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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-07-2012

La gran corrupcin reina descaradamente en Marruecos

Ahmed Benchemsi
Le Monde


Imagnese que el jefe del Estado francs fuera tambin, al mismo tiempo, dueo del mayor holding privado del pas. Le resulta difcil hacerse una idea ? Pues espere, porque esto no ha hecho ms que empezar. Imagine tambin que el secretario general del Elseo fuera el consejero delegado de dicho holding. Imagine que este hombre, convertido as en el hombre de negocios ms poderoso de la Repblica, fuera tambin propietari de una cadena de empresas en nombre propio que obtienen concesiones o contratos pblicos de forma masiva. Inconcebible, no? Pues esto no ha terminado todava . Imagine ahora que el Primer Ministro dispone, por decreto oficial, la inversin de millones de euros de dinero pblico en una empresa privada que pertenece al secretario general del Elseo... Y, por ltimo, el golpe de gracia: imagine que la empresa en cuestin es una empresa fantasma sin oficinas ni personal y que, para colmo, presenta como guinda cifras falsas en su plan de negocio!

Si slo una dcima parte de todo esto fuera cierto, caera inmediatamente el presidente francs, arrastrando en su cada al Gobierno e incluso a la Quinta Repblica. Pero esto, que en el caso de Francia es pura ficcin inverosmil, es en cambio la dura realidad en Marruecos, pas amigo y aliado.

Para quienes an no lo sepan, el rey Mohamed VI es el accionista mayoritario del grupo SNI, que abarca, entre otros, el mayor banco privado, el mayor operador de la minera y la mayor cadena de distribucin del reino. El hombre que dirige este conglomerado tentacular, cuyo volumen de negocios representaba hace unos aos el 8% del PIB, se llama Mounir Majidi, y desempea al mismo tiempo el cargo de secretario privado de Mohamed VI.

Como tal, es el ms estrecho colaborador del soberano, puesto que prepara su agenda, organiza sus reuniones, filtra la informacin que recibe, etc. Este doble papel de Majidi le convierte en el hombre ms odiado por la comunidad empresarial marroqu; y necesariamente, ya que, en nombre del rey, les hace una despiadada y desleal competencia, dada su desmedida influencia sobre instituciones financieras como la Caisse de dpt et de gestion , el Ministerio de Finanzas, la administracin tributaria, etc. Pero el hombre de negocios de la monarqua no se olvida de sus propios intereses. Majidi, propietario tambin de varias empresas que operan en diversos sectores, no duda, para defender sus negocios personales, en utilizar las palancas del Estado asu disposicin. El affaire BaySys , revelado hace dos semanas en el blog del autor de estas lneas, ilustra hasta el ridculo el funcionamiento implacable del Majidi business, actualmente en el centro de la corrupcin de Estado en Marruecos.

Veamos algunos hechos: En 2010, el secretario particular del rey Mohamed VI entra en contacto con BaySys, un fabricante estadounidense de equipo aeronutico que estaba busca ndo un socio financiero para salir de un apuro. En lugar de sacar su propio talonario de cheques (y a pesar de disponer de recursos ), Majidi dirige al proveedor americano a la Royal Air Maroc (RAM). Es pues la aerolnea pblica marroqu la que tendr que desembolsar los aproximadamente 25 millones de euros que necesitaba BaySys, utilizando as el dinero de los contribuyentes... y de paso beneficindose el propio Majidi. Para ello, el secretario particular del rey crea en agosto de 2010 BaySys Maroc, una cscara vaca sin instalaciones ni personal que Majidi controla al 100% a travs de dos empresas pantalla.

Unos meses ms tarde, un decreto oficial del primer ministro marroqu Abbas El Fassi autoriza a la RAM a adquirir participaciones en BaySys Morocco. Y ms an: las previsiones que justifican esta inversin son particularmente extravagantes. As, se prev que la sociedad de Majidi realice una facturacin anual de 45 millones de euros y un beneficio neto de 4,3 millones de euros... desde su primer ao de ejercicio, y sin ningn tipo de hiptesis de clculo que apoye estas increbles cifras! Lo ms aberrante del caso es que estas previsiones tan poco crebles hayan pasado, sin modificacin alguna, cinco altos niveles de verificacin del Estado marroqu: la propia memoria de la RAM, despus el Ministerio de Finanzas, la Oficina del Primer Ministro (Primatura), la Secretara General del Gobierno y, finalmente, el Banco Central, que publc las mismas cifras unos meses despus, tal cual, en un documento interno. Es que todos los altos funcionarios marroques son unos incompetentes? Por supuesto que no. Simplemente, desde el momento mismo en que el todopoderoso secretario particular del Rey est implicado en un procedimiento, los funcionarios del Estado, por muy arriba que estn situados, firman lo que se les pide que firmen sin hacer preguntas.

Finalmente, la inversin no se realiz porque el negocio capot por razones que se desconocen (a pesar de mltiples intentos, los responsables de BaySys International han guardado silencio). Pero la forma en que se ha manejado todo este asunto proporciona informacin sobre la verdadera naturaleza del rgimen marroqu: un sistema en el que imperan los conflictos de intereses y donde el trfico de influencias est en pleno apogeo, al ms alto nivel del Estado y con la complicidad de las autoridades elegidas. Abbas El Fassi, lder de un partido poltico y exprimer ministro firmante del decreto BaySystambin es,casualmente, el padre de Fihr El Fassi, exdirector general de una de las sociedades de Majidi. La empresa en cuestin, FC Com, domina el mercado de la cartelera publicitaria en Marruecos gracias a las condiciones extremadamente ventajosas que le otorgan los ayuntamientos y entidades pblicas. Salaheddine Mezouar, otro lder poltico y exministro de Finanzas, cofirmante del decreto BaySys, es tambin uno de los imprescindibles del squito real . Recientemente ha sido puesto en evidencia por haberse otorgado a s mismo unas primas elevadsimas, un intercambio de favores con Noureddine Bensouda, actual Tesorero del Reino, ex Director de Tributos y tambin miembro de la Corte. Y as sucesivamente...

El ao pasado, sin embargo, Marruecos tambin haba vivido su "primavera rabe". Confrontado a los manifestantes que exigan democracia, Mohamed VI haba hecho promulgar una nueva Constitucin que presuntamente estableca el "buen gobierno" y la "rendicin de cuentas". Una reforma calificada entonces de ejemplar por Nicols Sarkozy e histrica por Alain Jupp. Pero juzguenustedes mismos: El artculo 36 del nuevo texto fundamental prohbe expresamente... el trfico de influencias!, por lo dems un delito que se castiga con penas de dos a cinco aos de crcel segn el artculo 250 del Cdigo Penal marroqu. Pero en Marruecos una cosa es la teora y otra la prctica. Qu fiscal estara tan loco como para emprender acciones judiciales contra Mounir Majidi o, en general, contra los miembros de una camarilla protegida por el rey en persona? Jaafar Hassoun, un juez que haba tratado de hacer cosquillas a ciertos allegados del monarca, se vio eliminado de la magistratura en 2011, prohibindosele ejercer la abogaca y siendo acosado para que abandonara cualquier intento de participar en poltica.

En ausencia de contrapoderes efectivos, la gran corrupcin florece libremente en Marruecos, ante la creciente apata de una opinin pblica decepcionada por tanta falsedad. La prensa independiente, que ruga hasta hace poco, no es hoy ms que la sombra de lo que fue, derrotada por una dcada de acoso judicial y econmico. Majidi, que es tambin el primer anunciante publicitario del pas, ha demostrado su capacidad para boicotear peridicos hasta hundirlos en la quiebra. Hoy, los titulares de prensa ms valientes todava pueden poner en evidencia a segundos espadas como Mezouar o Bensouda. Pero en cuanto nos acercamos al primer crculo real, silencio general. Resulta revelador que el affaire BaySys, a pesar de que "zumbaba" intensamente en internet y las redes sociales (incluso gener en Twitter el hashtag # MajidiGate)..., no haya sido mencionado por un solo peridico marroqu. En cuanto al gobierno islamista de Abdelilah Benkirane, elegido bajo la promesa de luchar contra la corrupcin, es igual de silencioso. Y para decirlo con claridad, simplemente irrelevante.

N. del T.: Sobre el escndalo de la autoconfesin de primas por Mezouar/Bensouda: http://www.demainonline.com/2012/06/14/salaheddine-mezouar-reconnait-la-realite-des-primes/

Ahmed Benchemsi es investigador en la Universidad de Stanford (EEUU) y ex Director de la revista marroqu TelQel.

(*) La grande corruption rgne en matre au Maroc, publicado en Le Monde, 25/06/2012. (Traduccin de Luis Portillo) http://www.lemonde.fr/idees/article/2012/06/25/la-grande-corruption-regne-en-maitre-au-maroc_1724410_3232.html

rCR



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