Chipre solicitó la semana pasada una ayuda financiera de los fondos de rescate de la Unión Europea para apuntalar a los bancos locales, que se encuentran en problemas por su exposición a los bonos griegos.
La cantidad total de ayuda que Chipre puede requerir todavía no está clara, pero se enfrenta a un programa prácticamente garantizado de 2 mil 300 millones de euros para sus dos principales bancos. Se especula que el rescate podría costar hasta 10 mil millones de euros, más de la mitad del tamaño de la economía de 17 mil 300 millones de euros de Chipre.
El Ministerio de Finanzas de Chipre dijo que la troika se reunirá con grupos de trabajadores, gremios empresariales y equipos de gestión de las principales instituciones de crédito. Esta visita es puramente de carácter exploratorio y no habrá ninguna negociación o discusión de las medidas (económicas)
, dijo el ministerio en un comunicado.
Autoridades chipriotas dicen que los bajos impuestos de la isla, que han atraído a miles de empresas extranjeras, no serán parte de las negociaciones. Sin embargo, se espera que otros temas tales como una nómina de servicios públicos que representa el 33 por ciento del gasto anual del Estado y la indexación salarial, estén en la mira de la troika.
En un informe del año pasado, el FMI dijo que Chipre necesita hacer recortes en el gasto y contener una masa salarial en el sector público, que constituye un 15.4 por ciento del PIB, el nivel más alto en la zona euro.



