre abierto al debate est consagrado el presente trabajo.

Fin del Modelo nico. Otros Socialismo

Ante todo, el desmerengamiento del socialismo en Europa del Este y la desintegracin de la URSS, envi al museo de la historia la concepcin de un modelo tpico socialista inspirado en generalidades tericas-prcticas extradas de la experiencia sovitica. China, entre 1953 y 1957 tom prestadas algunas de las caractersticas del modelo sovitico. Entre 1958-1961 y 1966-1976 excepto el interregno 1962-1965, llamado de reajustes, consolidacin, completamiento y elevacin intent crear otro modelo de socialismo. Primero, impuls las Comunas Populares; despus despleg la Revolucin Cultural. Desde 1978-2012 aplica, con reconocido xito, una poltica econmica innovadora que catapulta al pas a los primeros planos mundiales.

Proclamada en 1954, la Repblica Democrtica de Vietnam (Norte) adopt el modelo sovitico. Con la salvedad de que el presupuesto era financiado en cerca de un 80% por la ayuda socialista, en particular de la URSS. En 1975, al finalizar la cruenta lucha de liberacin nacional contra la intervencin norteamericana en Vietnam del Sur, se logr la reunificacin del pas. Se llev a todo el territorio nacional el modelo de economa centralizada que rigi en el Norte. El intento naufrag; dio paso a una situacin crtica: las hambrunas costaron al pas miles de vidas. En 1986 fue introducida la poltica econmica de Renovacin. Entre otros enfticos logros productivos, el pas pas a exportador de caf y segundo mundial de arroz; y la pobreza se redujo a menos del 10%.

Cuba, dentro de las experiencias socialistas, presenta singularidades por variadas razones. Una de ellas, inici el rumbo socialista intentado una va que tuvo como referente (1960-1975), la construccin paralela del socialismo y el comunismo.

Como finalidad inmediata de la sociedad cubana, result utpica. As, en el I Congreso del PCC (12/1975) son adoptados acuerdos que establecieron preceptos institucionales inspirados en las prcticas socialistas conocidas y, en particular, en la sovitica: un orden estatal basado en los Poderes Populares; e introdujo un nuevo Sistema de Direccin y Planificacin de la Economa (SDPE). ste recogi de manera realista esa experiencia y tratar de adaptarla a las condiciones, nuestras hacindolo adems con mucho cuidado y con criterios ms bien conservador4

Entonces, es comprensible que la actualizacin del modelo econmico, y puede agregarse, el social, de Cuba; tal como se recoge en los acuerdos sancionados en el VI Congreso del PCC, pongan nfasis, sin mencionarlo, en dejar atrs las huellas de la herencia sovitica, tanto en el dominio de la economa verticalizacin de las estructuras administrativas, centralizacin econmica etc., unido con la planificacin, abrir espacios al mercado--, diversificar las formas de propiedad, incluyendo el relanzamiento de la apertura a las inversiones externas, etc.

Por otro lado, puede afirmarse que la sociedad islea est libre de los vestigios del legado sovitico en espacios tan dismiles como en el arte, literatura, las ciencias aplicadas, lengua, costumbres culinarias, etc. Sin embargo, en materias del quehacer nacional, como las ciencias sociales, la cultura poltica, en la conduccin de la economa, en las cuestiones jurdicas, en el manejo de la informacin, el papel de la prensa, el Estado, los sindicatos, la sociedad civil, as como en todo aquello que est ligado a la organizacin del sistema econmico y poltico, no puede aseverarse lo mismo. Elementos que entran en los desafos que la actualizacin del modelo econmico debe encontrarle respuestas.

Finalmente, el fracaso del socialismo en Europa, las transformaciones en China y Vietnam, y las menos apreciables de la Repblica Popular Democrtica de Corea, apuntan a la formacin de otros modelos socialistas alejados de la teora y la prctica que leg el Modelo Sovitico. El avance en la creacin de patrones propios refuerza la tendencia a la pluralidad, de acuerdo con las condiciones y experiencias de cada pas y con las cambiantes realidades marcadas por el curso geopoltico-estratgico del siglo xxi . En Cuba, al actualizar el modelo econmico, se reafirma que revolucin, socialismo, soberana e independencia nacional estn estrechamente unidos.

Cuba: Qu la aleja o acerca al patrn chino-vietnamita?

Es indudable que, hoy ms que nunca antes, Cuba, al plantearse la reorganizacin econmico-social contenida en los 313 lineamientos trazados por el VI Congreso del PCC, a ejecutarse en el quinquenio 2011-2015, resulte positivo seguir lo que acontece en la Reforma y Apertura de la economa en China, as como en la Renovacin en Vietnam6. No obstante, las diferencias geogrficas, socioculturales y otras circunstancias histrico-naturales marcan distancias que deben tomarse en consideracin.

En primer lugar, con sus modalidades muy especficas, las tres experiencias enfrentan la lucha que conlleva el desencadenar procesos de crecimiento y desarrollo econmico sostenidos. Ambas tareas constituyen imperativos para no ser apartados del camino, o convertirse en cola del furgn capitalista. China y Vietnam optaron por aceptar el reto de la globalizacin econmica y entraron a competir con esas reglas en la economa mundial.

En el caso de Cuba, situada en Amrica Latina, tiene ante s dos tareas paralelas. Una, vencer los avatares que debe enfrentar generados por el propio desafo globalizador para reinsertarse en la dinmica econmica internacional. La otra, derivada del agravamiento y la hostilidad del bloqueo econmico que, por ms de cincuenta aos, ha aplicado a la Isla el gobierno de los Estados Unidos.

Sin embargo, hay otros elementos que marcan distancia en las prcticas chinas o vietnamitas que deben tomarse en cuenta. China y Vietnam se distinguen por haber sido sociedades campesinas, lo que se refleja en que un 49% y algo menos del 80% de sus habitantes viven en zonas rurales. Lo que, en buena medida, explica los enormes esfuerzos que el despliegue econmico modernizador ha exigido para incorporar el mercado a la direccin econmica y la gestin empresarial en los dos pases asiticos.

Cuba, por el contrario, se caracteriz histricamente por una economa agraria, pero no campesina como la china o la vietnamita. En la Isla, la mayora de la poblacin, un 75% radica en zonas urbanas. Sin olvidar, que el tamao de la poblacin y la extensin territorial, en relacin con Cuba, son factores que no pueden pasarse por alto.

Adems, la extensin territorial y la poblacin marcan diferencias regionales, zonas de pobreza, comunicaciones, etc., que tienen influencias evidentes para acelerar o retardar las polticas innovadoras. China presenta las mayores disparidades. Vietnam, adems del atraso secular y subdesarrollo de su economa, trata de borrar la brecha entre el Norte-Sur del pas. Las regiones de Cuba no presentan diferencias tan acentuadas.

En lo cultural, China reabri el debate de finales del siglo xix e inicios del xx con la difusin de influencias intelectuales que abogaban porque el pas se abriera a Occidente en la captacin de tecnologas e instituciones democrticas. Vietnam, colonia francesa por muchos aos, estuvo ms abierto a estas influencias y tendencias.

Cuba, por el contrario, tiene sus races nacionales y culturales dentro de la tradicin occidental. Tampoco no debemos pasar por alto que las dos naciones asiticas acumulan una vida cultural y aldeana de miles de aos. En consecuencia, la estructura y la tradicin familiar han tenido papeles muy diferentes en el asentamiento humano asitico y cubano.

Por otra parte, la introduccin del mercado en la renovacin en Vietnam no cont con etapas intermedias como en el caso de China. En esta ultima, comenz por tomar a la planificacin como lo central y al mercado de medio auxiliar; posteriormente, se plante que el mercado regulaba el funcionamiento de las empresas y el Estado normaba el mercado. Para finalmente, a partir de 1992, pasar a la instrumentacin prctica de una economa de mercado socialista.

En Cuba, ciertamente, los Lineamientos Econmicos Sociales que, el VI Congreso traz hasta el 2015, contemplan incorporar al mercado, en el desempeo econmico, en el contexto de los perfiles de una economa mixta en formacin en el pas. Cuestin alejada de los conceptos implcitos dentro del funcionamiento de una economa de mercado.

Sin embargo, lo dicho no resta valor a las enseanzas que son factibles de extraer de los procesos modernizadores emprendidos por China (1978) y Vietnam (1986). Ante todo, ambas prcticas han evidenciado que el Modelo Sovitico, no era transformable. Resultaron fallidos los intentos reformadores de introducir el mercado, sin alterar la centralizacin de la gestin, direccin de la economa, cuestiones sociales y aspectos del modelo poltico. En esencia, careci de mecanismo de retroalimentacin. Quizs, el mercado y las crisis econmicas recurrentes son medios que han permitido al capitalismo instrumental reacomodos que insuflan nuevos aires al sistema.

