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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-07-2012

El Pentgono transforma silenciosamente su imperio de bases en el extranjero y crea una nueva y peligrosa forma de guerra
La estrategia del nenfar

David Vine
Tomdispatch.com

Traducido para Rebelin por Germn Leyens


Lo primero que vi el mes pasado cuando entr en el avin de carga C-17 gris oscuro de la Fuerza Area fue un vaco, algo faltaba. Faltaba un brazo izquierdo, para ser exacto, cortado a la altura del hombro, temporalmente parchado y unido. Carne gruesa, plida, manchada de un rojo brillante en los bordes. Pareca carne cortada en pedazos. La cara y lo que quedaba del resto del hombre estaban ocultas por mantas, un edredn con la bandera de EE.UU. y un revoltijo de tubos y cintas, alambres, bolsas de goteo, y monitores mdicos.

Ese hombre y otros dos soldados gravemente heridos uno con dos muones donde haba habido piernas, el otro al que le faltaba una pierna bajo el muslo estaban entubados, inconscientes y acostados en camillas colgadas de las paredes del avin que acababa de aterrizar en la Base Area Ramstein de Alemania. Un tatuaje en el brazo restante del soldado deca: MUERTE MEJOR QUE DESHONRA.

Pregunt a un miembro del equipo mdico de la Fuerza Area por las vctimas semejantes que ven. Muchas, como en este vuelo, provienen de Afganistn, me dijo. Muchas del Cuerno de frica, agreg. En realidad los medios hablan muy poco de eso.

De dnde de frica? pregunt. Dijo que no lo saba exactamente, pero sobre todo del Cuerno, a menudo con heridas graves. Muchos de Yibuti, agreg, refirindose a Camp Lemonnier, la principal base militar de EE.UU. en frica, pero tambin de otros sitios de la regin.

Desde las muertes de Black Hawk derribado [En Espaa, La cada del halcn negro, en Latinoamrica] en Somalia hace casi 20 aos, hemos odo poco, si algo, sobre vctimas militares estadounidenses en frica (fuera de una extraa informacin de la semana pasada sobre tres comandos de operaciones especiales muertos, junto con tres mujeres identificadas por fuentes militares de EE.UU. como prostitutas marroques, en un misterioso accidente automovilstico en Mali). La creciente cantidad de pacientes que llegan a Ramstein desde frica descorre una cortina sobre una significativa transformacin en la estrategia militar de EE.UU. para el siglo XXI.

Es probable que esas vctimas sean la vanguardia de cantidades crecientes de soldados heridos provenientes de sitios muy alejados de Afganistn e Irak. Reflejan el creciente uso de bases relativamente pequeas como Camp Lemonnier, que los planificadores militares ven como un modelo para futuras bases de EE.UU. esparcidas, como explica un acadmico, por regiones en las cuales EE.UU. no ha mantenido anteriormente una presencia militar.

Estn desapareciendo los das en los que Ramstein era la base simblica de EE.UU., un coloso del tamao de una ciudad repleto de miles o decenas de miles de estadounidenses, supermercados, Pizza Huts, y otras comodidades. Pero no pensis ni por un segundo que el Pentgono est haciendo las maletas, reduciendo su misin global y volviendo a casa. En los hechos, sobre la base de los eventos de los ltimos aos, es posible que sea todo lo contrario. Mientras disminuye la coleccin de bases gigantes de la era de la Guerra Fra, la infraestructura de bases en ultramar ha estallado en tamao y alcance.

Sin que lo sepa la mayora de los estadounidenses, la creacin de bases en todo el planeta est aumentando, gracias a una nueva generacin de bases que los militares llaman nenfares (como cuando una rana salta a travs de un estanque hacia su presa). Son pequeas instalaciones secretas e inaccesibles con una cantidad restringida de soldados, comodidades limitadas, y armamento y suministros previamente asegurados.

En todo el mundo, de Yibuti a las selvas de Honduras, de los desiertos de Mauritania a las pequeas Islas Cocos de Australia, el Pentgono ha estado buscando tantos nenfares como puede, en tantos pases como puede, lo ms rpido posible. Aunque cuesta hacer las estadsticas, en vista de la naturaleza frecuentemente secreta de esas bases, es probable que el Pentgono haya construido ms de 50 nenfares y otras pequeas bases desde el ao 2000, mientras explora la construccin de docenas ms.

Como explica Mark Gillem, autor de America Town: Building the Outposts of Empire, el nuevo objetivo es evitar las poblaciones locales, la publicidad y la posible oposicin. Para proyectar su poder, dice, EE.UU. quiere puestos avanzados aislados e independientes ubicados estratgicamente en todo el mundo. Segn algunos de los ms fuertes propugnadores de la estrategia en el Instituto de la Empresa Estadounidense, el objetivo debe ser crear una red mundial de fuertes fronterizos, con los militares estadounidenses, la caballera global del Siglo XXI.

Semejantes bases nenfares se han convertido en una parte crtica de una estrategia militar de Washington en desarrollo que apunta a mantener la dominacin global de EE.UU. haciendo mucho ms con menos en un mundo cada vez ms competitivo, cada vez ms multipolar. Es bastante notable, sin embargo, que esta poltica de ajuste de las bases globales no haya recibido casi ninguna atencin pblica, ni una supervisin significativa del Congreso. Mientras tanto, como lo muestra la llegada de las primeras vctimas de frica, los militares de EE.UU. se estn involucrando en nuevas reas del mundo y en nuevos conflictos, con consecuencias potencialmente desastrosas.

Transformacin del imperio de bases

Se podra pensar que los militares de EE.UU. se encuentran en un proceso de reducir, en lugar de expandir, su poco apercibida pero enorme coleccin de bases en el exterior. Despus de todo, fueron obligados a cerrar toda la coleccin de 505 bases, de mega a micro, que construyeron en Irak, y ahora estn iniciando el proceso de reducir sus fuerzas en Afganistn. En Europa, el Pentgono sigue cerrando sus masivas bases de Alemania y pronto sacar dos brigadas de combate de ese pas. Se planea que la cantidad de tropas globales se reduzca en unos 100.000 soldados.

Sin embargo EE.UU. sigue manteniendo su mayor coleccin de bases de toda la historia: ms de 1.000 instalaciones militares fuera de los 50 Estados y de Washington DC. Incluye desde bases de dcadas de antigedad en Alemania y Japn a bases totalmente nuevas de drones en Etiopa y las islas Seychelles en el Ocano ndico, e incluso balnearios para veraneantes militares en Italia y Corea del Sur.

En Afganistn, la fuerza internacional dirigida por EE.UU. todava ocupa ms de 450 bases. En total, los militares de EE.UU. tienen alguna forma de presencia de sus tropas en aproximadamente 150 pases extranjeros, para no mencionar 11 fuerzas de tareas de portaaviones esencialmente bases flotantes y una presencia militar significativa, y creciente, en el espacio. EE.UU. gasta actualmente unos 250.000 millones de dlares al ao en mantener bases y tropas en el exterior.

Algunas bases, como la de la Baha de Guantnamo en Cuba, datan de finales del Siglo XIX. La mayora se construyeron o se ocuparon durante la Segunda Guerra Mundial o justo despus, en todos los continentes, incluida la Antrtica. Aunque los militares de EE.UU. desocuparon cerca de un 60% de sus bases en el exterior despus del colapso de la Unin Sovitica, la base de infraestructura de la Guerra Fra permaneci relativamente intacta, con 60.000 soldados estadounidenses que permanecieron solo en Alemania, a pesar de la ausencia de una superpotencia enemiga.

Sin embargo, en los primeros meses de 2001, incluso antes de los ataques del 11-S, el gobierno de Bush lanz una importante reestructuracin de bases y tropas que contina ahora con el pivote Asia de Obama. El plan original de Bush era cerrar ms de un tercio de las bases de la nacin en el exterior y trasladar tropas hacia el este y el sur, ms cerca de zonas de conflicto previstas en Medio Oriente, Asia, frica, y Latinoamrica. El Pentgono comenz a concentrarse en la creacin de bases operativas avanzadas ms pequeas y flexibles e incluso sitios de cooperacin an ms pequeos o sea nenfares. Las grandes concentraciones de tropas se restringiran a una cantidad reducida de bases operativas principales (MOBs por sus siglas en ingls), como Ramstein, Guam en el Pacfico, y Diego Garca en el Ocano ndico que deban expandirse.

A pesar de la retrica de consolidacin y cierre que acompa este plan, en la era posterior al 11-S en realidad el Pentgono ha estado expandiendo drsticamente su infraestructura bsica, incluidas docenas de importantes bases en cada pas del Golfo Prsico con la excepcin de Irn y en varios pases centroasiticos crticos para la guerra en Afganistn.

