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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-08-2012

Un dato muy revelador de lo que se nos avecina
Crisis o fase del capitalismo

Pepe Arrastia
Rebelin


"La multinacional Falken obtuvo el contrato de suministro al gobierno espaol de gases lacrimgenos y bombas de humo, por valor de 1.488.570 euros, segn public el Boletn Oficial del Estado del pasado 31 de diciembre.

Conviene saber que en 2007, por el mismo concepto, el Estado espaol se gast 143.750 euros, menos de la dcima parte.

El gas lacrimgeno es un arma qumica que ataca los nervios de la crnea de los ojos. Su adquisicin masiva es una seal inequvoca de la represin que se nos viene encima." [1]

Es revelador que el gasto pblico mire en una direccin absolutamente opuesta a los intereses y bienestar de la ciudadana, y lo haga precisamente contra esa ciudadana. Pero lo ms revelador no es que los recortes no lleguen a los instrumentos coercitivos que previsiblemente van a ser utilizados para consolidarlos, segn dicen necesarios para salir de la crisis, sino que sta es algo ms que coyuntural o cclica o crnica, es el pretexto de las clases dominantes (hoy ms que nunca capitalismo financiero) para actuar en consonancia con el nivel de exigencia alcanzado en la caracterstica inherente a la naturaleza del capitalismo: la acumulacin y la concentracin de las riquezas.

Entramos en una fase del desarrollo capitalista en que las contradicciones de clase forzosamente han de agudizarse. Ellos lo saben, mejor que nosotros, porque ven el panorama en toda su amplitud, -desde arriba se ve mejor-. En lo nico que falla su visin es que ellos no pueden ver el nefasto papel histrico que su clase est representando, porque de analizarlo se negaran a s mismos.

Repasemos someramente las caractersticas actuales de la acumulacin y de la concentracin de riquezas.

La acumulacin (tendencia activa desde los inicios del capitalismo) se efecta hoy en cuatro campos fundamentalmente: 1 Primando las inversiones especulativas, financieras, y deslocalizadoras. Cada ao, la economa real (empresas de bienes y de servicios) crea, en todo el mundo, una riqueza (PIB) estimada en unos 45 billones de euros. Mientras que, en el mismo tiempo, a escala planetaria, en la esfera financiera, los mercados mueven capitales por un valor de 3.450 billones de euros. O sea, setenta y cinco veces lo que produce la economa real... [2]

2 La acumulacin por desposesin. Mediante la privatizacin de los servicios pblicos (un filn que se calcula que slo en educacin y sanidad supondra 5.500 billones de dlares ). Y a travs d el mayor robo de la historia: el rescate de los bancos. En Espaa al final del ao 2011 se habrn inyectado a la banca desde el Estado, por diversas vas ms de 14 mil millones de euros. Ms del 13% del PIB sin que cambien los gestores ni la gestin que ha llevado a la actual situacin. [3] Y a nivel europeo desde 2008 los pases han dado a los bancos 4,6 billones de euros (cifra facilitada por Durao Barroso, presidente de la Comisin Europea).

3 Mediante polticas fiscales implementadas por sus gobiernos, que suponen a las lites capitalistas grandes ahorros impositivos, as como la preservacin y ampliacin de los parasos fiscales.

4 La consabida obtencin de plusvala procedente de la explotacin del trabajo asalariado . Plusvala que los capitalistas logran materializar gracias al consumo, y ste en la actualidad est definido por la tendencia cada vez ms polarizada de la masa salarial acentuando la destinada a los cuadros ejecutivos y disminuyendo la destinada al resto de los sectores; lo que conlleva al incremento del consumo de lujo en el creciente sector de alto standing y dejando para las clases populares un consumo de muy baja calidad y precio (importaciones chinas, los Zara, Wal-Mart, Ikea, etc).

La concentracin (igualmente siempre activada) no es sino efecto y corolario de la acumulacin.

