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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-07-2012

El envenenamiento de Arafat

Uri Avnery
zope.gush-shalom.org

Traducido para Rebelin por LB.


Para m no fue ninguna sorpresa. Desde el primer da estuve convencido de que a Yasser Arafat lo envenen Ariel Sharon. Incluso escrib sobre ello en varias ocasiones.

Era una simple conclusin lgica.

En primer lugar, un completo examen mdico realizado en el hospital militar francs donde muri no encontr ninguna causa que explicara su repentino colapso y su muerte. No se hall rastro de ninguna enfermedad que supusiera una amenaza para su vida.

Los rumores difundidos por la maquinaria propagandstica israel sobre que Arafat tena SIDA eran flagrantes mentiras, mera continuacin de los rumores que propal la misma maquinaria afirmando que Arafat era gay. Todo ello no era sino otro episodio de la implacable labor de demonizacin del lder palestino, que dur dcadas.

Cuando no existe una causa evidente de una muerte es que debe existir otra menos obvia.

En segundo lugar, sabemos ya que varios servicios secretos poseen venenos que no dejan rastros rutinariamente detectables. Entre ellos estn la CIA, el FSB ruso (sucesor del KGB) y el Mossad.

En tercer lugar, las oportunidades abundaban. Las medidas de seguridad de Arafat eran decididamente laxas. Sola abrazar a perfectos desconocidos que se presentaban como simpatizantes de la causa palestina, y a menudo se sentaba a comer con ellos.

En cuarto lugar, haba un montn de gente que tena el objetivo de matarlo y los medios para hacerlo. La persona ms obvia era nuestro primer ministro, Ariel Sharon. En 2004 lleg incluso a decir que Arafat "no tena pliza de seguro".

Lo que antes era una probabilidad lgica se ha convertido ahora en una certeza.

Un examen de sus pertenencias realizado por encargo de Al Yazira TV y practicado por un instituto cientfico suizo de gran reputacin ha confirmado que Arafat fue envenenado con polonio, una sustancia radiactiva letal imposible de detectar salvo que se la busque expresamente.

Dos aos despus de la muerte de Arafat el disidente ruso y ex agente del KGB/FSB Alexander Litvinenko fue asesinado en Londres por agentes rusos utilizando ese mismo veneno. Los mdicos descubrieron la causa [de su muerte] de forma casual. Tard tres semanas en morir.

Ms cerca de casa, en Ammn, en 1997 el Mossad estuvo a punto de asesinar al lder de Hamas Khaled Mash'al por orden del Primer Ministro Benjamn Netanyahu. El arma utilizada fue un veneno que mata a los pocos das de entrar en contacto con la piel. El asesinato fue una chapuza y la vida de la vctima se salv cuando, tras un ultimtum del rey Hussein, el Mossad se vio obligado a proporcionar un antdoto a tiempo.

Si la viuda de Arafat, Suha, consigue hacer que se exhume su cadver del mausoleo de la Mukata en Ramallah, donde se ha convertido en un smbolo nacional, no hay ninguna duda de que el veneno aparecer en sus restos.

Las deficientes medidas de seguridad de Arafat siempre me sorprendieron. Los primeros ministros israeles se protegen diez veces mejor.

Se lo reproch en varias ocasiones, pero l se encoga de hombros. En este sentido, era un fatalista. Cuando su avin realiz un aterrizaje de emergencia en el desierto de Libia y l sali milagrosamente ileso mientras que las personas a su alrededor murieron, se convenci de que lo protega Dios.

(A pesar de ser la cabeza de un movimiento secular con un programa netamente laico, Arafat era un musulmn sunita practicante que oraba a las horas requeridas y no beba alcohol. No impuso su piedad a sus ayudantes).

Una vez lo entrevistaron en mi presencia en Ramala. Los periodistas le preguntaron si confiaba en ver con sus propios ojos la creacin del Estado palestino. Su respuesta: "Tanto yo como Uri Avnery lo veremos con nuestros propios ojos". Estaba muy seguro de ello.

La determinacin de Ariel Sharon de matar a Arafat era bien conocida. Ya durante el asedio de Beirut, durante la Primera Guerra del Lbano, no era ningn secreto que haba agentes peinando el oeste de Beirut en su bsqueda. Para gran consternacin de Sharon, no lo encontraron.

Incluso despus de Oslo, cuando Arafat regres a Palestina, Sharon no cedi. Cuando se convirti en primer ministro, mis temores por su vida aumentaron. Cuando en el curso de la operacin "Muro Defensivo" nuestro ejrcito atac Ramallah, los soldados israeles asaltaron el complejo de Arafat (Mukata es una palabra rabe que significa complejo) y llegaron a 10 metros de sus habitaciones. Los v con mis propios ojos.

Dos veces durante aquel asedio de varios meses mis amigos y yo fuimos a la Mukata y permanecimos all durante varios das como escudos humanos. Cuando a Sharon se le pregunt por qu no mataba a Arafat, respondi que la presencia de los israeles lo hizo imposible.

