Portada :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-07-2012

Huelga estudiantil en Quebec: La Amrica Latina del Norte?

Thomas Chiasson-LeBel y Karine LEcuyer
Agencia Latinoamericana de Informacin


Desde mediados de febrero, la Provincia de Qubec (Canad) es escenario de un movimiento de protestas populares de una magnitud sin precedentes. Su origen es la huelga estudiantil ms importante en la historia de la Provincia. En su momento ms fuerte, ms de 300.000 estudiantes postsecundarios abandonaron las aulas (sobre un total de aproximadamente 400.000 (1)). Las tres manifestaciones ms importantes movilizaron ms de 200.000 personas (2). A ms de estas concentraciones gigantescas, el movimiento estudiantil sorprendi por la cantidad (varias por da) y la creatividad de sus formas de accin, como tambin por su valenta frente a las medidas represivas estatales. El perodo de verano ha marcado un momento de calma; pero considerando que el gobierno ha aprobado una ley especial anti-huelga que suspendi el periodo escolar en varias instituciones, es posible que a partir de mediados de agosto, con el retorno forzado a las aulas, el movimiento encuentre un nuevo aliento.

Las reivindicaciones estudiantiles

La reivindicacin que dio origen al movimiento fue la oposicin al incremento gradual en 75% de las cuotas de escolaridad que debe aplicarse en septiembre de 2012. Este aumento llevar las cuotas de escolaridad a un promedio de $ 3.800 (3) por ao en 2017. Ello ocurre luego de una primera ola de alzas en el costo de las cuotas, que pasaron de $ 1.700 por ao en 2007 a $ 2.200 en promedio para el ao 2012. Si el plan del gobierno se mantiene, significar duplicar los costos en apenas diez aos.

Pero la mdula de la huelga estudiantil va mucho ms all que una simple cuestin de dinero: es la voluntad de defender a la universidad como un lugar universalmente accesible de intercambio de conocimientos y de desarrollo del pensamiento crtico. No obstante, a pesar de la movilizacin sin precedentes, el Gobierno ha mantenido una lnea dura, desplegando a la polica en lugar de negociar, aun cuando las sumas en juego no son muy significativas para el presupuesto del Estado (4). Esta terquedad gubernamental justifica la tesis segn la cual, detrs del aumento de las cuotas de escolaridad, se perfila, de hecho, la voluntad de transformar la relacin de los estudiantes con su educacin. No se trata tanto de refinanciar las universidades, cuanto que de establecer el principio del usuario-pagador, con el cual la educacin pasara de la esfera del derecho (5) a la de bien de consumo, o mejor dicho de activo, en el que los individuos invierten egostamente
con miras a aumentar su capital humano para venderse mejor en el mercado laboral.

Ahora bien, transformar la educacin y el conocimiento en una mercanca solo puede favorecer a quienes ya estn en condiciones de beneficiarse del desarrollo de este mercado, en detrimento de quienes luchan por condiciones dignas en una sociedad capitalista.

En su lucha contra el aumento de las cuotas, el movimiento estudiantil se opone al modelo de sociedad que pretende imponer un gobierno corrupto a sueldo de los intereses de la burguesa (6). Existe, entonces, una lucha de clases en Quebec, tanto en trminos de actores implicados como de contenidos.

Polticos corruptos pro extractivismo

Para entender este movimiento, es necesario ubicarlo en el contexto. Adems de sus particularidades institucionales (la educacin siendo de jurisdiccin provincial, Quebec ha desarrollado una red propia de educacin postsecundaria, sobre todo francfona), el contexto de Quebec tambin est marcado por la corrupcin. El gobierno del Partido Liberal, en el poder desde 2003, ha sido objeto de numerosas denuncias relativas a los contratos pblicos, que seran ms fcilmente otorgados a los donantes del partido.

Es ms, el gobierno implementa polticas de desarrollo extractivista que enfrentan una fuerte oposicin. Los proyectos de explotacin de gas de esquisto en el valle del ro San Lorenzo han provocado muchas reacciones. Recientemente, el gobierno puso en marcha su principal plan de desarrollo de la provincia, el Plan del Norte. Se trata de un proyecto de grandes inversiones (80 mil millones de dlares) principalmente estatales, para la construccin de infraestructura para que las empresas mineras saqueen los recursos no renovables del Norte.

Sin embargo, las inversiones anunciadas estn lejos de garantizar una rentabilidad adecuada (8) y hay frecuentes tensiones con los pueblos indgenas de la regin. Si bien la huelga se centr en demandas en el rea de la educacin, se poda or a manifestantes que gritaban: No a la minera gratuita, s a la educacin gratuita.

De este modo, el tema de la educacin se transform en una reflexin sobre el proyecto social. Sin embargo, es sin duda el movimiento estudiantil el que est a la raz del levantamiento.

La creatividad de un movimiento

La movilizacin estudiantil marcar a Quebec por la diversidad de sus modos de accin. Adems de las manifestaciones tradicionales y de algunos bloqueos de carcter econmico, los y las manifestantes dejaron rienda suelta a su imaginacin: manifestaciones (casi) desnudas, sesiones de yoga en medio de intersecciones muy transitadas, tatuajes con el cuadrado rojo

Otro ejemplo, la huelga tuvo un smbolo: un pequeo cuadrado de fieltro rojo, que estudiantes y simpatizantes de la causa se abrochaban en un lugar visible. Las calles de Quebec estn repletas de personas que lo lucen y as se reconocen entre ellas. Este smbolo ha adquirido la suficiente fuerza como para que el gobierno se sienta obligado a demonizarlo, asocindolo con la violencia y la intimidacin (9).

Debido a que lo llevaban, algunos electores fueron impedidos de votar en una eleccin local (10), mientras que hay reportes periodsticos de casos de flagrante discriminacin poltica por parte de la polica (11). Este smbolo, fcilmente reproducible, se ha convertido en un entramado poltico en s mismo.

Otro punto fuerte del movimiento es el uso de las redes sociales, que han ayudado a contrarrestar los medios de comunicacin tradicionales. Alimentando el sensacionalismo, stos tienden a retratar a los manifestantes como violentos; imagen que fue corregido por videos aficionados y fotos que circulan en Internet, que pusieron de relieve la violencia de la represin. Ello explica probablemente la continuacin del movimiento, a pesar de una represin sin precedentes. En efecto, se contabilizan ms de 3.000 detenidos, entre ellos un diputado, y varios heridos de gravedad.

Este flujo de informacin ha erosionado, posiblemente, la legitimidad de la violencia estatal. Ello ayuda a explicar por qu la ley especial, aprobada a fines de mayo, haya sido tan poco respetada. Esta ley, que apuntaba a aplastar el movimiento mediante la suspensin del periodo escolar de los huelguistas hasta mediados de agosto, incluye tambin restricciones a la libertad de expresin y asociacin y la imposicin de multas a las asociaciones estudiantiles si uno solo de sus miembros intenta limitar el acceso a los cursos en las instituciones que hayan decidido reanudar el periodo.

Menos de una semana despus de su adopcin, una manifestacin gigantesca se neg a cumplir las condiciones relativas a las manifestaciones impuestas por la ley especial. Millares de personas realizaron de esta forma un acto de desobediencia civil. Es ms, tal desobediencia fue ampliamente practicada y reivindicada. Desde los inicios del conflicto, algunos estudiantes opuestos a la huelga solicitaron medidas cautelares a travs de los tribunales para poder tener acceso a sus cursos, en contra de la votacin mayoritaria de sus asambleas generales. La reaccin de los huelguistas ha sido, en varios casos, la de oponerse, violando por lo tanto la orden de la corte. Esta negativa a acatar a los tribunales era poco comn en Quebec.

La indignacin que provoc la aprobacin de la legislacin especial se ha extendido a muchos otros sectores de la poblacin, haciendo que Quebec tome prestado de Amrica Latina la idea de los cacerolazos. Durante varias semanas, en muchas ciudades y barrios, la gente sali espontneamente en las calles cada noche a golpear sus ollas. As se concret el lema reiterativo de que: la huelga es estudiantil, la lucha es popular.

