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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-07-2012

Es imprescindible un proceso constituyente

Jos Manuel Lechado
Rebelin


La constitucin espaola vigente, votada en referndum en diciembre de 1978, se ha ido convirtiendo en la guinda del pastel de un cuerpo normativo obsoleto. En tanto que refundicin maquillada o ms bien reconversin de las Leyes Fundamentales de la dictadura franquista, esta norma suprema del ordenamiento legal espaol, si bien contina siendo til a la clase dominante, ha dejado de servir al pueblo, ya que no garantiza sus derechos ni sus libertades ni asegura la soberana nacional.

La constitucin de 1978 es en la actualidad un obstculo para la democracia. Con un articulado vetusto, fuera de poca y gestionado por una clase poltica corrupta e incompetente y una judicatura mayoritariamente conservadora cuando no fascistoide, la nica reforma sensata que admite esta mal llamada carta magna, si de verdad se desea un cambio y un futuro para Espaa, es su completa derogacin.

Por eso la reivindicacin primera de cualquier movimiento ciudadano no debera centrarse en reformas parciales o cambios concretos del articulado, sino exigir el arranque de un nuevo proceso constituyente. Proceso que no ha de quedar, como el de 1978, en manos de la oligarqua ms inculta de Europa, su clase poltica sometida y sus obedientes jueces, sino que habr de ser iniciado, impulsado, dirigido y ejecutado por la ciudadana. El debate de este proceso constituyente debera ser abierto y flexible y no quedar, en ningn momento, en manos de profesionales.

Como orientacin general, el nuevo ordenamiento espaol debera considerar las siguientes propuestas, mnimas, pero imprescindibles.

-Forma del Estado republicana por cuestiones tanto ticas como estticas. En el mundo actual es intolerable que se privilegie a una familia con la mxima magistratura del Estado slo por cuestiones genticas.

-Separacin de poderes real y efectiva, no como en la actualidad. En este sentido los tres poderes deberan ser elegidos directamente por el pueblo y de forma independiente cada uno. Medidas imprescindibles en este sentido seran la supresin del Ministerio de Justicia y la creacin de un rgano de gobierno judicial elegido por el pueblo.

-Instauracin de un sistema plebiscitario en virtud del cual las grandes decisiones tengan que ser siempre refrendadas por el pueblo.

-Limitacin legal del carcter representativo de los cargos electos, para evitar la justificacin de cualquier acto de gobierno por el mero hecho de contar con cierto respaldo en forma de votos.

-Supresin del Senado e instauracin de un legislativo monocameral.

-Supresin del tribunal de excepcin conocido como Audiencia Nacional.

-Nueva redaccin de los cdigos legales y sus reglamentos, buscando la simplicidad y la comprensin, as como evitar las contradicciones y las trampas de ley.

-Creacin de una ley de responsabilidad poltica y financiera para los cargos electos en el ejercicio de sus funciones. En particular, los programas electorales deberan tener valor contractual y su vulneracin ser considerada delito. Si no puedes cumplir las promesas, dimite y convoca nuevas elecciones.

-Nuevo reglamento electoral que suprima las diferencias del valor del voto por regiones. Cambio del sistema DHondt por otro procedimiento de reparto ms justo y equitativo.

-Nueva ley de partidos. Supresin de las subvenciones por voto recibido y por escao. Eliminacin de las limitaciones legales para participar en los comicios. Severo control de la financiacin de los partidos. Los objetivos principales son la supresin del bipartidismo, de la corrupcin y del clientelismo.

-Reforma del sistema penitenciario para que cumpla una funcin reintegradora, no vengativa.

-Nueva legislacin impositiva que aumente la presin fiscal sobre los ms ricos y d lugar a una distribucin equitativa de la renta.

-Lucha decidida contra el fraude fiscal y la evasin de capitales. Supresin de las sicav y otras argucias que permiten a las grandes fortunas evitar sus responsabilidades fiscales y la participacin en el fondo comn.

-Lucha decidida contra la corrupcin y el despilfarro en la administracin pblica.

-Supresin del acceso a puestos pblicos por libre designacin y por concurso-oposicin.

-Limitacin intensa del nmero de cargos pblicos electos. La administracin podra funcionar de hecho sin apenas cargos electos, por lo que sera interesante reducir su presencia (y el peso que suponen para las arcas pblicas) al mnimo imprescindible.

-Reorganizacin de los recursos pblicos para asegurar su mxima eficacia y quitar facilidades para la corrupcin y el despilfarro.

-Reorganizacin del cuerpo de funcionarios del Estado para distribuir y aprovechar con la mxima eficiencia el trabajo de las personas.

-Supresin de las leyes de privilegio. Por ejemplo, los tratamientos de respeto para ciertos cargos, las exenciones de impuestos a ciertos colectivos, las prebendas y la impunidad de ciertos cargos electos, el delito de atentado a la autoridad o la propia existencia de una familia real.

-Reforma a gran escala de la polica y el ejrcito. La fuerza armada, tanto policial como militar, debe estar al servicio del ciudadano y no actuar como pretorianos a las rdenes de los ricos y sus polticos a sueldo. En este sentido sera interesante que las funciones policiales dejaran de depender del Ministerio del Interior y fueran asumidas por los ayuntamientos (seguridad ciudadana, trfico, proximidad, etc.) y el poder judicial (investigacin criminal, etc.). El ejrcito, a su vez, debera contar con una mayor integracin en la sociedad, no vivir aislado en sus cuarteles, e integrar a toda la poblacin en la defensa nacional. Las unidades dedicadas al control social, como la BIP (antidisturbios), o las decorativas (caballera, guardia real, etc.) deberan ser disueltas.

-Revisin en profundidad de la relacin de Espaa con la Unin Europea. Establecimiento de una poltica que permita la recuperacin de la soberana nacional. Esto debera incluir un riguroso anlisis sobre la conveniencia o no de mantener en Espaa la moneda internacional denominada euro.

-Revisin en profundidad de la deuda pblica, dividindola en legtima e ilegtima y anulando el pago de esta ltima. En particular el nuevo Estado Espaol debera incluir en su carta constitucional una mencin expresa contra las polticas criminales del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial y los dudosos dictmenes de las agencias de calificacin financiera.

-Estricto control pblico de la actividad financiera, burstil y bancaria. Imposicin de normas y regulaciones que impidan la especulacin, la creacin de burbujas, las estafas y la proliferacin de productos y derivados de carcter dudoso o poco tico.

En fin, slo algunas sugerencias para solucionar los gravsimos problemas creados por la avaricia de los ricos y la incompetencia y mediocridad de los polticos profesionales que les sirven.

Sin embargo, salir de la eterna crisis requiere algo ms: una accin decidida sobre el gran pilar carcomido de la sociedad, que no es otro que la pasividad cmplice del pueblo. Si siempre miramos hacia otro lado dejando pasar las cosas y slo nos movilizamos cuando nos tocan el bolsillo, no vamos a ninguna parte. Tampoco si, al llegar las elecciones, un gran nmero de ciudadanos irresponsables, interesados o mal informados siguen apostando por los dos partidos dinsticos: PP y PSOE.

La democracia no es fcil, como no lo es la justicia. La democracia requiere esfuerzo y dedicacin, adems de vigilancia. La pereza slo proporciona esa tranquilidad que otorgan al esclavo sus cadenas y su ignorancia.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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