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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-07-2012

La poltica exterior de los Estados Unidos hacia Medio Oriente y frica Subsahariana

Leyde E. Rodrguez Hernndez
Rebelin


Cul sera la proyeccin de poltica exterior de una administracin estadounidense, sea demcrata o republicana, hacia el Medio Oriente y el frica Subsahariana en el periodo 2013-2017?

La poltica exterior de los Estados Unidos, para el periodo 2013-2017, deber tomar en consideracin los acelerados cambios econmicos globales, los cuales estn ejerciendo rpidas transformaciones en el actual sistema internacional.

Las guerras y las revoluciones han sido a travs de la historia de las relaciones internacionales elementos constitutivos o forjadores del moderno sistema de estados, pero hoy la economa adquiere especial relevancia estableciendo nuevas configuraciones de poder con el ascenso de las denominadas potencias emergentes en distintos continentes. En el Medio Oriente y frica Subsahariana, la poltica exterior de los Estados Unidos encuentra ya los incrementos del podero de Irn y Sudfrica, para citar solo dos ejemplos de estados y economas que alcanzan mayores protagonismos e influencia poltica en sus respectivas regiones de actuacin.

El eventual triunfo del candidato republicano Mitt Romney significara darle una nueva oportunidad a los conformadores de poltica exterior que fracasaron durante la administracin de George W. Bush.

Mitt Romney impregnara mayor radicalismo ideolgico a las proyecciones de la poltica exterior a tono con la tradicin poltica de los Estados Unidos. Lo que constituye algo muy tpico de las administraciones republicanas. El candidato Romney, como todos los de su clase, es un convencido del excepcionalismo estadounidense no slo por las dimensiones militares y econmicas que resaltan el podero de su pas, sino por los supuestos valores democrticos y de derechos humanos que promueve en el escenario internacional. Este enfoque ubica a Romney dentro de una tendencia ideolgica idealista neoconservadora al estilo del acadmico estadounidense Robert Kagan, inspirador, en las ltimas dcadas, de la idea de la Liga de las Democracias en reemplazo de la Organizacin de las Naciones Unidas (ONU).

Ante los desafos energticos del siglo XXI, los Estados Unidos se encuentran entre las principales potencias mundiales que, para el mantenimiento de su desarrollo industrial, necesita obtener los recursos naturales ya escasos y que, en el caso del petrleo y el gas, se ubican en abundancia en los pases del Medio Oriente y el frica Subsahariana. Contar con garantas de acceso a estos recursos energticos, se hace apremiante para los Estados Unidos porque su Producto Interno Bruto (PIB) muestra sntomas de decadencia, reflejndose en la prdida de su liderazgo productivo mundial, un proceso que podra observarse en toda su magnitud, segn estimados, en los aos 2016-2017, cuando China probablemente asuma el rango de primera economa global.

Medio Oriente

La victoria del candidato Mitt Romney en las elecciones presidenciales de los Estados Unidos impregnara un carcter ms agresivo a los enfoques ideolgicos y al uso de los instrumentos de poltica exterior hacia el Medio Oriente. Lo que se traducira en una mayor voluntad de desplegar una estrategia guerrerista en la regin en sintona con la derecha evanglica y mormona de su partido, as como con los sectores neoconservadores vinculados al capital militar-industrial que representara.

En esa direccin cobraran fuerza las siguientes orientaciones ofensivas:

*Intensificacin de las acciones militares contra Siria, incluyendo la posibilidad de una operacin unilateral, para lograr el derrocamiento del presidente Bashar al-Asad.

*Una vez derrotado el gobierno de Siria, cobrara fuerza la obcecacin de derrotar violentamente el gobierno de Irn con la participacin activa de Israel.

* La proteccin militarista de la seguridad de Israel y Arabia Saudita; y la identificacin plena del gobierno estadounidense con los sectores militaristas de esos pases.

Lo anterior pudiera verse facilitado por el escenario de desestabilizacin que vislumbra la posibilidad de guerra civil religiosa entre sunitas y chitas en seis puntos ultrasensibles: Yemen (ocurri la defenestracin del dictador Al Abdal, sustituido por el vicepresidente, de acuerdo con el plan qatar-saudita con bendicin de los Estados Unidos/OTAN), Lbano (al borde de la protobalcanizacin), Siria (la nueva fractura tectnica geopoltica regional y global), Irak (balcanizada de facto en tres provincias etnoreligiosas), Bahrin (intervencin militar de las seis petromonarquas sunitas encabezadas por Arabia Saudita para someter la revuelta de la mayora poblacional chita aliada a Irn), y Arabia Saudita, pas de mayora apabullante sunita, que en su regin oriental, donde se encuentran sus mayores reservas de petrleo, est en manos de su minora chita.

No existe regin alguna del mundo rabe que escape a la perniciosa confrontacin entre sunitas y chitas, lo cual, en ltima instancia, favorece la estrategia balcanizadora de Estados Unidos, Gran Bretaa, Francia e Israel.

En ese contexto, los palestinos se vern seriamente afectados, pues Romney considera las fronteras de 1967 como indefendibles. No es de esperar, bajo una administracin Romney, un cambio que comprenda una solucin justa y equilibrada del conflicto entre Israel y Palestina.

Por otra parte, las organizaciones Hamas y Hezbollah seguirn siendo catalogadas como una amenaza a los intereses de seguridad estadounidenses en la regin, lo que servira de pretexto para actuar militarmente contra las fuerzas que se oponen a la estrategia de dominacin de los Estados Unidos en el Medio Oriente.

Las ltimas administraciones de los Estados Unidos centraron su poltica exterior en la llamada guerra contra el fundamentalismo islmico o el terrorismo. Estas concepciones parecen mantenerse unidas a otros pronunciamientos discursivos como la libertad, democracia y dignidad, por lo que serviran de argumentacin a los sectores interesados en provocar una guerra contra Irn, en un espritu de cruzada o guerra santa. Siendo as, Romney tambin tendra el aval ideolgico de numerosas iglesias evanglicas y mormonas que sostienen la creencia de que la poltica exterior de los Estados Unidos debe desempearse siempre desde una posicin de fuerza.

Desde esta perspectiva, Romney prometi que aumentar la presin sobre Irn mediante sanciones econmicas y diplomticas, mientras que no descarta la opcin de una accin militar. La campaa electoral por la presidencia dej entrever que Romney estara ms dispuesto que Obama a emprender una accin militar contra el programa nuclear de Irn con la excusa de impedir que el pas persa adquiera armas nucleares. Esto pudiera marcar una diferencia de matices entre ambos candidatos, aunque ya Obama coloc severas sanciones a las exportaciones de petrleo de Irn. Todo indica que Romney dara continuidad a las polticas de Obama contra Irn, Iraq, Siria y Afganistn, pero acentuara el uso de la fuerza militar y el trabajo sucio de influencia poltica en el Medio Oriente. El repliegue de Iraq seguir el calendario establecido por el ex presidente George W. Bush; y en cuanto a Afganistn, Obama reconoci que, para fines de 2014, habra riesgos en la retirada de las fuerzas estadounidenses y aliadas en ese pas.

Los aliados estratgicos de los Estados Unidos en la regin: Israel y Arabia Saudita, exigirn una actuacin ms belicosa de Washington contra Irn y Siria, as como cualquier otro eventual aliado de estas naciones en la zona.

Independientemente de quien sea el presidente de los Estados Unidos, la poltica exterior de este pas no podra ignorar l os esfuerzos de Irn para expandir su influencia poltica, econmica, militar y religiosa en el Oriente Medio; e incluso ms all de esta regin mediante la conformacin de aliados en los marcos de la cooperacin econmica y militar anti-hegemnica.

Uno de los resultados de la guerra de los Estados Unidos contra Iraq es el ascenso de Irn como la potencia militar preeminente en el Golfo Prsico, pero cualquier administracin estadounidense intentar limitar la capacidad de influencia regional de Tehern, para impedir a tiempo un cambio fundamental de la poltica de los pases vecinos a su favor. En ese sentido, los Estados Unidos trabajarn para garantizar plenamente los intereses de Israel y Arabia Saudita, mientras Turqua ser apoyada para contener la propagacin de la influencia iran en el norte de Iraq mediante el fortalecimiento de sus instrumentos militares y de los servicios de inteligencia.

Podra Romney desencadenar intervenciones militares directas con el empleo del ejrcito de los Estados Unidos, como anteriores administraciones republicanas o dara continuidad al tipo de operacin ejecutada en Libia con la implicacin directa de sus aliados franceses y britnicos?

La ausencia de propuestas novedosas, hace pensar que Romney posee una visin limitada sobre cul debera ser la poltica exterior de los Estados Unidos, y que estar propenso, ms que Obama, a utilizar los instrumentos militares en el escenario internacional, particularmente en el Medio Oriente, porque el inters geoestratgico de los Estados Unidos, segn apuntan diferentes analistas, es completar su proyecto Nabucco: un gasoducto para el transporte del gas natural a travs de Europa, el cual parte de Asia Central y de los alrededores del Mar Negro, pasa por Turqua donde se sita la infraestructura de almacenamiento- recorriendo distintos pases de Europa del Este y Occidental. Esta sera una forma de diversificacin de las actuales rutas de suministro en Europa, dependientes de Rusia.

Los Estados Unidos pretendan incorporar el gas iran a su plan, y a su vez, el gas proveniente del Mediterrneo oriental: Siria, Lbano e Israel; pero, en julio de 2011, Irn firm varios acuerdos para el transporte de su gas a travs de Iraq y de Siria. Por consiguiente, Siria se convirti as en el principal centro de almacenamiento y produccin, vinculado, adems, con las reservas del Lbano. Este acuerdo result un fuerte tropiezo para los creadores del proyecto de Nabucco, pues el nuevo escenario geogrfico, estratgico y energtico que se abre con la alianza entre Irn, Iraq, Siria y el Lbano atrasara mucho ms ese plan.

El proyecto Nabucco estaba diseado para comenzar la extraccin de gas en el 2014 y en un inicio transportara a los pases de la Unin Europea 31 mil millones de metros cbicos de gas natural procedente del Medio Oriente, de ah la alianza de los Estados Unidos con la OTAN y la Unin Europea, y la importancia estratgica de eliminar o transformar la situacin poltica interna de Irn y Siria.

Ahora se entiende por qu el objetivo final de los Estados Unidos y Arabia Saudita sera la de interrumpir cualquier alianza siria-iran tratando de derrotar, en primer lugar, el gobierno del presidente Bashar al Assad. Sin embargo, sin una intervencin militar extranjera directa, el rgimen sirio es poco probable que se derrumbe. Al Assad seguir luchando para tratar de acabar con el descontento interno y desbaratar las acciones terroristas dirigidas desde algunos de los pequeos estados del Golfo Prsico (Qatar, Kuwait, Bahrein, Omn, Emiratos rabes Unidos y Yemen), todos sometidos a la poltica estadounidense de enfrentamiento a Siria con la complicidad de la Liga rabe.

Los Estados Unidos se mantendrn vigilantes ante la evolucin poltica en Egipto con un gobierno islamista que, con sus problemas econmicos internos, podra socavar su capacidad como aliado incondicional, lo que podra aumentar las tensiones de Egipto con Israel en torno a las cuestiones de seguridad en la pennsula del Sina.

La estrategia estadounidense en el Norte de frica estar dirigida a mantener el control sobre Libia, porque facilita el acceso a los recursos naturales y la presencia militar en toda la regin, fortaleciendo el control sobre Egipto y el monitoreo de la evolucin poltica interna en Argelia.

Con Romny en la presidencia de los Estados Unidos, habra un desempeo todava ms protagnico del Comit de Asuntos Pblicos Estadounidense--Israel (AIPAC), institucin del poderoso lobby judo en los Estados Unidos, que con un presupuesto de 60 millones de dlares anuales se dedica a sufragar y sobornar instancias gubernamentales, rganos de prensa y polticos en la Administracin y el Senado, para que asuman posiciones favorables a Israel, en las vinculaciones e influencias de la poltica estadounidense hacia el Medio Oriente.



frica Subsahariana

Dada la diversidad del continente africano, y en especial los problemas de enormes proporciones econmicas, sociales y polticos de 53 pases y ms de 1000 millones de personas, siempre ha sido un reto para los Estados Unidos disear y poner en prctica una poltica coherente con respecto a frica Subsahariana.

Tradicionalmente los Estados Unidos han tenido dificultades en la definicin de los intereses estratgicos en el continente africano, en particular despus de la guerra fra, y por la histrica debilidad econmica de la mayora de los pases. Sin embargo, tambin persiste la tendencia existente, en los ltimos aos, a otorgarle una mayor atencin al frica Subsahariana por las motivaciones estratgicas hacia los factores econmicos y comerciales que sobresalen.

La poltica exterior estadounidense mostrar, en su discurso, mayor preocupacin por la seguridad alimentaria de Etiopa, Tanzania, Kenia, Somalia, as como por la sequa que afecta a la regin del Sahel. Es probable que los Estados Unidos intervengan en conflictos por el agua entre pases africanos con el argumento de mantener la estabilidad en una regin donde Washington observa, en las prximas dcadas, un potencial mercado para sus productos. Por ese motivo, estara presente la intencin estadounidense de favorecer la creacin de una clase media africana, para enfrentar los problemas derivados de los efectos de la pobreza y el hambre, continuando con las condicionadas ayudas que ascendieron, en el 2012, a unos 1100 millones de dlares. Potenciar el sector privado, como ha sido uno de los objetivos de la Nueva Asociacin para el Desarrollo de frica (NEPAD), est unido a las prioridades de favorecer las inversiones estadounidenses en la agricultura y la educacin. Cuando observamos el impacto de las tendencias negativas del crecimiento demogrfico en la generacin de desempleo y emigracin; y que la enfermedad del SIDA ser el problema mayor en el frica Subsahariana, reduciendo la esperanza de vida de la poblacin, habra que preguntarse: Apostar un gobierno de los Estados Unidos por un nuevo perodo de estabilidad y paz en esta regin?

Sin embargo, ms evidente sera el rol creciente de frica Subsahariana en los mercados de energa, proporcionando el 25 % de las importaciones del petrleo de los Estados Unidos, por lo que deber mantenerse la estrategia de expansin de la presencia y penetracin militar de los Estados Unidos en la regin, aunque se encubra en la llamada lucha contra el terrorismo.

A partir de 2013 podra intensificarse la estrategia de contencin contra los insurgentes somales, tanto contra el grupo de Al Shabaab transnacionalista y su rival nacionalista, el Emirato Islmico de Somalia. Esta estrategia contar con la Misin Africana en Somalia (AMISOM), que incluyen las fuerzas de paz de Uganda, Burundi y Yibuti, y las fuerzas adicionales de Sierra Leona. Las tropas de Kenia continuarn fortaleciendo el cordn a lo largo de la frontera de Kenia con el sur de Somalia. L as fuerzas etopes fortalecern un cordn a lo largo de la frontera de Etiopa con el centro de Somalia, tambin tratando de proteger el territorio e interceptar a los rebeldes islmicos.

Los Estados Unidos estarn en el centro coordinador de todas estas acciones militares con los pases africanos; y, por otra parte, continuarn las acciones encubiertas en el territorio de Somalia. Las fuerzas estadounidenses de operaciones especiales y los vehculos areos no tripulados recogern y compartirn informacin de inteligencia con el gobierno somal y sus aliados, para la defensa y control de sus intereses. Adems, las fuerzas militares de los Estados Unidos, en el frica Oriental y el Cuerno de frica, seguirn siendo preparadas para aniquilar la resistencia de los rebeldes somales o cualquier otro que se interponga a los planes intervencionistas de la superpotencia. La particin de Sudn en dos estados, las intervenciones armadas de la OTAN amparadas por la ONU en Libia, en el 2011, y los recientes golpes de estado en Mal, en marzo de 2012, que produjo la proclamacin por parte de un movimiento poltico del pueblo tuareg en la secesin de la regin de Azawad, y en Guinea Bissau, en abril de 2012, evidencian la posibilidad de una creciente inestabilidad asociada a intereses forneos que se proponen implantar nuevos mecanismos de control y apropiacin de los cada vez ms codiciados recursos naturales del empobrecido continente. La poltica exterior estadounidense participar, junto a otras potencias imperialistas, en este rompecabezas de intereses estratgicos.

Por todo lo anterior, tiene alta probabilidad que los Estados Unidos expandan sus operaciones secretas de inteligencia colocando pequeas bases militares areas en el frica Subsahariana con Fuerzas de Operaciones Especiales propias y una amplia participacin de contratistas militares privados y de tropas africanas. Los aviones espas de los Estados Unidos desarmados patrullarn cientos de millas al norte, hacia Mal, Mauritania y el Sahara, donde supuestamente buscaran combatientes de Al Qaeda en el Maghreb Islmico. Este programa tomar importancia adicional por las consecuencias turbulentas del mencionado golpe de Estado en Mal.

Para los Estados Unidos, por razones econmicas y comerciales, ser muy importante la estabilidad en Nigeria, Angola y Sudfrica, tres importantes mercados y abastecedores de hidrocarburos, como son los casos de Nigeria y Angola.

En el caso de Sudfrica, potencia emergente integrante del Grupo BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudfrica), los estrategas estadounidenses prestarn especial seguimiento a las elecciones de 2014, en las que el presidente sudafricano, Jacob Zuma, tratar de asegurar un segundo mandato como presidente del Congreso Nacional Africano (ANC, siglas en ingls) cargo que efectivamente lo convertira en el candidato del partido para las elecciones presidenciales de Sudfrica.

La poltica exterior estadounidense tendr muy en cuenta la labor de concertacin poltica en el seno del grupo de las naciones ms industrializadas (G-8), para continuar integrando los principales mercados del frica Subsahariana en la economa capitalista global.

Esa estrategia supondra resultados favorables a los intereses financieros y econmicos del G-8 liderado por los Estados Unidos, sin que abandonen la ptica de que sean los pases africanos los que se hagan responsables de sus problemas ms crticos en materia de poltica econmica, sistemas democrticos, gobernabilidad y seguridad; lo que deben lograr impulsados por las iniciativas que ellos mismos sean capaces de adoptar en los marcos de la Unin Africana.
* Ponencia presentada en el Seminario sobre la poltica exterior de los Estados Unidos. Centro de Estudios sobre los Estados Unidos de la Universidad de La Habana, Cuba, 29 de junio de 2012.  

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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