Sin embargo, yo creo que eso no era ms que un pretexto. Los EEUU se lo prohibieron. Los estadounidenses teman, con razn, que un asesinato abierto provocara un estallido de clera antiestadounidense a lo largo y ancho del mundo rabe y musulmn. No puedo probarlo, pero estoy seguro de que desde Washington le dijeron a Sharon: "Bajo ninguna circunstancia se le permite matarlo de forma que se pueda remontar la causa de su muerte hasta usted. Si puede hacerlo sin dejar rastro, adelante". (Igual que el Secretario de Estado de EEUU le dijo a Sharon en 1982 que bajo ninguna circunstancia se le permitira atacar al Lbano, a menos que hubiera una provocacin clara e internacionalmente reconocida, la cual se proporcion inmediatamente).

En una coincidencia extraa, el propio Sharon cay derribado por un ataque poco despus de la muerte de Arafat, y vive en estado de coma desde entonces.

Esta semana, el da que se publicaron las conclusiones de Aljazeera coincidi con el trigsimo aniversario de mi primer encuentro con Arafat, que para l fue la primera reunin que mantena con un israel.

Ocurri en el momento lgido de la batalla de Beirut. Para llegar hasta l tuve que cruzar las lneas de cuatro ejrcitos beligerantes: el ejrcito israel, la milicia cristiana falangista libanesa, el ejrcito libans y las fuerzas de la OLP.

Habl con Arafat durante dos horas. All, en medio de una guerra, con la muerte acechndole a cada instante, hablamos de la paz palestina-israel, e incluso de una federacin de Israel y Palestina, tal vez incluso con Jordania.

La reunin, que fue anunciada por la oficina de Arafat, caus sensacin en todo el mundo. Mi relato de aquella conversacin se public en varios peridicos importantes.

De regreso a casa o en la radio que cuatro ministros del gabinete estaban exigiendo que se me enjuiciara por traicin. El gobierno de Menachem Begin dio rdenes al Procurador General para que abriera una investigacin criminal. Sin embargo, al cabo de varias semanas la Fiscala determin que no haba violado ninguna ley. (La ley se modific debidamente al poco tiempo.)

En las mltiples reuniones que mantuve con Arafat desde entonces acab completamente convencido de que era un socio eficaz y confiable para la paz.

Poco a poco comenc a comprender cmo este padre del movimiento de liberacin palestino moderno, calificado de archi-terrorista por Israel y EEUU, se convirti en el lder de los esfuerzos de paz palestinos. A lo largo de la Historia pocas personas han tenido el privilegio de liderar dos revoluciones sucesivas en el transcurso de su vida.

Cuando Arafat comenz su trabajo Palestina haba desaparecido del mapa y de la conciencia mundial. Mediante el uso de la "lucha armada" (alias "terrorismo") consigui volver a situar a Palestina en la agenda del mundo.

Su cambio de orientacin se produjo justo despus de la guerra de 1973. Aquella guerra, como se recordar, comenz con impresionantes victorias rabes y termin con la derrota de los ejrcitos egipcio y sirio. Arafat, que era ingeniero de profesin, lleg a la conclusin lgica: si los rabes no poda ganar un enfrentamiento armado ni siquiera en esas circunstancias ideales, habra que encontrar otros medios.

Su decisin de iniciar negociaciones de paz con Israel iba completamente en contra de la esencia del Movimiento Nacional Palestino, que consideraba a Israel como un invasor extranjero. Le hicieron falta a Arafat un total de 15 aos para convencer a su propio pueblo de que aceptara su lnea, utilizando para ello toda su astucia, destreza tctica y poder de persuasin. En la reunin de 1988 del Parlamento palestino en el exilio, el Consejo Nacional, su concepto fue adoptado: un Estado palestino al lado de Israel en una porcin del pas. Este Estado, con su capital en Jerusaln Oriental y sus fronteras trazadas sobre la base de la Lnea Verde, ha sido desde entonces la meta fija e inmutable, el legado de Arafat a sus sucesores.

No es casualidad que mis contactos con Arafat, primero indirectamente a travs de sus ayudantes y luego directamente, se iniciaran justo en aquella poca: 1974. Le ayud a establecer contacto con los dirigentes israeles, especialmente con Yitzhak Rabin. Eso condujo al acuerdo de Oslo de 1993, que mataron cuando asesinaron a Rabin.

Cuando le preguntaron si tena algn amigo israel, Arafat dijo mi nombre. La razn era su creencia de que yo haba arriesgado mi vida cuando fui a verlo en Beirut. Por mi parte, me sent agradecido por la confianza que deposit en m cuando me conoci all en un momento en el que cientos de agentes de Sharon lo estaban buscando.

Pero, ms all de consideraciones personales, Arafat fue un hombre capaz de hacer la paz con Israel, dispuesto a hacerlo, y lo que es ms importante, capaz de conseguir que su pueblo incluidos los islamistas la aceptaran. Eso habra puesto fin a la empresa colonizadora.

Por eso lo envenenaron.

Fuente original: http://zope.gush-shalom.org/home/en/channels/avnery/1341587176/

rCR



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