Portada :: Espaa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-07-2012

Arcadas, vmitos y la codicia impa como motor de la historia

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Corre por la red esta informacin.

rase una vez un comerciante de armas cuya empresa Instalaza- fabricaba bombas de racimo. Las vendan al gobierno de su propio pas.

Este, su antiguo pas, el nuevo protectorado alemn, firm en su momento un convenio internacional el Tratado de Dubln- que prohiba el uso de esas bombas. Las dej de comprar. Dio un paso adelante en este vrtice; uno de los pocos.

El comerciante no se cort ni un pelo, los negocios son los negocios y el euro es el euro: denunci al gobierno, a su propio gobierno. Por desagravio (por la prohibicin del uso, almacenamiento y fabricacin de las bombas de racimo en Espaa). El 31 de octubre de 2011 (De hecho, Instalaza haba anunciado en mayo de 2011, cuando el comerciante en armas era su representante, que pedira una compensacin econmica al Ejecutivo en concepto de "dao emergente y lucro cesante". Ven el pareado?).

El patriotismo tiene sus lmites: los dignos y necesarios beneficios empresariales.

Pero he aqu que hubo un cambio de gobierno a finales de 2011. El nuevo presidente nuevo y presidente son aqu palabras carentes de precisin- nombr al comerciante ministro de Defensa.

Y qu paso?

Pues que, como en la transformacin de La metamorfosis, el comerciante, transmutado en ministro, pagar a su antigua empresa -antigua?- la indemnizacin correspondiente. Nada, una propinita: 40 millones de euros, el salario anual sumado de los 1.000 enseantes-interinos que sern despedidos en Catalunya por el Departament dEducaci.

En sntesis:

El Ministro de Defensa de Espaa (y V de Alemania), don Pedro Morens, pagar 40 millones a su antigua empresa por haber prohibido el anterior gobierno de su Reino de Espaa las bombas de racimo.

El currculo del seor ministro: fue consejero de Instalaza entre 2005 y 2007. Despus ocup el cargo de representante hasta el 4 de octubre de 2011.

Para cubrir el lado salvaje y la motivacin real de la operacin, Instalaza vender la deuda a una tercera empresa. Esta a su vez la revender a una cuarta o tal vez a una quinta. Finalmente, por arte de transformacin y contabilidad creativa, el Ministro abonar la cantidad. Y qu dir-dir? Lo han adivinado: que no es su empresa la que cobra. Luego se limpiar las manos.

PS. La informacin seala un punto que no debemos olvidar. Las submuniciones esparcidas por las bombas de racimo tienen un rango de error entre el 5% y 30%. Pueden quedar bombas enterradas, sin explotar, siendo muy peligrosas incluso mucho tiempo despus de terminada la guerra.

Especialmente para los nios y nias: por sus formas llamativas (como pelotas de tenis o latas de refrescos). Un genial diseador aconsej ese formato: los negocios son los negocios y la esttica del capitalismo militar es la esttica del capitalismo realmente existente.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter