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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-07-2012

La lucha contina en los documentales de Kurt Orderson

Beatriz Leal Riesco
Rebelin


En sus largos y cortos documentales, el sudafricano Kurt Orderson arranca de las garras del olvido la historia familiar, personal y comunitaria de los habitantes de los Cape Flats, asentamiento en los suburbios de Cape Town al que, desde los aos 50 y a causa de las polticas de segregracin del rgimen del Apartheid, su familia se vi obligada a trasladarse junto a otros miles de desplazados.

Para Orderson, aprehender la historia es un ejercicio de encuentros con sus protagonistas, cuyos testimonios encuentran equilibrio y amplan su alcance en los documentos histricos que guan el anlisis del director. En Breathe Again, su ltimo trabajo, prosigue la lnea de investigacin emprendida aos antes en The Prodigal Son, largometraje documental sobre la memoria personal y colectiva, en el que se embarcaba en un viaje en busca de las races del apellido familiar y que le llevara de Cape Town a Barbados. Este periplo identitario, que comenzara reuniendo a todos los miembros del clan Orderson para tratar de encontrar pistas que le sirviesen como gua, le llevar a una concienzuda investigacin sobre las razones de la llegada masiva de emigrantes de las Antillas a Sudfrica. Incapaz de encontrar respuestas acudiendo a archivos y museos locales, Kurt se ve impulsado a deshacer el trayecto que su tatarabuelo hiciera un siglo antes para, tras recalar unos meses en los EE.UU. y experimentar la conexin instantnea con la gente de la dispora, retornar a la isla caribea originaria. Sin embargo, Barbados no ser su ltima etapa; su viaje circular se completar en las aguas del Atlntico que baan Cape Town, a donde volver para compartir con su abuelo Derra y el resto de familiares sus descubrimientos sobre una identidad de lneas difusas y mltiples vrtices compuesta de la historia esclavista, el pasado reciente sudafricano, la lucha por la liberacin del rgimen del Apartheid o la relacin que los habitantes de las Antilla mantienen hoy da con frica, llevndole a concluir que no es importante tener lazos de sangre. Somos una familia esparcida por todos los rincones del mundo, y lo que nos mantiene conectados es la mstica natural que fluye por el aire. Este fluir es la gua de trabajo de Orderson, quien ordena su narracin orgnicamente hacindola discurrir de una historia personal a un documento histrico, de un espacio real a un paraso soado sin provocar interrupciones bruscas en el espectador. Es a travs del uso de entrevistas, del found-footage, de la recreacin histrica a travs de dibujos al carboncillo, de la voice-over que nos gua y con el vaivn de las olas del Atlntico como leitmotiv que las historias se van entrelazando para componer un marco amplio de reflexin de poderosos ecos simblicos e histricos para la poblacin africana y su dispora. El agua funciona como metfora sonora y visual que servir de enlace narrativo y fundamento de la siguiente etapa de Kurt Oderson como documentalista y activista a favor de su comunidad: Breathe Again, su pelcula ms reciente.

Derick Orderson

En esta ocasin, el retrato de su to Derick Orderson, activista y dotado nadador discriminado por la poltica racista del Apartheid, sirve al director para recuperar a uno de los muchos hroes olvidados a los que est dedicado el documental. A pesar de tener una plusmarca personal de 25.81 segundos en los 50m libres, tan slo 2 segundos por detrs del record mundial del momento, Derick no pudo asistir a los Juegos Olmpicos. De haber sido oriundo de cualquier otro pas la historia oficial de las gestas deportivas hubiese sido diferente, pero la segregracin y falta de libertad de los deportistas negros sudafricanos en los aos 70 impidi que compitiese a escala internacional hasta muchos aos despus. Lo personal y lo poltico iban inextricablemente unidos para quien creca entonces en las Cape Flats sometido a decepciones y al terror diario del brazo militar represivo del Apartheid. La situacin de desigualdad y discriminacin constante provoc en este joven callado y humilde una engrega total en la lucha por la transformacin de su comunidad, misin en la que ha perseverado da tras da como profesor de universidad, entrenador, fundador del Monwabisi Lifesaving Club en las proximidades del vibrante y conflictivo pueblo de Khayelitsha, y como nadador en mltiples competiciones a favor de la libertad de sus gentes. En los aos 70, como tantos otros hombre y mujeres deportistas, hizo suyo el slogan del South African Council on Sport (SACOS): No normal sport in an abnormal society posicionndose contra la discriminacin y protestando abiertamente por la situacin de desigualdad en la que todava vive la poblacin negra sudafricana. El papel del SACOS en la lucha por la liberacin del pas como una de los brazos del movimiento de liberacin, publicitando las abominaciones del rgimen en la arena internacional, se intercala en la historia personal de Derick tomando su relevo y conviertindose en discurso central de un documental que recorre, a travs de numerosos documentos histricos y entrevistas, la fundacin del SACOS, los retos a los que se tuvo que enfrentar, sus logros y su legado.

Con la llegada de la libertad y la democracia a principios de los noventa, los postulados de esta institucin se han olvidado, tal y como un viejo activista y deportista reconoce en un sentido mea culpa. De haber seguido sus enseanzas: hubisemos llegado ms lejos en la igualdad en el deporte, y nuestros jvenes estaran compitiendo en los niveles ms altos. Quedan por construir infraestructuras, desarrollar destrezas tcnicas y crear asociaciones deportivas en las comunidades deprimidas para que existan las condiciones suficientes que lleven a que todo el mundo pueda operar al mismo nivel. Tal y como al final del documental nos recuerda la voice-over de Crystal (hermana del director que ya conocamos por sus interesantes consideraciones en The Prodigal Son) sin este trabajo no se alcanzar la igualdad efectiva y veremos cmo el deporte seguir siendo, como hoy, un privilegio que slo las lites se pueden permitir. En un pas en el que el deporte ha sido parte fundamental de la lucha poltica, entristece ver cmo los resultados estn muy alejados de lo que soaran hace tan poco aquellas mujeres y hombres deportistas, activistas que no dudaron en trucar la fama en el deporte internacional por un pas en el que las oportunidades fueran las mismas para cualquiera de sus nacionales independientemente del color de la piel o la renta familiar.

Con personas como Kurt Orderson la lucha para lograr la igualdad en la Sudfrica contempornea sigue viva. Al perseverar en la concienciacin comunitaria a travs de la recuperacin de historias de sus hroes olvidados ste y otros artistas demuestran, ms all de sus fronteras, que el camino marcado por los miembros del SACOS y sus camaradas combatientes no ha sido abandonado

Blog de la autora: http://africaencine.com/2012/07/23/la-lucha-continua-en-los-documentales-de-kurt-orderson/



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