Por otra parte, es insoslayable que las modernizaciones econmico-sociales-polticas en China y Vietnam, fueron desencadenadas por dirigentes histricos, e impulsadas por los respectivos Partidos Comunistas de ambos pases. En las dos naciones se gesta la formacin de Modelos socialistas muy diferentes a los generados en las prcticas de la URSS y en Europa del Este.

En otro mbito, es reconocido que la existencia de la direccin centralizada de la economa, sello distintivo que sirvi para marcar distancia con respecto al capitalismo en la gestin econmica socialista se erigi, con diferentes manifestaciones, en freno para el desarrollo de la creatividad de todos los ciudadanos. Parece que este rasgo ha encontrado terreno promisorio para ser superado, tanto en la Reforma y Apertura en China como en la Renovacin en Vietnam. En otras palabras, puede afirmarse que la direccin y gestin de la economa socialista en la prctica del Modelo Sovitico no favoreci la formacin de hombres dinmicos.

Mientras, parece de inters, por parte de Cuba, estudiar el efectivo desempeo de las industrias rurales en China. En efecto, cuando el pas se plantea dentro de las tareas de la actualizacin, descentralizar la administracin y la gestin de las empresas; el papel que pueden desempear los emprendimientos regionales o municipales, mediante el desarrollo de pequeas actividades industriales, puede resultar importante para la satisfaccin de necesidades de la poblacin en bienes y servicios, as como en aportar fuentes de empleo adicionales.

Coincidente o no, el incremento de la produccin agrcola constituye hoy para Cuba una cuestin de seguridad nacional. Las prcticas chino-vietnamitas comenzaron por reformar las relaciones agrarias. En el primer caso, el apremio no era tan presionante, pero era necesario excluir las amenazas de las hambrunas recurrentes, asegurar el crecimiento continuo de la produccin, elevar el nivel de vida del campesinado, eliminar las importaciones, y afirmar un consenso nacional mayoritario que apoyara el proceso de reformas. En el segundo, se trataba de resolver con urgencia la falta de alimentos que originaron hambrunas con el consiguiente costo de vidas humanas.

En el caso de Cuba, hay coincidencia entre los entendido que el nudo gordiano en la superacin del Perodo Especial radica en la transformacin estructural del sector agropecuario. El Decreto Ley 258 (2008), autoriz la entrega de tierras inactivas a trabajadores privados y cooperativistas; el objetivo est dirigido a incrementar la produccin agrcola y pecuaria, sustituir importaciones de alimentos entre el 60%-70% del consumo--, y elevar las exportaciones. Destaca que hoy los agricultores privados, con algo ms del 24% de las tierras cultivables, aportan el 57% de los alimentos; y poseen el 60% de la masa vacuna.

El fondo de tierras ociosas en el pas se elev a 1 milln 800 mil hectreas, de ellas se han cedido 1 milln 450 mil hectreas a 163 mil usufructuarios; reportndose en produccin mas del 50%; dato interesante, el 30% del nuevo campesinado son menores de 35 aos. Esta cifra incluye la entrega de 80 mil nuevas fincas forestales. Pero, es reconocido que los resultados productivos de los suelos que, estaban sin cultivar, an no son significativos. Mientras, no faltan opiniones que insisten en lo imprescindible de revisar los "mecanismos diablicos" de acopio, transporte y distribucin, creados por empresas y ministerios que ya han demostrado su ineficiencia, as como acortar la distancia entre el productor y el consumidor.

No debe perderse de vista que, en China, la entrega de la tierra, bajo el contrato familiar, se distribuy segn el nmero de miembros de la familia; el tiempo de la contrata ha variado desde el arranque inicial; en la actualidad es por treinta aos, con derecho a renovacin por igual periodo; con la potestad de trasmitirlo en herencia y en arriendo. Inicialmente, el campesino entreg a la cooperativa el 70% de la cosecha y el restante 30% lo comercializ en el mercado. Progresivamente la cantidad a entregar disminuy, elevndose la parte vendida libremente. La Reforma puso fin a lo que fue una prctica generalizada en el socialismo conocido: vender caro y comprar barato en las relaciones campo-ciudad.

Por otra parte, no es ocioso sealar que, en Cuba, despus de la Ofensiva Revolucionaria (OR) de 1968, en la prctica, desapareci el sector no estatal en la economa. Qued identificada la propiedad estatal (igualada con la social) como sinnimo de socialismo. Sin embargo, en las experiencias reformadoras de China y Vietnam, precisamente, un importante papel lo ha desempeado, en sus diferentes variantes, la pequea produccin mercantil. As, los acuerdos del VI Congreso del PCC, para la actualizacin del modelo econmico cubano incluyen la formacin de un sector no estatal que, adems de los pequeos productores y cooperativas de produccin y de servicios agrcolas, abarca las modalidades del trabajo por cuenta propia (TCP), as como iniciar experimentos en el fomento de cooperativas en el rea industrial.

En la actualidad, el TCP se ha extendido hasta 181 actividades. El nmero de trabajadores autnomos aument (9/2010) de 157 000, hasta ms de (5/2012) los 383700; con la salvedad de que el 67% no trabajaba. Mientras, la cantidad de licencias canceladas, oscila alrededor del 25%. Las autorizaciones ms demandadas: elaboracin y venta de alimentos, transportistas, y el arrendamiento de viviendas (en CUC y CUP). ltimamente, se han suavizado las disposiciones que norman el TCP, atemperando la poltica impositiva, autorizando la contratacin de fuerza de trabajo o elevando de 12 hasta 50 la cantidad de sillas en los paladares. Pesa como limitacin para la consolidacin de este sector emergente, la ausencia de un mercado mayorista y la apertura de canales para microcrdito5.

En otro sentido, las experiencias reformadoras chino-vietnamitas aportan enseanzas tiles en cuanto que, la adecuacin del funcionamiento de la economa a patrones que incorporen el mercado, partiendo de regmenes de direccin centralizados, exige la gradualidad como una de sus condiciones bsicas. China, inici la reforma y apertura sin grandes tensiones internas y de modo pragmtico. En Vietnam, la renovacin comenz desde un punto crtico. Ambas experiencias han debido enfrentar, con mayor o menor xito, la organizacin de las infraestructuras normativo-jurdico-econmico-financieras indispensables para lograr ajustes no traumticos a los mecanismos de mercado, as como al normal desenvolvimiento de las relaciones monetario-mercantiles.

Muy acertado parece que la reforma y apertura en China como la renovacin en Vietnam comenzaron priorizando las polticas en el rea econmica. En ambos casos se trataba de resolver, en mayor o menor medida, problemticas apremiantes; ampliar la base social que concitara el apoyo al proceso renovador que, dado el xito logrado en el despegue agrario, cre impulsos para extenderlo a otras esferas de la economa; y al mismo tiempo, aislaran a los sectores conservadores y retardatarios. Las dos prcticas tienen a su favor el haber sido los respectivos Partidos quienes desencadenaran las transformaciones econmico-sociales-polticas. Especial nfasis han dedicado al mantenimiento de la estabilidad social.

Las experiencias de las reformas en China y en Vietnam han debido resolver con denuedo las tareas subjetivas, pero capital, de liberar las mentes. Actualizar el modelo econmico en Cuba, entre otros muchos desafos, afronta la resistencia pasiva de los cuadros intermedios a cambiar la mentalidad, sumado a decenios de gestin y direccin centralizadas de la economa; y adems, superar las prcticas y vestigios creados por polticas socio-econmicas paternalistas. El ordenamiento jurdico y el respeto a la ley Sociedad de Derecho -- son otros patrones indispensables para que arraiguen las nuevas pautas. Ser necesario superar el trauma creado por la desaparicin de una realidad y adecuarse a otra muy distinta.

Finalmente, de conjunto para Cuba, las polticas econmicas instrumentadas en China y en Vietnam en el curso de la modernizacin o renovacin; en particular, aquellos principios en los que funcionan las dos economas deben concitar a su estudio y valoracin, tanto lo valioso como los efectos negativos que ha implicado incorporar las palancas mercantiles al desempeo de la direccin de la economa y los elementos propios de una economa de mercado a la gestin empresarial.

