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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-07-2012

Eurovegas
Otro ladrillo en la construccin del discurso neoliberal espaol

Juan Barredo
Economa Crtica y Crtica de la Economa


Para acertar pronsticos, vaticinar resultados, ganar apuestas (en deportes, en poltica, en meteorologa o incluso en un sorteo), se debe ser una de dos cosas: alguien con la misma suerte que Carlos Fabra el da de Navidad, o un experto en la materia en la que se quiera arriesgar. Parece que el arte de la adivinatoria no es algo con que los economistas hayamos sido dotados. Caso tragicmico es el del fenomenal economista Irving Fisher, referencia de la escuela monetarista de Chicago, quien comentaba poco antes del crack de 1929 que las acciones han alcanzado lo que parece ser un nivel alto permanente. Pocas semanas despus Estados Unidos entraba de lleno en la Gran Depresin. Casi un siglo ms tarde, en 2006 y 2007, la clase social dominante transmita a la sociedad sus perspectivas de altas tasas de crecimiento para los siguientes aos. Todava hay alguno queriendo ver brotes verdes en una economa en llamas.

Quizs el haber echado la vista atrs para estudiar episodios pasados habra ayudado para hacer proyecciones ms realistas. El entender el presente econmico como la consecuencia de una serie de hechos y azares del pasado nos ayuda a comprenderlo mejor y, aventurndonos un poco, a hacer pronsticos de futuro no muy descabellados. Por eso, observando que las recetas econmicas de hoy son casi las mismas de ayer, miro el panorama actual y me atrevo a hacer un pronstico para el de maana: Espaa estar peor preparada para hacer frente a las prximas crisis que la golpeen.

La historia reciente del capitalismo es una historia de crisis econmicas. Algunas ms fuertes que otras, sectoriales, regionales, o globales, pero crisis recurrentes al fin y al cabo. A un periodo de aparente aumento de la riqueza, con incremento de los niveles de consumo e inversin, le sigue siempre otro de perspectivas negativas, en el que lo agentes que hayan resistido buscan desendeudarse y tener liquidez frente a lo que pueda pasar. Las comparaciones geogrficas y cronolgicas nos muestran que, curiosamente, una mayor regulacin pblica de la economa capitalista en detrimento del libre funcionamiento de los mercados, suaviza los ciclos y permite una acumulacin de capital ms estable, o sea, una menor virulencia de las crisis.

La crisis actual, ha permitido distinguir en la zona euro, dos modelos de pases que han sufrido sus efectos con diferentes intensidades. Por un lado estn las economas de Estados fuertes como Alemania o Francia, donde el peso econmico del sector pblico es relevante al mismo tiempo existe un modelo de crecimiento trabajado en la oligarqua poltica y burguesa, sostenido por un colchn social llamado Estado de Bienestar. A ste primer grupo, la crisis le ha sacudido fuertemente, pero de un lado la estructura productiva slida, y de otro lado, las prestaciones sociales y el elevado gasto pblico, han amortiguado la cada y asegurado una normalidad econmica relativa. Por otro lado, pases como los de la llamada Europa mediterrnea (Grecia, Portugal, Espaa y Portugal) han construido, aprovechando la bonanza de los aos 90 y comienzos del siglo XXI, una economa basada en sectores productivos dbiles arrebatando conquistas sociales histricas para entregrselas al capital (tiempo de trabajo, indemnizacin por despido, seguridad laboral...). Este tipo de economas, lejos de amortiguar los efectos de la crisis, los han multiplicado.

A partir de ese razonamiento, me temo que existen motivos para temer que el pronstico realizado anteriormente se confirmar con el tiempo: Espaa ser todava ms vulnerable a las crisis futuras. Si hemos visto a dnde nos han llevado las polticas desregularizadoras del pasado, lgico es creer que la acentuacin de las mismas en la actualidad nos har todava ms frgiles ante los peridicos procesos de crisis. Encontramos ejemplos de estas polticas de Estado todos los das al ojear el peridico: la reduccin del ingreso y gasto pblico, la privatizacin de empresas, la supresin de ayudas a la I+D+i y al sistema de universidades pblicas en general, la liberalizacin progresiva del mercado laboral, Eurovegas... S, s, el culebrn Eurovegas es, sin duda una poltica de Estado que fomenta una Espaa de hambre y pandereta.

Es evidente el dao que provocar este experimento de forma directa: ataque al medio ambiente regional (sea en Madrid o en Catalua), condiciones especiales (especialmente duras, se entiende) para la contratacin de trabajadores, desvo de fondos pblicos a la dotacin de infraestructuras al megacasino, riesgos evidentes de destruccin del tejido social por los peligros de la implantacin de la cultura del juego en el vecindario... Parece que esta inversin presentada en forma de chantaje va a gozar de ciertos privilegios fiscales, sociales y medioambientales con respecto a otras actividades productivas en el mismo Estado. Una especie de paraso para el capitalista.

Sin embargo, existe un riesgo potencial que no reside en esos efectos inmediatos y manifiestos sino en el discurso poltico-econmico que a partir de l se cree para la economa del pas. Y es en este riesgo que me baso para formular el pronstico con el que empezaba mi anlisis. Sea donde sea que se construya ese monstruo, habr una creacin inmediata de puestos de trabajo: primero en construccin (ladrillo e infraestructura) y posteriormente en la actividad hostelera y de juego y todo lo que de ella depende. 20.000 segn algunas fuentes, 230.000 segn la presidenta de la Comunidad de Madrid, son los puestos de trabajo que se pueden crear en un contexto de desempleo histrico en el reino de Espaa. Es como lluvia en el desierto. Rpidamente el paraso fiscal, social, ldico y etlico pasar a ser el referente de Espaa en desarrollo y creacin de empleo. Volveremos a atraer a europeos vidos de perder sus ahorros en nuestras tragaperras.

Las conclusiones no se harn esperar. Aquella misma oligarqua que nos trajo a estos lodos apostar por hacer de Espaa un inmenso paraso del capital, tratando de equiparar las condiciones del resto del territorio a la excepcin de Eurovegas. Nosotros, necios, ya nos habremos olvidado de la leccin de esta crisis y adoptaremos el discurso de nuestra clase poltica, fijndonos ms en los 20.000 puestos creados por un bendito yanquee con pasta, que en los 5 millones de desempleos que ha supuesto un modelo econmico podrido por dentro. Y querremos hacer de Espaa una gran excepcin fiscal, social, ecolgica y humana.

Creemos que las polticas que pueden tener xito para un individuo, para una familia, para una empresa... tienen el mismo resultado si son aplicadas de forma general en la vida econmica. Y por eso tanta reduccin de salarios, tanta rebaja en las condiciones de despido, tanta represin de los trabajadores que protestan. Conceder ms espacios de regulacin de la vida econmica al mercado en detrimento de las instituciones pblicas hace al rgimen de acumulacin de capital mucho ms inestable, exponindo por tanto a la poblacin a crisis ms severas. Por eso, desafortunadamente, creo que voy a apostar doble por el pronstico que haca al comienzo: no hemos aprendido nada y la prxima cada ser con ms fuerza.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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