El martes 17 de julio, desde muy
temprano las carreteras del Norte del Cauca se inundaron de chivas que
transportaban a centenares de indígenas hacia el municipio de Toribío.
Todos empujados por la fuerza de los bastones de mando que representan
para ellos la autonomía.
Mientras en los medios masivos
publicaban la respuesta del ministro Juan Carlos Pinzón sobre la
petición de los indígenas de retirar las tropas del Cauca," A los
indígenas hay que decirles que los respetamos, que el diálogo es la
voluntad del Gobierno, pero de ninguna manera la Fuerza Pública se va a
ir de allá", más de dos mil indígenas avanzaban hacia uno de los cerros
que se imponen sobre las montañas de la cordillera central del
nororiente caucano, para llegar hasta donde se encuentran 400 indígenas
que acampan y cuidan el cerro el Berlín desde el pasado 11 de julio,
(día de la visita del presidente Juan Manuel Santos a Toribío). Es en
esta montaña donde se encuentra una de las bases militares que cuidan
las dos antenas de las compañías de telefonía celular.
Estando
allí el gobernador indígena de Toribío, dio a conocer a los militares,
la carta dirigida a los diferentes actores armados, que dice “…No nos
vamos a quedar de brazos cruzados mirando cómo nos matan y destruyen
nuestros territorios, comunidades, planes de vida y nuestro proceso
organizativo, por esto, enraizados en la palabra, la razón, el respeto y
la dignidad, iniciamos caminar en grupos hasta donde están
atrincherados los grupos y ejércitos armados, para decirles frente a
frente, que en el marco de la autonomía que nos asiste, les exigimos que
se VAYAN, QUE NO LOS QUEREMOS, QUE NOS CANSAMOS DE LA MUERTE, QUE ESTAN
EQUIVOCADOS, QUE NOS DEJEN VIVIR EN PAZ.…”. Ante este comunicado los
militares argumentaron que ellos estaban allí para proteger a la
población porque es un gran riesgo dejarla sin fuerza pública. Pero la
gente ya no cree en este discurso pues ha tenido que padecer los abusos
que le han hecho confirmar todo lo contrario, ya que ha sido blanco de
ataques de ambos bandos. “Siempre dicen lo mismo,” gritaba una mayora,
mientras la multitud procedía a recoger las pertenecías de los
militares. “Pedimos a los espíritus para que nos protejan, en esta
lucha que es justa” dijo una de las autoridades de la Asociación de
Cabildos Indígenas del Norte del Cauca – ACIN; desde el cerro Berlín
en Toribio –Cauca.
Al ver la decisión de los civiles, el
comandante a cargo en la torre, con respeto y acatando la decisión de la
gente, dio la orden de salir del lugar. Sin embargo seis de los
militares opusieron resistencia y se tiraron al suelo, entonces la
guardia indígena procedió a cargarlos para sacarlos del lugar. Al mismo
tiempo, otros comuneros se dispusieron a cargar víveres y demás
pertenencias de los militares, ayudando a agilizar su retiro. La
guardia indígena acompañó a los militares hasta un lugar determinado”.
Afirmó un comunicador de la emisora Radio Nasa.
Sin embargo los
integrantes de las fuerzas militares afirmaron lo contrario por los
medios: En Caracol Radio habló Jorge Humberto Jerez, comandante de la
Fuerza de Tarea Conjunta Apollo “Nos quemaron los víveres, maltrataron a
los soldados, la guerrilla está hostigando las tropas en el mismo
sitio, es un trabajo conjunto de las FARC y los indígenas porque se les
ha bloqueado los corredores del narcotráfico, los cristalizaderos,
tenemos asesores jurídicos para más adelante judicializar a estos
indígenas con la fiscalía y los sectores del estado …”
Las
afirmaciones del comandante Jerez son irresponsables y sumamente
riesgosas para nuestra comunidad, fueron los mismos soldados quienes
quemaron un colchón para que ante la prensa se atribuyera al supuesto
ataque de los indígenas. Al contrario de lo que decían todos los medios
sobre la quema de los víveres, la guardia fue la que transportó las
remesas hacia la parte baja del cerro donde se alojaría la fuerza
pública. Quienes dispararon al aire y tiraron gases fueron los militares
tratando de hacer un montaje y afirmando que la guerrilla estaba cerca
hostigando.
Sólo al comandante Jerez, se le ocurre comparar
empujones y gritos a los soldados con balas, muertos, ocupación de
nuestras viviendas, señalamientos y falsos positivos contra nuestros
comuneros. Sin embargo parece que no sólo el comandante usa la
estrategia de la mentira y la manipulación porque al instante todos los
medios le hicieron eco a estas afirmaciones malintencionadas. Es así
como el gobierno planea justificar las arremetidas contra las
comunidades indígenas y desdibujar la legitimidad nuestra lucha por la
defensa del territorio.
Es la vida la que está en riesgoEl
cerro Berlín es un sitio sagrado para los y las indígenas nasas. Es un
cerro que hace parte de la Yat Wala (casa grande). Es un lugar que
tiene un dueño espiritual. Por eso cada vez que lo atropellan, se
manifiesta. Después de cada combate las nubes se visten de gris y
comienzan a llorar. Los mayores (rayos) se expresan con fuerza. Sus
gritos claman justicia porque ya no aguantan más tanto atropello a la
vida. Asimismo, hoy miles de hombres y mujeres manifiestan que están
cansados de ser víctimas de los actores armados y del gobierno que cada
vez abre paso a los proyectos extractivos, que desangran la Mama Kiwe
(Madre Tierra).
Sí. Esa es la verdad que hay frente a este problema
de la guerra, aquí hay resistencia pacífica, hay tierras fértiles para
la agricultura y además riqueza mineral.
La comunidad de
Toribío aprendió a la fuerza a vivir en medio del conflicto. Han
soportado los atentados guerrilleros y los ataques del ejército. Sus
hijos deben transitar en medio de retenes de la policía y en las
escuelas deben recibir clases “custodiados” por las trincheras de la
guerra. Sus casas destruidas y familias llorando a sus muertos. Es un
pueblo semidestruido, es una comunidad que sufre la desgracia de una
guerra por el poder.
Por eso hoy este pueblo milenario le esta
gritando al mundo entero que tiene sed de justicia y que ninguno de los
dos bandos les protege su territorio. Que es necesario que sepan que
aquí en el Norte del Cauca, en Toribío se encuentra gente dispuesta a
proteger la vida, ya que nunca lo ha hecho el gobierno con su fuerza
pública.
Fuente:
http://www.nasaacin.org/noticias/3-newsflash/4340-los-medios-oficiales-le-hacen-eco-a-las-mentiras-de-los-militares