La estructura democrtica del movimiento ha sido sin duda uno de los pilares de su tenacidad y su combatividad. La organizacin de estudiantes ms a la izquierda, la Coalicin Amplia de la Asociacin para una Solidaridad Sindical-Estudiantil (CLASSE por sus siglas en francs), siempre ha representado una proporcin significativa de los huelguistas, y su funcionamiento se basaba en el control democrtico del movimiento y de sus voceros. La legitimidad de los representantes resulta de la consulta regular de las asambleas generales de cada institucin en huelga. Las prcticas de la democracia directa, ampliamente aplicadas, habran alentado la auto-organizacin de los y las huelguistas, dejando un amplio espacio para la creatividad de los millares de manifestantes.

El francs, lengua oficial de Quebec, es una lengua latina, y con el movimiento que se ha expandido en toda la provincia, hay que preguntarse si esta provincia no es, de alguna manera, la Amrica Latina del Norte.


1) De acuerdo con el Ministerio de Educacin, Recreacin y Deportes: http://www.mels.gouv.qc.ca/rentree2011/index.asp?page=statistiques#h1

2) Adems de las del 22 de marzo y 22 de mayo, tomamos en cuenta la manifestacin ambientalista del Da de la Tierra (22 de abril) marcada por una fuerte participacin de estudiantes. Dado que la provincia cuenta aproximadamente 8 millones de habitantes, equivaldra, en trminos relativos, a una multitud de ms de 2 millones de personas en las calles de Pars.

3) En dlares canadienses: CAD$ 1 = US $ 0,98.

4) En total, y restando las diversas medidas de compensacin, el aumento de las cuotas representara un estimado de $ 150 millones por ao, o sea, menos del 3% del total de ingresos de las universidades de Quebec, y aproximadamente el 1% del presupuesto del Ministerio de Educacin.

5) La educacin hace parte de los derechos reconocidos por diversas cartas de las Naciones Unidas, entre ellos el PIDESC, cuyo Artculo 13c dice: La enseanza superior debe hacerse igualmente accesible a todos, sobre la base de la capacidad de cada uno, por cuantos medios sean apropiados, y en particular por la implantacin progresiva de la enseanza gratuita.

6) El vnculo entre el gobierno y la burguesa se hace evidente en las declaraciones pblicas de las Cmaras de Comercio y del Consejo de Empresarios de Quebec. Estas organizaciones empresariales apoyaron las diversas medidas destinadas a mercantilizar la educacin. Vase Thomas Chiasson-Lebel, con colaboracin de Flavie Achard, Karine LEcuyer y Philippe Hurteau. Grve et tensions dans les universits et les cgeps , Nouveaux Cahiers du socialisme,
no. 8, agosto 2012.

7) Para una elaboracin de la argumentacin sobre la lucha de clases, ver ibid.

8) La economista jefa del Mouvement des caisses populaires Desjardins -quien est lejos de ser una militante de izquierda- hizo hincapi en que los impactos en el sector extractivo son fluctuantes y que las inversiones involucradas en el Plan del Norte apenas aportaran $ 570 millones por ao en ingresos fiscales. Ver: Jolle Noreau, Les ressources naturelles: un potentiel en or ? , Perspectives, Revue danalyse conomique, vol. 21, verano de 2011.

9) Ver: Jean-Franois Nadeau, Le carr rouge de Fred Pellerin : violence et intimidation, affirme la ministre de la Culture , Le Devoir, 9 de junio de 2012.

10) Isabelle Porter, Le carr rouge cre de la confusion dans un bureau de vote dArgenteuil , Le Devoir, 5 de junio de 2012.

11) Catherine Lalonde, Raphal Dallaire-Ferland, Carrs rouges, vos papiers , Le Devoir, 11 de junio de 2012.


Thomas Chiasson-LeBel es estudiante de Doctorado en ciencias polticas en la Universidad York. Es tambin miembro del comit editorial de Nouveaux Cahiers du socialisme.

Karine LEcuyer es profesora en Tcnicas de museologa al Collge Montmorency y estudiante (en huelga!) de la maestra en sociologa de la Universit du Qubec Montral.

http://alainet.org/


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter