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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-05-2005

Los banqueros del Plan Colombia

Vctor Ego Ducrot
APM


Como todo el mundo sabe, la moneda de Ecuador es el dlar estadounidense. Sin embargo, todo aqul que quiera efectuar pagos con un billete de cien se ver sometido a las ms curiosas peripecias. Nadie lo aceptar.

Ni siquiera en un banco podr cambiarlo por sencillo. El sorprendido titular de ese papel verde no tendr otra alternativa que dirigirse al Banco Central (BC). S, al mismsimo BC, organismo que segn las leyes de este pas es el responsable de sus polticas monetarias y de ninguna manera tiene a cargo la tarea de facilitar pagos al contado en un supermercado o en una verdulera, con el agravante de que se trata de una suma que poco alcanza.

Por ejemplo, tres chirimoyas, tres guayabas, una bolsa con medio kilogramo de maracuys y un cacho de bananas obligan a un desembolso de 10 dlares. Muy poco dinero para tanta fruta exquisita, dira un suizo, un estadounidense o un turista canadiense pero en verdad una suma desmedida par los ecuatorianos, con salarios medios que no pasan los 150 dlares si es que se trata de alguien que zaf de la franja social del desempleo-subempleo (60 por ciento) y de la lnea de pobreza (65 por ciento), indicadores que surgen de comparar las cifras oficiales y las que dan centros acadmicos y vinculados a movimientos sociales y sindicatos.

Sucede que hace varios meses la plaza lquida de Ecuador fue inundada por billetes de cien dlares falsos y todo el mundo entonces huye del rostro de Benjamin Franklin y del "Independence Hall" como si esos grabados representasen la cara de Lucifer y la sede del Infierno.

Sucede que esos billetes falsos -no se puede decir cuntos son aunque se tratara de cientos de millones- fueron impresos en Pakistn, sobre papel moneda prelavado que las fuerzas de ocupacin militar estadounidenses confiscaron en Bagdad, e ingresaron a territorio ecuatoriano va Per.

Por supuesto que nadie vinculado al poder del fugado ex presidente Lucio Gutirrez se anima a reconocer en pblico semejante extraa operacin, ni mucho menos se atreven a hacerlo en los pasillos y salones del poder financiero de esta capital.

Sin embargo, entre los principales editores econmicos de la prensa local -entre ellos reconocidos periodistas de los peridicos El Comercio y Hoy- no existen demasiadas dudas: se trata de una maniobra de sustitucin de billetes legtimos por falsos, que podra estar en ejecucin desde hace ms de un ao y afectara al 50 por ciento de la masa lquida que circula en este pas.

Detrs de la misma, admiten las mismas fuentes, se encuentra la DEA (agencia "antidrogas" de Estados Unidos), el FINCEN (los servicios de inteligencia de la secretaria de Tesoro estadounidense) y un entramado de instituciones bancarias y crediticias ecuatorianas, con fuertes relaciones en Colombia, tanto con instituciones afines como funcionarios oficiales allegados al presidente de ese pas, Alvaro Uribe.

Esta operacin de vaciamiento monetario del pas es uno de los recursos con que cuenta la secretara de Tesoro, para recaudar metlico destinado al complejo blico industrial sin afectar el bolsillo de los contribuyentes norteamericanos.

Semejantes procedimientos, metdicamente puesto en prctica a travs de los bancos de matriz estadounidense y de sus instituciones "nacionales" cautivas, aunque sin sustitucin de billetes legales por falsos, ya haba sido aplicado por otras vas en Argentina, en 2001, cuando los medianos y pequeos ahorros en dlares de ese pas fueron confiscados por los bancos, a la vez que las mismas instituciones actuaron como instrumentos para la fuga de los grandes activos en la misma moneda, va sucursales "offshore".

El boletn electrnico "La Otra Aldea", publicado en Buenos Aires a lo largo de todo el ao 2002, inform oportunamente sobre el caso de Argentina y calcul que a lo largo de 2001 ese pas sudamericano "export" en forma ilegal unos 140.000 millones de dlares.

Dos meses antes de la "crisis" argentina de diciembre de 2001, el gobierno de Estados Unidos (ver pginas electrnicas oficiales de la Casa Blanca, del Congreso y de la secretara de Tesoro) proclamaba que su lucha contra el "terrorismo internacional", una supuesta reaccin a los ataques del 11-S, demandara gastos especiales por 400.000 millones de dlares.

