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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-07-2012

De nenfares y bases militares

Alberto Piris
CEIPAZ


En lengua inglesa, una lily pad es una hoja flotante en un lago o estanque, al modo de los nenfares, que sirve de apoyo para la rana que, salto a salto y de hoja en hoja, se aproxima acechante hacia el incauto insecto que en breve devorar. No crea el lector que este comentario se refiere a curiosas escenas de la naturaleza; su contenido es bastante ms crudo, porque, como enseguida se ver, la rana es el smbolo de las fuerzas armadas de EE.UU., los nenfares son un nuevo tipo de base militar reducida, que se va extendiendo por el mundo y al que voy a referirme especficamente, y los insectos son los pases sobre los que la poltica exterior de EE.UU. extiende sus tentculos.

Encontr esta metfora en un reportaje del diario estadounidense The Christian Science Monitor, publicado en agosto de 2004 por la periodista especializada en asuntos militares Ann Scott Tyson, durante su visita a la base area de Manas, en Kirguistn, intensamente utilizada para apoyar la guerra de Afganistn. No tengo confirmacin de que la expresin lily pad haya adquirido carcter oficial en el Pentgono, pero me permitir utilizarla ya que sirve para suavizar los ridos contornos del lenguaje del imperialismo blico, del mismo modo que la expresin "fuego amigo", de matices casi cariosos, disfraza el brutal hecho de que un soldado muera a causa de los disparos de sus propios camaradas. Qu sera de las crnicas de guerra sin los necesarios eufemismos!

Como ha explicado recientemente David Vine, escritor y profesor de antropologa de la American University de Washington, que ha visitado durante los ltimos tres aos varias bases militares de EE.UU., estn pasando a la historia las enormes instalaciones hasta hace poco habituales, como la de Ramstein, en Alemania. Bases del tamao de pequeas ciudades, habitadas por varios miles o decenas de miles de personas, provistas de economatos, tiendas, autobuses, centros deportivos y de esparcimiento (restaurantes, salas de cine, boleras, campos de golf, etc.). Pero no hay que pensar que esto sea un sntoma del repliegue militar de EE.UU. en el planeta.

Por el contrario, como tambin seala Vine, "desde Yibuti hasta la selva de Honduras, desde los desiertos de Mauritania hasta el diminuto archipilago australiano de las islas Cocos [en el ocano Indico], el Pentgono sigue desplegando sus lily pads en un creciente nmero de pases y de modo acelerado". Aunque no se conocen datos exactos, en el ltimo decenio medio centenar de estas nuevas bases han entrado en servicio, a la vez que se estudia abrir otras nuevas.

Con ellas se trata de extender la presencia militar de EE.UU. en pases donde sta era inexistente hasta hoy, como sucede en muchas partes del territorio africano. En vez de grandes colonias militares (como Torrejn o Rota en Espaa) se pretende evitar la cercana a los grandes centros de poblacin, eludir una ostentosa presencia que pueda suscitar oposicin pblica o curiosidad en los medios de comunicacin y crear una red mundial de "fuertes fronterizos", desde donde cabalgar el moderno "sptimo de Caballera" del siglo XXI para hacer frente a cualquier conflicto mundial. Una extensa red de hojas de nenfar, desde donde cualquier ranita sea capaz de atrapar con facilidad todos los insectos que caigan en su estanque.

Es cierto que la red de bases militares de EE.UU. se est reduciendo en Iraq y Afganistn; tambin disminuye su presencia militar en Europa, donde dos brigadas abandonarn Alemania en breve. Globalmente, los efectivos militares en el extranjero se recortarn en unos 100.000. Sin embargo, el nmero total de bases alcanzar previsiblemente mximos histricos: ms de 1000 instalaciones militares fuera del territorio nacional, no todas propiamente militares, segn recuentos no oficiales hechos por analistas independientes. Se incluyen desde las ms antiguas, situadas en Alemania y Japn (sin contar con la veterana Guantnamo, abierta en el siglo XIX), hasta las ms modernas instalaciones de lanzamiento de drones en Etiopa y las islas Seychelles.

Disponer de pequeas bases dispersas evitar que se reproduzcan situaciones como cuando Turqua en 2003 neg el uso de sus recursos logsticos a las fuerzas de EE.UU. para invadir Iraq. Servir tambin para mantener la actual poltica, contrapuesta a la de China, el rival en la sombra: mientras sta compite preferentemente en el terreno econmico, mediante inversiones repartidas por innumerables pases, EE.UU. prosigue su vieja tradicin de extender el poder militar desde numerosas plataformas dispersas. stas tambin sirven para actuar en terrenos no militares, polticos y econmicos principalmente, como es de sobra sabido.

Lo ms preocupante de esta acentuada poltica tentacular es su capacidad para generar una "carrera de bases", a la que se sumaran otros Estados, generando nuevos focos de inestabilidad. Cmo reaccionara EE.UU. si China o Rusia establecieran alguna base de ese tipo en Mxico o en el Mar Caribe? Por otro lado, si de lo que se trata es de contener a China, no es difcil entender que desde Pekn esto puede percibirse como una seria amenaza, lo que le har reforzar sus propias capacidades militares y contribuir de este modo a una tpica espiral de carrera belicista. Trtese de nenfares o de portaaviones, el propsito no vara: se trata de disponer de la fuerza militar all donde se estime necesaria. Poco ha aprendido la humanidad desde la Guerra Fra!

Alberto Piris es General de Artillera en la Reserva


Fuente: http://www.ceipaz.org/images/contenido/Piris,24julio2012.pdf



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