Portada :: Colombia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-08-2012

Ni un paso atrs
Ni guerrilleros ni militares en el Cauca

Jaime Quintana Guerrero
Desinformmonos.org

La estrategia de conflicto y militarizacin es para sacarnos del territorio y permitir la entrada a multinacionales y megaproyectos y dejarnos con los brazos cruzados, declara Dora Muoz, luchadora indgena.


Las comunidades Nasa del norte del Cauca se han organizado en asamblea permanente para tomar acuerdos y evitar el desplazamiento de comunidades a las ciudades, mientras continan desalojando a grupos armados de sus comunidades. En algunos de los casos han aplicado el remedio, como ellos le llaman a la justicia indgena, contra integrantes de de estos grupos.

En una la disputa por el control del territorio indgena por parte de la guerrilla insurgente, de las fuerzas militares del Estado y grupos paramilitares, se han ocupado casas, escuelas, parcelas y sitios sagrados de las comunidades, ocasionando la muerte de campesinos e indgenas en la zona.

Sabemos que sin territorio no hay pueblos indgenas, la lucha es fuerte y seguir fuerte porque los indgenas del Cauca no dejaremos nuestro territorio, ni vamos a permitir que se explote a la madre tierra indiscriminadamente. Nuestra lucha y nuestra propuesta son por consolidacin de los territorios autnomos y de gobierno propio, seala en entrevista con Desinformmonos Dora Muoz, indgena integrante de las organizaciones en lucha.

Dora Muoz es miembro de la Asociacin de Cabildos Indgenas en el Norte del Cauca, al occidente de Colombia, y del grupo de comunicadores comunitarios Tejido de Comunicacin de esta organizacin.

El Cauca es uno de los 33 departamentos que tiene Colombia y est dividido por zonas. El norte del Cauca est ubicado al suroccidental de Colombia, muy cerca de la frontera con Ecuador, lugar habitado en un 95 por ciento de indgenas Nasa. Este territorio es diverso y rico en recursos naturales; especialmente en agua; en recursos mineros, oro, plata, zinc, etctera, expone la lder indgena.

La Asociacin de Cabildos Indgenas en el Norte del Cauca agrupa 19 Cabildos y forma parte del Consejo Regional Indgena del Cauca (CRIC). A nivel nacional son parte de la Organizacin Nacional Indgena de Colombia (ONIC), que se rige en los principios de unidad, tierra, cultura e identidad. Todas estas organizaciones son reconocidas jurdicamente y han desarrollado Planes de Vida que, explica Dora Muoz, son los sueos de la comunidad, y estos sueos son estructurados por la forma propia de pensar y actuar como indgenas y por el respeto que le tenemos a la madre tierra. Para nosotros la madre tierra es sagrada; para el gobierno y las multinacionales, es riqueza.

La comunicadora seala que este territorio se ha convertido en un lugar de lucha de diferentes actores sociales, de la guerrilla insurgente, de las fuerzas armadas del Estado, de paramilitares que se disputan el territorio, el control de las riquezas y de la poblacin.

El Norte del Cauca, explica, es una regin estratgica por tener conexin con otros departamentos del pas y por su topografa, ya que tiene una parte plana y otra montaosa. Los indgenas habitamos la parte montaosa. Y desde hace ms de 50 aos las guerrillas han utilizado este territorio y se sienten dueos de l. Sin embargo, las fuerzas armadas del Estado han declarado: `no hay territorio colombiano donde la fuerza pblica no pueda estar, y de esta manera entran a los resguardos indgenas.

No es nuevo el conflicto armado ni las confrontaciones armadas. Se han realizado movilizaciones a nivel nacional denunciando lo que sucede en este territorio; se han firmado convenios con los anteriores gobiernos exigiendo el respeto a los derechos humanos y constitucionales, y el respeto a la vida y a la autonoma de los pueblos, y no se han cumplido los acuerdos.

Hace 20 aos en el Norte del Cauca, relata Dora Muoz en una comunidad que se llama Nilo, cuando se desarrollaba una recuperacin de tierra, asesinaron a 20 indgenas. El caso se llev a la Comisin Interamericana de Derechos Humanos donde se comprob la participacin del gobierno nacional de ese entonces, fue una accin conjunta con paramilitares y el ejrcito, y la sentencia decret indemnizar al pueblo Nasa con tierra, pero no se cumpli.

Cuando salimos a las marchas reiteramos la exigencia de que se cumplan los acuerdos y afirmamos que nuestra lucha es por el territorio y la vida. Al mismo tiempo externamos nuestro rechazo a las leyes que se estn implementando en nuestros pueblos. Los territorios de resguardo se estn concesionando a multinacionales, sin la consulta libre e informada a las comunidades, con leyes que favorecen el extractivismo en nuestros territorios.

La disputa por el territorio y el control de la poblacin.

La estrategia de conflicto y militarizacin es para sacarnos del territorio y permitir la entrada a multinacionales y megaproyectos y dejarnos con los brazos cruzados, declara Dora Muoz.

Las comunidades indgenas han decidido no desplazarse y se organizan en asambleas permanentes, en sitios o lugares donde la gente se rene cuando hay este tipo de conflictos armados. Comnmente son escuelas, canchas de bsquet de la comunidad, salones comunales, lugares pblicos, donde se concentra la gente mientras pasa el conflicto y la situacin se normaliza. Esto ha funcionado e impedido que la gente salga a las ciudades a desplazarse y mendigar, y que el territorio se quede abandonado, advierte la comunicadora indgena.

En los ltimos das el conflicto se ha intensificado, relata Muoz: en el territorio nosotros decimos ni un tiro ms, no aguantamos ms, son muchos muertos, muchos hurfanos, muchas vidas. Nosotros no somos parte del conflicto, nos estn involucrando. Exigimos respeto a la vida no slo de las personas, sino de todo lo que est en el entorno: de la naturaleza, la tierra, los rboles, la Madre Tierra. Los rboles y los animales tambin se mueren, todos hemos vivido las afectaciones de un conflicto que no nos pertenece. Es un conflicto de poderes que nos pone en medio a padecer las consecuencias, explica.

En das pasados, en Toribo, al norte del Cauca, el presidente Juan Manuel Santos anunci el arribo de ms fuerza pblica en esa zona. Las comunidades indgenas se manifestaron en ese lugar exigiendo No ms militarizacin de los pueblos indgenas.

En Miranda, municipio cerca de Toribo, desde hace dos meses existen comunidades desplazadas por el conflicto, pues tanto el ejrcito como la guerrilla han ocupado viviendas, parcelas, escuelas y lugares de trabajo de la comunidad. Existen ms de cien indgenas y campesinos desplazados que no pueden regresar, porque en sus casas est el ejrcito y en las parcelas la guerrilla.

Ambos grupos armados seala Dora Muoz minaron las cercanas de las casas de la poblacin y los militares ocuparon la cancha de la comunidad. Por esta razn, las comunidades de la parte alta de Miranda realizaron una marcha por veredas hasta el poblado pidiendo una audiencia pblica a los grupos armados para que se salieran del territorio. Esto no sucedi, y el ejrcito arremeti contra la poblacin, resultando una persona muerta y varias nios y hombres mayores heridos.

Al hacer esta movilizacin y no haber respuesta positiva, la poblacin decidi ir a sacar a los grupos armados de las casas y del territorio. Algunos militares salieron, pero luego regresaron con el argumento de que mientras exista la guerrilla ellos van a estar en el territorio, y que no hay lugar en Colombia donde ellos no puedan estar, relata la integrante del movimiento indgena.

La iniciativa en el municipio de Miranda, de expulsar los grupos armados ha provocado amenazas a las autoridades indgenas. Dora Muoz comenta: apenas el 24 de julio de este ao los militares hirieron a una guardia indgena, uno de los cuidadores del territorio, quienes siempre estn al tanto de lo que sucede, de los movimientos y acciones que hacen los grupos armados y de cuando suceden confrontaciones armadas.

Despus de que un artefacto explosivo lanzado por miembros de la guerrilla impact en un saln de atencin a la salud, en la comunidad de Toribo, con el saldo de[G1] siete personas heridas, entre ellas una enfermera a la que se le tuvo que amputar una extremidad[G2] . La comunidad se reuni en asamblea y decidi desalojar a los grupos armados.

Fue as como la gente de la comunidad sali a desbaratar los lugares donde se resguardan los militares, como las trincheras que se ubican cerca de viviendas o de escuelas. La comunidad todos estos sitios y lo mismo pas en el cerro de Berln, que es un lugar sagrado, donde se instal una base militar y se encuentra una antena de telefona celular [G3] Las autoridades comunitarias fueron a pedirles[G4] a los militares que se salieran, que ellos iban a ocupar ese lugar como legtimos dueos. La fuerza pblica se neg diciendo que tenan orden de estar all para cuidar la poblacin civil.

El primer da la gente se qued acampando cerca de los militares. El segundo da decidi sacarlos. Entonces se destruyeron las trincheras que se encontraban alrededor de la torre de telefona, y se taparon los huecos que hacen para meterse all, relata Muoz.

Estos cerros y montaas son sitios sagrados para los Nasa, en ellos se realizan ceremonias y rituales; cada dos aos se hace el cambio de autoridad, el refrescamiento de varas, que son los bastones de mando. Dicho ritual se realiza en la parte ms alta de un cerro o en laguna, donde se pide a la Madre Tierra sabidura para orientar el territorio y fuerza para la comunidad

La fiesta de purificacin de las semillas es otra de las ceremonias que se realizan en estos cerros. Se purifican las semillas para la siembra, se realiza el trabajo comunitario o minga.

En el Cerro del Berln, municipio de Toribo, donde se desalojaron a los militares, se realiza una fiesta llamada la apagada de fogn, en la que se prenden dos hogueras y se junta la comunidad `para comunicarse con los espritus. Los mayores, explica Dora Muoz, ahora piensan que esta casa de los espritus ha sido profanada, ha sido invadida por los militares.

La guerrilla ataca a los militares en los cerros. Lanzan artefactos explosivos que no llegan y caen en el pueblo que est al pie del cerro, razn por la cual las comunidades decidieron sacar a los militares de forma pacfica. Despus de esto, vino la arremetida del ejrcito contra la comunidad. Al da siguiente atacaron con gases, papas explosivas[G5] y disparos, lo que gener una situacin ms compleja, pues ese mismo da pero en Caldona, otra comunidad cerca de Toribo, el ejrcito asesin a un joven indgena que transitaba por la comunidad, recuerda la entrevistada desde el Cauca.

Los medios de comunicacin y el ejrcito contina- criminalizaron la accin legtima de las comunidades que rescataron los lugares sagrados. Las autoridades comunales decidieron replegarse porque ya haba treinta y dos heridos; teman que fuera ms fuerte el ataque de los militares y pudiera haber muertos, as que convocaron a la poblacin a reunirse en asamblea permanente, declara Dora Muoz.

Justicia indgena: ni ejrcito, ni guerrilla

La estrategia de conflicto y militarizacin es para sacarnos del territorio y permitir la entrada a multinacionales y megaproyectos y dejarnos con los brazos cruzados, declara Dora Muoz.

Las comunidades indgenas han decidido no desplazarse y se organizan en asambleas permanentes, en sitios o lugares donde la gente se rene cuando hay este tipo de conflictos armados. Comnmente son escuelas, canchas de bsquet de la comunidad, salones comunales, lugares pblicos, donde se concentra la gente mientras pasa el conflicto y la situacin se normaliza. Esto ha funcionado e impedido que la gente salga a las ciudades a desplazarse y mendigar, y que el territorio se quede abandonado, advierte la comunicadora indgena.

En los ltimos das el conflicto se ha intensificado, relata Muoz: en el territorio nosotros decimos ni un tiro ms, no aguantamos ms, son muchos muertos, muchos hurfanos, muchas vidas. Nosotros no somos parte del conflicto, nos estn involucrando. Exigimos respeto a la vida no slo de las personas, sino de todo lo que est en el entorno: de la naturaleza, la tierra, los rboles, la Madre Tierra. Los rboles y los animales tambin se mueren, todos hemos vivido las afectaciones de un conflicto que no nos pertenece. Es un conflicto de poderes que nos pone en medio a padecer las consecuencias, explica.

En das pasados, en Toribo, al norte del Cauca, el presidente Juan Manuel Santos anunci el arribo de ms fuerza pblica en esa zona. Las comunidades indgenas se manifestaron en ese lugar exigiendo No ms militarizacin de los pueblos indgenas.

En Miranda, municipio cerca de Toribo, desde hace dos meses existen comunidades desplazadas por el conflicto, pues tanto el ejrcito como la guerrilla han ocupado viviendas, parcelas, escuelas y lugares de trabajo de la comunidad. Existen ms de cien indgenas y campesinos desplazados que no pueden regresar, porque en sus casas est el ejrcito y en las parcelas la guerrilla.

Ambos grupos armados seala Dora Muoz minaron las cercanas de las casas de la poblacin y los militares ocuparon la cancha de la comunidad. Por esta razn, las comunidades de la parte alta de Miranda realizaron una marcha por veredas hasta el poblado pidiendo una audiencia pblica a los grupos armados para que se salieran del territorio. Esto no sucedi, y el ejrcito arremeti contra la poblacin, resultando una persona muerta y varias nios y hombres mayores heridos.

Al hacer esta movilizacin y no haber respuesta positiva, la poblacin decidi ir a sacar a los grupos armados de las casas y del territorio. Algunos militares salieron, pero luego regresaron con el argumento de que mientras exista la guerrilla ellos van a estar en el territorio, y que no hay lugar en Colombia donde ellos no puedan estar, relata la integrante del movimiento indgena.

La iniciativa en el municipio de Miranda, de expulsar los grupos armados ha provocado amenazas a las autoridades indgenas. Dora Muoz comenta: apenas el 24 de julio de este ao los militares hirieron a una guardia indgena, uno de los cuidadores del territorio, quienes siempre estn al tanto de lo que sucede, de los movimientos y acciones que hacen los grupos armados y de cuando suceden confrontaciones armadas.

Despus de que un artefacto explosivo lanzado por miembros de la guerrilla impact en un saln de atencin a la salud, en la comunidad de Toribo, con el saldo de siete personas heridas, entre ellas una enfermera a la que se le tuvo que amputar una extremidad. La comunidad se reuni en asamblea y decidi desalojar a los grupos armados.

Fue as como la gente de la comunidad sali a desbaratar los lugares donde se resguardan los militares, como las trincheras que se ubican cerca de viviendas o de escuelas. La comunidad todos estos sitios y lo mismo pas en el cerro de Berln, que es un lugar sagrado, donde se instal una base militar y se encuentra una antena de telefona celular. Las autoridades comunitarias fueron a pedirles los militares que se salieran, que ellos iban a ocupar ese lugar como legtimos dueos. La fuerza pblica se neg diciendo que tenan orden de estar all para cuidar la poblacin civil.

El primer da la gente se qued acampando cerca de los militares. El segundo da decidi sacarlos. Entonces se destruyeron las trincheras que se encontraban alrededor de la torre de telefona, y se taparon los huecos que hacen para meterse all, relata Muoz.

