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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-07-2012

El avance del estado policial y la ausencia de oposicin de masas

James Petras y Robin Eastman Abaya
Rebelin

Traducido por Silvia Arana para Rebelin


Introduccin

Uno de los sucesos de mayor significado poltico en la historia reciente de EE.UU. ha sido el avance del estado policial y la ausencia de prcticamente cualquier tipo de oposicin. A pesar del amplio incremento de los poderes policiales de la rama ejecutiva del gobierno, del extraordinario crecimiento de una panoplia de agencias represivas con cientos de miles de empleados, enormes presupuestos pblicos y secretos y una vasta gama de vigilancia policial, incluyendo el monitoreo de ms de 40 millones de ciudadanos y residentes de EE.UU., no ha surgido un movimiento de masas democrtico que confronte al poder y sus prerrogativas, y proteste contra el accionar del estado policial.

A principios de la dcada del 50, cuando junto a las purgas macartistas , se implementaron restricciones a la libertad de expresin, juramentos obligados e investigaciones tipo "caza de brujas" llevadas adelante por el Congreso contra funcionarios, figuras culturales, intelectuales, acadmicos y sindicalistas, estas medidas provocaron un amplio debate pblico y protestas , e incluso resistencia institucional. Hacia fines de la dcada del 50, hubo protestas masivas en las audiencias pblicas del Comit de Actividades Antiestadounidense ( House Un-American Activities Committee -HUAC) en San Francisco (1960) y en otras partes . Surgieron importantes movimientos por los derechos civiles en oposicin a la segregacin racial del Sur, a la complicidad del gobierno federal y los escuadrones de la muerte de los terroristas raciales del Ku Klux KLAN (KKK). El movimiento por la libertad de expresin de Berkeley (1964) fue la chispa a partir de la cual surgieron demostraciones masivas en todo el pas contra los gobiernos autoritarios de las universidades.

Los movimientos de masas en defensa de los derechos civiles y de las libertades democrticas se opusieron al estado policial incubado durante los primeros aos de la Guerra Fra.

Un factor clave para entender el surgimiento de los movimientos de masas por las libertades democrticas fue la fusin con amplios movimientos sociales y culturales: las libertades democrticas conectadas a l a lucha por la igualdad racial. L a libertad de expresin era nec esaria para organizar el movimie nto de masas contra las guerras imperiales de EE.UU. en Indochina y la rampante segregacin racial; para acabar con la "caza de brujas" llevada adelante por el Congreso y las purgas, esto abri la esfera cultural a nuevas voces crticas y revitaliz a los sindicatos y las asociaciones profesionales. Todo esto t uvo una importancia cr ucial en la defensa de los arduamente ganados derechos y avances sociales de los trabajadores.

Frente a la oposicin masiva, muchas de las tcticas pblicas del estado policial de la dcada del 50, se hicieron encubiertas; la violencia policial selectiva aplicada contra individuos reemplaz a las purgas masivas. Los movimientos populares prodemocrticos fortalecieron a la sociedad civil y las audiencias pblicas expusieron y debilitaron el aparato del estado policial pero no lo destruyeron. Sin embargo, desde principios de los 80 hasta el presente, especialmente en los ltimos 20 aos, el estado policial ha experimentado un crecimiento drstico, penetrando todos los aspectos de la sociedad civil sin una oposicin de masas sostenida, ni siquiera espordica.

La pregunta es : Por qu el estado policial ha crecido, e incluso sobrepasado los lmites de los periodos de represin previos, y no ha provocado hasta la fecha ninguna oposicin de masas sostenida? Esto marca un contraste con los movimientos prodemocrticos amplios de mediados-fines del siglo XX. La existencia de un aparato del estado policial masivo y en expansin est ms all de cualquier duda: solo hay que mirar los rcords de personal (tantos de las agencias pblicas como de los contratistas privados), los enormes presupuestos y la gama de agencias involucradas en el espionaje interno de decenas de millones de ciudadanos y residentes de EE.UU. El alcance y la profundidad de las medidas tomadas por el estado policial incluyen detenciones arbitraria s, interrogatorios , emboscadas y confeccin de listas negras con cientos de miles de ciudadanos. Mediante rdenes presidenciales ( fiats ) se estableci el contexto para el asesinato de ciudadanos y residentes de EE.UU., y el establecimiento de tribunales militares y campos de detencin y apropiaci ones de propiedad privada.

