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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-08-2012

Transicin de las mayoras o traicin de la minora en Espaa
Los de Abajo y los de Arriba

Alfredo Serrano Mancilla
Rebelin


No es turno de anlisis de desigualdad de la riqueza sino de polarizacin. A da de hoy, a nivel mundial, 185.795 ultra ricos duermen plcidamente poseyendo cada uno activos superiores a 30 millones de dlares [1] . Dicho de otro modo: este 0,002% de la poblacin posee, por ejemplo, dos veces la riqueza de la Unin Europea, o sea, 25 billones de dlares. Una sper-entidad de tan solo 147 compaas -muy entrelazadas entre s- se apropia del 20% de los ingresos operativos globales [2] . A su vez, la elite econmica mundial evadi en los ltimos 5 aos entre 17 y 25 billones de dlares [3] . Alrededor de 6,3 billones evadidos estn en manos del 0,001% de la poblacin mundial. De hecho existen 10 bancos privados (USB, Credit Suisse, Goldman Sachs) que gestionan un fraude fiscal mundial de 4,8 billones de euros en el ao 2010. Mareados? Enfadados? S, mareados por tanta cifra, y especialmente enfadados por saber que Los de Arriba son una inmensa minora. En Espaa, todo es muy parecido. Espaa ocupa el dcimo puesto en el ranking de pases con mayor concentracin de riqueza en manos de millonarios [4] . El 1% de la poblacin, una minora, posee el 18% del total de la propiedad [5] . La deuda espaola tambin es de la minora. La deuda espaola, en ao 2011, es de 400% del PIB: un quinto es deuda pblica, el resto es privada [6] . De la deuda sustancial, la privada, la mayora est en manos de las empresas. Y ahora viene el dato estrella: el 95% de la deuda empresarial corresponde a las grandes empresas. En otras palabras: el 95% de la deuda empresarial pertenece solo al 0,153% de las empresas espaolas [7] . Los de Arriba son muy pocos, poqusimos. Los altos salarios de directivos son para pocos, muy pocos: los banqueros, algn dueo de alguna empresa, quizs un futbolista y poco ms. Son una gran minora altamente representada por la mayora de la casta poltica amparada en una democracia irreal y circunscrita a una nica cuestin, exclusivamente procedimental, votar cada cierto periodo de tiempo. Los de Abajo somos ms. Somos la mayora. Una mayora desempleada, casi 5.700.000 ciudadanos que busca pero no encuentra trabajo. Otra mayora que posee un salario menor. Otra mayora que puede ser despedida en cualquier momento. Otra mayora que debe trabajar ms aos para poder disfrutar de una pensin. Otra mayora que paga por los medicamentos. Otra mayora que para estudiar ha de pagar ms por ello. Esta gran mayora, como suma de muchas mayoras, paga impuestos, al contrario que la minora, que incluso ahora puede lavar su dinero pagando solo el 10% de lo que declare. Esa inmensa minora, grandes empresas y grandes patrimonios, concentra el 72% de todo el fraude fiscal [8] . Esas grandes empresas son las que facturan ms de 150 millones de euros al ao, y que representan el 0,01% del total de empresas. Por el contrario, la mayora no es mayoritariamente fraudulenta; de esta mayora que ahora ver reducida la prestacin por desempleo- solo el 0,15% cobra el subsidio indebidamente [9] .

Y mientras muchos llaman crisis a los efectos irreparables de una crisis ms integral y estructural, Los de Arriba, en Espaa, estn en vsperas de forzar un remake de los Pactos de la Moncloa como modelo ejemplar de transicin poltica-econmica, pero esta vez, en versin ms Unin-Alemana-Europea y ms neoliberal. En esta propuesta de transicin, a fuego lento, la crisis econmica (aparentemente hurfana de responsables) es la gran excusa para ms postpoltica y posteconoma, ms neo-tecnocracia, que facilite una reordenamiento de la base de acumulacin en aras de la minora. En la cocina, con chef y ayudantes, hay poca gente, estn Los de Arriba. Se empean en parecer que son muchos porque poseen la mayora de las ventanas de comunicacin para que los vean Los de Abajo. Esta re-transicin est forjada en el bipartidismo de siempre que acord la ley electoral y las grandes polticas econmicas en los ltimos aos: grandes cambios laborales, pacto de las pensiones, convergencia nominal para entrar en la UE, continuidad en poltica tributaria regresiva, modelo de economa irreal no productivo, sistema financiero especulador, y por ltimo, la reciente reforma constitucional que prioriza una determinada manera de gestionar la caja derivada del pago de impuesto de todos Los de Abajo para pagar la deuda de Los de Arriba. Los de Arriba estn todos, fciles de reunir porque son pocos, y adems tienen los mismos intereses. Est la casta poltica bipartidista, estn las oligarquas nacionalistas, tambin est el escaso capital genuinamente espaol, est la oligarqua financiera europea que ha prestado mucho dinero irresponsablemente (prestar a irresponsables es de irresponsables), estn las empresas de seguros estadounidense que fueron pagadas para cubrir riesgos de impagos y, en Espaa, est el Rey.

La otra transicin, la democrtica de verdad, la pueden hacer Los de Abajo, que tambin estn, y estn diciendo muchas cosas, en lenguajes diversos, estn protestando cada vez ms, cada uno a su manera. Estn muy cansados, estn hartos de vivir en condiciones injustas e impuesta por la minora de Los de Arriba. Estn demandando cambios. La mayora, Los de Abajo, estn comenzando a sentir que son muchos, que pueden ser ms, que a lo mejor se debern poner de acuerdo en una matriz de contenidos mnimos, un mnimo comn denominador: no querer estar gobernados por Los de Arriba. Si bien son muchas las maneras de querer gobernar con propuestas y matices de colores diferentes, hay que encontrar los puntos comunes previo a la construccin del programa conciliador. Seguramente, para la cristalizacin de la transicin de la gran mayora, ser necesario muchas renuncias a objetivos legtimos. Pero estas renuncias sern recompensadas en tanto en cuanto eviten la transicin en democracia aparente donde los beneficios siguen siendo para los de Arriba, y la migaja racionada para los Abajo.

La disputa de la transicin est servida. Los momentos histricos no siempre son para ser estudiados en libros del pasado. Ahora, ahora s, los de abajo pueden y deben proponer y disputar una transicin hacia una soberana democracia econmica, donde los mercados solo sean lugares de compras para los ciudadanos, los servicios bsicos sean rescatados, la vivienda sea un lugar slo para vivir y no para especular, la educacin no sea un privilegio, la sanidad sea pblica para todo el mundo, la banca preste dinero en vez de robarlo y/o inventarlo, el tejido productivo se reactive y se distribuya, la jubilacin sea un derecho y no un chantaje, las relaciones econmicas sean humanas, sociales, estratgicas y soberanas, y por ltimo, la Unin Europea sea una institucin que garantice que no haya deuda social y que la deuda monetaria ilegtima no sea pagada, y la que haya que pagar se pague poco a poco y cuando se pueda.

Antes de construir el nuevo pacto social para todos Los de Abajo, lo bsico ser concientizarse de que somos mayora, y de que hay un gran marco de acuerdo: no querer vivir ms sometidos a la minora de Los de Arriba. Lo otro, dar contenido de gobierno, ser el siguiente paso. Es una transicin.

PD: Inspirado en el artculo de Isaac Rosa "Todo es posible, pero no se hagan ilusiones".


Notas:

[1] World Ultra Wealth Report 2011

[2] Coghlan y MacKenzie (2011) en New Scientist.

[3] Tax Justice Network 2012.

[4] Informe Doloitte 2011.

[5] Luxembourg Income Study.

[6] Banco Internacional de Pagos (BIS), 2011.

[7] Eduardo Garzn, 2012. Las grandes empresas espaolas han vivido por encima de sus posibilidades.

[8] GESTHA (Sindicatos de tcnicos del Ministerio de Hacienda), 2012.

[9] Informe Gobierno de Espaa, 2012.

Alfredo Serrano Mancilla (@alfreserramanci). Doctor en Economa. Coordinador para Amrica latina, FundacinCEPS

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.




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