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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-07-2012

La marcha negra llega a Madrid
Su victoria es nuestra victoria

Javier Couso
Hablando Repblica


Se acerca el da de dar la bienvenida a la Marcha Negra de la minera que llega a Madrid despus de haber recorrido cientos de kilmetros en defensa de sus puestos de trabajo y del futuro de pueblos y comarcas enteras.

Esta marcha representa la dignidad que nos ha devuelto la sonrisa, la esperanza y la ilusin de reivindicar de nuevo, con mpetu renovado, la conciencia de clase, el orgullo obrero frente a la filosofa neoliberal del fin de la historia o la posmodernidad del ni de izquierda ni de derecha.

La lucha minera, como la de los astilleros o la que surge de las grandes concentraciones industriales, por su cohesin, por su firmeza, han sido siempre el objetivo a batir tanto por los gobiernos social-liberales como por los abiertamente neoliberales.

La saa con la que la Primera Ministra britnica Margaret Thacher, ese santificado icono del liberalismo, combati a los sindicatos mineros es un ejemplo claro y la derrota de esa lucha obrera una debacle para el conjunto de la izquierda en el Reino Unido.

Por eso no me extraa nada que en el principio de la legislatura del Partido Popular cuya hoja de ruta es una guerra contra las libertades y el concepto pblico de la sociedad, se haya buscado el conflicto abierto contra la comunidad minera en un intento de desarbolar los pocos sectores organizados que quedan en el movimiento obrero.

En las zonas mineras se da una alta afiliacin sindical con marcado sentido de clase que todava entronca con la propia sociedad. A pesar de la desmovilizacin producida por unas cpulas que, en muchos casos, olvidaron sus orgenes y se convirtieron en gestores de servicios para una clase que se crey media, pese a las corruptelas o la burocratizacin, cuando se ataca al conjunto del carbn este responde con movilizacin firme en tajos y calles.

Es en ese msculo donde muchos nos sentimos reflejados, hartos de tragar con la tibieza que permite 18 reformas laborales, hastiados de ver pisar alfombras, del pacto tras pacto,... en fin, de ver el suicidio de organizaciones que se forjaron con sangre y prisin, puestas al servicio de los intereses del lado progre del bipartido, ese que nos desindustrializ y precariz tanto como la derecha.

Por eso al Partido Popular no le est resultando nada fcil doblegar a una fuerza que marcha unida y cuyo apoyo social crece al comps de su muestra de podero en medio de un desierto de incapacidad generalizada para responder con acierto a los ataques salvajes contra sectores tan bsicos como la educacin y la sanidad.

En una situacin de agresin constante con un alto nivel de represin contra estudiantes, profesores y movimientos sociales, est resultando casi imposible criminalizar las acciones de defensa que realizan los mineros ante las fuerzas antidisturbios de la Polica o de la Guardia Civil.

Hombres, mujeres, jvenes, familias enteras que, adems, saben batirse el cobre frente a porras, pelotas y botes de humo. No, no es tan fcil conseguir que honradas familias trabajadoras apoyadas por comarcas enteras sean vistas como terroristas de la kale borroka.

Con cada kilmetro recorrido, con cada da de encierro en las galeras, con cada corte de carretera, con cada manifestacin, la minera nos est dando un curso de recuperacin sobre la materia lucha, esa que suspendimos o a la que no nos presentamos.

Esa fuerza, esa unidad, apunta al norte necesario de unir luchas y recuperar conciencia. Juntos, cuando entendemos nuestra clase y nos unimos obreros, parados y estudiantes no hay quien nos pare.

Necesitamos, ms que una nueva forma de lucha, una limpieza en las estructuras y una vuelta al origen, a saber quien somos y a defender que la riqueza del pas se ponga al servicio del pueblo.

S que el Madrid digno recibir como se merece a estos luchadores y luchadoras que ojal sean capaces de tiznarnos de negro dignidad y que ese color sea tendencia en prximas movilizaciones.

La minera en lucha debe vencer. Ellos ya luchan, nosotros, cada uno de nosotros y nosotras, debemos darle toda nuestra solidaridad activa. Su victoria es la victoria de todos.

Fuente: http://hablandorepublica.blogspot.com.es/2012/07/su-victoria-es-nuestra-victoria.html


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