Reflexiones finales abiertas

Ante todo, parece interesante otra vez aludir a algunas de las peculiaridades que han estado presentes en la prctica socialista en Cuba. Despus de ms de medio siglo de la alborada revolucionaria de enero de 1959, y hasta nuestros das, es constatable la ausencia del establecimiento y funcionamiento de mecanismos sistmicos de gestin y direccin en la economa cubana. En este contexto, es previsible que los Acuerdo del VI Congreso del PCC, desembocaran en la formacin de otro Modelo Econmico-social Socialista en Cuba en el Siglo XXI.

Una mirada retrospectiva mostrara que, en la dcada de 1960-1970, la economa de la Isla present un carcter mixto (unidades agro-industriales, comercio mayorista y parte del minorista, bancos, transporte, etc.) estatales; cooperativas y un sector (comercio bodegas, kioscos, etc., pequeos talleres, industrias artesanales y productores individuales en el campo) privado, hasta finales de los aos de 1960, se articularon a travs de un mercado semicautivo que, integr las necesarias relaciones entre los diferentes sectores econmicos. La introduccin (12/3/1962), del consumo normado de alimentos y otros bienes;  y la posterior (13/3/1968) OR, elimin todo tipo de actividad privada e individual (excepto en el agro y el transporte), en la prctica, despoj al mercado de casi todas sus funciones econmicas.

Por otro lado, despus del I Congreso del PCC, el SDPE se caracteriz por la planificacin centralizada, con exclusin de las seales del mercado para orientar a las empresas y consumidores; y papel pasivo de la moneda. En la organizacin poltica, un partido nico de vanguardia; un sistema estructurado en las instancias de los poderes populares (nacin, provincia, municipio) como forma ms desarrollada de democracia. La poltica social qued incorporada como un todo al modelo de desarrollo econmico: educacin, salud, trabajo, vivienda, descanso y seguridad en la vejez para todos los ciudadanos, etc.

En lo institucional la Constitucin otorg al Partido el carcter de rector de la sociedad cubana en lo poltico-econmico-social. En tanto, el proyecto social contenido en el ideal socialista encontr en una ideologa oficial promovida por el Partido-Estado, el agente aglutinador constructor del consenso social. En otro plano, sirvi de elemento para cohesionar el orden social en torno a los objetivos supremos trazados por la vanguardia poltica que encarna el Partido.

Adems, si bien en el socialismo conocido el Estado es quien posee los medios fundamentales de produccin, en el caso de Cuba, por el grado y papel en la gestin econmica no ha tenido parangn en el planeta, an cuando la referencia se site dentro o fuera de las experiencias socialistas. En 1989, el peso relativo de los fondos bsicos estatales en la economa nacional, representaban, en la agricultura, el 92%, en la industria, la construccin, el transporte excepto un pequeo grupo de operadores privados -, en los comercio mayorista, minorista y exterior, as como en la banca el 100%. Socialismo y propiedad estatal simbolizaron lo que pareci ser un mismo ideal.

Es bueno recordar que no pocos beneficios aport, para darle vida al Modelo acuado en la URSS y, con el mismo, a la direccin centralizada de la economa, la ausencia de relaciones mercantiles y la competencia. Cuando en la economa socialista se debati lo pertinente del empleo activo de estas categoras, lo que se evada era el reconocer el papel y lugar del mercado. Adems, aislarse del mercado internacional e ignorar su activo desempeo, mucho aport a la existencia de irracionalidades que evidenci el funcionamiento del Modelo. No asombra hoy que la rama ms dinmica en las exportaciones y progreso cientfico-tcnico en Rusia, sea la militar; precisamente, la nica sometida a la competencia internacional.

Igualmente, los efectos administrativos presentes en el Modelo resultaron paralizantes, refractarios a toda innovacin, sumado a las tendencias burocrticas contenidas en la sujecin de las empresas a rgidos esquemas verticales que explcitamente reproducan a todos los niveles del pas las estructuras de direccin y control-, se erigieron en slidas barreras que entorpecieron la asimilacin de nuevas tecnologas, a iniciativas innovadoras, e inclusive, frenaron el surgimiento de verdaderos empresarios dinmicos.

Sin embargo, hoy prevalece el consenso acerca de los cambios en la planificacin, la administracin territorial, la direccin de la economa, en los sistemas de incentivos econmicos, etc.; o lo que es lo mismo, las desviaciones en la economa que las reformas aplicadas en los aos 1960 en los pases socialistas europeos paliaban, prevalece el consenso aceptado por la mayora de los estudiosos del socialismo, que el origen de los conflictos y desproporciones, en esencia, tenan su raz en el funcionamiento del propio Modelo.

En ltima instancia, y se ha repetido muchas veces, aun cuando una sociedad encuentre el camino de la ley natural en correspondencia a la cual se mueve, jams podr evadir ni saltar por bienintencionados propsitos, ni decretos, las fases naturales sobre las cuales se desarrolla. Podr, en todo caso, reducir o atenuar nicamente los dolores del parto.

As, hoy es posible encontrar conformidad, despus de haber asistido al naufragio del Modelo Sovitico y las variantes aplicadas en el centro-este europeo, incluida la experiencia auto gestora yugoslava, y en Asia, hasta fines 1970 y mediados de 1980, de que las economas de direccin centralizada socialista conocidas, carecieron en el herramental de gestin y direccin econmica de propiedades genticas auto correctoras. Las prcticas chino-vietnamitas parecen sugerir que ese papel le corresponde al mercado. La conclusin resulta obvia, al nivel de las fuerzas productivas actual, la sociedad est lejos de poder enviar el mercado, junto a la rueca y el telar manual, al museo de la historia.

Asimismo, algo nuevo que parece dejar las lecciones del socialismo agotado y del existente; apunta al esclarecimiento de que el concepto de mercado no es identificable con el capitalismo. Ms bien, constituye un conjunto de medios y mtodos debidamente institucionalizados para la distribucin y empleo de ciertos recursos. Su aparicin, mutaciones y complejidades actuales son el fruto compartido de la civilizacin y desarrollo econmico del mundo moderno. El mercado, por naturaleza, no es una conquista privativa de la burguesa ni el legado especial de su sociedad. A la vez, la planificacin no es inherente al socialismo en exclusiva; sus races arrancan en el capitalismo industrial.

Vale agregar que, el mercado no es solo el lugar donde concurren vendedores y compradores, o emisor de seales a seguir por productores y consumidores. El mercado y los atributos ineludibles que le dan contenido a su funciones, en realidad, devino en una institucin. Es ms, el mercado constituye una relacin social de carcter objetivo que, la experiencia acumulada, en particular, en el socialismo conocido, sugiere que no se puede suprimir o atrofiar por "decreto". Todo indica que acompaar a la humanidad en un periodo largo de su viajar histrico, y que, trasciende la etapa capitalista.

Adems, la arquitectura mercantil exige integralidad y un adecuado marco jurdico-institucional como condicin sine qua non para su incorporacin en su acepcin moderna6. El mercadeo, sin el adecuado control conduce a una desmedida diferenciacin social, obtencin de ingresos no provenientes del trabajo y a prcticas corruptoras. Integrar orgnicamente los mecanismos mercantiles en la economa, en un contexto socialista, hace necesario definir qu producciones y servicios deben ser regulado por el mercado y que prestaciones quedan a cargo del Estado. En otras palabras, economa de mercado e incorporacin del mercado a la gestin y direccin de la economa son fenmenos econmicos que no pueden calificarse como idnticos.

Asimismo, al tomar el socialismo, en la versin del Modelo Sovitico, un derrotero que lo alej del desarrollo del control financiero de la economa, no estuvo en posibilidad de incorporar a su experiencia el empleo de estas categoras macroeconmicas en el desempeo y control econmico. Esto, debera de concitar la atencin de los especialistas e investigadores, para seguir de cerca los avances que en este terreno parecen arrojar las experiencias de las economas socialistas existentes. Cuestin, tambin de validez, para otras categoras y leyes heredadas del socialismo desechado por la historia; es decir, separar lo cientfico de la apologtica, como bien lo defini el Ch.

Tampoco puede ignorarse que la abstraccin construccin del socialismo encontr base terica de la prctica de la URSS. De aqu, puede desprenderse la interpretacin que, la va socialista, resulta una ruta en reas de capitalismo dependiente o neocolonial para acceder al desarrollo econmico11. En otras palabras, as, pareci identificarse al socialismo con una teora del desarrollo econmico. En la deduccin de Marx-Engels el comunismo, aceptando la existencia de una etapa intermedia, caracterizada por Lenin, de socialista, est asociada a la superacin econmico-social de una determinada formacin econmica: la burguesa o capitalista.