Estos cerros y montaas son sitios sagrados para los Nasa, en ellos se realizan ceremonias y rituales; cada dos aos se hace el cambio de autoridad, el refrescamiento de varas, que son los bastones de mando. Dicho ritual se realiza en la parte ms alta de un cerro o en laguna, donde se pide a la Madre Tierra sabidura para orientar el territorio y fuerza para la comunidad

La fiesta de purificacin de las semillas es otra de las ceremonias que se realizan en estos cerros. Se purifican las semillas para la siembra, se realiza el trabajo comunitario o minga.

En el Cerro del Berln, municipio de Toribo, donde se desalojaron a los militares, se realiza una fiesta llamada la apagada de fogn, en la que se prenden dos hogueras y se junta la comunidad `para comunicarse con los espritus. Los mayores, explica Dora Muoz, ahora piensan que esta casa de los espritus ha sido profanada, ha sido invadida por los militares.

La guerrilla ataca a los militares en los cerros. Lanzan artefactos explosivos que no llegan y caen en el pueblo que est al pie del cerro, razn por la cual las comunidades decidieron sacar a los militares de forma pacfica. Despus de esto, vino la arremetida del ejrcito contra la comunidad. Al da siguiente atacaron con gases, papas explosivas disparos, lo que gener una situacin ms compleja, pues ese mismo da pero en Caldona, otra comunidad cerca de Toribo, el ejrcito asesin a un joven indgena que transitaba por la comunidad, recuerda la entrevistada desde el Cauca.

Los medios de comunicacin y el ejrcito contina- criminalizaron la accin legtima de las comunidades que rescataron los lugares sagrados. Las autoridades comunales decidieron replegarse porque ya haba treinta y dos heridos; teman que fuera ms fuerte el ataque de los militares y pudiera haber muertos, as que convocaron a la poblacin a reunirse en asamblea permanente, declara Dora Muoz.

Justicia indgena: ni ejrcito, ni guerrilla

Al mismo tiempo que se realizaban estas acciones de desalojo de la fuerza pblica y del ejrcito, contina la luchadora indgena, un grupo de guerrilleros de las FARC lanzaban artefactos explosivos al lugar donde se encontraba la torre.

La guardia indgena de la comunidad retuvo a cuatro a guerrilleros con una gran cantidad de armamento, y despus de un proceso de investigacin y de indagatorias, ellos manifestaron ser parte de las FARC y estar en esa organizacin por voluntad y conviccin propia. Los Cabildos de la comunidad decidieron aplicar el remedio, o sea la justicia indgena, y corregir a estas cuatro personas a travs del fuete, que es parte de la jurisdiccin indgena.

Hubo polmica en la comunidad, algunas personas decan que si son guerrilleros haba que entregarlos a la justicia ordinaria; otros que era mejor devolverlos a las FARC. Entonces la comunidad indgena argument que tiene su territorio y que hara a su manera, desde la cosmovisin que los distingue como pueblos indgenas seala Dora Muoz.

Los das siguientes en Toribo se encontraron panfletos amenazantes de la guerrilla contra lderes indgenas que han encabezado estas acciones.

Entre dos fuegos

Los guerrilleros nos acusan y sealan, el ejrcito y el Estado tambin. Parece que estn de acuerdo para acabar con el proceso indgena y justificar la arremetida de amenazas y asesinatos. Reiteramos nuestras exigencias como indgenas en cualquier encuentro. Y nos declaramos en asambleas permanentes, desde el Cauca.

El primero de agosto se realiz el Da de Accin Continental Contra la Industria Extractiva Canadiense a Gran Escala, una gran movilizacin indgena exigiendo los derechos sobre el territorio contra los megaproyectos extractivistas; adems de la desmilitarizacin de las comunidades indgenas y en especial de los sitios sagrados, as como la no instalacin de trincheras cerca de poblados y que no se criminalice a las comunidades y lderes indgenas que han realizado estas acciones legtimas y autnomas, concluye Dora Muoz.


Fuente: http://desinformemonos.org/2012/07/ni-un-paso-atras-ni-guerrilleros-ni-militares-en-el-cauca/



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter