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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-07-2012

Rescate de los bancos, robo al pueblo

Andrs Martnez Lorca
Rebelin


Elgobierno del PP contina, implacable, la poltica econmica antipopular emprendida hace un ao por el gobierno del PSOE en una nueva versin corregida y aumentada. Poco importa que los trabajadores se empobrezcan cada vez ms, que las clases medias sientan tambin recortados sus derechos y su pequeo bienestar, que los pensionistas rocen la precariedad, que los pequeos empresarios y autnomos no puedan acceder al crdito, que los jvenes sigan en el paro Esta permanente agresin a los ciudadanos renovada y recrecida cada viernes tras el consejo de ministros y esta burla de los derechos sociales reconocidos en la Constitucin se dan por bien empleadas por nuestros gobernantes derechistas con tal de salvar al mismo capital financiero que ha llevado al pas a la ruina.

En la pasada campaa electoral estos nuevos cruzados del capitalismo rampante prometieron, entre otras cosas, crear empleo, no subir los impuestos indirectos, incrementar la economa productiva y no tocar las pensiones. Nada de eso han cumplido. Gracias a su desastrosa poltica, el nmero de trabajadores en paro va camino de los 6 millones y el porcentaje de la poblacin activa afectada superar pronto el 25%, es decir, uno de cada cuatro asalariados. Subieron el impuesto de las rentas del trabajo, el IRPF, y ahora acaban de elevar el IVA lo que traer consigo no slo una disminucin del consumo sino tambin un incremento de la caresta de la vida. Congelaron las pensiones y ahora traman recortarlas. Como consecuencia de todo ello y debido a la falta de inversin pblica y privada, la economa nacional est en recesin y todo indica que seguir as en 2013.

Haciendo gala de su tradicional inmoralidad pblica, estos vaticanistas y atlantistas dirigidos por el registrador de la propiedad de Santa Pola (acompaado al mando por el exconsejero para Europa del banco quebrado estadounidense Lehman Brothers) protegen con una generosa amnista a los evasores de impuestos, abaratan el despido, rebajan el sueldo a los funcionarios suprimindoles una paga anual y ofrecen a Mr. Adelson el terreno que haga falta, as como las condiciones laborales fiscales que le plazcan, para construir el mayor conjunto de casinos y puticlubes de Europa compitiendo en su actitud servil con la mismsima Cuba de Batista y los 40 ladrones, quiero decir, los 40 mafiosos.

Rajoy repite el estribillo de Thatcher: no hay alternativa

Como no hay informacin concreta a los ciudadanos acerca de la deuda de los bancos, ni tampoco argumentos a favor de las medidas draconianas adoptadas por el gobierno, slo queda como salida fcil el negar la posibilidad de elegir otro camino que evite el desastre. En esto como en tantas otras cosas, la derecha espaola no innova nada sino que copia. Margaret Thatcher, la siniestra dama de hierro que liquid el estado de bienestar en Gran Bretaa, ya cre el lema que ahora repite ─ sin conviccin aparente, la verdad sea dicha ─ Rajoy: there is no alternative (TINA, en su abreviatura inglesa), o sea, no hay alternativa. Estbamos acostumbrados a la cantilena del fatalismo rabe cuando ahora llegan los neoliberales de turno a defender sin pudor el ms opresivo determinismo econmico fijado no por una pretendida ciencia social ni por unas abstractas fuerzas econmicas ahora llamadas eufemsticamente los mercados sino por los intereses mezquinos de una oligarqua financiera que cada da acapara una mayor parte de la renta nacional en perjuicio de las clases populares.