Desde hace algunos aos han proliferado estudios sobre el incremento de las disparidades de la renta. As sabemos que por ejemplo en Espaa el porcentaje de acaparamiento de renta en manos de percentiles de renta elevados va creciendo y se ha doblado desde los aos ochenta hasta hoy . [4]

En EEUU, ms del 50% de las rentas superiores derivadas del crecimiento econmico ocurrido en el periodo 1993-2007, ha ido al 1% tope de la poblacin.[5]

Un indicador de esta concentracin de la riqueza y de las rentas que de ella derivan es el enorme crecimiento del consumo de lujo. Las ventas de la versin ms cara del automvil Mercedes-Benz y Cadillac en EEUU (donde el 10% -ricos y superricos- tiene ms del 90% de la riqueza) y Porsche en Europa han alcanzado niveles nunca vistos antes. Mientras, las rentas del trabajo han ido disminuyendo en ambos lados del Atlntico como porcentaje de las rentas totales del pas, paralelamente, la pobreza ha ido aumentando.[6] Paul Krugman nos dice que prcticamente la totalidad de la redistribucin hacia arriba de los ingresos de la parte inferior (el 80%) ha ido a las personas de ms altos ingresos (el 1% de los estadounidenses) , pero que casi dos tercios del incremento en el percentil ms alto de los ingresos iba efectivamente al 0.1% de la poblacin. Y aade: Quin est en ese 0,1%? Son los heroicos empresarios que crean puestos de trabajo? No, en su mayor parte, son ejecutivos de empresas. Las recientes investigaciones muestran que alrededor del 60% de ese 0,1% o bien son ejecutivos de empresas no financieras o hacen su dinero en las finanzas, es decir, Wall Street en sentido amplio. Smesele los abogados y especuladores del sector inmobiliario y estamos hablando de ms del 70% de los miembros de ese afortunado club del 0.1%.

Por lo que en realidad la propiedad de esa ingente riqueza llegara a manos de slo el 0,03 de la poblacin, es decir, un reducidsimo crculo de aproximadamente 150.000 multimillonarios dueos de una ingente riqueza del pas ms rico del planeta que la incrementan ao tras aos en una progresin casi geomtrica.[7]     En Espaa, las rentas empresariales ya han superado por primera vez a las salariales [8], en este pas donde los beneficios de las 35 mayores empresas espaolas que cotizan en Bolsa fueron de 51.613 millones de euros en 2010 (un 24,7% ms que el ao anterior), mientras que los salarios subieron un 1% frente al 3% de incremento del coste de la vida (es decir, perdieron un 2% de poder adquisitivo). Donde ya en 2006 una veintena de grandes familias eran propietarias del 20,14% del capital de las empresas del Ibex-35 y donde unas 1.400 personas (el 0,0035% de la poblacin espaola), controla los recursos econmicos, financieros y de produccin equivalentes al 80,5% del PIB. [9] Asistimos a los prolegmenos de una nueva fase en el desarrollo del capitalismo caracterizada fundamentalmente por una elevada concentracin de las riquezas que inexorablemente ir en detrimento de las formas democrticas de dominacin.

Sectores voceros de la oligrquica mundial reclaman desde hace unos aos un gobierno mundial. La concentracin poltica como reflejo de la concentracin econmica. En trminos marxistas las nuevas relaciones de produccin generando nuevas superestructuras polticas e ideolgicas.

Algunos rasgos distintivos de esta fase los podemos vislumbrar en:

Degeneracin de las formas de democrticas de dominio.

Descarada supeditacin de los grandes partidos y sindicatos al Capital.

Aumento del desempleo a unos niveles inditos y perenne.

Deterioro de las condiciones de trabajo y prdida de los derechos laborales.

La dispersin salarial continuar acentundose.

Generalizacin de la corrupcin penetrando en todas las instituciones del Estado y dada su cotidianeidad habituarse a ella.

Concentracin de la propiedad de los medios de manipulacin de masas y aumento de su funcin alienadora.

Sustitucin de la asistencia de los servicios pblicos por una asistencial de caridad y otra para las lite de alta calidad y precio.

La presencia cada vez ms abierta y directa del predominante capital financiero en los gobiernos.

Mayor traspaso de poder hacia organismos que escapan a cualquier posibilidad de control por parte de los ciudadanos, como el FMI, BM, OMC, Comisin Europea, BCE, etc.

Prefiguracin de un futuro gobierno mundial (o prcticamente funcionando como tal) de entes oligrquicas mundiales como La Trilateral, el Club Bildeberg, el foro de Davos, los G8, G20, etc.