Reinician la expansin de las bases

El pivote hacia Asia anunciado recientemente por Obama seala que Asia oriental estar en el centro de la explosin de bases nenfares y eventos relacionados. En Australia se estn estableciendo marines de EE.UU. en una base compartida en Darwin. En otros sitios, el Pentgono se dedica a planes para una base de drones y vigilancia en las islas Cocos de Australia y despliegues en Brisbane y Perth. En Tailandia, el Pentgono ha negociado derechos de nuevas visitas de la Armada y un centro de ayuda para desastres en U-Tapao.

En las Filipinas, donde el gobierno expuls a EE.UU. de la masiva Base Area Clark y la Base Naval Subic Bay a principios de los aos noventa, hasta 600 soldados de las fuerzas especiales han estado operando silenciosamente en el sur del pas desde enero de 2002. El mes pasado, los dos gobiernos llegaron a un acuerdo sobre el uso futuro por parte de EE.UU. de Clark y Subic, as como otros centros de reparacin y suministro de la era de la Guerra de Vietnam. Como seal del cambio de los tiempos, los funcionarios estadounidenses incluso firmaron en 2011 un acuerdo de defensa con su antiguo enemigo, Vietnam, y han iniciado negociaciones para el creciente uso de puertos vietnamitas por la Armada.

En otros sitios de Asia, el Pentgono ha reconstruido una pista de aterrizaje en la pequea isla Titian cerca de Guam, y considera futuras bases en Indonesia, Malasia y Brunei, mientras impulsa vnculos militares ms estrechos con India. Sus fuerzas armadas realizan cada ao unos 170 ejercicios militares y 250 visitas a puertos en la regin. En la isla Jeju de Corea del Sur, los militares coreanos construyen una base que formar parte del sistema de defensa de misiles de EE.UU., a la cual tendrn acceso regularmente las fuerzas estadounidenses.

Simplemente no podemos estar en un solo sitio para hacer todo lo necesario, dijo el comandante del Comando Pacfico, el almirante Samuel Locklear III. Para los planificadores militares, hacer todo lo necesario se define claramente como el aislamiento y (en la terminologa de la Guerra Fra) contencin de China, la nueva potencia de la regin. Esto significa evidentemente salpicar nuevas bases por toda la regin, agregndolas a las ms de 200 bases estadounidenses que han cercado China durante dcadas en Japn, Corea del Sur, Guam y Hawi.

Y Asia es solo el comienzo. En frica, el Pentgono ha creado silenciosamente cerca de una docena de bases areas para drones y vigilancia desde 2007. Aparte de Camp Lemonnier, sabemos que los militares han creado o crearn pronto instalaciones en Burkina Faso, Burundi, la Repblica Centroafricana, Etiopa, Kenia, Mauritania, So Tom y Prncipe, Senegal, Seychelles, Sudn del Sur, y Uganda. El Pentgono tambin ha investigado la construccin de bases en Argelia, Gabn, Ghana, Mali y Nigeria, entre otros sitios.

El prximo ao, una fuerza del tamao de una brigada de 3.000 soldados, y posiblemente ms, llegar para realizar ejercicios y misiones de entrenamiento en todo el continente. En el cercano Golfo Prsico, la Armada est desarrollando una base avanzada flotante, o buque-madre, para que sirva de nenfar flotante a helicpteros y patrulleras, y ha estado involucrada en un masivo aumento de las fuerzas en la regin.

En Latinoamrica, despus de la expulsin de los militares de Panam en 1999 y de Ecuador en 2009, el Pentgono ha creado o actualizado nuevas bases en Aruba y Curaao, Chile, Colombia, El Salvador y Per. En otros sitios, el Pentgono ha financiado la creacin de bases militares y policiales capaces de albergar fuerzas estadounidenses en Belice, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panam, Costa Rica, e incluso en Ecuador. En 2008, la Armada reactiv su Cuarta Flota, inactiva desde 1950, para patrullar la regin. Los militares pueden desear una base en Brasil y trataron infructuosamente de crear bases, supuestamente para ayuda humanitaria y de emergencia en Paraguay y Argentina.

Finalmente en Europa, despus de llegar a los Balcanes durante las intervenciones de los aos noventa, las bases estadounidenses se han desplazado hacia el este a algunos de los Estados del bloque oriental del eximperio sovitico. El Pentgono desarrolla actualmente instalaciones capaces de apoyar despliegues rotativos, del tamao de brigadas en Rumania y Bulgaria, y una base de defensa de misiles e instalaciones de aviacin en Polonia. Previamente, el gobierno de Bush mantuvo dos instalaciones ocultas (prisiones secretas) de la CIA en Lituania y en Polonia. Ciudadanos de la Repblica Checa rechazaron una base de radar planificada para el sistema de defensa de misiles del Pentgono, que an no ha sido probado, y ahora Rumania recibir misiles basados en tierra.

Un nuevo modo de guerra de EE.UU.

Un nenfar en una de las islas en el Golfo de Guinea de So Tom y Prncipe, frente a la costa occidental, rica en petrleo, de frica, ayuda a explicar lo que est sucediendo. Un funcionario estadounidense ha descrito la base como otra Diego Garcia refirindose a la base del Ocano ndico que ha ayudado a asegurar dcadas de dominacin de EE.UU. sobre los suministros de energa de Medio Oriente. Sin la libertad de crear nuevas grandes bases en frica, el Pentgono est utilizando So Tom y una creciente coleccin de otros nenfares en el continente en un intento de controlar otra regin crucial rica en petrleo.

Mucho ms all de frica Occidental, la competencia del Gran Juego del Siglo XIX por Asia Central ha vuelto de verdad, y esta vez de modo global. Se extiende a tierras ricas en materias primas de frica, Asia y Suramrica, mientras EE.UU., China, Rusia y miembros de la Unin Europea se enfrentan en una competencia cada vez ms intensa por la supremaca econmica y geopoltica.

Mientras Pekn, en particular, ha participado en esta competencia de una manera sobre todo econmica, marcando el globo con inversiones estratgicas, Washington se ha concentrado implacablemente en la fuerza militar como su baza global, marcando el planeta con nuevas bases y otras formas de poder militar. Olvidad las invasiones a gran escala y las amplias ocupaciones en el continente eurasitico, escribi Nick Turse sobre esta nueva estrategia militar del Siglo XXI. En vez de eso pensad en fuerzas de operaciones especiales ejrcitos testaferros militarizacin del espionaje y de la inteligencia aviones drones sin tripulacin ataques cibernticos y operaciones conjuntas del Pentgono con agencias gubernamentales civiles cada vez ms militarizadas.

A esta incomparable potencia area y naval de largo alcance hay que agregar ventas de armas que superan a cualquier nacin de la Tierra; misiones humanitarias y de ayuda en desastres que sirven claramente fines de inteligencia militar, patrullas y funciones de corazones y mentes; el despliegue rotativo de fuerzas regulares de EE.UU. en todo el globo; visitas a puertos y un despliegue expansivo de ejercicios militares conjuntos y misiones de entrenamiento que dan a los militares de EE.UU. una presencia de facto en todo el mundo y que ayudan a convertir a militares extranjeros en fuerzas testaferras.

Y cada vez ms bases nenfares.

Los planificadores militares prevn un futuro de interminables intervenciones a pequea escala en las cuales una gran coleccin de bases, geogrficamente dispersas, siempre estarn preparadas para un acceso operativo instantneo. Con bases en la mayor cantidad de sitios posibles, los planificadores militares quieren estar en condiciones de volverse hacia otro pas convenientemente cercano si EE.UU. no puede utilizar una cierta base, como fue el caso en Turqua antes de la invasin de Irak. En otras palabras, los funcionarios del Pentgono suean con una flexibilidad casi ilimitada, la capacidad de reaccionar con notable rapidez ante eventos en cualquier parte del mundo, y por lo tanto algo que se acerque a un control militar total del planeta.

Ms all de su utilidad militar, las bases nenfares y otras formas de proyeccin del poder son tambin instrumentos polticos y econmicos utilizados para construir y mantener alianzas y asegurar un acceso privilegiado de EE.UU. a mercados, recursos y oportunidades de inversin en el extranjero. Washington planifica utilizar bases nenfares y otros proyectos militares para atar a pases en Europa Oriental, frica, Asia y Latinoamrica lo ms estrechamente posible a los militares de EE.UU., y as a la continua hegemona poltica-econmica de EE.UU. En conclusin, los funcionarios estadounidenses esperan que el podero militar arraigue su influencia y mantenga la mayor cantidad posible de pases dentro de una rbita estadounidense en una poca en la cual algunos estn afirmando su independencia todava con ms fuerza y gravitan hacia China y otras potencias ascendientes.

Esos peligrosos nenfares

Aunque la dependencia de pequeas bases pueda sonar ms inteligente y ms econmica que mantener inmensas bases que a menudo han creado enojo en sitios como Okinawa y Corea del Sur, los nenfares amenazan la seguridad global y de EE.UU. de varias maneras:

Primero, el lenguaje nenfar puede ser engaoso e intencionalmente o de otra manera esas instalaciones pueden crecer rpidamente hasta convertirse en inmensas bestias.

Segundo, a pesar de la retrica sobre la extensin de la democracia que sigue perdurando en Washington, la construccin de ms nenfares garantiza en realidad la colaboracin con un nmero creciente de regmenes despticos, corruptos y asesinos.

Tercero, existe un modelo bien documentado del dao que las instalaciones militares de diversos tamaos infligen a las comunidades. Aunque los nenfares parecen prometer aislamiento de una oposicin local, con el tiempo sucede a menudo que incluso las bases pequeas causan enojo y movimientos de protesta.

Finalmente, una proliferacin de nenfares significa la militarizacin progresiva de grandes reas del globo. Como los verdaderos nenfares que en realidad son malezas acuticas las bases tienden a crecer y reproducirse incontrolablemente. Por cierto, las bases tienden a engendrar bases, creando razas de bases con otras naciones, aumentando las tensiones militares, y desalentando las soluciones diplomticas de conflictos. Despus de todo, cmo reaccionara EE.UU. si China, Rusia, o Irn construyeran aunque sea una sola base nenfar propia en Mxico o en el Caribe?

Para China y Rusia en particular, ms bases estadounidenses cerca de sus fronteras amenazan con provocar nuevas guerras fras. Ms inquietante an, la creacin de nuevas bases para proteger contra una supuesta futura amenaza militar china puede llegar a convertirse en una profeca que se autorrealice: semejantes bases en Asia crearn probablemente la amenaza contra la cual supuestamente se deben proteger, haciendo que una catastrfica guerra contra China sea ms probable, no menos.

Es alentador, sin embargo, que las bases en el extranjero hayan comenzado a generar un escrutinio crtico a travs del espectro poltico desde la senadora republicana Kay Bailey Hutchison y el candidato presidencial republicano Ron Paul al senador demcrata Jon Tester y el columnista del New York Times, Nicholas Kristof. Mientras todos buscan medios de reducir el dficit, el cierre de bases en el extranjero posibilita ahorros fciles. Por cierto, cada vez ms personajes influyentes reconocen que el pas simplemente no se puede permitir ms de 1.000 bases en el extranjero.

Gran Bretaa, como otros imperios anteriores, tuvo que cerrar la mayor parte de sus bases restantes en el extranjero en medio de una crisis econmica en los aos sesenta y setenta. EE.UU. se mover indudablemente en esa direccin tarde o temprano. La nica pregunta es si el pas renunciar a sus bases y reducir su misin global voluntariamente o si seguir el camino de Gran Bretaa como potencia en decadencia obligada a renunciar a sus bases desde una posicin de debilidad.

Por cierto, las consecuencias de no elegir otro camino van ms all de los motivos econmicos. Si continan la proliferacin de los nenfares, de las fuerzas de operaciones especiales y las guerras de drones, es probable de EE.UU. se enfrente a nuevos conflictos y nuevas guerras, generando formas desconocidas de reaccin e indecible muerte y destruccin. En ese caso, ms vale que nos preparemos para la llegada de muchos ms vuelos desde el Cuerno de frica hasta Honduras que no solo transporten amputados, sino atades.

David Vine es profesor asistente de antropologa en la American University en Washington DC. Es autor de Island of Shame: The Secret History of the U.S. Military Base on Diego Garcia (Princeton University Press, 2009). Ha escrito para New York Times, Washington Post, The Guardian, y Mother Jones, entre otros. Actualmente termina un libro sobre las ms de 1.000 bases militares estadounidenses ubicadas fuera de EE.UU.

Copyright 2012 David Vine

Fuente: http://www.tomdispatch.com/post/175568/tomgram%3A_david_vine%2C_u.s._empire_of_bases_grows/#more

rCR




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