A pesar de estas graves violaciones del orden constitucional y la contina erosin de las libertades democrticas, no hubo movimientos masivos contra la "seguridad nacional", ni movimientos por la libertad de expresin en las universidades. Solo se escuchan las voces aisladas y valientes de los activistas y organizaciones especializadas en las libertades civiles y en defensa de las garantas constitucionales , quienes protestan y llevan ade lante juicios legales contra los abuso s , pero que carecen de un amplio apoyo de masas, y que adems no reciben ningn tipo de cobertura por parte de los medios.

Para referirnos a este tema de la inactividad de las masas ante el avance el estado policial, vamos a tratar el tema desde dos perspectivas.

Vamos a describir cmo los organizadores y agentes han estructurado el estado policial y cmo han neutralizado las respuestas de las masas.

Luego analizaremos el "significado" de la ausencia de actividad, desplegando varias hiptesis sobre los motivos y actitudes subyacentes de la "masa pasiva" de ciudadanos.

Los crculos concntricos del estado policial

Mientras el alcance potencial de las agencias del estado policial cubre a la totalidad de la poblacin de EE.UU., de hecho opera sobre la base de "crculos concntricos". El estado policial es percibido y experimentado por la poblacin de EE.UU. segn su grado de participacin en la oposicin crtica del estado policial. Mientras que el estado policial tericamente afecta a todos, en la prctica opera mediante una serie de crculos concntricos. El "grupo del ncleo " de aproximadamente varios millones de ciudadanos es el sector expuesto a la mayor persecucin policial. Entre ellos se hallan los ciudadanos ms activos y crticos, especialmente aquellos que la polica identifica como asociados religiosos y tnico s de los enemigos extranjeros declarados, de los crticos y de los supuestos "terroristas". Ellos incluyen a inmigrantes y ciudadanos originarios de Arabia Saudita, Persia, Pakistn, Afganistn y Somalia, al igual que estadounidenses convertidos a la religin islmica.

El control basado en el perfil tnico y religioso es rampante en todos los centros de transporte (aeropuertos, estaciones de buses y trenes y en las carreteras). Las mezquitas al igual que centros islmicos de caridad y otras instituciones estn bajo constante vigilancia y son objeto de allanamientos, detenciones e incluso de asesinatos al estilo israelita.

El " segundo grupo del ncleo " , blanco de ataque del estado policial, incluye afroamericanos, h ispanos y activistas por los derechos de los inmigrantes ( algunos millones de personas). Contra e llos se realizan redadas arbitrarias masivas y detenciones por tiempo ilimitado sin juicios al igual que deportaciones masivas e indiscriminadas.

Despus de los grupos del ncleo se halla el " crculo interno " , que incluye a millones de ciudadanos y residentes de EE.UU., que han escrito o hablado crticamente de la poltica de EE.UU. e Israel en el Medio Oriente, que han expresado solidaridad con el sufrimiento del pueblo palestino, que se han opuesto a las invasiones de Irak y Afganistn o que han visitado pases o regiones opuestas al imperialismo estadounidense (Venezuela, Irn, Sur del Lbano, Siria, la Franja Occidental y de Gaza, etc.) Cientos de miles de estos ciudadanos tienen sus telfonos, correo y comunicaciones de internet bajo vigilancia; han sido objeto de controles especiales en los aeropuertos, se le ha negado el pasaporte, han recibido "visitas" y han sido encubierta y abiertamente incluidos en listas negras en sus sitios de trabajo, incluyendo universidades y escuelas.

Los activistas involucrados en libertades civiles, abogados y profesionales, izquierdistas que participan en actividades antiimperialistas, prodemocrticas y contra el estado policial estn fichados como "terroristas polticos" en el laberinto de datos recolectados por el estado represivo. Los movimientos ambientalistas y sus activistas reciben la calificacin de terroristas potenciales, y sus familias son objeto de hostilidad policial y "visitas" atemorizantes.

El " crculo externo " incluye lderes y activistas comunales, religiosos, cvicos y sindicales que en el curso de sus actividades interactan con , o expresaron apoyo a , los grupos del ncleo o del crculo interno y las vctimas de las violaciones del debido proceso. El "crculo externo" abarca algunos millones de ciudadanos "fichados" como "personas de inters", lo que puede implicar la vigilancia del correo electrnico y "chequeos" peridicos de sus peticiones y otras apelaciones.

Estos "tres crculos" son los blancos centrales de ataque del estado policial, abarcando ms de 40 millones de ciudadanos estadounidenses e inmigrantes -que no han cometido ningn delito. Por ejercer sus derechos constitucionales, son objeto de varios grados de represin y ataques por parte del estado policial.

El estado policial, sin embargo, posee "lmites fluidos" con respecto a quin espiar, a quin arrestar y cuando -dependi endo en cualquier situacin que genere sospechas o deseos de ejercitar el poder o de complacer a sus superiores en un momento dado.

La clave de las operaciones del estado policial en EE.UU. en el siglo XXI es la represin de los ciudadanos prodemocrticos y la anulacin de cualquier movimiento de masas sin que ello afecte el sistema electoral , que provee el teatro poltico y la legitimidad. Los lmites del estado policial sirven para garantizar que los ciudadanos tendrn solamente la opcin de votar por dos partidos a favor del estado policial , por legisladores y ejecutivos, sin tener en cuenta el accionar, las c ondiciones ni las reivindicaciones de las vctimas, los crticos y los activistas del ncleo, del crculo interior y del exterior. Las frecuentes redadas, los duros castigos pblicos "ejempla res" y la estigmatizacin proveniente de los medios de comunicacin masivos transmiten un mensaje a la masa pasiva de votantes y de no-votantes que las vctimas de la represin "deben haber hecho algo equivocado" para ser objeto de la represin.

La clave de la estrategia del estado policial es evitar que los crticos tengan una base de apoyo masiva, legitimidad popular o aceptacin pblica. El estado y los medios baten el tambor constante del mensaje de que las "causas" de los activistas no son nuestras causas (estadounidenses, patriotas); que las actividades democrticas de ellos impiden nuestras actividades electorales; que sus vidas, posturas y experiencias no se conectan con nuestras asociaciones laborales, barriales, deportivas, religiosas y cvicas. El grado en el que el estado policial ha "cercado" a los crculos de activistas democrticos les ha permitido tener las manos libres para profundizar y extender las fronteras del estado autoritario. El grado en que el pensamiento y la presencia del estado policial ha penetrado la conciencia de las masas de la poblacin de EE.UU. les ha permitido crear una barrera poderosa para s eparar el descontento privado d el accionar pblico.

Hiptesis de la complicidad y permisividad de las masas con el estado policial

Si el estado policial es el factor dominante de la vida poltica de EE.UU., por qu no es el factor central de preocupacin de los ciudadanos? Por qu no hay movimientos populares democrticos? Cmo es que el estado policial ha tenido tanto xito en "cercar" a los activistas con respecto a la vasta mayora de ciudadanos? Despus de todo, otros pases en otras pocas se enfrentaron a regmenes incluso ms represivos y sin embargo los ciudadanos se rebelaron. En el pasado, a pesar de la llamada "amenaza sovitica", emergieron movimientos democrticos en EE.UU. e incluso hicieron retroceder a un estado policial en expansin . Por qu hoy la invocacin de una "amenaza islmica terrorista" externa parece desarticular a los ciudadanos?

No existe una explicacin simple sobre la pasividad de los ciudadanos de EE.UU. frente al avance omnipotente del estado policial. Los motivos son complejos y cambiantes , y resulta adecuado examinarlos en detalle.

Una explicacin de la pasividad es que precisamente el poder y omnipresencia d el estado policial han generado un profundo miedo, especialmente entre las personas con obligaciones familiares, vulnerabilidad laboral y un grado de compromiso moderado con las libertades democrticas. Este grupo de ciudadanos es conciente de casos en los que el poder policial afect a ciudadanos que estaban involucrados en actividades de crtica, que perdieron sus empleos y sufrieron otras prdidas, y no estn dispuestos a sacrificar su seguridad y el bienestar de sus familias por lo que visualizan como una "causa perdida" -un movimiento que carece de una base popular slida y que tiene muy poco apoyo institucional. Este sector solamente expres su apoyo transitorio cuando la protesta contra el rescate de Wall Street y el movimiento "Ocupar Wall Street " contra el "1%" alcanzaron su pico . Pero cuando desde la presidencia se consum el rescate de los bancos y el estado policial aplast al movimiento "Ocupar", el miedo y la cautela llevaron a muchos simpatizantes a retirarse tmidamente de regreso a la pasividad.

La segunda razn de la "permisividad" entre una parte sustancial del pblico se d ebe a que este tiende a apoyar a l estado policial, debido a su postura de aceptacin de la ideologa antiterrorista y a un virulento racismo antirabe y antiislmico, alimentado en gran parte por los influyentes sectores generadores de o pinin a favor de Israel. El miedo y el desprecio de los musulmanes, cultivado por el estado policial y los medios de comunicacin masivos, fue un eje central del mensaje de la etapa posterior al 11 de septiembre difundido por el Departamento de Seguridad Nacional ( Homeland Security -HS) y las guerras seriales de Israel contra sus adversarios, i ncluyendo Irak, Lbano, Libia, ahora Siria, y los planes contra Irn. El apoyo activo al estado policial alcanz el punto ms alto durante los cinco aos posteriores al 11 de septiembre y luego disminuy con la crisis econmica generada por Wall St ., el aumento del desempleo y los fracasos de las polticas gubernamentales que incrementaron las preocupaciones sobre el futuro econmico del estado policial. An as, al menos un tercio del electorado conti na apoyando al estado policial, independientemente de que lo juzguen "correcto o equivocado". Creen firmemente que el estado policial les garantiza su "seguridad", que los sospechosos, los detenidos y los que estn siendo vigilados "deben haber hecho algo ilegal". Los partidarios ms fervorosos del estado policial se hallan entre los grupos antiinmigrantes que defienden las redadas masivas, las deportaciones en masa y el incremento del poder policial a expensas de las garantas constitucionales.

La tercer a razn posible para la permisividad frente al estado policial es la ignorancia : millones de ciudadanos de EE.UU. no tienen una idea clara del tamao, del alcance ni de las actividades del estado policial. Su actitud prctica los lleva a pensar que "si yo no fui afectado, no debe existir". Imbuidos en la vida cotidiana, ganndose la vida, disfrutando del tiempo libre, de los entretenimientos, deportes, familia, vecindario y solamente preocupado s por el presupuesto familiar... Esta masa est tan imbuida en su micro-mundo personal que considera a los temas macro-econmicos y polticos -generados por el estado policial- como "distantes", fuera de su rbita de inters y de su experiencia. "No tengo tiempo", "No s lo suficiente", "Tod o es 'poltico' "... El extendido apoliticismo del pblico estadounidense es un factor en la actitud de ignorar a l monstruo que creci en su seno .

Paradjicamente, mientras que ha crecido la preocupacin y el descontento pasi vo con respecto a la economa, han disminuido tanto el apoyo como la oposicin al estado policial. En otras palabras el estado policial florece mientras que el descontento popular se enfoca cada vez ms en las instituciones econmicas estatales y sociales. Muy pocos, casi ninguno, de los lderes polticos contemporneos educan a su electorado haciendo la conexin entre el avance del estado policial, las guerras imperiales y Wall Street con los temas econmicos cotidianos que afectan a la ciudadana. La fragmentacin de los temas, la separacin de lo econmico y lo poltico y el divorcio entre las preocupaciones polticas y las individuales, permiten que el estado policial permanezca "arriba y por encima" de la conciencia popular, de sus preocupaciones y actividades.