Papel creciente de la OTAN y su fortalecimiento como institucin armada que empieza a funcionar como el embrin del ejercito de un futuro gobierno mundial.

El cada vez ms inoperante papel de la ONU.

Etc. etc. etc.

El engarce de estas piezas y de otras que seguramente olvide, construye un tipo siniestro de sociedad, una especie de medioevo con alta tecnologa.

Sarkozy se equivocaba cuando demaggicamente hablaba de refundar el capitalismo. Lo que estaba y est delante de las narices de ese personaje es el comienzo de un reacomodo del sistema capitalista. No estaramos ante problemas estructurales sino ante el resultado de un estadio alcanzado en el desarrollo de los medios de produccin y en los cambios en los modos de produccin que de ello se derivan.

El capitalismo no est en crisis, lo que est en crisis son sus formas de dominacin, su esencia sigue su normal desarrollo evolutivo, acumulando y concentrando riqueza, pero esa desadecuacin agudiza las contradicciones inherentes al sistema y como histricamente ha sucedido en otras fases del desarrollo capitalista esa agudizacin significa que la lucha de clases, que nunca ha dejado de existir, recupere el vigor necesario para impedir que la adecuacin se realice. En tal caso, s estaramos ante una crisis del capitalismo, al verse dificultado en dotar a los nuevos modos de produccin de una superestructura de poder adecuada, porque la lucha de su antagonista de clase se lo impida.

Hoy est generalmente asumido que la concentracin de riqueza y la desigualdad social que conlleva ha adquirido unos niveles inimaginables hace unas dcadas. Pero resulta que, cuando se est todava analizando el por qu de este hecho, esas lites supermultimillonarias (en EEUU, se tratara tan slo del 0.01% de la poblacin) no permanecen cruzadas de brazos, a la espera de los resultados de tales anlisis, porque no los necesitan, saben perfectamente el origen de su monumental acaparamiento econmico, lo que s les interesa y preocupa es cmo hacer para seguir acaparando y que la desigualdad social no provoque la lgica reaccin en contra de esa ingente marea humana de los desposedos. Qu nuevas estructuras polticas y coercitivas necesitan esas lites capitalistas para gobernar globalmente? Esa es la pregunta que deben hacerse los analistas econmicos y polticos de izquierda para prevenir la barbarie que se nos viene encima.

Las masas no pueden ver esta situacin porque carecen de los medios para hacerlo, y los partidos polticos tradicionales tampoco porque estn aliados a la oligarqua financiera y a su merced, pero sta s que ve los peligros que les va a deparar la realizacin de esa adecuacin.

Volviendo al principio, al dato revelador del incremento de gas lacrimgeno que la multinacional Falken va a suministrar al Estado espaol, su adquisicin masiva es una seal inequvoca de que la oligarqua espaola prev un alto grado de indignacin popular y se prepara para reprimirla. En esta ocasin nos conviene no defraudar sus expectativas, incluso desbordarlas. El que los suministros de la multinacional Falken se quedasen cortos, por paradgico que resulte, sera una buena seal.

Notas:

[1] Publicado en http://eskup.elpais.com/1329750508-1ac98db1d55a6eb60f9dc612cc201b51

[2]La gran regresin I Ramonet. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=140564 03-12-2011

[3] Carlos Snchez Mato. Dic 2011 El sector financiero espaol: La intervencin pblica en el actual proceso de recapitalizacin.

[4] http://www.cincodias.com/articulo/opinion/modelo-fiscal-optimo/20110922cdscdiopi_1/

[5] John Weeks en su artculo "Mean, Median and Mode of Impoverishment: Why to Occupy Wall Street" en Social Europe 17.10.11, citado por Vicen Navarro en La polarizacin de las rentas y sus consecuencias

[6] Desigualdades y explotacin (V. Navarro 31.10.11)

[7] Paul Krugman en Oligarchy, American Style (The New York Times 4 Nov 2011 http://www.nytimes.com/2011/11/04/opinion/oligarchy-american-style.html?_r=3&ref=global-home)

[8] Alejandro Bolaos http://economia.elpais.com/economia/2012/02/16/actualidad/1329424061_546148.html

[9] http://www.ucm.es/info/ec/ecocri/cas/santos_castroviejo.pdf

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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