Esa aparente necesidad de aplicar una poltica econmica destructiva para el pueblo la llamaba Rajoy circunstancias en el congreso de diputados con un aparente guio orteguiano. Los que no compartimos el liberalismo de Ortega y Gasset ni su hostilidad hacia el socialismo, pensamos que los hombres hacen su propia historia aunque no de una forma arbitraria sino en condiciones directamente dadas y heredadas del pasado, como escribi Marx. Una paradoja de nuestra poca: los aparentemente liberales, no los dignsimos demcratas de las Cortes de Cdiz sino los representantes de esta ideologa capitalista desde la Escuela de Chicago a Margaret Thatcher y desde Pinochet a Aznar, niegan en el fondo la libertad humana, la libertad de elegir una vida digna para la mayora de la poblacin sometiendo as lo pblico, lo colectivo, al inters privado. Por el contrario, los herederos de los ideales comunistas rechazamos el ciego determinismo econmico que intentan imponer las clases dominantes y sus intermediarios polticos tomando como punto de partida la lucha por una sociedad donde los hombres y mujeres sean dueos de su destino y construyan su futuro en libertad, no sometidos a pretendidos designios divinos ni a ocultas fuerzas econmicas.

La farsa se acab: o lucha o resignacin

Despus de varios meses mareando la perdiz e intentando ocultar la verdad bajo edulcorados nombres (reformas, lucha contra el dficit, modernizacin, competitividad, flexibilidad del mercado laboral, inyeccin de liquidez al sistema monetario, etc.), hemos llegado a conocer esta dura realidad: Espaa est intervenida por culpa del rescate a los bancos solicitado por el gobierno. Mariano Rajoy tiene ya sobre sus espaldas el vergonzoso baldn de haber ordenado el mayor recorte presupuestario en la historia de nuestro pas. Esta ensima acometida al bienestar de los espaoles se eleva a 65.000 millones de euros. La cifra que necesitarn nuestros bancos para sanearse se estima, segn fuentes solventes, en 62.000 millones. Una curiosa coincidencia! Deca el flemtico don Mariano que no se trataba de rescate y que el Estado no asumira ninguna carga por la inyeccin de liquidez por parte del Banco Central Europeo ya que en dicha operacin no habra causalidad. Ahora sabemos a ciencia cierta que se trata de un rescate ─ como l mismo reconoci ante el congreso de diputados en un lapsus freudiano ─ del que sale garante el Estado a cambio de una intervencin de nuestra economa y de unos recortes salvajes en el gasto pblico tanto estatal como de las autonomas y las corporaciones locales.

Las recetas econmicas impuestas hace aos por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial a sangre y fuego en los pases de Suramrica y que se han aplicado recientemente en Irlanda, Grecia y Portugal con las desastrosas consecuencias sociales que saltan a la vista, han sido puestas en marcha en nuestro pas con mano de hierro por el gobierno actual. Cuando las iba desgranando Rajoy ante el congreso, los diputados del PP en vez de guardar un prudente silencio, aplaudieron felices cumpliendo al pie de la letra su papel de marionetas en la farsa.

Por mucho que le disguste al secretario general del PSOE, Alfredo Prez Rubalcaba, cuyo apoyo agradeci pblicamente Rajoy, y a los dirigentes de CCOO y UGT, en esta etapa dramtica para la nacin no habr espacio para el dilogo, la concertacin o el consenso. Los poderes de la oligarqua financiera internacional as lo han ordenado y el gobierno as lo ha asumido. Frente a ello slo cabe la resignacin o la rebelda.

Los mineros, una vez ms, como antes en 1934 y ms tarde en 1962, indican el camino de la resistencia. Su llegada a las calles de Madrid entre el fervor del pueblo y el silencio de los grandes medios de comunicacin temerosos del despertar ciudadano, abre un antes y un despus en las luchas obreras de un pueblo que se niega a agachar la cabeza ante el destino impuesto por los poderosos. Sin esperar a lo que decidan las cpulas de los grandes sindicatos, los funcionarios han salido hoy mismo a la calle en Madrid para protestar contra los anunciados recortes. Otros sectores laborales y otras capas sociales tendrn que elegir pronto entre lucha y resignacin antes de que sea demasiado tarde para ellos y para sus hijos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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