El miedo propagado desde el estado , que bat e los tambores de la guerra a favor del estado policial es amplificado y popularizado por los medios comerciales diariamente , mediante las "noticias" de propaganda, los programas de detectives "antiterroristas", varias dcadas de cine de Hollywood antirabe, pelculas con fobia s hacia todo lo que sea musulmn. Ha tenido mucho xito la manera en la que los medios de comunicacin masivos representan las violaciones de los derechos democrticos c ometidas por el estado policial: son normales y necesarias en un medio infiltrado por terroristas musulmanes , en el que los "liberales" irresponsables (defensores del debido proceso y de los Derechos del Hombre) son una amenaza para la seguridad nacional.

Ideolgicamente, el estado policial se asienta sobre la base de que la mayora silenciosa identifique los poderes policiales con la "seguridad nacional", aun cuando esto cre e una profunda inseguridad en una minora activa y crtica. La identificacin beneficiosa de la "nacin" y la "bandera" con el aparato del estado policial es especialmente notoria durante los espectculos masivos, en los que el rock y los deportes mezclan el entretenimiento de masas con solemnes juramentos de respeto al estado policial con llamativas mujeres jvenes cantan do el himno nacional con gran histrionismo ante estruendosos aplausos. Los "guerreros" heridos y los soldados rgidos en sus uniformes de gala hacen la venia de saludo a enormes banderas, mientras que se difunde el mensaje de que el estado policial complementa internamente la labor de nuestros "hombres y mujeres en uniforme" en el exterior. El estado policial es presentado como una extensin patritica de las guerras externas , y como tal, exige una restriccin "necesaria" de la oposicin, de la crtica y de cualquier defensa del derecho a la libertad por parte de los ciudadanos .

Conclusin: Qu hacer?

El avance del estado policial se ha beneficiado enormemente con la falsa despolitizacin bipartidaria de la legislacin represiva, y con la fragmentacin entre las luchas socio-econmicas y el disenso democrtico. Los movimientos contra la guerra de principios de la dcada del 90 y del 2001-2003 fueron desgastados (vendidos) por la de sercin de los lderes que se pusieron al servicio de la maquinaria del Partido Demcrata y de la agenda electoral. El masivo movimiento de los inmigrantes fue cop ado por los oportunistas mxico - americanos del Partido Demcrata liderado por el Presidente Obama , quien increment la represin del estado policial contra los inmigrantes, deportando a millones de trabajadores latinos y sus familias.

La experiencia histrica nos ensea que un lucha exitosa contra un estado policial emergente depende de la unin entre las luchas socio-econmicas que representen a los ciudadanos masivamente y los movimientos democrticos, pro -derechos civiles de las clases medias. La profundizacin de la crisis econmica, los recortes salvajes en las condiciones de vida y de trabajo y la lucha para salvar los programas sociales "sagrados" (Seguro Social y Medicare) tienen que estar ligada a la expansin del estado policial. Un movimiento masivo por la justicia social, que una a los miles de activistas de Wall Street , los millones pro -Medicare, Seguro Social y Medicaid con los cientos de miles de trabajadores inmigrantes se enfrentar inevitablemente con el inflado estado policial. La libertad es esencial en la lucha por la justicia social y la lucha masiva por la justicia social e s lo nico que har retroceder a l estado policial. La esperanza es t depositada en que el sufrimiento econmico de las masas prend a la chispa de la actividad, la que a su vez, desp ierte la conciencia sobre el peligroso crecimiento del estado policial. Un entendimiento masivo de esta conexin ser esencial para cualquier avance del movimiento por la democracia y el bienestar popular en EE.UU. y por la paz en el exterior.



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