Una acotacin constatara que, la sabia historia no dice hoy, cuando Cuba adopt la decisin de institucionalizar el sistema poltico siguiendo los patrones contenidos e impuestos por el Modelo Sovitico, e introducir la versin restringida del clculo econmico empresarial, ya ambos haban perdido toda vigencia innovadora. Agregando que, el SDPE en la versin caribea, nunca lleg a aplicar de modo sistmico todas sus categoras, as como el modelo poltico acogi especificidades muy autctonas.

Finalmente, es preciso recordar que en la prctica e intelectualizacin del socialismo, en Cuba, ha estado presente, en uno u otros momentos de su trayectoria histrica, un cierto rechazo al mercado y las relaciones monetarias mercantiles, al identificarse con el capitalismo. El mercado se asoci con un arma mellada heredada del viejo rgimen. Los elementos de mercado devenidos en palancas empleadas para remontar la erupcin (1990-2006) de la crisis econmica en proceso de reversin, han lastrado su empleo al aceptarlo como mal necesario.

Por ltimo, organizar un mecanismo moderno y eficiente para dirigir y gestionar la economa, es, sin discusin, uno de los principales temas, entre los colosales retos que tiene ante s, el actual quehacer econmico de Cuba. Agregando que, la aplicacin consecuente de lo aprobado en el VI Congreso, traer cambios en la estructura social del pas que, igualmente, se reflejaran en el entramado poltico. Todo ello, encaminado a buscar frmulas que contribuyan a fortalecer el consenso social, en torno a la necesidad encarrilar el desarrollo econmico-social-poltico cubano en las corrientes ms avanzadas socialmente en el siglo XXI.

Bibliografa

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Notas:

1 En Cuba se haban elaborado dos variantes de programas, en caso que se produjera una agresin militar al pas: 1) Perodo Especial para Tiempo de Guerra; 2) y Perodo Especial para Tiempo de Paz, previsto para condiciones de bloqueo naval sin ataque militar.

2 Otras periodizaciones del perodo revolucionario lo dividen: 1959-1961: Nacionalismo Radical; 1961-1965: Bases de la Transicin Socialista; 1965-1970: Socialismo Nacional; 1970-1975: Integracin Socialista; 1975-1985: Socialismo de Estado; 1985-1990: Rectificacin; 1990-2002: Perodo Especial; dividido en, 1990 1994: Sobrevivencia; 1994-2001: Recuperacin; 2002-2007: Batalla de Ideas. El Perodo Especial en, 1990-1991: Ruptura y percepcin de la crisis; 1992-1994: Desplome de la economa; 1995-1999: El inicio de la recuperacin; 2003-2005: Reduccin del costo social del Perodo Especial y ajuste de la poltica econmica; 2003-2005: Nuevo ajuste de la poltica econmica y recentralizacin de la divisa libremente convertible; 2006-2009: Crisis global y enfrentamiento al dficit de la balanza de pagos.

3 Ver: Gonzlez Gutirrez, Alfredo, Economa y Sociedad: los retos del modelo econmico , Revista Temas Nro. 11, 1997, La Habana, pg. 11-24. Un interesante compendio de artculos que, ilustra y comenta los contenidos de las opiniones de los Autores, ms un conjunto de declaraciones y resoluciones, estn incluidos en el volumen: Economa y Reforma econmica en Cuba , Dietmar Dirmoser, Jaime Estay (coordinadores), Editorial Nueva Sociedad, Caracas, Venezuela, 1997.

4 Ver, Lineamientos de la Poltica Econmica y Social del Partido y la Revolucin, La Habana, 18/4/2011.

5 Una experiencia de inters en el proceso de descentralizacin que acomete el pas, a los impulsos de los acuerdos de VI Congreso, tiene antecedentes tiles en la reconstruccin del Casco Histrico de La Habana Vieja. Las facultades otorgadas, en medio de la crisis destapada a inicios de los aos 90 del pasado siglo, para autofinanciar las obras constructivas arrojan saldos positivos que, bien pueden resultar remunerativos, en la previsin de delitos por desvos de recursos, actividades ilegales y fomento del mercado negro.

6 Un excelente tratamiento a las complejidades de incorporar el mercado en una economa socialista, desde la prctica de una direccin centralizada de la economa puede consultarse en: Wang Shaoguang, El Estado, la economa de mercado y transicin en China, Revista Temas Nro. 50-51, Abril-septiembre de 2007, La Habana, pgs. 87-98.

Dr. Julio A. Daz Vzquez, Profesor Consultante. Centro de Investigaciones de Economa Internacional, Universidad de La Habana

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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