Portada :: Cultura :: Leer
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-05-2005

Novedad editorial
"El asesinato de Patricio Lumumba"

Rebelin


Ludo De Witte
Editorial Crtica, Madrid - 336 paginas.

El asesinato de Patricio Lumumba, primer ministro de la Repblica del Congo y pionero de la lucha en pro de la unidad y liberacin de frica, ha sido presentado, hasta fechas recientes, en muchos libros de historia como "un arreglo de cuentas entre los bantes". Esta campaa de desinformacin ha sido llevada a cabo precisamente por los mismos que fueron responsables del asesinato de uno de los jvenes estadistas ms brillantes del continente africano. Lumumba fue asesinado el 17 de enero de 1961, menos de seis meses despus de haber sido elegido primer ministro del antiguo Congo belga.

En su libro, De Witte denuncia las mentiras e hipocresa que rodearon al asesinato del lder africano, hace ahora 43 aos. Para la elaboracin de este libro De Witte consult los archivos de la ONU y del Ministerio de Exteriores de Blgica y recopil los testimonios personales de aqullos que estuvieron directamente implicados en el asesinato. El autor pone al descubierto as una red de complicidades que se extenda desde el gobierno belga hasta la CIA norteamericana y el liderazgo de la ONU, que tena como secretario general entonces a Dag Hammarskold (m. 1961).

En 1960, el Congo era el ms grande y rico de los 16 estados africanos que haban conseguido la independencia. El establecimiento de un Congo independiente el 30 de junio de 1960 limit la capacidad de Blgica para continuar saqueando los recursos naturales de la nacin africana. Para contrarrestar el obstculo que la independencia supona, las antiguas potencias coloniales se vieron obligadas a sustituir su poltica de dominacin abierta por otra de control indirecto de los nuevos pases independientes mediante la instalacin en ellos de regmenes marioneta que aceptaran todas las exigencias de tipo poltico y econmico que dichas potencias quisieran imponerles.

El autor describe, en este sentido, como Lumumba, un nacionalista radical cuya eleccin haba sorprendido a Bruselas, bloque la aplicacin de estos planes neocolonialistas al defender una completa descolonizacin del Congo y un control del pas sobre sus propios recursos, que beneficiara a la poblacin en su conjunto y devolviera a sta su sentido de la dignidad y el orgullo.

De Witte seala como el discurso inaugural de Lumumba como primer ministro, pronunciado el 30 de junio de 1960, molest al gobierno belga, que esperaba mantener su posicin privilegiada en el Congo independiente y seguir controlando este pas, aunque a travs de una fachada africana.. La prensa belga calific entonces despectivamente a Lumumba de "arribista negro". Las palabras de Lumumba, que mostraban su determinacin de luchar contra todo vestigio de colonialismo y neocolonismo, fueron seguidas pronto por acciones y decisiones polticas en este mismo sentido. Esto acab generando una situacin que termin con el asesinato del lder congoleo.

De Witte describe la forma en que fue fabricada la rebelin secesionista de Katanga, una provincia rica en cobre y otros minerales. La aparicin de un movimiento separatista en dicha provincia represent el inicio de una grave crisis en el Congo y supuso tambin un paso decisivo en los planes de destruccin del nuevo gobierno del pas. El gobierno belga, liderado por el primer ministro Gaston Eyskens, apoy al "gobierno" separatista de Katanga, y muy en especial a los lderes rebeldes Moise Tshombe y Joseph-Desire Mobutu. Los presidentes norteamericanos Eisenhower y Kennedy respaldaron, por su parte, la intervencin de la ONU en el conflicto en con el fin de impedir que Lumumba consiguiera el apoyo de los ejrcitos de algunos pases africanos amigos o recursos del bloque sovitico para combatir la agresin de los separatistas de Katanga.

De esta forma, algunos altos responsables de Naciones Unidas, incluyendo Dag Hammarskjold, aprobaron el envo de una fuerza militar de la ONU al pas. Estas fuerzas acabaron jugando un papel fundamental en el derrocamiento del gobierno congoleo, al proceder a desarmar al ejrcito congoleo e impedirle as luchar contra los rebeldes. En este sentido, De Witte seala que la ONU sirvi como un mero instrumento al servicio de EEUU, Blgica y otros pases occidentales en aquel conflicto.

Una unidad secreta de la CIA recibi tambin el encargo de asesinar a Lumumba, en colaboracin con el gobierno de Bruselas, que tambin mont, por su parte, una operacin de comando denominada "Operacin Barracuda" con un fin similar. En un telegrama enviado a Lawrence Devlin, jefe de estacin de la CIA en el Congo, Allen Dulles, en aquella poca director de la CIA, sealaba: "Resulta claro que si Lumumba contina ostentando su actual cargo, el resultado inevitable, en el mejor de los casos, ser el caos en el Congo, y, en el peor, una toma del poder por parte de los comunistas, con desastrosas consecuencias para el prestigio de la ONU y los intereses del mundo libre en general. En consecuencia, hemos concluido que su derrocamiento debe ser un objetivo urgente y prioritario de nuestra accin encubierta". La CIA puso en marcha entonces la "Operacin Wizard", destinada a apartar a Lumumba del poder y acabar con su movimiento. Segn diversos relatos aparecidos en peridicos como The Guardian o The Washington Post, el propio Eisenhower dio a Dulles la orden de que Lumumba fuera "eliminado". En septiembre de 1960, el coronel Joseph-Desire Mobutu, apoyado por EEUU y Blgica, dio un golpe de estado y disolvi el gobierno y el Parlamento.

De Witte no se limita nicamente a realizar un anlisis de las estrategias de EEUU y Blgica, a describir los despliegues de tropas o a mencionar las visitas oficiales ocurridas en aquellas fechas, sino que tambin hace un relato exhaustivo de los ltimos das y horas de Patricio Lumumba, que se convirti en el preso ms famoso del mundo en enero de 1961.

De Witte describe cmo Lumumba y dos de sus colaboradores (Okio y Mpolo) fueron llevados, tras su derrocamiento, a Katanga y dejados en manos de sus peores enemigos. Las entrevistas del autor con el antiguo comisionado de la polica, Gerard Soete, son muy relevantes a este respecto. Soete habla de cmo dispuso a su antojo del cadver de Lumumba y mostr a los periodistas dos de sus dientes y una bala extrada de su crneo. Tambin afirma que guard como recuerdo dos huesos de los dedos de Lumumba. l aadi que los pelos de la cabeza y la barba de Lumumba le fueron arrancados mientras estaba todava vivo.

La culpa de la muerte de Lumumba recae tambin sobre los periodistas y medios que le demonizaron. La retrica de dichos medios durante aquel tiempo estuvo dirigida a destruir la imagen de Lumumba ante la opinin pblica internacional al describirle, entre otras cosas, como un "tirano" y "un ladrn analfabeto".

En los das que precedieron al estallido de la rebelin separatista de Katanga los medios de Blgica y algunos del Congo inventaron historias que hablaban de la comisin de violaciones y saqueos por parte los soldados congoleos. Estos reportajes fueron utilizados como excusa por el primer ministro belga, Gaston Eyskens, para intervenir en su antigua colonia. Blgica aument as el contingente de tropas estacionadas en el Congo hasta los 10.000 soldados. El gobierno belga jug tambin un papel importante en la ocultacin del asesinato de Lumumba al declarar pblicamente que su muerte haba sido consecuencia de "una accin defensiva".

De Witte seala que la jerarqua catlica jug tambin un papel importante en el proceso de derrocamiento de Lumumba. Al igual que sucedi en los casos de Sudfrica y Ruanda, la Iglesia catlica del Congo debe responder, sin duda, por su participacin en aquellos hechos.

Cabe aadir que la narracin de estos hechos est realizada en un estilo claro y fcil de entender. El libro contiene tambin un ndice detallado y una selecta bibliografa que ser de gran utilidad a todos los interesados en la historia del nacionalismo africano. La descripcin de la poltica de "cambio de rgimen" promovida por EEUU y Blgica en el Congo recuerda mucho el caso de la reciente invasin militar de Iraq. Esta poltica de "cambio de rgimen" supone, tanto en el caso del Congo como en el de Iraq, una violacin de la ley internacional y un profundo desprecio hacia la soberana de estos pases.

La as llamada "neutralidad de la ONU" es tambin cuestionada por De Witte. Lumumba invit a la ONU al Congo con el fin de preservar la paz y el orden. La ONU, sin embargo, se declar "neutral" y no slo se neg a prestar su ayuda al gobierno legtimo del Congo, sino que, como ya ha sido mencionado, desarm a su ejrcito, mientras que los rebeldes de Katanga aumentaban su poder gracias al abierto apoyo de Blgica.

El pueblo del Congo fue dejado en manos del dictador Mobutu Sese Seko, que rigi los destinos del pas durante ms de tres dcadas, en las cuales saque los recursos del pas y cre una enorme fortuna personal, que envi al extranjero. Tras la victoria de la guerrilla de Laurent Kabila en 1997 la historia se repiti. Uganda y Ruanda, los pases ms pronorteamericanos de la regin, enviaron ayuda y asistencia a un nuevo movimiento rebelde que luch para derrocar al nuevo lder, que acab siendo asesinado el 16 de enero de 2001.

De Witte seala que Lumumba fue el lder de un embrionario movimiento nacionalista africano que, si Occidente no lo hubiera destruido, podra haber jugado un papel muy positivo en la historia de frica. En este sentido, sus asesinos intentaron no slo eliminarle fsicamente, sino tambin destruir su recuerdo y su legado en la conciencia colectiva de la juventud africana, con el fin de impedir que sta se "contagiase" de sus ideas. En su carta de despedida a su esposa, Lumumba escribi: "La historia ser la que tenga la ltima palabra. No ser la historia enseada en la ONU, Washington, Pars o Bruselas, sino la historia que se ensee en los pases que se han liberado del imperialismo y sus marionetas. frica escribir su propia historia, y, tanto al norte como al sur del Sahara, sta ser una historia de gloria y dignidad".

Queda la esperanza de que la denuncia de las mentiras y las manipulaciones llevadas a cabo por las potencias occidentales en el Congo y otras partes de rica sirva para construir esa historia de gloria y dignidad a la que Lumumba se referi poco antes de morir. Con la publicacin del libro "El Asesinato de Lumumba" De Witte ha dado un paso significativo en este camino.


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter