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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-07-2012

El embajador de Estados Unidos en Yemen: el nuevo dictador

Yamal Yubran
Al-Ajbar (edicin en lengua inglesa)

Traduccin para Rebelin de Loles Olivn.


El embajador de Estados Unidos acta cada vez ms como gobernante con la aquiescencia de los enfrentados polticos y jefes militares yemenes.

Su excelencia el embajador de Estados Unidos, Gerald Feierstein, llega a la residencia del embajador de Italia para asistir a una recepcin con motivo del da nacional italiano. Camina con el ceo fruncido, ignorando al resto de invitados, y se dirige a un rincn del jardn con un vaso de vino tinto en la mano. En un momento, una bandada de altos funcionarios yemenes corren hacia l queriendo discutir cada uno el problema al que se enfrenta en la gestin de su departamento respectivo.

La escena representa un microcosmos del modo en que Yemen ha quedado bajo la tutela impuesta al pas desde que se alcanz una solucin consensuada a la crisis poltica. Ello produjo tanto la salida del presidente Ali Abdala Saleh bajo los trminos de la denominada Iniciativa del Golfo, como una firme lnea trazada bajo la revolucin liderada por los jvenes yemenes.

El mismo embajador de Estados Unidos apareci en las pantallas de la televisin yemen en una entrevista en el canal estatal declarando que no vamos a permitir la liberacin del periodista encarcelado Abdel Ilah Shaeh, quien fue sentenciado a cinco aos de crcel tras denunciar el asesinato de 35 mujeres y nios por un bombardeo de un avin no tripulado estadounidense en diciembre de 2009. Feierstein cont que Shaeh tena importantes lazos con al-Qaida y que representaba una amenaza para la seguridad de Estados Unidos.

Con ello, rechazaba por segunda vez el indulto presidencial que el respetado periodista haba obtenido de Saleh antes de que estallase la revolucin del ao pasado. La primera vez, una rpida llamada telefnica del presidente Barack Obama fue suficiente para que Saleh dejara de lado el perdn y mantuviera a Shaeh entre rejas.

Estados Unidos y su enviado no se pararon all. Cuando los periodistas yemenes llevaron a cabo una manifestacin ante la embajada de Estados Unidos para protestar contra lo que haba declarado el embajador sobre su colega detenido, vieron vehculos que se utilizan para trasladar presos entrando en el recinto de la embajada. Se supo despus que esos vehculos transportan a sospechosos de terrorismo desde la cercana crcel central para ser interrogados dentro del complejo bajo la supervisin de expertos en terrorismo del FBI.

El grado de injerencia estadounidense se subray adems por la publicacin en pginas web locales y extranjeras de cartas filtradas del embajador de Estados Unidos en Yemen al ministro del Interior, Abdul Qadir Qahtan, dndole instrucciones para que hiciera ciertos cambios en el personal de seguridad, que describa como necesarios para contribuir a proporcionar la paz civil en el pas. Ello no deja lugar a dudas de que Feierstein ha asumido un papel de gobernador de facto en Yemen, presionando a favor del progreso pero slo en la forma en que l estime pertinente, y sin que, por supuesto, entre en colisin con la poltica general Estados Unidos en Yemen.

El embajador de estadounidense no tuvo reparos en hacer una visita la semana pasada a Zinyibar, en la provincia de Abiyn, acompaado por el administrador de la USAID para inspeccionar las condiciones de la ciudad despus de que el ejrcito yemen expulsara con xito a las fuerzas de Ansar al-Sharia. El grupo, afiliado a al-Qaida, controlaba la regin desde haca casi un ao imponiendo su versin de la sharia islmica y sus castigos. Se produjeron protestas silenciadas sobre la naturaleza no-diplomtica de la visita por parte de algunos grupos polticos del pas pero no una condena explcita.

Nadie se opone. Todos los responsables polticos afectados han llegado a considerar las interferencias de Feierstein y el estatus sin duda sometido de Yemen, como un hecho normal.

El analista Qaderi Ahmad Haidar dice que el pas ha cado en efecto bajo la administracin fiduciaria de Estados Unidos y culpa a la Iniciativa del Golfo y a los mecanismos que se acordaron para aplicarla. Es una imagen deplorable y lamentable que vemos hoy, declar a Al-Ajbar. No esperbamos que la pura revolucin de la juventud yemen acabara as.

Las declaraciones del embajador estadounidense son incesantes y ajenas a las normas bsicas que rigen las relaciones diplomticas entre dos Estados.

Aparece constantemente en los medios de comunicacin para discutir, explicar y aclarar aspectos de asuntos cotidianos yemenes como si l fuera el presidente no declarado del pas.

Durante el transcurso de una reciente aparicin, declaraba: Ahora estamos en la segunda fase de la Iniciativa del Golfo... Me reun con el presidente ayer... Creemos que todos deberan participar en el Dilogo Nacional... El presidente Obama ha emitido una orden ejecutiva que nos permite castigar a los individuos o grupos que obstruyan la aplicacin del acuerdo (de la Iniciativa del Golfo)... Estamos trabajando para reestructurar el ejrcito y las fuerzas de seguridad... Estamos satisfechos con lo que se ha logrado hasta ahora... Estamos en el buen camino.

El uso de la primera persona cuando habla de asuntos yemenes golpea a Muhammad Ayesh, editor del peridico independiente Al-Awwali. Sirve no solo para actuar como gobernador de Yemen, sino como dirigente que una revolucin transformadora ha impulsado a la posicin ms importante del pas. Las clases polticas y militares han rendido los asuntos del pas por completo a las potencias mundiales, y despus se han ocupado por sus luchas intestinas, comenta Ayesh. Seala que las facciones del pas fueron incapaces de alcanzar un acuerdo para despejar las barricadas y para evacuar las fuerzas armadas de las grandes ciudades sin la intervencin del embajador de Estados Unidos.

El periodista y analista poltico Mansur Hael est de acuerdo en que la debilidad y la fragmentacin de los grupos polticos del pas son las mximas responsables de que el embajador estadounidense se haya convertido en el jefe de la sala de operaciones polticas y de seguridad del pas, y de que se le otorgue efectivamente la ltima palabra en una serie de problemas internos.

Los yemenes han acabado gobernados por un estado de divisin horizontal y vertical. El gobierno de unidad nacional est dividido, y hay divisin entre las organizaciones de la sociedad civil y los partidos polticos, sostiene Hael, que edita el peridico Al-Tayammu. Eso es lo que permite que el embajador de Estados Unidos controle todos los resortes polticos de Yemen.

Fuente original: http://english.al-akhbar.com/content/us-ambassador-yemen-new-dictator



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