Esos fondos no salieron del fisco estadounidense sino que en parte fueron liberados por Fondo Monetario Internacional (FMI) pero tambin llegaron de los parasos fiscales controlados por los principales bancos de matriz norteamericana y dotados por ms de dinero provenientes de las llamadas "crisis financiaras de los pases emergentes".

As Estados Unidos financi sus campaas de ocupacin militar en Afganistn y en Irak, con el pretexto de ubicar a Osama ben Laden (socio comercial y financiero del clan Bush, actualmente el gobierno de Estados Unidos) y de destruir los nunca encontrados arsenales de destruccin masiva del depuesto presidente Sadam Hussein, campaas recolonizadoras que le permitieron a las corporaciones estadounidenses apropiarse algunas de las cuencas energticas ms importantes del planeta.

El desarrollo puntual de estos hechos pueden consultarse en los libros "La invasin a Irak", de Stella Calloni y Vctor Ego Ducrot, Editorial Desde la Gente, Buenos Aires, 2003 y "Bush & ben Laden S.A., de Vctor Ego Ducrot, Grupo Editorial Norma, Buenos Aires, 2001.

Los mtodos y herramientas polticas y de inteligencia que utiliza el gobierno de Estados Unidos para apropiarse de las masas dinerarias provenientes del narcotrfico y para su reciclado desde los parasos fiscales pueden encontrarse en el libro "El color del dinero", de Vctor Ego Ducrot, Grupo Editorial Norma, Buenos Aires, 1999; mientras que los lineamientos centrales de Plan Colombia como parte de la estrategia de Estados Unidos hacia nuestra regin pueden ser consultados en el libro "Recolonizacin o Independencia: Amrica Latina en el siglo XXI", de Stella Calloni y Vctor Ego Ducrot, Grupo Editorial Norma, Buenos Aires, 2004.

Los estrategas estadounidenses entrecruzan escenarios y metodologas y en ese sentido, las corporaciones financiaras actan como socias de la Casa Blanca, tanto en Bagdad como en Sudamrica, contando siempre con el entramado de corruptelas domsticas, funcionales en trminos estratgicos, ms all de los proclamados discursos "polticamente correctos" y distractivos que Washington emite "contra" la corrupcin en los pases dependientes. Dicho de otra forma: hubiese sido imposible la imposicin de los modelos neoliberales en la regin sin la asistencia orgnica de los sistemas polticos de corruptelas polticas domsticas, llmense stas Carlos Menem, Alberto Fujimori, Jamil Nahuad, Alvaro Uribe o Gonzalo Snchez de Lozada.

Hay serias pistas, conocidas en mbitos polticos y diplomticos latinoamericanos aunque muy bien mantenidas en reserva o en el anonimato, de que la articulacin del entramado financiero ilegal del Plan Colombia tiene epicentro en la DEA, como controladora de la parte del len del trfico de drogas en ese pas, y en una red de bancos tanto colombianos y ecuatorianos vinculados a Alvaro Uribe, a los "paramilitares" colombianos, a la Mossad israel y a la ultraderecha de la Iglesia Catlica nucleada en el Opus Dei.

Ecuador es clave en este entramado, pues al mismo pertenecera el Banco Pichincha, que controla el 60 por ciento de los depsitos del pas, y que guarda lazos corporativos de oro con la empresa titular de la tarjeta de crdito Dinners.

Acceder a los ejecutivos de ese banco y de Dinners, en procura de una confirmacin o de una desmentida al respecto, fue decididamente imposible. Incluso, los agentes de la seguridad privada y fuertemente armada que custodian los edificios de ambas instituciones tienen autoridad para impedir la obtencin de tomas fotogrficas y de video sobre las vas pblicas que circundan a los dos establecimientos.

El entramado poltico-financiero dispuesto desde la propia embajada de Estados Unidos en Quito, actualmente dirigida por la embajadora Kristie Kenney, no responde a un trabajo de urgencia sino que surgi de una operacin de larga data, desde la poca misma en que Washington auspiciaba el establecimiento en Amrica de Sur de "regmenes democrticos controlados o vigilados", una categora poltica surgida con el agotamiento de la doctrina de la Seguridad Nacional y sus consecuentes dictaduras militares.

Durante el gobierno de Rodrigo Borja (1988-1992), la Junta Monetaria de Ecuador expidi dos regulaciones, la 596-89 y la 631-89, de marzo y octubre de 1989, respectivamente, a travs de las cuales el gobierno institucionaliz el lavado de dlares provenientes del trfico de drogas. Liber los controles existentes y autoriz a los bancos, financieras y casas de cambio a comprar dlares billete y transformarlos en dlares cheque, por la paga de una comisin.

Expertos de Estados Unidos consideraron que la banca ecuatoriana blanque por entonces entre 400 y 500 millones de dlares provenientes del narcotrfico. La revista Newsweek del 3 de setiembre de 1990 public una nota con el ttulo "Una isla de paz para los mercaderes de la droga" (An Island of Peace for Drug Merchants) y luego el secretario de Estado Adjunto para Asuntos de Narcticos, Melvyn Levistky, hablaba de la importancia de Ecuador como plaza para el lavado de narcodlares.

Ese funcionario revel entonces que el departamento del Tesoro de Estados Unidos propuso una ley por la cual todas las transacciones electrnicas de fondos sean rastreadas e investigadas con el propsito de controlar las operaciones ilegales de dinero. En Estados Unidos se efectuaban, en la poca que estuvo Levistky en Quito, 41.600 operaciones electrnicas por hora, que representaban movilizaciones de 174.100 millones. Por ese entonces, durante una jornada de trabajo global las operaciones electrnicas movilizaban tres trillones de dlares.

Como se seala en el ya citado libro "El color del dinero", el verdadero objetivo de la secretara del Tesoro no es impedir el lavado de dinero provenientes del narcotrfico y de otras actividades ilegales sino asegurarse de que el mismo se realice dentro de las estructuras financieras controladas por ese organismo, preferentemente a travs de instituciones de crdito de matriz estadounidense.

El lavado de narcodlares en Ecuador era resaltado por los diarios El Espectador, de Colombia (16-04-91), y The Washington Post, de Estados Unidos (04-09-90).

Por ese entonces, Jos Rivadeneira Icaza, casado con Alegra Borja Cevallos, hermana de Rodrigo Borja, fue apresado por la polica de Miami y procesado por un juez federal de Nueva York, por lavar dlares del narcotrfico en el Chasse Manhattan Bank de Nueva York y otras instituciones financieras de Estados Unidos.

Las operaciones se hacan mediante la compra de giros postales provenientes de Quito y Cali, que llegaban por intermedio de la agencia de cambio ecuatoriana Comercio & Fiduciaria (C&F). En 1991, el monto del dinero blanqueado ascenda a los 30 millones de dlares. C&F fue intervenida y liquidada, para evitar que pudiese surgir documentacin comprometedora para el gobierno de Borja, a la vez que el juzgado que segua la causa en Nueva York ordenaba la retencin de los fondos de C&F en el Chasse Manhattan Bank y tambin segua la pista sobre la actuacin del Citibank NY.

El economista y periodista ecuatoriano Luis Meja Montesdeoca, legislador de Izquierda Democrtica (ID) -uno de los partidos del entramado de poder en este pas- revel que, en 1989, fueron comprados 4.907 millones de dlares y vendidos 4.905 en el sistema bancario ecuatoriano. El abogado Fernando Larrea Martnez, diputado y presidente de la Comisin Especial del Congreso para investigar el lavado de dlares, revel el 3 de julio de 1991 al diario Expreso de Guayaquil que 178 personas aparecan involucradas en el lavado de dinero.

A travs del Congreso, Borja design superintendente de Bancos a Gonzalo Crdova Galarza, eminente fundador de Izquierda Democrtica. A un hijo de ste lo incorpor al servicio exterior, nombrndolo embajador de Ecuador en Colombia, cuando saba que una hermana suya -hija claro del Superintendente de Bancos- estaba envuelta en un caso de drogas y guardaba prisin en una crcel de Bogot.

El 30 de agosto de 1988 - a los 20 das de asumir el gobierno- Rodrigo Borja lanz el "paquetazo". El dlar oficial pas en 10 das de 275 sucres por unidad a 390, con una devaluacin programada de 2,50 sucres por semana y lleg al 56 por ciento. Los combustibles aumentaron en un cien por cien, mientras que el salario mnimo un 15,8 por ciento, de 19 mil a 22 mil sucres (es decir de 35,5 a 41 dlares).

La deuda externa superaba los 11.000 millones de dlares, cuyos pagos haban sido suspendidos por el gobierno de Len Febres Cordero en febrero de 1987, debido a los efectos traumticos de la cada en los precios del petrleo, del terremoto de la regin central y la destruccin del oleoducto que paraliz durante seis meses la exportacin de crudo ecuatoriano.

Borja no pudo detener la creciente protesta de los trabajadores organizados, los que el 24 de noviembre de 1988 lanzaron el Paro Nacional del Pueblo. Hubo movilizaciones y represin policial y militar.

El manejo econmico del pas quedo en manos del banquero quiteo Abelardo Pachano Bertero, presidente de la Junta Monetaria.

La inflacin llegaba al 90 por ciento. En Guayaquil hubo movilizaciones estudiantiles.

Cuando Borja asumi la presidencia asegur haber recibido una Reserva Monetaria Internacional (RMI) con saldo en rojo (-320 millones de dlares). Febres Cordero, en cambio, dijo que al 10 de agosto de 1988, la RMI era positiva en 57 millones de dlares. Los ajustes econmicos del 30 de agosto y del 30 de diciembre de 1988, estaban orientados, segn Borja, a recuperar la RMI, y a fin de ese ao el presidente afirm que la misma se ubicaba ya en 100 millones de dlares.

Lo que no dijo fue quin y cmo se iba a administrar. El escndalo nacional explot el 10 de mayo de 1989: el Citibank de Nueva York haba incautado en forma unilateral 80 millones de dlares que mantena el Estado ecuatoriano en ese banco.

Los 80 millones correspondan a un convenio de facilidad comercial suscrito entre el Estado ecuatoriano y el Ctibank N.Y., para cubrir el desfase de las exportaciones petroleras nacionales durante la crisis del 87. Ese crdito es una operacin corriente y usual de corto plazo, generalmente a 90 o 180 das. Este prstamo fue sujeto a renovaciones y se pagaron intereses y el vencimiento estaba previsto para julio, dos meses despus de la accin inmoral de los banqueros estadounidenses.

Para el gobierno slo haba en ese momento 33 millones, entonces quin coloc los 47 millones restantes? Por orden de quin?. El gobierno mismo culp a la gerencia de Comercio Exterior del banco Central de Ecuador.

Unos aos antes, en 1982, en el registro oficial nmero 262, del 11 de junio, el ministerio de Finanzas y Crdito Pblico autoriz al Banco del Pichincha la inversin hasta la suma de un milln de dlares en una entidad financiera de la ciudad de Nassau, en Bahamas. Era la partida de nacimiento del Banco del Pichincha Limited, una pequea entidad financiera "offshore", de dos millones de dlares de capital. Por siete aos, el pequeo banco veget all con activos declarados de apenas 18.000 dlares.

Borja cerr las cuentas oficiales en ese banco. Sin embargo, el asunto Citibank estuvo escondido durante una semana, lapso durante el cual el gobierno no formul ningn reclamo oficial al banco agresor, que incluso haba violado las normas del Comit de Acreedores. El gobierno de entonces afinaba la operacin que terminara en la conformacin del pas como sede bancaria del entonces futuro Plan Colombia.

El gobierno de Borja decidi reubicar la RMI en otros bancos. Las reservas de Ecuador fueron a parar al Pichincha Limited de Nassau. El Banco Central de Ecuador deposit all, en cuenta corriente, 38,8 millones de dlares en 1989 y 47,8 millones en 1990, sin generacin de intereses. El gobierno de Borja dijo entonces que la operacin fue recomendada por la consultora privada estadounidense Coudert Brothers, aunque nunca qued claro el contendido de esa recomendacin.

El gobierno viol el art.52 de la Ley de Rgimen Monetario en vigencia en ese entonces, que deca que la RMI "debe ser colocada en bancos de primer orden". Luego, el Pichincha de Bahamas prest 10.724.178 dlares a un grupo de accionistas del Banco Pichincha de Quito, encabezado por el empresario vinculado al Opus Dei, Fidel Egas, al 8,9 por ciento de inters anual, para que ste compre 10 millones de acciones del mismo banco ecuatoriano.

Con este juego ilegal Fidel Egas tom el control del Banco Pichincha. En un informe de auditora al 31 de diciembre de 1990, la firma Peat Marwick & Mitchell sostuvo que el Banco del Pichincha Limited de Nassau estaba catalogado como "banco de membrete", cuyas operaciones realmente se efectuaban en la casa matriz del Banco Pichincha de Quito; que el banco de Nassau no tena reservas suficientes; que el mismo incurra en prdidas operacionales no reflejadas en el patrimonio de los accionistas y que sus estados financieros no reflejan una posicin apegada a la realidad.

La actual estructura financiera-militar y de inteligencia montada por Estados Unidos en Ecuador, en combinacin con el gobierno de Colombia, tiene antecedentes en el entramado que Washington y Bogot desplegaron anteriormente en Panam.

Segn la edicin argentina de la revista Le Monde Diplomatique del mes de febrero de 2005, un informe de la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), en el primer semestre de 2004 Panam fue, junto a Singapur, Blgica y Luxemburgo, el pas que ms se benefici con las inversiones extranjeras directas.

Ese documento, afirm la publicacin editada en Buenos Aires, omite precisar que es el capital colombiano el que viene dinamizando a la economa panamea.

Tanto el empresario panameo Ivn Ruiz como el director del peridico Capital Financiero, Orlando Mendieta, coincidieron en que esas inversiones "son uno de los efectos del Plan Colombia". Con el Plan Colombia se ha intensificado la guerra interna que arrasa a Colombia, poniendo a los capitales en fuga. Las investigaciones oficiales son casi inexistentes pero es vox populi que ha llegado capital legal y "del otro".

Los bancos no hacen muchas preguntas, cierran los ojos porque la mayora son filiales estadounidenses y europeas. Alexis Rodrguez, decano de Investigacin de la Universidad Especializada de las Amricas, en Ciudad de Panam, dijo a Le Monde Diplomatique que "la invasin militar norteamericana de 1989 a Panam se hizo bajo el pretexto de limpiar la economa de capitales provenientes del narcotrfico, pero ni se investig sobre eso. Washington volver con el tema cuando necesite chantajear al gobierno que se oponga a ser parte de su estrategia de dominacin continental"

En realidad, Estados Unidos invadi Panam y secuestro a Manuel Noriega para controlar ese centro financiero de gran circulacin de divisas, porque el gobierno panameo de entonces lo haba sustrado parcialmente del control de la secretara del Tesoro y lo haba puesto a trabajar en un circuito ajeno a los intereses de Washington.

En marzo de 2003, el entonces jefe del Comando Sur de Estados Unidos, el general James Hill, organiz en Miami una conferencia sobre seguridad hemisfrica. El tema central fue cmo "proteger" la regin del "contagio colombiano y del terrorismo en general".

Hill expres que Panam afrontaba una posible "invasin de narcoterroristas" desde Colombia, y por lo tanto Estados Unidos y Panam exploraban nuevos mecanismo para la proteccin de la frontera, como la operacin Nuevos Horizontes, de acciones civiles, con mdicos, ingenieros y otro personal militar, cuya sola presencia ahuyentara a los grupos armados colombianos.

En agosto de 2004 se realiz el ejercicio naval Panamax, organizado por el Comando Sur, en el que participaron Panam, Colombia, Argentina, Chile, Repblica Dominicana, Honduras y Per, para preparar la seguridad del Canal ante la supuesta posibilidad de "ataques terroristas".

En su declaracin anual ante el Congreso estadounidense, a comienzos de 2004 y antes de ser sustituido por el general Jack Gardner, Hill dijo que a partir del Plan Colombia, el presidente colombiano, Alvaro Uribe, estaba "haciendo un progreso excepcional en su lucha contra el narcoterrorismo", al mismo tiempo que acus al presidente de Venezuela, Hugo Chvez, de liderar el "populismo radical en Amrica Latina", lo cual lo converta en "una amenaza emergente para la seguridad nacional de Estados Unidos".

En realidad Hill reprochaba a Chvez su negativa a participar en el Plan Colombia. Chvez haba anunciado que Venezuela sera neutral porque de lo contrario se estara "vietnamizando" la regin. El teniente coronel Hctor Herrera Jimnez, director del Frente Cvico Militar Bolivariano, de Venezuela, sostuvo que con el Plan Colombia "el presidente Uribe deja utilizar a su pas como plataforma blica en la estrategia estadounidense, que busca aplicar un modelo neocolonial sobre la regin Andina (y amaznica)".

Por su parte, el general Melvn Lpez Hidalgo, secretario general del Consejo de Defensa de la Nacin, tambin de Venezuela, sostuvo que "la Revolucin Bolivariana se ha convertido en la piedra en el zapato, por su independencia poltica internacional y el liderazgo regional que est logrando. Para neutralizar el actual proceso venezolano, desde Colombia se hacen operaciones militares de baja intensidad. Operaciones encubiertas, clandestinas, de penetracin, no convencionales".

En definitiva, concordaron ambos mandos venezolanos, "el Plan Colombia busca crear desestabilizacin social, econmica, poltica y militar, que lleve a una situacin de ingobernabilidad, de violencia. As Estados Unidos tendra el pretexto ideal para llamar a una intervencin militar extranjera".

Venezuela est siendo monitoreada desde varias bases militares en Colombia y desde una estacin alquilada por Washington al gobierno holands, en la isla caribea de Aruba. Pero en la actualidad la preocupacin mayor para los venezolanos es la ubicada en los territorios de la corporacin Occidental Petroleum, en Savarena, departamento colombiano de Arauca, frontera con el estado de Apure. All estn asentados unos 400 soldados de las fuerzas especiales estadounidenses y contratistas militares privados.

En noviembre pasado, en Cartagena, los presidentes Alvaro Uribe y Hugo Chvez intentaron un compromiso entre Colombia y Venezuela para construir un gasoducto por la Costa Atlntica y desde el Golfo de Maracaibo, con futura interconexin hacia Centroamrica.

Venezuela propuso que cada uno de los dos Estados financie por mitades el proyecto. Venezuela ofreci asumir el costo en dlares de la parte colombiana, como un anticipo de pago y compra temprana del gas colombiano que se explotar.

El gobierno colombiano, actuando como agente de negocios de una firma privada y transnacional, exigi que la empresa Chevron formase parte del proyecto. Venezuela contest que si Colombia quiere incluir a un tercer socio extranjero, se exigira entonces el 60 por ciento de participacin y el control venezolano en el monto total y en cada una de las dependencias y operaciones del gasoducto, debido a la experiencia que tiene con los sabotajes sufridos.

La publicacin electrnica "Altercom" sostuvo en marzo de 2005 que "regionalizar el Plan Colombia no slo implica que los ejrcitos de la regin se involucren en operaciones militares de la guerra que Colombia, sino que el mismo tiene otras aristas, tan peligrosas como la militar.

Distintos analistas militares en Ecuador sostienen que "las Fuerzas Armadas de ese pas seran utilizadas como el yunque cuando el martillo golpee desde el Norte a las fuerzas guerrilleras, y que, en ese momento, cuando en nuestra frontera se detenga la estampida de los insurgentes a territorio ecuatoriano, automticamente estaramos involucrndonos en el conflicto y ste se regionalizara".

Con ese convencimiento Ecuador recibi con temor el anuncio del denominado Plan Patriota: millares de soldados equipados y calificados se desplazaban a las selvas colombianas para acabar con la insurgencia. Se cumpla la prediccin.

Meses antes de su cada, el entonces presidente Lucio Gutirrez dispuso el emplazamiento de 15.000 efectivos, tanto en la frontera norte como en el frente amaznicos, al mando discreto de oficiales estadounidenses y fuerzas ecuatorianas colaboraron con sus pares colombianas en los secuestros de los dirigentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Simn Trinidad, en Ecuador, y Rodrigo Granda, en Venezuela.

El gobierno de Venezuela tiene clara informacin sobre la operacin ecuatoriana del Plan Colombia, tanto en el plano militar como en el financiero, cuyas redes intentamos revelar en este artculo. El gobierno de Brasil, encabezado por el presidente Luiz Inacio Lula Da Silva tambin cuenta con esa afirmacin.

Ambos pases, con caractersticas propias diferentes saben de los objetivos estadounidenses en la regin y buscan respuestas polticas y diplomticas contundentes. De ah la relevancia especial que cobran los recientes encuentros entre Chvez y Lula, junto al jefe de Gobierno espaol, Jos Lus Rodrguez Zapatero, los acuerdos ejemplares de integracin y cooperacin suscritos por el mismo Chvez y el lder cubano Fidel Castro y la reciente cumbre presidencial sudamericana, en Brasil, en el marco de un encuentro entre los primeros mandatarios de la regin y sus homlogos de la Liga Arabe.

Del otro lado est la administracin Bush, cuya existencia demuestra que este ao puede festejarse el 60 aniversario de la cada de Adolf Hitler pero difcilmente pueda celebrarse la desaparicin del fascismo. Como decamos, ah, del otro lado, est George Bush para recordrnoslo.



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